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Friday, September 30, 2011

Videos sobre Sirte y denuncia trafico de armas


La resolucion 1973 prohibia el trafico de armas en libia


Libia:La OTAN lanza panfletos en las ciudades rodeadas

Fuente: Argelia isp

Según el sitio web de la Zengtena resistencia libia, los aviones de la muerte de la OTAN han repartido folletos sobre las ciudades de Sirte y Walid Bani ordenando a la población a dejar las armas y volver a casa. En otras palabras, quedarse en casa, vamos a matar a todos tus familiares en sus hogares.


Civiles, voluntarios y soldados libios Sirte y Walid Bani, se resisten a cumplir la orden porque no son cobardes.

Esto nos recuerda a los panfletos que el ejército francés en Argelia estaba transmitiendo en el estallido de la guerra del 1 de noviembre de 1954. En ese momento los franceses atacandosa fellagas repartiendo panfletos mostrando a los fellagas como las langostas que se comen todo lo que es de color verde.

Usted puede ver el folleto producido por el departamento de marketing de la muerte.

El folleto dice:

ADVERTENCIA
PARA SU SALUD, SU POSICIÓN Y DEJAR LAS ARMAS y volver a casa y en su familia

El folleto está ilustrado con un hermoso avión no tripulado EE.UU. guiadas de los Estados Unidos por un jugador (un asesino).

Según wikipedia, RQ-1 Predator es un avión no tripulado de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos altitud media de crucero, batería de larga duración.
Se estima que los ataques de aviones no tripulados han sido entre 1459 y 2319 ​​las víctimas en Pakistán Como parte de los conflictos armados en el noroeste de Pakistan1.Il fue diseñado para proporcionar inteligencia de combate y una zona de vigilancia y es la primera de su tipo en el servicio o nombrados de acuerdo a las regulaciones del Departamento de Defensa: R para el reconocimiento, Q para indicar que se trata de un avión no tripulado y por primera vez en esta nueva generación de aviones.
Para sus necesidades, la CIA desarrolló una versión militar que entonces estaba también controlada por la USAF. Esta versión se llama armados MQ-1 Predator, M para funciones múltiples.

Avances de la resistencia libia y noticias falsas de la OTAN

Mukawama - ResistenciaAgencia de Noticias de la Resistencia Libia
La resistencia libia asalta sede de la CIA en Trípoli
septiembre 29, 2011

Las unidades de combate de la resistencia bajo el mando del general Jamis Gadafi han tomado por asalto a las 5 horas de la tarde el antiguo edificio residencial situado en la zona de embajadas de Trípoli que desde hace 3 semanas servía de sede a los servicios de inteligencia de los USA, CIA y otros. Los combatientes han eliminado previamente los puestos de control instalados en las inmediaciones. Ningún agente de inteligencia norteamericano ha sido afectado personalmente ya que han dormido en una zona de máxima seguridad cerca del aeropuerto. Los combatientes han requisado abundante documentación y han plantado la bandera verde en las instalaciones.

Esta no es la única acción patriota en Trípoli. Otras unidades han asaltado empleando distinto tipo de armamento la antigua escuela militar femenina situada en la calle Mukhtar.

Se han escuchado disparos en las calles Mansura, Bengchir y Tajura.

Trípoli es escenario de acciones cada vez más enérgica y audaces de las fuerzas de la resistencia nacional libia. Fuente http://allainjules.com/2011/09/29/libye-nouvelles-du-front-29-09-2011-defaite-rebelle/


Noticia falsa: captura del portavoz del gobierno legítimo Musa Ibrahim
septiembre 29, 2011

Desmentida por la resistencia pero lamentablemente reproducida por la prensa oficial china que con frecuencia se encarta de repercutir las mentiras occidental-imperialistas ¿Qué ocurrirá cuando hablen de “masacres” cometidas en China por las autoridades, de “fosas comunes” de prisioneros anticomunistas y de otras falsas acciones perversas cometidas supuestamente por el gobierno chino? Fuente http://french.cri.cn/1341/2011/09/29/302s256017.htm. Fuente para el desmentido de otra nueva noticia falsa de las que acostumbran los señores del “CNT” http://www.algeria-isp.com/actualites/politique-libye/201109-A6221/libye-elhamdoulilah-porte-parole-gouvernement-libyen-docteur-moussa-ibrahim-est-toujours-vie.html

Thursday, September 29, 2011

Siria: las tribus apoyan al Baaz

Las tribus árabes en Siria reiteran su apoyo a las propuesta nacionalista para Siria

Hasaka, SANA

Los jefes e hijos de las tribus árabes en Siria, reiteraron su apoyo a las propuestas nacionalistas de Siria, la independencia de sus decisiones soberana y su rechazo a las intervenciones externas en sus asuntos internos y cualquier otro tipo de actos que podría debilitar la seguridad y estabilidad de la patria.

Durante el simposio celebrado ayer en la provincia de Hasaka, los participantes condenaron los actos de terrorismo y sabotaje llevados a cabo por los grupos armados terroristas contra los sirios en su patria, exigiendo a la vez responsabilizar a todos los involucrados en estos actos y haciendo un llamado para renunciar todas las formas de incitación a la discordia a fin de preservar la unidad de los miembros de la sociedad siria y apreciando las posturas de Rusia, China, India, Brasil, Líbano y Sudáfrica en rechazo a la intervención en el conflicto sirio.
A concluir el Foro y en un comunicado emitido por este evento, los participantes hicieron un llamado para adherirse a los consejos del diálogo nacional y rechazar lo transmitido por los medios de comunicación internacionales a traves de satelite en forma de incitación mediática, reiterando a la vez la necesidad de preservar las prioridades nacionales y pan árabes y luchar contra la corrupción.

Los palestinos y Gadaffi

Defendiendo el derecho al retorno
¿Están preparados los palestinos de Libia para la era post-Gadafi?

Franklin Lamb
CounterPunch
Mientras los estudiantes palestinos y el profesorado se prepara para las clases de otoño en el College Nassar y en la Universidad Al-Fatah en Trípoli, así como en la Universidad Garyounis, en Bengasi, y en la Universidad Omar Mujtar, situada cerca de Al Bayda, hay una petición que está circulando por los campus.

Entre los organizadores de la petición y los primeros firmantes figuran mayoritariamente refugiados palestinos, libios pro-palestinos y diversos extranjeros residentes en el país. Como parte de su campaña, los refugiados están requiriendo de la Autoridad Palestina con sede en Ramala, en la Palestina Ocupada, que envíe al “Representante palestino” que está de gira por Oriente Medio un par de días a Tripoli como parte de las acciones preliminares a la supuesta votación que se celebrará en las Naciones Unidas para admitir a Palestina como el 194 Estado miembro de las Naciones Unidas.

