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Saturday, January 24, 2009

4 Octubre: el PCE se fue de Fiesta

Julio Diaz

Militante del PCPE
Ese día se celebró en Madrid la manifestación unitaria por la libertad de los cinco Por muchas personas es conocida la situación de falta de capacidad organizativa y política de una gran
parte de la izquierda en el estado español. Arrastra los peores vicios de la vieja izquierda y se recrea en lo peor de la nueva; no es capaz de encontrar su espacio social en la
lucha de clases y malgasta, en muchos casos, sus escasas energías en pírricas victorias intestinas.

Una desgracia que nos afecta a todos y sobre la que tenemos la obligación de intervenir tratando de cambiar el rumbo de todas las actuaciones que, propias o ajenas, ahonden en esta
línea de progresiva degradación de la izquierda.

Pues bien, convencido de ello, como militante comunista y de la solidaridad antiimperialista, no puedo dejar de hacer públicas unas sencillas líneas que contienen la explicación que, al menos a mi, me permiten entender qué es lo que ocurrió el pasado día 4 de Octubre en Madrid para que coincidieran a las 18.00 horas una manifestación por la libertad de los 5 Héroes Antiterroristas cubanos convocada por el Comité Estatal por la Libertad de los 5, y un mitin central del PCE con la intervención de su Presidente y Secretario General.

Primero: Estoy convencido que la programación coincidente de estas dos actividades responde exclusivamente a una falta absoluta de coordinación.

Segundo: El hecho que una de ellas sea unitaria y otra partidaria, exime de toda responsabilidad a la organización de la unitaria y sitúa a la partidaria en la responsabilidad de comunicar su fecha para que sea tenida en cuenta y no acabe coincidiendo con ninguna otra actividad unitaria. Es conocido que en el Comité Estatal por la Libertad de los 5 participan militantes del PCE y que jamás situaron la existencia de ninguna dificultad en la fecha elegida; ni en la reunión previa de Toledo en la que se barajaron los días 4 y 18, ni en la reunión de trabajo realizada en Madrid que eligió definitivamente el 4.

Tercero: La convocatoria de esta actividad unitaria por la Libertad de los 5 fue acordada en el X Encuentro Estatal de Solidaridad con Cuba realizado en Sevilla en Junio de 2.008. De forma inexplicable, muchas de las organizaciones y personas participantes en ese Encuentro y que aprobaron esta línea de trabajo no se han implicado para nada en la convocatoria de la manifestación del 4. Este comportamiento cobra especial significado cuando una organización de solidaridad con Cuba tiene una presencia activa en el Mitin del PCE y no participa de ninguna manera en la manifestación por la Libertad de los 5. Me refiero a la Asociación Hispano Cubana Bartolomé de las Casas de Madrid que, al menos para mi queda muy claro, tiene una obediencia debida al PCE superior a los acuerdos unitarios adoptados por el movimiento de solidaridad con Cuba. Esta actitud explica situaciones y desentraña la solución de debates que no hemos sido capaces de solucionar en todos estos años.

La persistente negativa a avanzar en más amplios niveles de acciones coordinadas, que de forma natural reclamaba el movimiento de solidaridad con Cuba, responde a ladefensa de una posición partidaria ajena a la realidad orgánica y política del movimiento de solidaridad.
Sobre esto se debería hacer una reflexión en positivo que situara la soberanía política y organizativa del movimiento de solidaridad con Cuba por encima de cualquier obediencia a
siglas partidarias. Confundir hegemonía con instrumentalización es uno de los vicios muy presentes en nuestra izquierda.

Cuarto: Pareciera ser que los militantes del PCE que participaban en el Comité Estatal por la Libertad de los 5 desconocían la convocatoria que su Comité Federal realizaba para el 4 de Octubre en Madrid. La cuestión no está en responsabilizar a esas personas de la doble convocatoria, la pregunta es saber si esas personas tienen los cauces orgánicos para enterarse de esa convocatoria central y sobre todo si su trabajo militante tiene alguna forma orgánica
por la que fluir a su dirección central.

Al parecer con el abandono del centralismo democrático y la estructuración celular del Partido también desapareció la posibilidad de circular la información. Algunos no solo abandonaron la idea de organizarse como un Partido Comunista, por lo visto también optaron por negar
viabilidad orgánica a su proyecto.

Decía Lenin que “el carácter de la estructura de cualquier institución está determinado por el contenido de la actividad de dicha institución”; pues si un partido no tiene estructura suficiente para garantizar su presencia en una manifestación como la del día 4 en Madrid, en serio que debería ir pensando para qué sirve en realidad.

Quinto: Estoy seguro que los dirigentes del PCE no conocieron hasta el final la coincidencia de
fechas. Esta afirmación que por un parte les exime de la responsabilidad de haber actuado con mala fe, contiene una crítica feroz. Un dirigente comunista debe caracterizarse por su apego a las luchas populares y por un conocimiento exhaustivo de las tareas en las que se encuentra inmersa su militancia.

Vidas ejemplares dedicadas a la lucha por el Socialismo son ejemplo de ese compromiso inquebrantable con el Partido y la lucha de clases, pero otras muchas, vergonzantes y
orientadas en exclusiva al mantenimiento de una estructura superior y privilegiada de dirigentes, aun lastran a determinadas organizaciones de la izquierda. Un dirigente comunista que tres semanas antes de realizarse afirme desconocer la convocatoria de la manifestación
unitaria por la Libertad de los 5, lo mejor que puede hacer es reconocersu incapacidad política y organizativa y dimitir.

Sexto: Pudiera ser que todas las afirmaciones anteriores son falsas y simplemente la realidad es que el PCE realizó todas estas acciones con la intención de hacer coincidir las dos actividades. En ese caso no tendría palabras para expresar mi desprecio a ese actuar y las que encontrara prefiero no escribirlas.

Séptimo: Sea como sea, el día 4 se produjo un hecho que no se puede superar sin asunción de responsabilidades. 5 Héroes en las cárceles imperialistas, 5 ejemplos, como su Patria, de la más alta dignidad que cabe concebir en el ser humano, y mientras tanto en España incapaces de encontrar el acuerdo mínimo que nos permita manifestarnos unidos por su libertad.

Sé que estas ideas no serán del agrado de muchas personas, pero desde la responsabilidad que me corresponde como militante comunista estoy obligado a intervenir con mi opinión en el proceso por la reconstrucción del Partido Comunista que la clase obrera de los pueblos de España necesita; y como militante de la solidaridad internacionalista tampoco puedo dejar de expresar mis opiniones sobre actitudes que, entiendo, dañan su capacidad política y organizativa.

Video: Gano el SI en referendum Bolivia


Referendum en Venezuela

Embajada de Venezuela

En la República Bolivariana de Venezuela el Pueblo, en quien reside intransferiblemente la soberanía, es quien decide.

Es el Pueblo quien, por la vía del sufragio, elige a sus gobernantes, los reelige o los revoca. De igual manera, es el Pueblo quien decide, por la vía del Referendo, reformar o enmendar la Constitución Nacional, o aprobar una nueva Constitución Nacional propuesta por una Asamblea Nacional Constituyente.

La propuesta de Enmienda Constitucional, que sólo podrá ser aprobada por el Pueblo en referendo, dará la posibilidad a la población venezolana de reelegir, si así lo decide, al Presidente en ejercicio, las veces que lo considere necesario.De esta manera, no habrá límites a la voluntad popular de elegir.

En este sentido, la Reelección Continua puede definirse de dos maneras:
1. Como el derecho que tienen todos los venezolanos y venezolanas, incluyendo al Presidente o Presidenta en ejercicio, de someterse a la voluntad popular a través de la presentación de su candidatura a la elección presidencial.

2. Como el derecho que tienen todos los venezolanos y venezolanas de elegir soberanamente como Presidente o Presidenta de la República al candidato o candidata de su preferencia, aún cuando éste o ésta sea el Presidente o Presidenta en ejercicio.

En otras palabras, la Enmienda Constitucional reforzará la Democracia Participativa y Protagónica al proteger tanto el derecho de ser candidato a la Presidencia, como el derecho de elegir o reelegir al Presidente de la República.


LA ENMIENDA CONSTITUCIONAL
La Enmienda es un mecanismo constitucional que puede ser invocado para hacer modificaciones puntuales a la Constitución Nacional. El Artículo 340 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece que “La enmienda tiene por objeto la adición o modificación de uno o varios artículos de esta Constitución, sin alterar su estructura fundamental.”

PASO 1: LA PROPUESTA
La modificación puntual de un Artículo de la Constitución Nacional requiere que un Proyecto de Enmienda sea presentado al decidor: El Pueblo. Esta iniciativa puede provenir del quince por ciento (15%) de los ciudadanos inscritos en el Registro Electoral, del treinta por ciento (30%) de los integrantes de la Asamblea Nacional, o del Presidente de la República en Consejo de Ministros.


Si la iniciativa parte de la Asamblea Nacional, el Proyecto de Enmienda requerirá de dos discusiones y deberá ser aprobado por la mayoría de los diputados.



PASO 2: EL REFERENDO
Una vez aprobado el Proyecto de Enmienda, el mismo deberá ser consignado ante el Poder Electoral, para que éste lo someta a la voluntad popular a los treinta días siguientes a su recepción formal.

Posteriormente, y por la vía del referendo, el Pueblo venezolano, participativo y protagónico, aprobará o no el Proyecto de Enmienda.

Esa decisión es competencia exclusiva del Pueblo. Sólo él tiene la potestad de imponer su voluntad en la República Bolivariana de Venezuela.


¿ENMIENDA O REFORMA?
El Artículo 342 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece claramente que la Reforma Constitucional tiene por objeto “una revisión parcial” de la Constitución y la “sustitución de una o varias de sus normas que no modifiquen la estructura y principios fundamentales del texto Constitucional.”


En este sentido, es claro que si el interés del proponente es hacer una modificación puntual de un Artículo de la Constitución, y no una revisión parcial de la misma ni la sustitución de sus normas, la figura que debe ser invocada es la de la Enmienda Constitucional.

La Asamblea Nacional ha tomado la iniciativa de proponer al Pueblo una modificación del Artículo 230 de la Constitución Nacional, el cual reza textualmente: “El período presidencial es de seis años. El Presidente o Presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida, de inmediato y por una sola vez, para un nuevo período.”


La estructura fundamental del mencionado Artículo consta de dos partes: la referida a la duración de un período presidencial, y la relativa a la posibilidad que tiene el Presidente en ejercicio de postularse como candidato para un nuevo período presidencial.