Al visitar a varios estudiantes, académicos y hombres de negocios palestinos, a los que por lo general les ha ido bien aquí y cuyas familias llegaron hace 29 años tras la masacre de los campos de Sabra y Shatila en Beirut facilitada por Israel en 1982, hay algo que queda meridianamente claro. Que los refugiados palestinos en Libia, habitualmente fuera de los focos internacionales, están muy motivados y decididos en su intento por conseguir un estado con las fronteras de 1967. Varios de ellos han expresado su apoyo para tratar de superar el anticipado veto de EEUU en el Consejo de Seguridad invocando la Resolución 377 de 1950 “Uniting for Peace” y anulando el veto estadounidense con las dos terceras partes del voto de la Asamblea General, de lo cual hay precedentes jurídicos internacionales.

Varios cientos de refugiados palestinos han vuelto a Libia en los últimos diez días al mejorar la situación de la seguridad y están retomando sus medios de vida, que, comparados con los de los 57 campos de refugiados palestinos en la región del Levante, pueden considerarse privilegiados. Como consecuencia de una iniciativa de la ONG por los Derechos de la Mujer de Aisha Gadafi, Wa Attasimou, en diciembre de 2010, el Congreso del Pueblo promulgó una ley que garantiza a las mujeres y a los refugiados palestinos todos los derechos para adquirir y rechazar la nacionalidad para una esposa y los niños de un matrimonio mixto. El 24 de julio de ese año, Aisha fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de las Naciones Unidas por su labor centrada en los derechos de las mujeres de Libia, en combatir la pobreza y el SIDA. En febrero de 2011, la Secretaria de Estado de EEUU Clinton insistió en que Ban Ki-Moon tenía que privarla de ese puesto y sin molestarse en respetar los procedimientos administrativos de las Naciones Unidas, cosa que él hizo con prontitud.

De los hijos de Gadafi, Aisha y su hermano Saif al-Islam son los que más estrechamente comparten el compromiso inquebrantable de su padre con la causa de la justicia para Palestina y son ampliamente admirados por los palestinos que se encuentran en Libia.

Sea lo que sea lo que uno pueda pensar estos días acerca del “líder hermano”, el estatus social y las condiciones económicas de los refugiados palestinos en Libia, como en el resto de países árabes, ha estado determinado por los dirigentes de cada país y por el grado en el que esos dirigentes juegan la carta palestina en su propio beneficio, tanto a nivel interno como internacional.

Muamar Gadafi no es una excepción y aunque su gobierno parece haber llegado a su final, quizá no sea totalmente así en cuanto a la cuestión palestina. Gadafi se ha ganado un sitio honorable en la historia de la Revolución palestina. Se ha mantenido por encima de otros dirigentes árabes en su posición de resistencia inalterada y en su poca disposición a renunciar a sus demandas sobre el Derecho total al Retorno de toda la diáspora de refugiados palestinos que se hallan en su país.

A pesar de alguna conducta voluble después de Oslo y en otro par de ocasiones, la concesión de Gadafi de los derechos humanos reconocidos internacionalmente a todos los palestinos refugiados acogidos por Libia, sitúa a Libia en el actual período ligeramente por detrás de Jordania y se iguala con Siria en el apoyo, durante los últimos treinta años, de aquellos cuya tierra y hogares robaron los colonos sionistas.

Sin embargo, un importante número de palestinos en Libia están ahora sintiendo un comprobable temor de que el nuevo “gobierno de la OTAN” no sólo reconozca a Israel y vuelque sobre los israelíes pedazos importantes de la economía libia, sino que cualquier gobierno que emerja podría también restringir sus derechos en este país.

Algunos de ellos le han comentado a este observador que si Gadafi no va a volver, al menos sus hijos apoyan ardientemente la causa palestina y confían en que puedan influir en las futuras acciones del nuevo gobierno.

Pero eso es ya también bastante improbable.

Según Aisha, ella y su hermano mayor Saif hablaban a menudo de política con su padre y una vez hicieron un concurso, hace varios años, para ver quien podía recitar la lista de todos los “planes de paz” fracasados para Palestina para su adorado padre durante una cena de su cumpleaños. Aisha, que era, en cuanto a inteligencia, la mejor en la escuela de los retoños de Gadafi, ganó el concurso entre sus hermanos. El recitado de Aisha acerca de los “planes de paz” fracasados fue:

Propuesta de Paz del Conde Foke Bernadotte (1947-1948), Resolucion 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (22 noviembre 1967), Paz por Territorios (1967), Misión Jarring (1967-1971), Plan Allon (26 julio 1967), Plan Rogers (1969), Resolucion 338 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (22 octubre 1973), Plan Reagan (1 septiembre 1982), Acuerdos de Oslo (1993), Memorandum de Wye River ( 23 octubre 1998), Cumbre de Camp David 2000 (2000), Los Parámetros de Clinton (23 diciembre 2000), Cumbre de Taba (January, 2001), Paz de Plan Elon (2002), Acuerdo Nusseibeh-Ayalon (2002), Iniciativa Árabe de Paz (28 marzo 2002), La Voz del Pueblo (27 julio 2002) y la Hoja de Ruta para la Paz (30 abril 2003).”
¡Y afirma que aún puede hacerlo incorporando los fracasos más recientes!

Saif es igualmente un firme defensor de los derechos palestinos y, como en el caso de su padre y hermanos, aboga por la solución de un estado único, como hizo en

varias conferencias ofrecidas en Inglaterra, incluyendo la de Chatham House y otros lugares.

Según Saif:

“Mi padre nos dijo que antes de que naciéramos le gustaba leer el Libro Rojo de Citas de Mao y que más de una vez le escribió al Presidente Mao para discutir algunos detalles del mismo. Después, padre escribió el Libro Verde y finalmente ambos trabajamos en el Libro Blanco. El proyecto del Libro Blanco fue algo que ambos disfrutábamos y creemos que es la única solución viable. Pienso que la mayoría de los palestinos en Libia están de acuerdo pero puede Vd. preguntarle a ellos.”

A este observador le parece que los refugiados palestinos en Libia, sin duda influidos por los innumerables discursos de Moamar Gadafi sobre la cuestión en las últimas cuatro décadas, se encuentran entre los más ardientes partidarios, dentro de la comunidad palestina, de la solución de Un Único Estado a la cuestión palestina.

El Libro Blanco analiza la historia de Palestina, señala los muchos fallos de una solución de dos estados y propone un único estado, llamado “Isratine”. Saif y Aisha explicaban que el nombre puede parecer algo estúpido y algunos lo han ridiculizado pero que el primer Parlamento podría elegir el nombre que prefiriera para el nuevo país”.

Que Saif pueda continuar el trabajo de su familia en la cuestión palestina es actualmente bastante problemático. Un equipo de seis juristas internacionales, organizados por dos estadounidenses, a petición de los aliados de Gadafi durante mucho tiempo, ha pedido a Aisha, como experta jurista, que se una al equipo legal que está preparando la defensa de Saif contra las acusaciones formuladas por la Corte Penal Internacional (CPI) o dentro de Libia. Aisha ha trabajado en varios proyectos jurídicos, incluyendo la defensa de Muntadhar al-Zaidi cuando tuvo que enfrentarse a los cargos consecuencia del incidente del zapato que le lanzó a George Bush en Bagdad.

El equipo dirigido por los estadounidenses ha sabido que el Consejo Nacional Transitorio ha recibido instrucciones de la OTAN de matar a Saif en cuanto le encuentren en vez de llevarle a juicio ya sea dentro o fuera de Libia. La OTAN es totalmente consciente de que un juicio internacional a Saif se convertiría rápidamente en un juicio a la OTAN. Puede que ese juicio necesitara de años para llevarse a cabo dadas las pruebas condenatorias contra la OTAN recopiladas por varios proyectos de investigación en Libia que ya abarcan cuatro meses mientras quedan por catalogar las pruebas demostrativas.

Está también en preparación una demanda contra la OTAN que va a presentarse ante el Tribunal Federal estadounidense del Distrito de Columbia, y utilizará las relativamente liberales Normas Federales del Procedimiento Civil para introducir documentación voluminosa denunciando los crímenes de la OTAN contra los civiles libios.

En el próximo e incierto período para los refugiados palestinos en Libia, los acontecimientos de este otoño ante las Naciones Unidas y la composición del próximo gobierno de Libia van a influir en muy gran medida.

Franklin Lamb es autor de “The Price We Pay: A Quarter Century of Israel’s use of American Weapon’s against Lebanon” (1978-2006), disponible en Amazon.com.uk, y de “Hizbollah: A Brief Guide for Beginners”. Ha participado en las investigaciones de la Comisión Kahan sobre la masacre de Sabra y Shatila. Se encuentra actualmente en Libia. Puede contactarse con él en: fplamb@gmail.com

Libia: fariseos y la destrucción de un pueblo

por Jorge Capelán y toni solo

Tomado del web Tortilla con Sal:

La clase gerencial-intelectual de la izquierda neocolonial se hunde cada vez más en sus contradicciones con cada nuevo artículo que sus representantes publican sobre Libia. Ahora el turno le toca a Santiago Alba Rico en “Libia, el caos y nosotros” publicado en Acomodación este 20 de septiembre. Es uno de varios artículos que
han aparecido apoyando la irrisoria idea de que ha habido una revolución popular en Libia.

Es más que evidente que una mayoría del pueblo libio apoyó a la Jamahiriya y pelea ferozmente contra una minoría de libios sobornados y chantajeados por los gobiernos occidentales, apoyados por un gran número de mercenarios extranjeros y por las fuerzas de la OTAN. Es absurdo designar como revolución este golpe-insurrección por contrato. Como lo ha expresado muy bien el partido Tudeh de Irán, que se opone al sistema de la Jamahiriya libia:
“Consideramos que la política de 'cambio de régimen' de las fuerzas afiliadas a los imperialistas contrasta completamente con los supremos intereses del pueblo libio y de los pueblos del Medio Oriente y lo condenamos. De hecho, aun si las fuerzas opositoras al régimen dictatorial de Ghaddafi lograsen controlar el país o una
parte significativa del mismo con el apoyo militar y bajo la cobertura de los aviones bombarderos y los misiles cruceros destructivos de los países imperialistas ¿cómo podría su poder y autoridad tener alguna legitimidad popular?”

Solidnet

LOS HERMANOS DE TUDEH comparten la falsa idea que la Jamahiriya libia fue una dictadura y que el dictador fue Muammar Al Ghaddafi.
Ninguna dictadura habría sobrevivido a la agresión despiadada de la fuerza militar de la OTAN durante tantos meses. A pesar de ese error analítico, los hermanos de Tudeh entienden el concepto de la legitimidad. Y ven que una minoría oportunista y mercenaria no puede constituir un gobierno legítimo si llegan al poder en base del
poderío militar de los países imperialistas de Norte América y Europa.

El artículo de Alba Rico afirma, “No voy a entrar en una polémica muy pugnaz que ha fracturado el campo anti-imperialista; sólo quiero dejar constancia de que el único lugar donde esa polémica no ha existido ha sido curiosamente el lugar donde se producían los acontecimientos.” Sin embargo, se mete de lleno en la polémica y lo
hace mintiendo de manera descarada.

El sentido y significado de los acontecimientos en Libia han dado lugar a fuertes y vigorosas discusiones en toda la región desde Argel hasta Ciudad del Cabo. Alba Rico da prueba de un dudosamente ingenuo sesgo hacia el mundo árabe en su perspectiva hacia el país agredido por la OTAN. Sin embargo, el significado fundamental de la
agresión y el golpe-insurrección contrarrevolucionaria en Libia tienen que ver más que todo con su carácter de país africano.
Pero aún sin tomar en cuenta la dimensión africana del conflicto, Alba Rico está equivocado al sugerir que la mayoría de la izquierda en los países árabes o del Oriente Medio apoya al CNT. El partido Argelino por la Democracia y el Socialismo, partidos de izquierda deIran como Tudeh, los partidos comunistas del Líbano y de Turquía, han adoptado posiciones que claramente cuestionan la legitimidad de esa banda de contrarevolucionarios, mercenarios y peones de los poderes extranjeros.

EN ÁFRICA ES NOTORIO EL APOYO de movimientos a favor de la Jamahiriya libia y Muammar al Ghaddafi en todo el continente. Cuando Alba Rico habla del aislamiento de la Jamahiriya toma una posición totalmente eurocéntrica, ignora el amplio apoyo a ésta en África, Asía y América Latina, entre otras cosas, por la posición política
de la Jamahiriya a favor del diálogo y una paz negociada, pero también por experiencias históricas y recientes de la solidaridad libia. Sobre América Latina, Alba Rico se refiere desdeñosamente acerca de las posiciones de Nicaragua y Venezuela, ignorando de manera insidiosa la posición contundente del bloque conformado por
todos los países del ALBA.

Ignorando al movimiento de solidaridad en los Estados Unidos, Alba Rico elige también ignorar olímpicamente el incómodo hecho de que la izquierda negra en pleno se ha volcado a condenar la invasión imperialista de la OTAN desde el primer momento. En una operación de evidente mala fe, el autor llama a todos estos grupos, y a los demás grupos en todo el mundo, aún en el centro imperialista, que se han levantado en solidaridad con Libia, “occidentales”. En fin, Alba Rico, igual que los escritores que comparten sus criterios, deliberadamente, deshonestamente y de una manera racista ignora los masivos crímenes de lesa humanidad cometidos por los asesinos, torturadores y violadores del CNT.