La Asamblea Nacional propondrá una Enmienda del Artículo 230 en la que se suprimirá la restricción del derecho a reelegir, dándole al Pueblo la opción de votar por el Presidente en ejercicio, cuantas veces lo juzgue necesario.

La Propuesta de Enmienda no altera la estructura fundamental del Artículo 230, sino que la profundiza. No sólo mantiene sus dos componentes (duración del período y la figura de la reelección), sino que amplia uno de ellos: el de la reelección presidencial, dándole al Pueblo la potestad de decidir los tiempos.

MENTIRAS SOBRE LA REELECCIÓN
1. ¿La reelección continua perpetúa al Presidente en el poder?
NO. En Venezuela siempre se celebrarán elecciones presidenciales justas y transparentes, garantizadas por el árbitro imparcial que es el Poder Electoral. Adicionalmente, la Constitución
Nacional cuenta con la figura del Referendo Revocatorio, el cual le brinda al Pueblo la posibilidad de poner fin al mandato presidencial.

2. ¿La Asamblea Nacional está imponiendo la reelección continua?


NO. Ni los Diputados de la Asamblea Nacional, ni el Presidente de la República pueden imponer cambios en la Constitución. Sólo el Pueblo, por la vía del referendo, puede modificar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.ç

3. ¿La reelección continua acaba con el principio de alternabilidad?


NO. La reelección continua sólo da al Presidente en ejercicio la posibilidad de postularse como candidato presidencial.

Corresponde al Pueblo decidir, a través del sufragio, si reelige al Presidente o a otro candidato. En consecuencia, la alternabilidad la decide el Pueblo con su voto.

La permanencia del Presidente de la República en el poder dependerá siempre de la voluntad de los venezolanos y venezolanas, tal y como ocurre en la mayoría de los países de la Unión Europea,

Reelecion continua: Alemania, Bélgica, Chipre,Dinamarca,Eslovenia, Eslovaquia, España, Estonia, Grecia, Holanda, Irlanda, Italia, Letonia, Luxemburgo, Portugal, Reino Unido, Suecia

Reelecion Limitada: Austria, Bulgaria, Finlandia, Francia, Hungria,Lituania, Malta, Polonia, Republica Checa, Rumania

El enjambre toma la capital Caracas

David Segarra

La victoria de la oposición en el Estado Miranda, la Alcaldía Metropolitana de Caracas y la Alcaldía de Sucre pone de manifiesto las redes que se han venido tejiendo contra el proceso bolivariano. Pero la eficacia de esta nueva estrategia se explica por la incapacidad para gestionar los graves problemas de Caracas por parte de los alcaldes bolivarianos. La oposición en Venezuela está cambiando las reglas del juego. Así ha conquistado la capital.


¿Qué es el Enjambre? ¿Qué redes se han tejido en Caracas?
En primer lugar hay que destacar que la oposición venezolana y la intervención norteamericana han modificado profundamente su estrategia, tal y como el profesor Miguel Ángel Contreras ha venido señalando. Y hay que reconocer que les está funcionando. Su hito inicial fue conseguir que tres millones de bolivarianos se abstuvieran en el pasado referéndum para la reforma constitucional de 2007. Su éxito más reciente: la retoma de la capital venezolana, centro neurálgico de la revolución bolivariana. Tras la estrategia inicial de ataque furioso y brutal concretado en el Golpe de Estado de 2002 y el Paro Petrolero, la oposición ha adoptado cada vez más una estructura y un discurso más complejos. Ya no son los viejos partidos y organizaciones empresariales y sindicales del pasado. Ahora son redes que abarcan todo el espectro de actividades sociales. De la misma manera que se organiza la sociedad moderna: a imagen y semejanza de internet y sus redes sociales.


La oposición ahora es una red de redes semiautónomas que van desde los medios de comunicación, la Iglesia Católica y las Evangélicas, los partidos tradicionales y los partidos modernos, los movimientos estudiantiles y los rectores, la clase alta y media y también sectores desencantados de las clases media-baja y baja. La oposición tiene nuevas caras, caras jóvenes: Leopoldo López, Capriles Radonski, Carlos Ocariz, Yon Goicoechea, Stalin González, Ricardo Márquez. Ellos se presentan ahora como la renovación, el cambio, la frescura y la innovación. Y han hecho sus tareas, se han aprendido la lección. Tienen una estrategia coherente y eficaz. Es parte de la llamada guerra de cuarta generación que denuncia el sociólogo Carlos Lanz. Los herederos de las elites y el poder tradicional se organizan y se presentan como los resistentes, como los débiles frente al nuevo poder totalitario. Tal y como hizo Otpor en Serbia y Pora en Ucrania.

¿Cómo llegó la oposición hasta esta nueva estrategia?

Por un lado el asesoramiento de Think Tanks, o centros de pensamiento, norteamericanos y europeos ha venido explicando a la oposición venezolana que la sociedad ha cambiado estructuralmente y cómo debe adaptarse a ella. Los grupos opositores están siendo asesorados en técnicas de organización descentralizada pero coordinada, así como en técnicas de comunicación y de márketing. Y finalmente se han estrellado con la más simple lógica. Fracaso tras fracaso, la oposición ha tomado conciencia de que no podía despreciar sistemáticamente a las mayorías venezolanas de piel oscura y clase popular. Años de errores y derrotas les han permitido volverse humildes y aprender del enemigo y de sí mismos. La debilidad los ha obligado a agudizar el ingenio. Y han encontrado su piedra filosofal: apropiarse del discurso bolivariano.

Lanzarle al gobierno sus propias propuestas, ahora en boca de las redes opositoras. Globovisión, por ejemplo, tiene más programas sobre los problemas de los barrios que las televisiones públicas. Los líderes opositores están consiguiendo crear estructuras políticas en los barrios más pobres. Su propaganda utiliza por primera vez y de manera masiva la imagen de venezolanos negros y de los barrios. La constitución de 1999, a la que se opusieron en su momento, es ahora su carta de presentación democrática. Los estudiantes de clase media se movilizan contra sus propios derechos como el voto paritario en nombre de la democracia. Las elites criollas se pasean de la mano de los que hasta hace poco tildaban de chusma marginal. La derecha se viste de izquierda. Pero pareciera demasiado rápido el cambio de la oposición. Demasiado evidente tal vez. Entonces la pregunta que cabe hacerse es: ¿Cómo es posible que sea tan eficaz toda esta estrategia? Pero para contestar esta pregunta es necesario formularse otra.

¿Un éxito de la oposición o un fracaso de los líderes bolivarianos?Tras diez años de gobierno bolivariano, la rigidez, la ineficacia y el centralismo no son ya propiedad exclusiva de las elites opositoras. Y esto explica que el problema no es sólo una cuestión de estrategia política. En Caracas sólo hay que pasearse por las calles para encontrar una respuesta a la victoria de la oposición. El fracaso de la gestión de problemas fundamentales como la inseguridad, el transporte, la vivienda o la basura hablan por si mismos. Sólo hay que entender que la muerte de cientos de personas a manos de la delincuencia, la imposibilidad de alquilar o comprar una vivienda, las interminables horas para trasladarse al puesto de trabajo y el caos urbanístico son insoportables. Ésa es la clave: los problemas son demasiado graves, demasiado intolerables. Y los alcaldes bolivarianos no han podido resolverlos. No han sabido solucionarlos. Eso ha sido un golpe fatal a la moral y a la resistencia de los caraqueños. Tras diez años, la ciudad sigue siendo un infierno para la mayoría de sus habitantes. El fracaso principal es de estos alcaldes. A los cuales hay que sumarles una muy inteligente campaña para capitalizar el descontento ciudadano por parte de quienes fueron el origen de todos esos males y que ahora se presentan como los salvadores.

Rigidez o flexibilidad. Redes o centralismo. Eficacia o fracaso.Todo esto nos lleva a reflexionar sobre el hecho de que en la sociedad actual la organización flexible, en red, es la única eficaz. Como alguna vez expresó el presidente: el concepto de fortaleza de los bolivarianos no está representado por una división blindada, por unos tanques. La fortaleza no es la del roble, orgulloso y robusto que ante la tempestad saca pecho y se enfrenta confiado. Esa fortaleza de los poderosos es rígida y ese mismo roble termina partiéndose ante el viento invisible. En cambio los humildes bambús, los discretos helechos se encuentran por todas partes y ante cualquier tipo de viento huracanado se curvan pero nunca se rompen.

Rigidez es debilidad, flexibilidad es fortaleza. Centralismo es ineficacia, la organización en red, participativa, es la más funcional. El 13 de abril, como ha declarado el general Melvin López, fue una guerra de redes. Miraflores, tomado por los golpistas, fue desbordado por las redes sociales que rodearon los centros de poder golpistas. Hay que volver a ser humildes y autocríticos, dinámicos y eficientes como así fue el espíritu del Trece. La derrota ha de servirle al luchador para reflexionar y para prepararse mejor. No hay otra vía. Asumir las fortalezas y las debilidades. Y salir de nuevo al combate.
Pero, sobre todo, lo que queremos los que habitamos Caracas es mejoras concretas, eficacia y hechos. Honradez, preparación y alcaldías participativas junto a los consejos comunales y la ciudadanía. Hechos y no palabras. Soluciones y no excusas. Ésas fueron las razones del éxito de 1998 y las razones del fracaso de 2008.

Conoce a tu enemigo, conócete a ti mismo y no serás derrotado. (Sun Tzu)

O inventamos o erramos. (Simón Rodríguez)

Los hechos acerca de Hamas y la guerra contra Gaza

POR Norman Finkelstein *
Hamas estuvo indicando que quería llegar a un acuerdo diplomático del conflicto acorde con las fronteras de junio de 1967. Israel trató de desmantelar a Hamas para derrotar la ofensiva de paz. El bloqueo se implementó después de que Hamas llegara al poder. No tiene nada que ver
con Hamas, señala Norman Finkelstein.

Los hechos están bastante claros. Los pueden encontrar en una página web israelí, la del ministerio de Asuntos Exteriores. Los hechos están claros: Israel rompió la tregua entrando en Gaza y matando a seis o siete militantes palestinos. Llegados a ese punto (y ahora cito la página web oficial israelí) o bien Hamas tomaba represalias o bien, en represalia por el ataque israelí, lanzaba entonces los misiles.