POR OTRO LADO, ESTA ES LA LISTA de países que rechazaron, se abstuvieron o no se presentaron a la votación para reconocer al CNT en la ONU. La rechazaron: Angola, Bolivia, Cuba, República Democrática del Congo, Ecuador, Guinea Ecuatorial, Kenia, Lesotho, Malawi, Namibia, Nicaragua, Sudáfrica, Suazilandia, Tanzania,
Venezuela, Zambia y Zimbabue. Se abstuvieron: Arabia Saudí, Argelia, Antigua y Barbuda, Camerún, República Dominicana, El Salvador, Indonesia, Malí, Mauritania, Nepal, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago, Uganda y Uruguay. No participaron: Albania, Bielorrusia, Burundi, Camboya, Corea del Norte, Eritrea,
Guinea, Guinea-Bissau, Haití, Guyana, Mozambique, Myanmar, Nigeria, Pakistán, República Centroafricana, Ruanda, Somalia, y toda la antigua Asia Central soviética.

Es irrisorio entonces hablar como si existiese un consenso contundente en contra de la Jamahiriya libia y Muammar al Ghaddafi.
Lo que existe es un Bloque Occidental dominado por sus élites fascistas – la alianza militarista de la clase dominante política con la clase capitalista corporativa - que han ejercido enorme presión diplomática y económica sobre sus aliados para lograr el resultado deseado. Como Neville Chamberlain y Eduardo Daladier en Munich, Dmitri Medvedev de Rusia y Hu Jintao de China han sacrificado Libia como aquellos sacrificaron lo que fue Checoslovaquia para apaciguar la bestia militarista de la época, la Alemania Nazi.

YA ESTAMOS EN UNA GUERRA MUNDIAL declarada abiertamente por sucesivos administraciones de los Estados Unidos apoyados por sus aliados del Pacífico y de Europa. Y es natural para Alba Rico y los demás colaboradores acomodados de la guerra psicológica de la OTAN, la bestia militarista de nuestra época, sugerir que la ola de protestas en el norte de África constituye un fenómeno nuevo y exitoso. Al contrario, las revueltas populares en esos países no son nada nuevo. Han tenido protestas populares desde los tiempos coloniales. Todavía está por verse si de ellas resulta algo positivo en beneficio de los pueblos.

La situación en Libia ha sido muy diferente de la de Egipto, Túnez y los demás países de la denominada (hasta por Barack Obama y John McCain) “primavera árabe”. Y es muy falso de parte de Alba Rico el pretender que él sabe qué fue lo que pasó en febrero en Libia. No lo sabe. La información disponible ha sido totalmente confundida y
sesgada. Lo único que sabemos es que hubo algún tipo de protesta mezclado con algún tipo de acción armada. De allí no sabemos nada con seguridad. Lo que sí sabemos es que casi inmediatamente se pasó a una fase de insurrección armada e intento de golpe de Estado que fue aprovechado desde su inicio por los gobiernos de la OTAN.

TODO INDICA QUE TUVO LUGAR un golpe-insurrección por contrato apoyado desde mucho antes por la OTAN y sus aliados en los gobiernos árabes represivos de la región. Gente como Alba Rico se contradice de plano al hablar de una insurrección popular que misteriosamente estaría necesitada del apoyo “democrático” de la OTAN. Ahora,
hipócritamente, gente como Alba Rico y el palestino Ramzy Baroud plantean que no estaría mal si el CNT se liberara de la intervención extranjera para volver a ser verdaderamente libres (o independientes, como tal vez sí lo eran durante la Yamahiriya) y así poder completar la “revolución popular”. Es difícil encontrar algo
que iguale semejante falta de seriedad.

De hecho, sería bueno que Alba Rico escarbase un poco en la historia de las revoluciones populares, para que se diese cuenta de que ninguna de ellas se llevó a cabo con la ayuda del colaboracionismo con las invasiones imperiales. Claro, que como el mismo autor lo explica, los “pueblos árabes” (como si la situación de Libia se
pudiese reducir a la de un “pueblo árabe”) se encuentran ante desarrollos históricos que ni el mismo Marx pudo prever - tiempos orwellianos en los que, según Alba Rico, el imperio significa la independencia.
Es una lástima que esta novísima teoría no sea en realidad tan nueva como Alba Rico se lo imagina: Ya ha sido esgrimida por incontables camadas de personalidades “progresistas” desde que el imperialismo en su sentido moderno de la palabra ha existido. Fue, en el fondo, la misma argumentación que hizo a los socialdemócratas europeos alabar los dones benéficos del colonialismo a inicios del siglo XX, y es la misma argumentación con la que se justificaron las dos guerras de Yugoslavia, la ocupación de Afganistán, la invasión a Irak, la fracasada misión de la ONU en el Congo, el golpe e “intervención humanitaria” de la MINUSTAH en Haití y, al mismo tiempo que en Libia, la colonialista intervención de Francia en Costa de Marfil.


PARA ESTOS BOMBARDEOS DE LIBIA, para estas masacres, para estos pogromos contra inmigrantes africanos, intelectuales como Alba Rico, para estas condiciones que “Marx jamás previó”, echan mano de los mismos argumentos de los “marxistas” iraquíes que en su día bendijeron las bombas de la OTAN y que hoy se encuentran nadando en
alguna letrina recóndita de la historia. De poco o nada les sirve,como lo hace Alba Rico, el invocar a Sartre (debería darles vergüenza hacerlo), o llamar “occidentales” a los que se alzan contra el imperio. Cada ideología justificante del atropello imperial echa mano a su variante particular del diversionismo. No
hay nada nuevo tras esas viejas mañas.

Es de un cinismo inmoral evidente el acusar a los que nos opusimos y nos oponemos consecuentemente a la intervención en Libia de proveer de argumentos a la OTAN, cuando fueron partidos como el NPA (Nuevo Partido Anticapitalista), el PCF (Partido Comunista Francés), el PG (Partido de la Izquierda, una escisión del PS) y Los Verdes en Francia, los que a coro se sumaron al apoyo de la intervención humanitaria. No fuimos nosotros sino los representantes de los dos principales sindicatos españoles CGT y CCOO los que calificaron la intervención como un "mal menor". No fuimos nosotros sino el Partido de Izquierda sueco el que votó a favor de permitir el envío de cazas de combate a Libia. En fin, la lista de los que dieron su apoyo a ese crimen y a los crímenes que de él se derivan es larga, y en ella se encuentran los intelectuales que permitieron y permiten racionalizarlos.

LA BAJEZA MORAL Y LA PLENA COLABORACIÓN con la OTAN de este tipo de argumentación de parte de los narcisistas de la izquierda neocolonial llega al colmo cuando minimizan la agresión de la Alianza Atlántica contra el pueblo libio. Alba Rico alerta que la situación es muy compleja: “La OTAN misma es consciente de esta
complejidad, como lo demuestra el hecho de que -tal y como recuerda Gilbert Achcar- ha bombardeado muy poco Libia con el propósito de alargar la guerra y tratar de gestionar una derrota del régimen sin verdadera ruptura con él”, escribe.

Pero miente. Libia ha sido bombardeada sin merced para destruir toda su infraestructura. Es como decir que los sionistas solo bombardearon “un poquito” Gaza o Beirut. Las grandes ciudades de Libia han sido destruidas. Alba Rico sugiere que esto fue a propósito para alargar la guerra. Es obvio que argumenta así porque no puede reconocer que el motivo de los bombardeos constantes durante estos siete meses ha sido la resistencia de la mayoría del pueblo libio que rechaza el CNT.

Primero (en las primeras horas) bombardearon los aeropuertos y lo que hubiese de fuerzas aéreas. Muy pronto bombardearon las unidades e instalaciones del ejército libio – algo para lo que ni siquiera tenían mandato. Luego, ante la firmeza de la gran mayoría del pueblo libio, llevaron adelante una campaña estilo sionista de eliminación “selectiva” de los dirigentes tribales defensores de la Jamahiriya, sin siquiera pararse a pensar que al bombardear sus viviendas también estaban asesinando niños, ancianos y mujeres.

Como eso no dio resultado, pasaron a los bombardeos indiscriminados, igual que como lo hizo el ejército de ocupación italiano en Libia a inicios del siglo pasado. Mientras tanto, gente como Santiago Alba Rico estaba aplaudiendo esta invasión y esta intervención, erigiendo fachadas ideológicas para la desmovilización y hasta para el aplauso a los crímenes de los gobiernos occidentales.

OTRO TEMA TERGIVERSADO POR los colaboradores de la guerra psicológica de la OTAN contra los pueblos del mundo es lo de los fondos soberanos del pueblo libio. Los propagandistas de los medios corporativos de la OTAN hablan del dinero de “Ghaddafi” para acentuar la caricatura de un dictador-payaso sangriento y corrupto – y encuentran eco en los representantes de la izquierda neocolonial.

Estos hablan como si una dictadura pudiese acumular un fondo de más de US$200 mil millones e invertirlo en claro beneficio del pueblo libio y de los pueblos africanos. Aplican un hipócrita doble rasero. Para ellos son democracias los estados que toleran el criminal sistema financiero norteamericano y europeo que chupa la riqueza de
los pueblos para alimentar mejor a las élites. En cambio, tergiversan el manejo claramente a favor del pueblo libio y sus hermanos pueblos africanos por las instituciones de la Jamahiriya, por más imperfectas que sean, y lo llaman dictadura. Es importante señalar esta patética y estúpida contradicción de los intelectuales del Bloque Occidental.

Antiimperialismo es luchar contra el imperio occidental-sionista y atlantista que en nuestro tiempo histórico expresa la concentración última del poder militar, político y económico del sistema de privilegios y de opresión del capitalismo. Es luchar contra el obstáculo principal para la realización de todos los demás derechos
de la humanidad y contra la principal amenaza para la existencia de la vida en el planeta.

Antiimperialismo también es defender a los estados nacionales en la medida en que sean espacios en los que palabras como democracia, socialismo, e independencia tengan un sentido y en la medida en que, por ser obstáculos a la libre expansión del saqueo imperial, sean objeto de agresiones. Antiimperialismo es defender y por encima de
todo respetar los liderazgos que los pueblos han designado para sí mismos y dejar a estos pueblos la última palabra sobre la interpretación de sus experiencias históricas.

EL DILEMA QUE PLANTEAN INTELECTUALES como Alba Rico, entre defender un proyecto democrático, socialista o anticapitalista en abstracto, y la liberación del imperialismo, es un dilema falso ya que la legitimidad popular de un proyecto y la lucha por la independencia nacional se condicionan mutuamente. Poco y nada avanzan las aspiraciones revolucionarias de los pueblos del Oriente Medio con una Libia invadida y con un Mahgreb en llamas. Por el contrario, la guerra contra Libia ha significado el último clavo en el ataúd del orden del derecho internacional establecido en la Carta de las Naciones Unidas.

Con la resolución 1973 del Consejo de Seguridad – una razón que sólo movimientos totalmente carentes de visión política pueden aplaudir – se sancionó por decreto la doctrina de la Responsabilidad de Proteger y con ello se impuso el orden de la barbarie. Las Naciones Unidas ya se encontraban en crisis, es cierto, pero ese orden ya
caduco no se hará más fácil de transformar con el asesinato del derecho internacional, especialmente en un mundo ya prácticamente multipolar pero controlado por la dictadura anacrónica de unas pocas potencias, la mayoría de ellas miembros de la OTAN.

ENTRE LOS DUDOSOS AVANCES APLAUDIDOS por la izquierda neocolonial se encuentra la ampliación de la discrecionalidad del ilegal Tribunal Penal Internacional a niveles con los que la administración Bush sólo llegó a soñar. El mensaje de la resolución 1973 es muy claro: de ahora en adelante, todo vale. Y lo que vendrá son más guerras que los falsos progresistas y los falsos radicales de siempre, una y otra vez azuzarán mostrando, al mismo tiempo, caras de inocencia y lamentación.

La reciente resolución 2009 demuestra contundentemente que la ONU está sujeta a una ingeniería virtual generada por la guerra psicológica de los países de la OTAN y sus aliados. El contenido de la resolución no tiene la más mínima conexión con la realidad en Libia. Esta situación se ha facilitado por el fracaso moral e intelectual de los fariseos de la izquierda neocolonial narcisista. Efectivamente, éstos se han aliado con los enemigos de la humanidad.

La agresión colonial contra Libia constituye una profunda ruptura que tendrá muchas secuelas previsibles e imprevisibles. Una de ellas será la marginación de viejos esquemas de producción intelectual y el desarrollo de diferentes expresiones de resistencia cultural, de producción intelectual basadas en la realidad de los pueblos. Algo positivo que el pueblo libio nos ha demostrado es el imperativo de respetar la sabiduría y la soberanía de las decisiones políticas de los pueblos.

El pueblo libio y su Jamahiriya luchan para resistir la re-colonialización de África por los grandes poderes globales. En este momento, la persona que simboliza esa lucha al lado de su pueblo es Muammar al Ghaddafi. Lo que nos toca hacer ahora es demostrar nuestra solidaridad y apoyar sin reservas la lucha del
heroico pueblo libio.