Por lo que sé al respecto, ahora los hechos también están bastante claros.
Según Ha’aretz, el ministro de defensa Barak empezó a planear la invasión incluso antes de que empezara la tregua. De hecho, según el diario
Ha’aretz de ayer [9 de enero de 2009], los planes de la invasión se iniciaron en marzo. Y, en mi opinión, las razón principales para la invasión son dos. Primera: aumentar lo que Israel llama su capacidad de disuasión, lo que en términos más sencillos significa básicamente la capacidad de Israel para aterrorizar a la región para que se someta. Tras su derrota en julio de 2006 en Líbano Israel consideraba importante transmitir el mensaje de que todavía es una fuerza de combate, capaz todavía de aterrorizar a quienes osan desafiar sus órdenes.

Y la segunda razón principal del ataque es que Hamas estaba indicando que deseaba llegar a un acuerdo diplomático del conflicto acorde con las fronteras de junio de 1967. Es decir, Hamas estaba indicando que estaba de acuerdo con el consenso internacional, que estaba de acuerdo con la mayoría de la comunidad internacional, con una abrumadora mayoría de la comunidad internacional, en buscar un acuerdo diplomático. Y en aquel punto, Israel se enfrentaba con lo que los israelíes llaman una ofensiva de paz palestina. Y para derrotar la ofensiva de paz, trató de desmantelar a Hamas.

Como documentó el escritor David Rose en el número de abril de 2008 de la revista Vanity Fair basándose en documentos estadounidenses internos, fue Estados Unidos, confabulado con la Autoridad Palestina, quien estaba intentando un golpe de Estado contra Hamas, y Hamas se adelantó al golpe. Esto tampoco es ya ni discutible ni una afirmación controvertida.

La cuestión es si [Hamas] puede gobernar en Gaza si Israel mantiene un bloqueo e impide que los palestinos realicen cualquier actividad económica. Por cierto que el bloqueo se implementó antes de que Hamas llegara al poder. El bloqueo ni siquiera tiene nada que ver con Hamas. El
bloqueo tuvo lugar - hubo estadounidenses que fueron enviados, en particular James Wolfensohn, para tratar de romper el bloqueo después que Israel redesplegara sus tropas en Gaza.

El problema ha sido siempre que Israel no quiere que Gaza se desarrolle y que Israel no quiere resolver el conflicto diplomáticamente, [y que] tanto los dirigentes que están en Damasco como los que están en Gaza han hecho repetidas declaraciones de que están deseando solucionar el conflicto según las fronteras de junio de 1967. Los hechos están bastante claros. De hecho, son palmariamente claros.

Cada año la Asamblea General de Naciones Unidas vota una resolución llamada “”Acuerdo Pacífico de la Cuestión Palestina”. Y cada año el resultado de la votación es el misma: el mundo entero a un lado e Israel, Estados Unidos, algunas islas del Pacífico Sur y Australia al otro. El año
pasado el resultado de la votación fue 164 frente a 7. Cada año desde 1989 (en 1989, el resultado de la votación fue 150 frente a 3) el mundo entero está a un lado y Estados Unidos, Israel y el Estado isla de Dominica están a otro.

Tenemos a la Liga Árabe, a los 22 miembros de la Liga Árabe, a favor de un acuerdo de dos Estados según las fronteras de junio 1967. Tenemos a la Autoridad Palestina a favor de un acuerdo de dos Estados según las fronteras de junio 1967. Ahora tenemos a Hamas a favor de un acuerdo de dos Estados según las fronteras de junio 1967. El único obstáculo es Israel, respaldado por Estados Unidos. Éste es el problema.

Pues bien, todos los hechos demuestran que Hamas quería seguir con la tregua, pero sólo a condición de que Israel aliviara el bloqueo. Mucho antes de que Hamas empezara los ataques con cohetes a Israel en represalia por sus ataques los palestinos, en Gaza se enfrentaban a una crisis
humanitaria debido al bloqueo. La ex-Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Mary Robinson, describió lo que estaba sucediendo en Gaza como la destrucción de una civilización. Esto sucedía durante el periodo de tregua.

¿Qué demuestran los hechos? Desde hace veinte años o más los hechos demuestran que toda la comunidad internacional ha tratado de solucionar el conflicto según las fronteras de junio de 1967 con una resolución justa de la cuestión de los refugiados. ¿Son rechacionistas todas estas 164
naciones de Naciones Unidas? ¿Los únicos a favor de la paz son Estados Unidos, Israel, Nauru, Palau, Micronesia, la Islas Marshall y Australia? ¿Quiénes son los rechacionistas? ¿Quiénes se oponen a la paz?

Los hechos demuestran que en cada uno de los asuntos cruciales que surgieron en [las negociaciones de] Camp David, entonces bajo los parámetros de Clinton, y después en las de Taba, en todos y cada uno de esos puntos todas las concesiones vinieron de lado palestino. Israel no hizo ninguna concesión. Todas y cada una de las concesiones vinieron de los palestinos. Estos han expresado repetidamente su deseo de solucionar el conflicto de acuerdo con el derecho internacional.

El derecho internacional es muy claro. En julio de 2004 la más alta instancia judicial mundial, el Tribunal Internacional de Justicia, estipuló que Israel no tenía derecho alguno sobre Cisjordania y Gaza. No tenía derecho alguno sobre Jerusalén. Según la más alta instancia judicial mundial, Jerusalén este es territorio palestino ocupado. El Tribunal Penal Internacional estipuló que todos los asentamientos [israelíes], todos los asentamientos en Cisjordania, son ilegales según el derecho internacional.

En relación a todo esto el punto importante ahora es que los palestinos estaban dispuestos a hacer concesiones. Hicieron todas las concesiones. Israel no hizo ninguna.

Creo que está bastante claro lo que tiene que ocurrir. En primer lugar, Estados Unidos e Israel tiene que unirse al resto de la comunidad internacional, tienen que acatar el derecho internacional. No creo que se deba trivializar el derecho internacional. Creo que es una cuestión muy grave. Si Israel no respeta el derecho internacional, se le debería hacer responsable de ello, exactamente igual que a cualquier otro estado del mundo.

Obama tiene que ser franco con el pueblo estadounidense. Tiene que ser honesto en relación a cuál es el principal obstáculo para resolver el conflicto. No es el rechacionismo. Es la negativa de Israel, respaldado por el gobierno de Estados Unidos, a acatar el derecho internacional, a acatar la opinión de la comunidad internacional. Y el principal reto para todos nosotros,estadounidenses, es ver a través de las mentiras.

* Norman Finkelstein es autor de cinco libros, incluyendo Imagen y realidad del conflicto palestino-israelí, Beyond Chutzpah y La industria del Holocaust Industry, que han sido traducidos en más de 40 ediciones en otras lenguas. Es hijo de supervivientes del Holocausto. Su página web es . Este artículo es un extracto escrito de sus
opiniones emitidas en DemocracyNow.org.

Fuente: (Middle East on Line) /Rebelión
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Monday, January 19, 2009

Portugal: frente a los desafios de la crisis

Miguel Urbano Rodrigues

Portugal habría nacido de un error imperdonable. No es por casualidad que el fantasma del iberismo vuelve a ser resucitadoEn este Otoño del año 2008 la crisis del sistema financiero mundial adquirió las proporciones de una crisis de civilización que afecta a toda la humanidad.



Su desenlace es por ahora imprevisible. La única certeza es la de que millones personas van a pagar la factura de la falencia del capitalismo neoliberal y de la ideología a él inherente, en tanto los responsables de la crisis poco o nada serán afectados, en lo inmediato, por el naufragio del monstruoso engranaje por ellos montado.







El viento del pesimismo que barre el planeta llegó obviamente a Portugal. Perversa es la forma que asume en un amplio sector de la clase dominante la reacción al tsunami financiero que sacude los cimientos de la economía real.Diariamente los medios de comunicación social, sobretodo la prensa escrita, reflejan una visión catastrófica de la sociedad portuguesa, el gran miedo del futuro próximo que se extiende en el mundo casero de las finanzas.El sistema de mediaciones no facilita la comprensión del cuadro.


Eso porque los tenores del catastrofismo no son los sacerdotes del dinero, los Belmiro, los Amorim, los Mellos y otros, que se mantienen en la penumbra, pero si los portavoces del poder que actúan en el sistema mediático como formadores de opinión.Desde el inicio de la crisis algunos analistas políticos y los columnistas de servicio en los principales periódicos y en programas televisivos insisten en presentar un panorama apocalíptico no de los efectos de la caída del sistema financiero (orando por otro también capitalista que lo substituya) pero sí de Portugal como Estado-Nación.


No intentan analizar las raíces de la crisis. Para ellos es accesorio que sea estructural o simplemente cíclica. Concluyen en coro afinado que cualquiera que sea su evolución en Portugal y en la Unión Europea, no se vislumbra salida para nosotros. Porque el mal para ellos es incurable. Afirman que el cáncer cuya metástasis se disemina por todo el organismo social será antiguo. Seria al final el propio pueblo.


Portugal sería inviable. Habrá nacido de un error imperdonable. No es por casualidad que el fantasma del iberismo vuelve a ser resucitado.Columnistas al servicio de los principales periódicos producen metros de prosa impregnadas de agresividad anti popular, se repiten cada día. Portugal es acusado de no haber acompañado el movimiento de la historia, de haber permanecido casi inmóvil en tanto otros se modernizaban y avanzaban. La artillería verbal de las plumas de la burguesía dispara contra el pueblo, responsabilizado por la incapacidad de salirnos de la cola de Europa.


En el coro de comentarios sobre la crisis y sus orígenes remotos, los políticos del PS asumen una actitud igualmente maximalista y estúpida. Proclaman exhaustivamente que el gobierno de Sócrates ha realizado prodigios, la Administración “socialista” seria progresista, innovadora, patriótica. Si no lo es más es por la incomprensión del pueblo, incapaz de captar la dimensión de la obra realizada. Y si las cosas ahora van mal, es culpa de otros, de la crisis internacional.



El sistema mediático presenta un frente único en la difusión de la mentira, en las explicaciones falsas de las crisis y en los remedios propuestos para resolverla, todos orientados para la preservación del capitalismo. En el discurso de los sociólogos, economistas, historiadores, ministros y parlamentarios llamados a la televisión para esclarecer a la “masa ignorante de la población”, el pueblo no aparece como personaje. Está ausente.Los portavoces y epígonos caseros del gran capital, cómplices del caos financiero y social que se extiende por el mundo, desprecian a los trabajadores.