Las ONG equivocadas respecto a Morales y la Amazonía

Federico Fuentes
Bolivia Rising

Declaraciones, artículos, cartas y peticiones han estado circulando en Internet durante el pasado mes pidiendo un fin a la “destrucción de la Amazonía”.
El objetivo de esas iniciativas no han sido las corporaciones transnacionales ni los poderosos gobiernos que las respaldan, sino el gobierno del primer presidente indígena de Bolivia, Evo Morales.

Al centro del debate está la controvertida propuesta del gobierno boliviano de construir una carretera a través del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

El TIPNIS, que cubre más de 1 millón de hectáreas de bosques, obtuvo el estatuto de territorio indígena del gobierno de Evo Morales en 2009. Cerca de 12.000 personas de tres grupos indígenas diferentes viven en 64 comunidades dentro del TIPNIS.

El 15 de agosto, representantes de la Subcentral del TIPNIC que une a esas comunidades, así como a otros grupos indígenas, iniciaron una marcha a la capital, La Paz, para protestar contra el plan de la carretera.

Se han iniciado peticiones inerncionales declarando su apoyo para esta marcha y condenando al gobierno de Morales por debilitar los derechos indígenas.

La gente del TIPNIS tiene preocupaciones legítimas sobre el impacto de la carretera. Tampoco cabe duda de que el gobierno haya cometido errores en su manejo del tema.

Por desgracia, peticiones como la iniciada por el grupo de lobby internacional Avaaz y una carta del 21 de septiembre a Morales, firmada por más de 60 grupos ecologistas, en su mayoría de afuera de Bolivia, distorsionan los hechos y dan una dirección errónea a su ataque.

Podrían, sin quererlo, ayudar a los oponentes a la lucha global por la justicia climática.

Avaaz advierte que la carretera permitiría “que empresas extranjeras se repartan la Amazonía: …disparará aún más la fiebre depredadora sobre una de las selvas más importantes del mundo”. Pero no menciona que la destrucción ya tiene lugar en el área, en algunos casos con la complicidad de comunidades indígenas locales.

Por otra parte, el gobierno de Morales ha prometido introducir una nueva ley, en consulta con comunidades dentro del TIPNIS, para agregar nuevas protecciones para el parque nacional.

La ley propuesta fijaría penas de cárcel de entre 10 y 20 años por asentamientos ilegales, el cultivo de coca o tala de árboles en el parque nacional.

Avaaz también afirma que “inmensos intereses económicos” motivan el apoyo de Morales a la carretera. Pero Avaaz omite los beneficios que una carretera semejante (pase finalmente o no por el TIPNIS) producirá para Bolivia y sus pueblos.

Por ejemplo, esa carretera de 306 kilómetros que vincula los departamentos de Beni y Cochabamba (y solo una parte pasa por el TIPNIS) expandiría el acceso a la atención sanitaria y a otros servicios básicos para comunidades locales aisladas que ahora viajan días enteros para recibir atención médica.

La carretera también permitiría a productores agrícolas locales un mayor acceso a los mercados para vender sus productos. Actualmente, tienen que pasar por Santa Cruz hacia el este antes de poder transportarlos hacia el oeste.

En vista del estatus de Beni como el mayor departamento (estado) productor de carne, eso rompería el control que tienen los mataderos basados en Santa Cruz sobre la imposición de precios de la carne.

La carretera también permitiría que el Estado ejerciera su soberanía sobre áreas remotas, incluidas algunas donde tienen lugar talas ilegales.

Son hechos como estos los que han convencido a más de 350 organizaciones bolivianas, incluidas muchas de las organizaciones sociales que han dirigido las inspiradoras luchas del país contra el neoliberalismo, a apoyar la carretera propuesta.

Numerosas organizaciones y comunidades indígenas (incluso dentro del TIPNIS) apoyan la carretera. Es por lo tanto falso describir lo que ocurre como una disputa entre el gobierno y la gente indígena.

Tampoco es un simple conflicto entre partidarios del desarrollo y defensores del medioambiente.

Todas las partes en la disputa quieren mayor desarrollo y una mejora del acceso a los servicios básicos. Lo que está en juego es cómo el segundo país más pobre en América, ante una intensa presión de gobiernos más poderosos y fuerzas corporativas, puede enfrentar las necesidades de su pueblo mientras protege el medio ambiente.

Considerando este hecho, seguramente tiene más sentido que los que deseen defender el proceso de cambio de Bolivia apoyen pasos hacia el diálogo, en lugar de profundizar las divisiones.

Se puede ejercer una crítica legítima del manejo por parte del gobierno del proceso de consulta. Pero la petición de Avaaz y la carta de grupos ecologistas simplemente ignoran los repetidos intentos del gobierno de iniciar discusiones con los manifestantes.

La mitad de los miembros del gabinete ministerial de Morales, junto con muchos viceministros y jefes de instituciones estatales, han viajado a la ruta de la marcha para hablar con los manifestantes.

Los peticionarios no mencionan el compromiso público del gobierno de Morales de realizar un proceso de consulta dentro del marco de la constitución boliviana, aprobada por el pueblo en 2009. Tampoco mencionan su oferta de que el proceso de consulta sea supervisado por observadores internacionales seleccionados por los propios manifestantes.

El gobierno también se ha mostrado abierto a discutir la factibilidad económica y medioambiental de cualquier ruta alternativa que pueda soslayar el TIPNIS. Hasta ahora no se ha presentado una alternativa semejante.

Como resultado de estas iniciativas, una serie de comunidades del TIPNIS que se habían sumado a la marcha, así como representantes de la Asamblea del Pueblo Guaraní, han decidido volver a casa. Mantendrán las discusiones con el gobierno.

Lamentablemente, los oponentes cruciales del proceso de consulta propuesta están entre los dirigentes de la marcha, que incluye a organizaciones basadas fuera del TIPNIS.

Esas organizaciones fueron también los principales proponentes de otras 15 demandas presentadas al gobierno el día del inicio de la marcha.

Muchas de esas demandas son legítimas, pero es alarmante que algunas de las demandas más peligrosamente retrógradas hayan sido ignoradas o descartadas por grupos medioambientales internacionales.

Por ejemplo, la carta a Morales presenta preocupaciones respecto a la declaración del presidente boliviano de que “la perforación petrolera en el Parque Nacional Aguaragüe ‘no será negociada’”

Esos yacimientos representan un 90% de las exportaciones de gas de Bolivia y constituyen una fuente vital de fondos que el gobierno de Morales ha estado utilizando para encarar la pobreza y desarrollar la economía de Bolivia.