EL PUEBLO RESISTE Y LUCHA


El panorama social de la crisis no es iluminado por los media, porque eso sería peligroso para los señores de las finanzas.El mundo del trabajo, explotado, calumniado, es objeto de una represión permanente (que, asume múltiples facetas) y en realidad es el que encarna en este momento histórico el carácter, la tenacidad y las aspiraciones que permitieron a la gente portuguesa modelar a lo largo de los siglos una personalidad nacional.En condiciones muy adversas los trabajadores portugueses han resistido con coraje y firmeza a la ofensiva desencadenada contra sus derechos por el gobierno más reaccionario que el país soporta desde el derrumbamiento del fascismo.



En pocos países de Europa el repudio a las políticas neoliberales y a la sumisión a medidas y proyectos de cariz imperialista se expresa con tanta firmeza y coherencia como en Portugal.Repetidas y gigantescas manifestaciones que, en ocasiones movilizaron cerca de 200 000 personas traducen el rechazo a una estrategia de poder antidemocrático, incompatible con los principios y valores de Abril que figuran en la Constitución de la República.



En Portugal, como en otros países, las fuerzas progresistas más consecuentes, sobre todo los comunistas, están conscientes de que la globalización neoliberal, hegemonizada por los EEUU, encaminó a la humanidad hacia una crisis de dimensión planetaria.Somos protagonistas de un fin de época. Los propios responsables de la crisis reconocen que solamente el recurso de la intervención contundente del Estado en la economía puede evitar una bancarrota generalizada, con los gigantes de las finanzas hundiéndose en una cadena de falencias.


Ese regreso (caricaturesco) a Keynes, que fuera casi satanizado con la resurrección del ultra liberalismo de Hayek y la apología del Estado Mínimo, es esclarecedor de la desorientación y del miedo de los señores de las Finanzas.Como la crisis es estructural y no solamente cíclica como las anteriores –confirmando previsiones de autores marxistas como Istsvan Meszaros y Georges Labica- las medidas tomadas por los gobiernos del G-7, transformados en bomberos del capital, son apenas paliativas. La recuperación( instble) de las bolsas de valores genera la ilusión de que todo va a volver rápidamente a la normalidad, entendida esta como el reflorecimiento del capitalismo bajo una nueva figura.La convicción es engañadora.


La crisis de la economía real en los EEUU, en Japón y en la Unión Europea va a continuar profundizándose en proporciones por el momento imprevisibles: los despidos masivos en decenas de gigantescas transnacionales, los llamados angustiados de los grandes de la industria del automóvil y la aeronáutica para ayuda estatal y el cierre de millares de empresas ligadas a la construcción y al comercio funcionan como espejo de la gravedad y complejidad de una crisis de muy larga duración.


Pero el fin del capitalismo no es inminente. Sería una ingenuidad creer en su rápida desaparición.Entró en una fase senil, la lógica de la acumulación no puede ya funcionar en los moldes tradicionales y la finanza tendrá que renunciar a una estrategia que hizo de la especulación la palanca de ganancias fabulosas, relegando el binomio trabajo-producción a un papel secundario en el engranaje del capital. Pero la certeza de que solamente el socialismo surge como alternativa al avance galopante de la barbarie no puede mágicamente apresurar la agonía del capitalismo.


Grandes sufrimientos –esa es otra certeza-esperan a la humanidad en el futuro próximo. Sufrimientos que serán diferentes de continente para continente, de país para país, como diferentes serán las características de la lucha de los pueblos contra el sistema que continuará imponiéndoles su dominación.Son románticas las tesis que confunden revoluciones democráticas y nacionales, como la de Venezuela y la de Bolivia, con procesos de transición para el Socialismo.


Y esas experiencias, cuya evolución suscita legítimas preocupaciones, no son transponibles para otros Continentes.En Europa, rupturas en el sistema de poder que han permitido políticas antiimperialistas como la de Hugo Chávez y reformas que golpeen al capital, no son viables. Ellas exigen el control del gobierno, del Legislativo y la adhesión firme de las fuerzas armadas. Tal situación no se verifica en ningún país del Viejo Continente. Ni los mecanismos de la Unión Europea permitirían que ella se produjese.


EL CAMINO DE LA LUCHA


Millares de portugueses formulan en estos días la siguiente pregunta: ¿Que es los que nos espera más allá de pagar la factura de la crisis? La perversión del sistema mediático, manipulador y al servicio del capital, no facilita obtener la respuesta.Frente a un horizonte sombrío, es permanente la tentación de sugerir que, a pesar de todo, hay soluciones parciales para los males que nos afligen.Sin de ello tomar conciencia, muchos intelectuales progresistas repiten en Europa el discurso de E. Bernstein, el padre del revisionismo marxista y del moderno reformismo.


Nunca como ahora fueron tan necesarias e importantes en la UE las luchas reivindicativas de los trabajadores contra las políticas que les son impuestas por gobiernos al servicio del capital. Pero luchar en defensa de sus derechos y por reivindicaciones legítimas es una cosa y creer que reformas de fondo, susceptibles de afectar el poder del capital, es otra muy diferente. El capital, cuando está acosado y a la defensiva, admite reformas –Bismark hasta tomo la iniciativa de proponerlas e implementarlas para desmovilizar a los trabajadores – pero solamente reformas compatibles con la lógica de su funcionamiento.La crisis coloca a los pueblos por ella afectados, marcadamente en Europa Occidental, frente a una situación dilemática.


La relación de fuerzas, de Suecia a Italia, de Portugal a Grecia, no abre posibilidades de que la crisis actual desemboque en rupturas revolucionarias. Más, simultáneamente, la transformación profunda de las sociedades de la Unión Europea, moldeadas y oprimidas por el capitalismo, no es posible por la vía institucional, dicha pacifica.La burguesía nunca entrega el poder sin una confrontación final con las fuerzas del progreso.


Seamos realistas. En el caso portugués, fuera del contexto de una crisis de proporciones continentales, los partidos que representan al capital continuaran venciendo en todas las elecciones. La alternancia en el gobierno del PS y del PSD muestra bien el control que la clase dominante ejerce sobre los mecanismos electorales de la impropiamente llamada democracia representativa que en la práctica funciona como dictadura de la burguesía,con máscara democrática.


Los dos partidos, PS y PSD, difieren por sus bases sociales de apoyo. Pero ambos desenvolverán siempre políticas de derecha orientadas para la defensa de los intereses del capital.Alarmados con la crisis, cambiaron de lenguaje y, acompañando el discurso de Bruselas, se distancian del ultra liberalismo que meses atrás proclamaban era la solución democrática y definitiva para los problemas de la humanidad. Pero es importante no olvidar que las direcciones del PS y del PSD son instrumentos de los intereses del capital.


Y no se vislumbra la posibilidad de que esa situación se altere.Es un hecho que después del 25 de Noviembre em1975, o sea desde el inicio de la contrarrevolución, dirigentes del PS se distanciaron en determinados periodos del discurso oficial de su partido, asumiendo posiciones que los media definieron como de “izquierda”: Ocurrió eso, por ejemplo, cuando Mario Soares –el principal enterrador de la Revolución de Abril –paso a criticar facetas de las estrategia de los EEUU y apuntar los peligros del ultra neoliberalismo.


Pero es significativo que el temor de explosiones sociales provocadas por la actual crisis lo haya llevado a retomar inmediatamente el discurso anticomunista, exorcizando a Marx, Engels, Lenin y «tutti quanti», o sea, traducido del italiano, comunistas como Álvaro Cunhal, Harilaos Florakis, Rodney Arismendi.Manuel Alegre cumple un papel complementario, exhibiendo una mascara de “izquierda” en defensa de la imagen falsamente pluralista del PS, pero a lo largo de su larga carrera, sea en el gobierno sea en el Parlamento, se volvió cómplice consciente de las políticas de derecha de su partido.


La izquierda en Portugal, en el terreno partidario, son el Partido Comunista y sus aliados.Recuerdo la realidad de la opción permanente de los partidos de la burguesía portuguesa (el CDS es el heredero anacrónico del sudosismo fascista) para subrayar que cualquier mudanza en la composición del Parlamento no cambiará en lo fundamental el comportamiento del PS y del PSD como representantes del gran capital.



La convicción de que, a través de las urnas, puede surgir un gobierno del PS que bajo la presión de las masas desarrolle una política que responda aunque mínimamente a los intereses del pueblo portugués es utópica. Utópica es también la idea de que se puede esperar una actuación positiva del Bloco de Esquerda, amalgama de pequeños-burgueses encolerizados cada vez más integrados al sistema.



Condensar en una serie de puntos exigencias de la aplastante mayoría de los portugueses, imprescindibles a una deseable mudanza de rumbo que frene la marcha para el abismo, es una contribución necesaria para disipar la confusión creada por el bombardeo de la mentira oficial y como factor de movilización de las masas para la lucha. Más sin incentivar esperanzas de alteraciones de fondo en el tipo de política y gobierno impuestos por el capital.En el actual contexto la presencia de una fuerte representación del PCP en el Parlamento es importante. Cuanto más numerosa sea, mayor resonancia tendrá a nivel nacional la voz de los comunistas y la difusión de su proyecto revolucionario y humanista.



Pero existe una relación compleja entre la capacidad movilizadora de los comunistas y su intervención a nivel parlamentario y en el trabajo realizado entre los sectores sociales más combativos de la población.El discurso, para ser eficaz, para inspirar no solo confianza sino funcionar como impulsor de una disponibilidad permanente para luchas prolongadas habrá de ser dirigido siempre desde “fuera” del sistema y frontalmente contra él, sin la menor concesión, y no desde “dentro”, en una postura crítica que pueda ser interpretada como teniendo por objetivo la humanización del sistema.No debemos olvidar que la socialdemocratización de muchos partidos comunistas favoreció en Europa Occidental la implantación del neoliberalismo.


El Partido Europeo de la Izquierda -al cual significativamente no adhirieron el Partido Comunista Portugués y el de Grecia– no incomodó a la gran burguesía.Ese partido, por su tendencia reformista puede contribuir para neutralizar los trabajadores en vez de incentivar su espíritu de lucha contra el sistema. La diferencia entre actuar de “fuera” o de “dentro” parece mínima, pero es fundamental. La primera disipa ilusiones sobre la disponibilidad del PS (o por los menos dirigentes suyos) a renunciar a políticas de derecha y participar (no excluyo la adhesión de militantes) en luchas sociales dirigidas contra el sistema; la segunda alimenta tales ilusiones.El refuerzo de las posiciones comunistas en el Poder Local lo concibo importantísimo.