El hecho de que el grueso de los ingresos del gas esté controlado por el Estado boliviano en lugar de por corporaciones transnacionales es el resultado de años de luchas de las masas bolivianas, que creen legítimamente que este recurso debe ser utilizado para desarrollar su país.

Las preocupaciones de las comunidades locales deben ser, y han sido, tomadas en consideración. Pero el hecho de que Bolivia cerrara esta fuente de ingresos tendría consecuencias dramáticas para el pueblo de una de las naciones más pobres de América.

Sería, sin exagerar, un suicidio económico.

Inicialmente, los manifestantes también demandaban la interrupción de la extracción de gas en Aguaragüe. Han dado un paso atrás en esto y ahora se concentran en la cuestión del bloqueo de pozos petrolíferos en desuso debido a la contaminación que podría causar a suministros locales de agua.

De la misma manera, ninguna de las declaraciones en Internet menciona el apoyo de los manifestantes al Programa de Reducción de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD, por sus siglas en inglés).

REDD es un programa burdamente antiecológico de las Naciones Unidas que apunta a privatizar bosques convirtiéndolos en “bonos de carbono” que permiten que los países ricos desarrollados sigan contaminando.

Algunos de los mayores proponentes de esta medida se encuentran entre las ONG que promueven la marcha. Muchas de ellas han recibido financiamiento directo del gobierno de EE.UU., cuyo embajador en Bolivia fue expulsado en septiembre de 2008 por apoyar un intento de golpe derechista contra el gobierno elegido de Morales.

En lugar de defender la soberanía de Bolivia contra la interferencia de EE.UU., la carta denuncia al gobierno boliviano por sacar a la luz las conexiones entre los manifestantes e “intereses oscuros”.

Esos “intereses oscuros” incluyen a la Liga por la Defensa del Medio Ambiente (LIDEMA), que se estableció con fondos del gobierno de EE.UU. Sus patrocinadores incluyen a la agencia de ayuda del gobierno de EE.UU., USAID, y a la Fundación Konrad Adenauer que frecuentemente financia acciones contra gobiernos como Cuba a los que se oponen EE.UU. y gobiernos europeos.

Cables diplomáticos secretos de EE.UU., publicados recientemente por WikiLeaks y archivos desclasificados del gobierno de EE.UU. han mostrado concluyentemente que USAID apunta directamente a comunidades indígenas en un intento de apartarlas del apoyo a Morales y para que apoyen intereses estadounidenses.

Detrás de esos intereses muy reales yace una campaña de naciones ricas y grupos ecologistas conservadores de promover políticas que representan una nueva forma de “imperialismo verde”.

Después de siglos saqueando los recursos de otros países, aniquilando poblaciones indígenas y creando una espantosa crisis ecológica, los gobiernos de las naciones ricas utilizan ahora las preocupaciones medioambientales para promover políticas que niegan a naciones subdesarrolladas el derecho a controlar y administrar sus propios recursos.

Si se salen con la suya, esos grupos reducirán a los pueblos indígenas a simples “guardabosques”, pagados por países ricos para proteger áreas limitadas, mientras las corporaciones multinacionales destruyen el medioambiente en otros sitios.

La mayoría indígena de Bolivia ha elegido un camino muy diferente. Apunta a crear un nuevo Estado en el cual no los sigan marginando o tratando como grupos minoritarios que requieren protección especial.

Aliados a otros sectores oprimidos, quieren dirigir su país en función del beneficio colectivo de la mayoría.

Las masas bolivianas han arrebatado exitosamente el poder gubernamental a las elites tradicionales, han conquistado el control sobre el gas y otros recursos, y han adoptado una nueva constitución.

Se han cometido errores, y son probables en el futuro. Pero son los errores de un pueblo de un país pequeño, sin salida al mar y subdesarrollado, que combate contra constantes ataques imperialistas.

Clave para la lucha de los pueblos bolivianos es el frente mundial por la justicia climática, en el cual Bolivia juega un papel vital de liderazgo.

Un ejemplo fue la Cumbre de los Pueblos sobre el Cambio Climático, con la participación de 35.000 personas, organizada por el gobierno de Morales en Cochabamba en abril de 2010.

La declaración final identificó a los países desarrollados como “causa principal del cambio climático”. Insistió en que esos países deben “reconocer y asumir su deuda climática”, redirigiendo fondos de la guerra a la ayuda a naciones más pobres a desarrollar sus economías “para producir bienes y servicios necesarios para satisfacer las necesidades fundamentales de su población”.

Para lograr eso, el movimiento internacional por la justicia climática debe concentrar sus esfuerzos en forzar a las naciones ricas a aceptar sus responsabilidades.

El movimiento global debe rechazar explícitamente la intervención imperialista en todas sus formas, incluidas las políticas de “imperialismo verde” de las ONG financiadas por EE.UU.

Solo a través de una campaña semejante podemos apoyar los esfuerzos de países más pobres para planificar un camino de desarrollo que respete el medio ambiente.

Por desgracia, Avaaz y las organizaciones que han firmado la carta contra Morales dejan libres de responsabilidades a los verdaderos culpables.

Su campaña debe ser rechazada por todos los ecologistas y antiimperialistas que luchan por un mundo mejor.

Wednesday, September 28, 2011

La biografía oculta de los Obama-II y final

La biografía oculta de los Obama: una familia al servicio de la CIA (2ª parte)

por Wayne Madsen*

En la segunda parte de su investigación, Wayne Madesen aborda la biografía de la madre y del padre adoptivo del presidente Barack Obama. Sigue la trayectoria de ambos como agentes de la CIA, primeramente en la Universidad de Hawai, donde se elaboran algunos de los más oscuros proyectos de la CIA, y posteriormente en Indonesia, en momentos en qu Estados Unidos preparaba una enorme masacre de simpatizantes comunistas.

Las carreras de la madre de Obama y de su padre adoptivo forman parte del periodo que rodeó el comienzo de la globalización en Asia y en el resto del mundo. A diferencia de la dinastía Bush, Barack Obama supo esconder hasta ahora sus propios vínculos con la CIA y, sobre todo, los que tenía su familia. Madsen concluye con la siguiente interrogante: ¿Qué esconde aún Barack Obama?

El jóven «Barry» Obama Soetoro, a la edad de 10 años, con su padre adoptivo Lolo Soetoro, su madre Ann Dunham Obama Soetoro y su media hermana Maya Soetoro (Foto de familia publicada por Bloomberg News)

En la primera parte de este trabajo especial, el Wayne Madsen Report (WMR) revelaba los vínculos entre Barack Obama, padre del presidente estadounidense, y el envío a Estados Unidos de 280 estudiantes originarios de Sudáfrica y de los países del este de África que ya habían alcanzado la independencia o que estaban a punto de hacerlo.
Mediante la entrega de diplomas universitarios, Estados Unidos se estaba garantizando la simpatía de los felices elegidos y esperaba contrarrestar los planes similares de la Unión Soviética y China.