En la mayoría de los Municipios gobernados por la CDU la transformación positiva de la vida es evidente. Esos municipios son auténticos laboratorios sociales donde la participación de los ciudadanos es una realidad. En muchos de ellos hasta los electores de derecha votan por el candidato comunista.Lo que es imposible en las legislativas puede concretizarse en el terreno autárquico.

¿QUE HACER?



No es optimista el panorama que esbozo. Pero el compromiso de los revolucionarios exige el respeto por la verdad, por más decepcionante que sea a corto plazo el futuro previsible.En época de crisis profunda como la actual las previsiones sobre la aceleración de la historia en el sentido del progreso son frecuentes, tal como las apocalípticas. Ambas tienen en común su carácter especulativo.


El discurso sobre la transición al socialismo, sobre todo en América Latina, se volvió así una moda. En Caracas, en reciente Encuentro Internacional en Defensa de la Humanidad, se habló mucho, a veces con irresponsabilidad, de la transición al socialismo no solamente en América Latina, si no inclusive en África.Es un discurso idealista, no marxista. La transición al socialismo es un proceso molecular lentísimo que avanza en el contexto de una lucha de clases exacerbada.Lenin afirmo luego de la victoria de la Revolución de Octubre que la construcción del socialismo sería mucho más difícil que la toma del poder.


Y la historia confirmó esa previsión. La insurrección dirigida por el Partido Bolchevique fue además la culminación de un proceso de luchas revolucionarias iniciadas muchos años antes. El socialismo en plazo previsible no figuraba en el proyecto comunista cuando eclosiono la Revolución de Febrero.La inflexión estratégica se produjo con las Tesis de Abril, formuladas por Lenin al regresar del exilio. Y solamente fue posible porque la I Guerra Mundial creó las condiciones subjetivas que permitieron la irrupción del vendaval revolucionario.Es oportuno repetir la vieja pregunta: ¡Qué hacer entonces, una vez que la meta del socialismo está muy distante?El panorama actual es tan sombrío que la desorientación y el temor del futuro contaminan también segmentos de las fuerzas progresistas.


Hace días, una amiga que siempre votó por la CDU, que ha participado en grandes manifestaciones de condena a las políticas de Sócrates, me decía: “El pueblo tiene razón al decir que más vale el mal conocido que el bien por conocer. Prefiero que ellos, los capitalistas, resuelvan esta crisis al caos en el que podemos caer”Un viejo compañero de luchas me confidenció permanecer fiel al ideal comunista, pero tiene miedo del fin del capitalismo.


No creo que ese tipo de actitud sea raro entre la gente progresista.No estamos en el umbral de un periodo revolucionario. Pero la simple posibilidad de que la crisis del sistema del sistema financiero mundial (y del capital) pueda ser el prologo de una época de gran turbulencia que sacuda los cimientos del sistema monstruoso que oprime a la humanidad, pero que producirá una situación de caos, funciona como anestesiante que paraliza el espíritu de lucha de millones de personas que lo rechazan.


Repito ¿Qué hacer?Luchar, luchar, con energía redoblada. No son apenas las fallas del sistema financiero mundial, la recesión que se extiende en los países del G-7, el cierre de millares de empresas en decenas de países, que ilustran la gravedad y la fragilidad de la crisis estructural del capitalismo.El sistema del capital dispone de un poder enorme. Pero ya no puede funcionar como antes. Los EEUU, polo y motor del sistema, están envueltos en dos guerras perdidas en Medio Oriente y en Asia Central.



En América Latina se desarrollan procesos de ruptura con la dominación imperial. En Europa se anuncian en un horizonte próximo grandes luchas inseparables de las consecuencias de la crisis que va a lanzar a millones de trabajadores al desempleo.En el movimiento de la Historia la marea de la contestación al sistema tiende a subir. De la lucha de los pueblos, de la fusión de lo particular y de lo general, de lo nacional y de lo universal depende que esas luchas adquieran un carácter torrencial, asumiendo con el tiempo dimensión planetaria en una atmósfera de internacionalismo dinamizado por las organizaciones y partidos revolucionarios.


La explotación del hombre, como escribió Marx, fue durante siete mil años el motor ciego e inhumano del desenvolvimiento de la sociedad. Pero esa situación se presenta hoy como obstáculo mortal no solamente al avance del progreso sino a la propia supervivencia de la humanidad.Y la alternativa, la única, a la amenaza de exterminio, que se esboza con nitidez creciente, es el socialismo.Va a tardar.


No tiene fecha en el calendario. Sé que habré desaparecido cuando ella, finalmente llegue, para liberar al hombre. Más lucharé por ella hasta que la muerte me alcance. El compromiso del revolucionario –repito- no es con los frutos de la victoria y si con los ideales por los cuales lucha y que trascienden su breve existencia.





Serpa y Vila Nova de Gaia,


Traducido para La Haine por Genaro Sotelo

Thursday, January 15, 2009

Datos Biograficos de Vladimir Lenin

(en ruso Ленин; Simbirsk, Rusia, 22 de abril de 1870 - Gorki, 21 de enero de 1924) seudónimo de Vladímir Ilich Uliánov (Владимир Ильич Ульянов), dirigente revolucionario ruso y líder bolchevique.

Fue el primer presidente del Gobierno soviético (el Consejo de Comisarios del Pueblo) de la Unión Soviética, elegido en el II Congreso de los Soviets de diputados obreros y soldados de toda Rusia el 25 de octubre Fue autor de un conjunto teórico y práctico basado en el marxismo para la situación política, económica y social de Rusia de principios del siglo XX. Conocido como leninismo, difundidos en libros como principios fundamentales del leninismo del camarada Iósif Stalin.
Actualmente se reconoce esta línea política y de acción como marxismo-leninismo,


Lenin fue uno de sus seudónimos revolucionarios. Se supone que eligió este nombre como oposición a Georgi Plejánov, quien usaba el seudónimo Volgin, por el río Volga. Uliánov, según esta tesis, eligió el río Lena, que es más largo y circula en la dirección opuesta. En cualquier caso, Plejánov parece que tuvo una influencia significativa sobre Lenin en aquella etapa de su vida, de forma que la veracidad de esta explicación aún está sujeta a dudas.

Existen otras teorías sobre el origen de su nombre, ya que el mismo Lenin nunca explicó por qué lo escogió. En Occidente se le ha llamado algunas veces de forma errónea como Nikolái Lenin, aunque nunca fue llamado así en Rusia.

Wednesday, January 14, 2009

La izquierda en la India: hacia la perdida de identidad

Alberto Cruz
CEPRID

India es uno de los pocos países del mundo donde hoy el término “marxista” es sinónimo inequívoco de izquierda. Nada de “nueva izquierda”, ni “socialismo del siglo XXI” ni eufemismos semejantes que tanto éxito están teniendo, sin entrar en consideraciones a cerca de lo que hay detrás de dichas etiquetas, en Europa o en América Latina, por poner un ejemplo. En India todo el mundo sabe que los marxistas son quienes durante años han mantenido en alto la bandera de la política social, de la lucha contra las multinacionales, de la defensa a ultranza del sector público, de la reforma agraria, de la educación gratuita… y se ha hecho desde dos ámbitos totalmente opuestos: el legal, representado básicamente por el Partido Comunista de India y el Partido Comunista de India (marxista), y el armado, encabezado por el Partido Comunista de India (maoísta) y el Partido Comunista Marxista-Leninista Guerra Popular.

La lucha armada está en auge y se desarrolla en 14 de los 28 estados de India, con desigual implantación de la guerrilla pero que se ha convertido ya en un fenómeno de alcance nacional (1) y ello se debe a tres factores: la unificación de las diferentes organizaciones maoístas, la crisis económica y el deterioro en la imagen de la izquierda parlamentaria por sus prácticas políticas en los últimos cuatro años, especialmente tras la represión de un movimiento popular en contra de la instalación de una Zona Económica Especial en la localidad de Nandigram el 14 de marzo de 2007. Ese día 14 campesinos murieron al reprimir la policía su protesta, que se venía realizando, y era un movimiento en ascenso, desde que en diciembre de 2006 el gobierno anunciase la aprobación de la ZEE.

Nandigram está situado en Bengala Occidental, un estado que gobierna el Frente de Izquierda, hegemonizado por el Partido Comunista de India (marxista) desde hace 30 años. En su periódico “Democracia Popular”, el PCI (m) justificó la represión argumentando que habían sido los campesinos quienes habían iniciado los ataques contra los militantes del PCI (m), matando a algunos de ellos, y enfrentado repetidamente a la policía al tiempo que se negaban a aceptar el acuerdo que les proponía el gobierno de Bengala (2). Meses más tarde, en una concentración masiva en el mismo lugar el primer ministro acusó a los maoístas de estar detrás de las movilizaciones campesinas reprimidas de marzo, defendió la ZEE como “los imperativos del desarrollo” y dijo a sus bases que la creación de nuevas industrias no iba a debilitar la agricultura, un terreno en el que el PCI (m) siempre ha estado en la vanguardia de lucha, sino que la iba a consolidar y agrandar (3).

Sin embargo, la represión de Nandigram está comenzando a ser considerada como el principio del fin de la izquierda parlamentaria, tal y como se la conoce hasta ahora. Los dalits, los intocables en el sistema de castas hindú, se han volcado hacia los maoístas; los campesinos pobres también.

Hay que recordar que en India cuatro quintas partes de la población viven con poco más de un euro al día. Y por si fuese poco, un importante sector de los intelectuales está reclamando a los maoístas la formación de un nuevo frente, de carácter inequívocamente revolucionario, que rompa con la inercia de una izquierda tradicional que cada vez se ve más envuelta en casos de corrupción y que está asumiendo con una rapidez desmesurada los planteamientos socialdemócratas con tal de conservar el poder. La izquierda india, inequívocamente marxista, que sobrevivió e incluso extendió su influencia tras el derrumbamiento de la Unión Soviética y conservó prácticamente intacto su capital moral e intelectual, ve ahora seriamente dañada su credibilidad.

De la vanguardia…
No siempre ha sido así. El PCI (m) cuenta con una larga tradición de gobierno en varios estados de India, con Bengala Occidental como principal referente. Este estado, de 80 millones de habitantes, cuenta con gobierno comunista desde 1977 –el PCI (m) hegemoniza el Frente de Izquierda, que cuenta con un total de 235 escaños de los 294 con que cuenta la Asamblea de Bengala Occidental, de esos 235 escaños de la coalición 176 están en manos del PCI (m)- y es considerado el estado modelo para la gestión de la izquierda, así como el espejo donde debe mirar la izquierda parlamentaria india.

En él se hizo una reforma agraria por primera vez en India, con redistribución de la tierra ociosa y mayor protección en la tenencia de tierra a los campesinos, se otorgó carta de ciudadanía a los migrantes ilegales de Bangladesh y se fomentó la participación popular a través de unas instituciones conocidas como panchayats que tienen como misión implementar y controlar los problemas de tierras, entre otros. Se ha dado más presencia a los trabajadores, rurales y urbanos, a las mujeres y a los marginados dalits que en cualquier otro estado de India y se ha ido experimentando un crecimiento económico sostenido en el que los pequeños productores han tenido un papel importante, por no decir el más importante.

También ha tenido sus problemas: el paro, cada vez mayor entre la población, el estancamiento en la alfabetización y educación y lo que es más significativo, el aumento de las desigualdades de acceso a la educación según se sea hombre o mujer, se pertenezca a una u otra clase social (aunque habría que hablar más bien de casta) o se sea originario de tal o cual región de Bengala.
Ello ha hecho que a pesar de que el apoyo electoral al Frente de Izquierda no haya dejado de crecer hasta 2006, los sectores más politizados de la población se hayan comenzado a fijar en la guerrilla naxalita como referente revolucionario.

Junto a Bengala Occidental, el Frente de Izquierda gobierna otros cuatro estados: Kerala, Tripura, Tamil Nadu y Manipur. En los dos primeros, el PCI (m) es la fuerza hegemónica mientras que en los dos últimos está en minoría.

En Kerala (32 millones de habitantes) fue donde por primera vez los comunistas indios formaron gobierno en 1957 y desde entonces han gobernado intermitentemente hasta que en 1996 consiguieron volver a ganar en las elecciones, victoria que se ha venido repitiendo hasta el momento actual, donde cuentan con 61 de los 140 escaños del Frente de Izquierda, que gobierna en mayoría absoluta. Su principal logro es la educación, convirtiendo a este estado en el primero de India en cuanto a los mejores parámetros educacionales, tanto en primaria como en secundaria, de todo el país. Esto, unido a que es el estado indio con menor porcentaje de mortalidad infantil, hace de Kerala prácticamente una isla dentro de India: apenas hay industria, pues los capitalistas abandonaron el estado ante la pujanza de los sindicatos, amparados por el gobierno, y ello ha hecho que Kerala sea hoy el paradigma del igualitarismo social: un salario mínimo decente, un sistema de distribución muy eficiente que surte a las tiendas de toda clase de artículos a precios subvencionados y una reforma agraria que ha distribuido entre un millón y medio de campesinos arrendatarios las propiedades de los terratenientes.

En estos momentos en Kerala se discute sobre las Zonas Económicas Especiales que quiere poner el gobierno central por toda India. El gobierno admitirá “un cierto grado de industrialización”, aunque aún no tiene claro de qué tipo y si será dentro de una ZEE o no. Es más, como si fuese un programa experimental, está permitiendo a las empresas radicadas en el estado, críticas con la “excesiva” lucha sindical y las permanentes reivindicaciones de los trabajadores, importar mano de obra de otros estados y así librarse de esas molestias sindicales.

En este estado el PCI (m) está sumido en una importante lucha interna entre quienes son partidarios de una política económica más “abierta y liberal”, como el secretario general Pinarayi Vijayan, y quienes consideran que hay que seguir manteniendo la postura tradicional de apoyo principal a los agricultores, a los sectores populares y, de forma especial, a los adivasis (indígenas) por ser los principales afectados por la industrialización.

El otro estado que gobierna el Frente de Izquierda en mayoría absoluta es Tripura (3’5 millones de habitantes). El PCI (m) cuenta con 46 de los 60 escaños de la coalición. Y en minoría, como se ha dicho antes, participa en el gobierno del Frente de Izquierdas en los estados de Tamil Nadu (65 millones de habitantes), donde cuenta con 9 diputados de un total de 264 que tiene la coalición, y en Manipur (2’5 millones), aunque aquí no tiene representación parlamentaria.

… a la pérdida de identidad
La izquierda india ha vivido en la cresta de la ola durante mucho tiempo. Tanto que se convirtió en imprescindible cuando, en las elecciones de 2004, logró su mejor resultado electoral en toda la historia de India, con 60 escaños en la Lok Sabha (Cámara del Pueblo) –de ellos 44 fueron conseguidos por el PCI (m) y 10 por el Partido Comunista de India- y ello le sirvió para negociar con la Alianza Progresista Unida, formada por tres partidos centristas liderados por el Congreso Nacional de la India (que cuenta con 145 escaños de un total de 182 logrados por la coalición), un programa mínimo que permitió a la APU formar gobierno recibiendo el apoyo desde fuera, es decir, sin representación alguna en el gobierno, del Frente de Izquierda.

Ese programa mínimo no era revolucionario, pero estableció una amplia agenda socialdemócrata: aumento del gasto público para atención a la población rural pobre, potenciación del papel de la mujer, aprobación de una ley de bosques, abolición del trabajo infantil, derogación de la ley antiterrorista y elaboración de otra más garantista, etc. Al mismo tiempo, al apoyar al gobierno desde fuera el Frente de Izquierda pudo bloquear la privatización de las empresas más rentables del sector público, telecomunicaciones, aviación civil y la entrada del capital financiero especulativo en los planes de pensiones, por poner un ejemplo.

En la política exterior, el Frente de Izquierda aceptó la postura de la UPA de mejorar la relación con EEUU “siempre que se mantuviese la independencia de India en todas las cuestiones regionales y mundiales”, lo que permitió que India no enviase tropas al Irak ocupado en 2003, como le pidió EEUU, y se acordase la construcción de un oleoducto gasístico con Irán a través de Pakistán.

Sin embargo, a raíz de Nandigram el gobierno central indio ha sabido a aprovechar la pérdida de credibilidad de la izquierda parlamentaria para zafarse del programa mínimo y lanzar una ofensiva neoliberal tanto en el plano interno como en el externo.

En el primero la historia venía de antes y es lo que desencadena Nandigram: la creación de 339 Zonas Económicas Especiales que, gracias a las desgravaciones fiscales que hacen que las empresas no paguen ningún impuesto, gozan de ventajas fiscales y económicas para favorecer la productividad y donde se puede eludir la legislación normal del país en materia laboral, sindical y ambiental con el objetivo de atraer inversores locales y extranjeros. En estos momentos en India hay ya 40 ZEE en funcionamiento y la izquierda parlamentaria está claramente a la defensiva en este terreno o, como en el caso de Bengala Occidental, hablando de “los imperativos del desarrollo”.

En lo segundo, la historia también venía de antes, del año 2005 para ser exactos. Ese año el gobierno central indio firmó un Acuerdo Marco de Defensa con EEUU en virtud del cual ambos países pasaban a ser aliados estratégicos y se enfrentaban directamente a China, realizando maniobras militares conjuntas, especialmente navales, en las cercanías de las vías marítimas que suelen utilizar los chinos. Si bien el Frente de Izquierda se opuso a este acuerdo, no se planteó en ningún momento derrocar al gobierno puesto que sólo llevaba un año en el poder y, simplemente, optó por dejar hacer. De esos polvos se ha llegado al lodo de la aprobación del acuerdo nuclear con EEUU, impulsado por el gobierno de la APU aprovechando el desconcierto de amplios sectores de la izquierda, especialmente entre los intelectuales, a raíz de Nandigram.

No es extraño, por lo tanto, que el PCI (m) dedique gran parte e su producción teórica en los últimos tiempos a criticar a los intelectuales que criticaron, a su vez, al partido cuando Nandigram. “El fenómeno de varios intelectuales que hasta ayer estaban con la izquierda contra el fascismo comunal y ahora se han vuelto contra el partido requiere un análisis serio”, dice el principal órgano de los comunistas bengalíes (4). Y lo hace con un argumento que en occidente es familiar: acusa “a la mayoría” de esos intelectuales de ser anti-izquierda organizada, “especialmente anticomunista y, en particular anti PCI (m)”, de formar parte de “las filas de simpatizantes naxalitas” y de ser “populistas”, entre otras cosas.

Nandigram marca un antes y un después para la izquierda parlamentaria india. Ya nada será igual. Por una parte, porque la base tradicional de los comunistas indios está mirando cada vez con mayor simpatía hacia los naxalitas; por otra, porque la intelectualidad india aboga abiertamente por la creación de un nuevo frente de izquierda revolucionario que estaría liderado por los naxalitas. Y si hay que hacer caso de las encuestas, no se avecinan buenos tiempos para la izquierda parlamentaria india puesto que de los 60 escaños actuales pasarían a entre 39 y 43 en las elecciones generales de mayo del año que viene.

Tal vez por esta razón, el Frente de Izquierda está dando un impulso a su presencia pública, bien anunciando una serie de movilizaciones contra la presencia de barcos estadounidenses en aguas indias para la realización de otras maniobras navales conjuntas, bien apoyando desde los gobiernos que controla (Bengala, Tripura y Kerala decretaron un paro general el 20 de agosto en solidaridad los trabajadores) las reivindicaciones, principalmente de los trabajadores del sector público, que vienen realizando huelgas en contra de las políticas neoliberales del gobierno y del alza de precios, o bien criticando al gobierno central por su desprecio al parlamento (en lo que va de año la Lok Sabha re ha reunido sólo 35 días) al negarse a convocar la cámara para discutir una moción de confianza tras la aprobación del acuerdo nuclear con EEUU el pasado mes de julio.

Al mismo tiempo, el Frente de Izquierda está abierto a la discusión con otras formaciones políticas para crear una “tercera fuerza política” capaz de competir por el poder con los centristas de la APU y con los derechistas del Bharatiya Janata (138 escaños) que les permita si no formar gobierno, sí al menos negociar de igual a igual con quien resulte vencedor de las elecciones.

El Comité Central del PCI (m), reunido el pasado 12 de octubre en Kolkata (la antigua Calcuta, capital de Bengala Occidental) decidió adoptar una plataforma electoral “amplia” con el objetivo principal de derrotar a la APU por su “alianza estratégica con los EEUU y la aprobación de políticas económicas antipopulares” y al BJ por ser un partido reaccionario. Para ello, está dispuesto a ampliar el Frente de Izquierda con otros partidos de corte regionalista y étnico (5). De forma especial, el Frente de Izquierda plantea un acercamiento al Partido de la Sociedad Mayoritaria, una formación que comenzó como un partido de los dalit y que no ha tenido escrúpulos a la hora de aliarse con la APU o con el BJ cuando lo ha estimado conveniente.

“La historia no se mueve a ritmo de la justicia”, dicen los impulsores de esta estrategia cuando se les critica el hecho de que esta alianza va a suponer una rebaja de los principios programáticos de la izquierda, y añaden que se trata de encontrar una nueva forma de trabajar con estos partidos para forjar “una sociedad unida” en torno a una plataforma de principios porque, el caso contrario, “sería suicida mantener una postura sectaria” en aquellas zonas de India donde las organizaciones de izquierda son débiles. Las elecciones de mayo de 2009 pondrán de manifiesto la eficacia de esta “tercera fuerza” y si este tipo de maniobras sirven para la creación de una nueva dinámica política en India al margen, o enfrente, de los partidos tradicionales. Los naxalitas se beneficiarán, en cualquier caso, tanto del éxito de esta fórmula como de su fracaso.
Notas:
Alberto Cruz, “La izquierda en India (I): la revolución naxalita”
Declaración del ministro principal, Buddhadeb Bhattacharya, en la Asamblea de Bengala Occidental el 15 de marzo de 2007.
Democracia Popular, 30 de diciembre de 2007.
Ganashakti, 17 de octubre de 2008.
Resoluciones del Comité Central del PCI (m), 14 de octubre de 2008.
Alberto Cruz es periodista, politólogo y escritor especializado en Relaciones Internacionales.
albercruz@eresmas.com

La revolución naxalita

Alberto Cruz

El año que viene, en el mes de mayo, se van a celebrar elecciones generales en India, un país de más de mil millones de habitantes y que acaba de firmar un acuerdo nuclear con Estados Unidos que le sitúa, de forma inequívoca, dentro de la órbita occidental. Una vieja aspiración de la oligarquía india que en los últimos 19 años se ha traducido en la imposición de políticas neoliberales, desmantelando paulatinamente su hasta entonces economía centralizada y privatizando los principales sectores. Junto a este hecho, y en un intento por reforzar este paso al occidentalismo, India ha alcanzado acuerdos militares con Israel (lo que ha provocado un auge del islamismo que se está traduciendo en atentados por todas las ciudades del país y en ataques contra otras confesiones religiosas, en especial contra los cristianos, en estados como Orissa) y estudia “congelar” el acuerdo de construcción de un oleoducto de gas con Irán.

Es, por tanto, un año crucial para la izquierda india, muy numerosa y con responsabilidades de gobierno en estados como Bengala Occidental, Kerala, Minipur, Tamil Nadu y en Tipura (que albergan a unos 220 millones de indios en total, casi la cuarta parte de la población del país), todos gobernados por el Frente de Izquierda hegemonizado por el Partido Comunista de India (marxista). Pero también en India se está asistiendo al auge, cada vez mayor, de la insurrección naxalita (1* -Recomendada la lectura del artículo que aparece en el enlace de esta nota para entender el proceso revolucionario en India-), liderada por el Partido Comunista de India (maoísta) y su brazo armado, el Ejército Popular Guerrillero del Pueblo. Existe, además, otra organización guerrillera impulsada por el Partido Comunista Marxista-Leninista Guerra Popular. Estas dos organizaciones ya han hecho un llamamiento a boicotear las elecciones.
Fuente: Centro Asiático de Derechos Humanos. El mapa está fechado en abril de 2008.

Los naxalitas se están convirtiendo en un movimiento político de alcance nacional. Actúan en 14 (15 según el mapa del CADH) de los 28 estados de India (Chhattisgarh, Jharkhand, Uttar Pradesh, Asma, Uttaranchal, Kerala, Tamil Nadu, Bengala Occidental, Gujarat, Andhra Pradesh, Madhya Pradesh, Orissa, Maharashtra y Bihar) y que, en cifras, significa que en 182 distritos, de un total de 602 en que está dividido administrativamente el país, son los maoístas quienes controlan la situación (2). Hay que hacer notar que en el mes de abril se consideraba que actuaban en 165 distritos (170 según del CADH), por lo que el que ahora estén activos en 17 distritos más indica claramente su progresión imparable que se produce no sólo en el campo, sino que está comenzando a extenderse a las ciudades, especialmente a las zonas obreras e industriales de Delhi, Mumbai, Raipur, Pune y Jammu alternando las acciones propagandísticas con las militares. El propio gobierno indio consideraba hace un año que entre el 30% y el 35% del territorio de India está bajo el control de los naxalitas (3), porcentaje que será mayor en la actualidad.

Los éxitos revolucionarios en el campo son incuestionables: ni la policía ni los funcionarios estatales se atreven a entrar en Bastar, una extensa zona del estado de Chhattisgarh de unos 100.000 kilómetros cuadrados (4), y sus acciones contra los paramilitares de Salwa Judum (que se traduciría como "Cazadores de la paz", armados por terratenientes y el propio Estado que les ofrece, además, un sueldo) están provocando la desmoralización y deserción de estos mercenarios en cuanto se produce un combate ante las constantes bajas que sufren. El periódico “Indian Express” relataba con crudeza lo ocurrido tras un ataque maoísta que causó 55 muertos a una fuerza conjunta de policías y paramilitares al hacerse eco de un informe oficial en el que se recogía la investigación llevada a cabo: “la cobardía, la deserción, la excesiva dependencia de los oficiales de policía respecto de la Policía Especial Local [los paramilitares de Salwa Judum tienen la categoría de agentes policiales rurales], la carencia de un entrenamiento apropiado y el consumo de sustancias tóxicas influyeron en las causas de la matanza de los 19 policías y 39 PEL [Salwa Judum]”. Para minimizar un tanto el efecto de la derrota, el informe recogía que dicho ataque había sido efectuado por una fuerza de “por lo menos 400 naxalitas” (5). Aunque este ha sido, hasta el momento, el ataque con un mayor número de muertos, constantemente se reportan bajas entre los policías y paramilitares, incluyendo los comandos de élite de Andhra Pradesh, denominados “Galgos”, que el pasado mes de junio sufrieron 38 bajas mortales al ser atacado el barco en el que se dirigían a realizar una operación militar contra un campamento maoísta (6).

Los naxalitas han dado el paso de la guerra de guerrillas a la de movimientos, con una mayor acumulación de fuerzas y siguiendo el esquema clásico maoísta de “diez contra uno, uno contra diez”, es decir, obligar a las fuerzas estatales, bien sea el Ejército o la Policía, a asumir una posición defensiva táctica –que es fácilmente atacable en base a la superioridad de fuerzas- para, debido a estos golpes militares, obligarles posteriormente a asumir una posición defensiva estratégica, o sea, la inmovilidad y la concentración de fuerzas en un solo punto para defender una ciudad o un territorio. Se puede afirmar que la guerrilla naxalita actúa en brigadas de hasta 300 combatientes. Si hay que hacer caso a la prensa india, los ataques contra estaciones de policía, locales de los paramilitares, empresas mineras, ferrocarriles, estaciones de telecomunicaciones, construcciones eléctricas e, incluso, asaltos a cárceles –en el mes de diciembre de 2007 atacaron la cárcel de Raipur, la capital de Chhattisgarth, logrando que pudieran fugarse 299 presos, 100 de ellos guerrilleros- se producen por fuerzas de entre 40 y 150 combatientes aunque en ocasiones llegan a los 400. No obstante, eso no quiere decir que los naxalitas mantengan grandes formaciones guerrilleras con carácter permanente, sino que se constituyen en función de la estrategia.

Los datos son esclarecedores: en el año 2007 los naxalitas realizaron 8.488 ataques a establecimientos policiales en 91 distritos de 11 estados, según un informe presentado por el Ministro del Interior, Sriprakash Jaiswal, en el Parlamento indio (Lok Shaba, Cámara del Pueblo) (7). Y la guerrilla está comenzando a buscar la complicidad de los policías, a quienes realiza llamamientos para que se pasen a sus filas si no quieren seguir sufriendo sus embestidas militares. Desde el mes de junio de 2007, cada vez que se realiza un ataque contra un establecimiento policial los guerrilleros dejan en el lugar panfletos en los que se puede leer “Estás luchando para impedir el levantamiento del pueblo, por lo que tu vida está en juego porque el pueblo, al que estás matando, es de tu propia clase. Levántate contra el sistema” (8). Merece la pena indicar que el Ejército, como tal, no está implicado en la lucha con los guerrilleros aunque algunas de sus unidades de élite sí han participado en operaciones concretas contra la dirigencia naxalita.

La situación ha llegado a tal extremo que el gobierno, que ya consideró hace unos años a la insurgencia maoísta como el principal problema de India, ha decidido poner en marcha un plan para contener el avancede la guerrilla: iniciar un programa de desarrollo de las zonas más empobrecidas de India, modernización de la Policía, creación de infraestructuras viales que sirvan tanto a las poblaciones como para facilitar el traslado rápido de las fuerzas policiales y la creación de seis escuelas de guerra, es decir, la formación de unidades antiguerrilleras para poder atacar y destruir los campamentos naxalitas en la selva. La idea del gobierno es crear unos batallones específicos para la lucha contra la guerrilla que estén compuestos por 14.000 efectivos y en los planes aparece que antes de que finalice el año tiene que haber dos o tres en funcionamiento (9). En la actualidad la Fuerza Central de Reserva de la Policía, junto a los paramilitares de Salwa Judum, lleva el protagonismo en la lucha contra los maoístas: cuenta con 201 batallones, de los que 32 están desplegados en las zonas donde operan los naxalitas (10) pero se han mostrado altamente ineficaces y reciben cada vez con más frecuencia contundentes golpes militares, por lo que ahora se ha decidido la creación de los batallones antiguerrilla al estilo del tristemente célebre Batallón Atlacalt de El Salvador, perpetrador de innumerables matanzas en zonas rurales del país centroamericano.

El gran salto adelante
Hasta este momento la guerrilla estaba dejando a un lado las ciudades para centrarse en el control total del campo, siguiendo la vieja estrategia de cercar las ciudades desde el campo. La estrategia es penetrar en las áreas rurales, consolidarse en ellas y, una vez que consideran seguras sus bases de apoyo, ir estableciendo coordinaciones eficaces y efectivas entre las diferentes células en otros Estados. Esto ha dado inmejorables resultados en Nepal. Al igual que sus camaradas nepalíes, los maoístas indios respetan a los cargos locales –incluyendo a policías- si el pueblo considera que son honestos y no están comprometidos en casos de corrupción o represión. También respetan a las empresas que están instaladas en sus zonas de influencia, pero las cobran un “impuesto revolucionario”, que oscila entre el 15 y el 20% de sus beneficios, con el que financian sus actividades. Por el contrario, los naxalitas son implacables en su lucha contra las Zonas Económicas Especiales (ZEE) que está poniendo en marcha el gobierno central, con el apoyo de los gobiernos de los estados, para establecer industrias, incluidas las metalúrgicas y mineras, y que están provocando el desplazamiento de sus hogares de decenas de miles de habitantes rurales, que por consiguiente están perdiendo sus medios de vida. La enorme mayoría de desplazados son aparceros sin tierra, artesanos y pequeños comerciantes, provenientes de las comunidades desfavorecidas de dalit y adivasi y de minorías religiosas (11).

Precisamente el trabajo con los dalits, los intocables en el sistema de castas y los parias dentro de India, es con quien está centrando su trabajo político la guerrilla naxalita, según lo acordado en su IX Congreso, realizado en enero de 2007. Esta decisión ha estado en el origen de la expansión guerrillera por toda India. En este congreso se acordó, además, como eje del trabajo político y militar la extensión de la guerra popular a todo el país, “el apoyo a las luchas nacionales contra el expansionismo indio” en Cachemira y Jammu, la expansión del movimiento a las ciudades para tener presencia entre las masas urbanas, empobrecidas, y la clase media con la finalidad de “lograr un movimiento masivo contra las políticas neoliberales” y, por consiguiente, la lucha contra las Zonas Económicas Especiales que han sido creadas en los últimos años en India y que han provocado, a su vez, “la dislocación de las pequeñas industrias y de los comerciantes, que han sido empujados a la bancarrota por la ofensiva masiva de las imperialistas compañías transnacionales y de los compradores-burócratas-burgueses” y que son calificadas de “enclaves neocoloniales” (12).

La entrada en las ciudades es “el gran salto adelante” de los maoístas indios. Hay presencia de células naxalitas en las zonas obreras e industriales de Delhi, Mumbai, Raipur, Pune y Jammu. Aunque por el momento la principal actividad es la propagandística, en algunas zonas donde el movimiento naxalita es especialmente fuerte se están ya realizando acciones militares. Es el caso de Nayararh, una de las más importantes ciudades del estado de Orissa, donde un comando naxalita realizó una de sus más audaces acciones hasta el momento: el 16 de febrero de este año se produjo el asalto a una comisaría de policía y la requisa de 1.069 armas almacenadas en este establecimiento policial. El gobierno indio sólo ha dado la cifra, no la calidad de las armas capturadas, lo que indica que en poder de la guerrilla hay ahora un material más sofisticado, como se pondría de relieve en las últimas operaciones militares donde se han bombardeado instalaciones policiales con morteros de 80 milímetros y se están usando lanzagranadas para atacar las caravanas de vehículos policiales y paramilitares.

La presencia naxalita en las ciudades y centros industriales da un salto cualitativo a la guerra popular prolongada. Desde mediados de 2007 los naxalitas han actuado de forma preferente en las Zonas Económicas Especiales de una franja que comprende las ciudades de Bhilai-Ranchi-Dhanbad-Calcutta, por un lado, y de Mumbai-Pune-Surat-Ahmadabad por otro, al tiempo que han planteado bloqueos que han sido impuestos de forma desigual, dependiendo de las zonas donde tienen más fuerza, como es el caso de los estados de Jharkhand, Orissa, Chhattisgarh y Bengala Occidental y en los que menos, como en Haryana y Punjab. En Bengala Occidental, un estado gobernado por la izquierda, la ZEE prevista ha tenido que ser suspendida tras una revuelta popular campesina, que contó con el apoyo maoísta, que fue sofocada a sangre y fuego. Este hecho ha provocado un tremendo descrédito de la izquierda tradicional, del que se está beneficiando la insurrección naxalita que ve cómo los campesinos pobres se están incorporando en masa a sus filas. De este asunto, así como de otros parecidos, se tratará en la segunda parte que aborda la situación de la izquierda india.

En India hay en estos momentos 40 ZEE en funcionamiento y el gobierno central calcula que este año 2008 supongan un volumen de comercio superior a los 27.000 millones de dólares en cuanto a bienes, servicios y mercancías. En total, el gobierno indio tiene previsto aprobar 339 ZEE y dice que supondrán un empleo directo para 800.000 personas. Las ZEE son áreas que, gracias a las desgravaciones fiscales que hacen que las empresas no paguen ningún impuesto, gozan de ventajas fiscales y económicas para favorecer la productividad y donde se puede eludir la legislación normal del país en materia laboral, sindical y ambiental con el objetivo de atraer inversores locales y extranjeros.

El éxito político junto al militar
Los éxitos militares de los revolucionarios indios están siendo acompañados de un éxito político demostrable en las zonas bajo su control, donde se ha logrado una eficaz mejora del nivel de vida de la población, básicamente rural, y están en condiciones de ofrecer una alternativa a la izquierda tradicional y reformista. Esto está provocando que un cierto sector de los intelectuales indios vea con agrado y simpatía a la guerrilla y que, como es el caso de Arundhati Roy, se niegue a calificar su lucha de inmoral o como terrorista. O como el conocido músico Ravi Shankar, que ha dicho públicamente que los maoístas son “admirables”.

Desde que los naxalitas comenzaron a realizar trabajo político en las ciudades, entre los pobres urbanos, los habitantes de los barrios marginales y de la clase obrera organizada, y especialmente tras la masacre de campesinos ordenada por el gobierno de Bengala Occidental –gobernado por el Frente de Izquierda hegemonizado por el Partido Comunista de India (marxista)- en marzo de 2007 cuando se oponían a la ZEE prevista en Nandigram, las voces para que los maoístas lideren otro frente de izquierda en India, de carácter inequívocamente revolucionario, se están alzando cada vez con mayor fuerza. Se les pide “una nueva dinámica en la propaganda”, una mayor atención hacia los “no iniciados en política” y “una mayor atención a las clases medias”.
Los maoístas están en ello, conscientes que el progreso de su guerra popular prolongada depende de la creación de una plataforma cultural y políticamente diferente de la que ha existido hasta ahora en India –de forma especial en lo que se refiere a la separación de castas, la opresión feudal de la familia y las costumbres- y, sobre todo, alejada de los pasillos del poder que tanto gustan a la izquierda tradicional.
Notas:
Alberto Cruz, “India, entre la euforia nuclear y la insurrección naxalita”

The Hindu, 23 de agosto de 2008.
The Tribune, 7 de agosto de 2007.
The Pioneer, 19 de agosto de 2008.
Indian Express, 1 de septiembre de 2007.
Asian Age, 29 de junio de 2008.
Indian Times, 3 de diciembre de 2007.
The Hindu, 13 de febrero de 2008.
Asian Age, 17 de julio de 2008.
Prensa Latina, 4 de febrero de 2008.
Los dalit son los intocables del sistema de castas, los adivasi son pueblos indígenas y las minorías religiosas son, fundamentalmente, islámicos.
Partido Comunista de India (maoísta), febrero de 2007.



Alberto Cruz es periodista, politólogo y escritor especializado en Relaciones Internacionales.
albercruz@eresmas.com

Friday, January 02, 2009

Actividades de solidaridad con Palestina


Cuando convocamos esta manifestación el 7 de enero son ya 700 muertos -135 niños y niñas- y 3100 heridos las víctimas de la agresión israelí a Gaza. Queremos expresar nuestro infinito dolor y solidaridad con las víctimas de esta agresión y la condenamos enérgicamente.

Esta masacre que se está cometiendo contra la población palestina en Gaza deja bien a las claras el carácter genocida, criminal, terrorista y racista del sionismo y el Estado de Israel.

Esta agresión no es la respuesta al fin de la tregua, como dice Israel. Durante los seis meses de supuesto alto el fuego, Israel no sólo endureció el bloqueo de Gaza sino que además asesinó a 256 palestinos.



Es una operación de castigo ante la proximidad de las elecciones para hacer pagar con sangre la determinación del pueblo palestino de luchar por su libertad y resistir con dignidad frente a la ocupación de su tierra.Denunciamos que se permita a Israel convertir aGaza en un inmenso campo de concentración, en lamayor prisión a cielo abierto del mundo.



Denunciamos a los gobiernos, incluido el español,que toleran esta situación y colaboran con la potenciaocupante.Exigimos al Gobierno Español, a la Comunidad Internacional,al Consejo de Seguridad de las NacionesUnidas y a la Unión Europea que intervengan urgentementey obliguen al Estado de Israel a poner fina este ataque indiscriminado contra la población civilpalestina.



Exigimos la inmediata ruptura de relaciones de relacionescomerciales, culturales, diplomáticas y militarescon Israel, la llamada a consulta del embajadorespañol, la denuncia por parte de nuestro Gobiernode la ocupación ilegal de Palestina y del bloqueo aGaza y una condena expresa por los crímenes cometidoscontra los habitantes de Gaza, que son crímenescontra la humanidad y un verdadero genocidio.



Exigimos el inicio de un proceso judicial internacionalcontra los miembros del Gobierno israelí por crímenescontra la humanidad y genocidio, por incumplimiento de la IIIª y IVª convención de Ginebra, del Pacto Internacional del Derechos Civiles y Políticos, de más de 100 resoluciones de la ONU, entreotras ilegalidades internacionales.

MANIFESTACIÓN



domingo 11 de enero · Plaza de la Encarnación · 12.00 h.
PAREMOS EL GENOCIDIO
PLATAFORMA ANDALUCÍA CON PALESTINA

Para firmar: December18

Apoyo el Shministim y su derecho pacífico de oponerse al servicio militar. Pido la liberación de estos adolescentes encarcelados por su negación a desempeñar servicio en un ejército que ocupa los territorios palestinos.

El encarcelamiento de estos objetores de conciencia es una violación de sus derechos humanos y contrario al derecho internacional. Su resistencia no - violenta a la ocupación señala el camino de una paz justa y seguridad para toda la gente de la región. Ella es nuestra mejor esperanza de futuro. Le pido prestarle atención, y no castigarla
Para firmar: December18