El padre de Barack Obama fue el primer estudiante extranjero inscrito en la Universidad de Hawai. Obama padre y la madre de Barack Obama, la Srta. Ann Stanley Dunham, se conocieron en un curso de lengua rusa, en 1959, y se casaron en 1961.

El programa de invitación de estudiantes africanos estaba en manos del líder nacionalista Tom Mboya, mentor y amigo de Obama padre y, al igual que él, originario de la tribu luo. Los documentos de la CIA citados en la primera parte de este trabajo demuestran la activa cooperación de Mboya con la CIA para impedir que los nacionalistas prosoviéticos y prochinos adquiriesen influencia sobre los movimientos nacionalistas panafricanos en los sectores político, estudiantil y obrero.

Uno de los más encarnizados oponentes de Mboya era el primer presidente de la República de Ghana, Kwame Nkrumah, derrocado en 1966 durante una operación montada por la CIA. Al año siguiente, Barack Obama y su madre se reunieron con Lolo Soetoro en Indonesia. Soetoro había conocido a Ann Dunham en 1965, en la Universidad de Hawai, cuando el joven Barack tenía sólo 4 años.

Así que Barack y su madre se instalaron en Yakarta en 1967. En 1965, el general Suharto había llamado a Lolo Soetoro para que se incorporara al alto mando militar y ayudara a la planificación, con ayuda de la CIA, del genocidio de indonesios y de chino-indonesios procomunistas a través de todo el país. Suharto consolidó su poder en Indonesia en 1966, el mismo año en que Mboya ayudaba a la CIA a encontrar entre los nacionalistas panafricanos el apoyo necesario para derrocar al presidente Nkrumah en Ghana.

El East-West Center de la Universidad de Hawai y el golpe de Estado de la CIA contra Sukarno


Vínculos entre las diversas instituciones y la CIA.

Ann Dunham conoció a Lolo Soetro en el East-West Center de la Universidad de Hawai. Ese centro estaba vinculado desde hacía mucho con las actividades de la CIA en la zona Asia/Pacífico.
En 1965, año en que Dunham conoció a Lolo Soetoro y se casó con él, se produce el nombramiento de un nuevo decano en el East-Western Center. Se trata de Howard P. Jones, quien había sido embajador de Estados Unidos en Indonesia durante 7 años que fueron capitales para aquel país, entre 1958 y 1965. Jones estaba presente en Yakarta cuando Suharto y sus oficiales, actuando por cuenta de la CIA, planificaron el derrocamiento de Sukarno, acusado, al igual que el PKI (Partido Comunista Indonesio) de ser un aliado de China .

El 10 de octubre de 1965, siendo ya el decano del East-West Center, Jones publicó en el Washington Post un artículo en defensa de Suharto sobre la cuestión del golpe de Estado contra Sukarno. El Washington Post lo invitaba a comentar aquel golpe de Estado, descrito como un«contragolpe de Estado» cuyo objetivo era retomar el poder de manos de los comunistas. Jones declaraba que Suharto no había hecho sino responder a un golpe de Estado comunista contra Sukarno dirigido por el teniente coronel Untung, «un capitán de batallón relativamente desconocido, destacado en la guardia presidencial».

Jones, cuyas palabras reflejan el contenido de los informes de la CIA provenientes de la embajada de Estados Unidos en Yakarta, continuaba su artículo afirmando que el supuesto golpe militar comunista del 30 de septiembre de 1965 «estaba muy cerca de tener éxito, después del asesinato de 6 oficiales del alto mando. Hubiese tenido éxito si el ministro de Defensa Nasution y varios generales no hubiesen reaccionado lo bastante rápido como para organizar un espectacular contragolpe». Por supuesto, lo que Jones no informó a los lectores del Washington Post fue que Suharto tuvo muchísimo apoyo de la CIA.

Ni Sukarno ni el gobierno indonesio, al que pertenecían líderes de segunda y tercera importancia en el PKI, reprocharon aquellos asesinatos a los comunistas. No se puede descartar la hipótesis de que los asesinatos fuesen una operación bajo bandera falsa organizada por la CIA y Suharto y destinada a poder enfilar las acusaciones hacia el PKI. Dos días después del golpe de Suharto, personas que participaban en una manifestación orquestada por la CIA incendiaron el cuartel general del PKI en Yakarta. Al desfilar ante la embajada estadounidense, que incluía también una estación de la CIA, los manifestantes gritaban: «¡Viva Estados Unidos!»

Untung declaró, por su parte, que él cuando se dio cuenta de que Suharto y la CIA estaban preparando un golpe de Estado para el día del desfile del ejército indonesio, el 5 de octubre de 1965, Sukarno y él mismo, con algunos militares leales, decidieron adelantarse a los golpistas. Jones respondió que veía en aquella versión «la tradicional propaganda comunista». Suharto se había comprometido en contra de Sukarno el 1º de octubre. Jones repitió que no había «ni una onza de verdad en la
acusación que se hacía a la CIA de haber actuado contra Sukarno». Los historiadores han comprobado lo contrario.

Jones acusaba a los comunistas de aprovechar los problemas de salud de Sukarno para excluir a cualquier candidato que pudiese reemplazarlo. El objetivo de los comunistas, según Jones, era imponer como sucesor de Sukarno a D. N. Aidit, el jefe del PKI. La muerte de Sukarno no se produjo hasta 1970, cuando se encontraba en prisión domiciliaria.

Un documento de la CIA, anteriormente clasificado como documento secreto y no fechado, menciona que «Sukarno [quería] volver a la configuración anterior al golpe. Se [negaba] a acusar al PKI y al Movimiento del 30 de Septiembre [del teniente coronel Untung]; [llamó] más bien a la unidad del pueblo indonesio y [evitó] el deseo de venganza. Pero no [logró] impedir que el ejército prosiguiera sus operaciones contra el PKI; [actuó] en el sentido de esas operaciones al nombrar al general Suharto
a la cabeza del ejército».
Suharto y padre adoptivo de «Barry» Obama Soetoro, Lolo Soetoro, ignoraron los llamados a la calma de Sukarno, como rápidamente habrían de comprobarlo los indonesios.

Después del fracaso del golpe de Estado atribuido a oficiales de izquierda en 1965, Suharto (a la izquierda) desencadenó sangrientas purgas anticomunistas que costaron la vida a un millón de civiles.

Los documentos de la CIA mencionan la masacre perpetrada por Suharto contra las poblaciones chino-indonesias a través de la descripción del partido Baperki: «Los simpatizantes del partido de izquierda Baperki, muy implantado en las zonas rurales, son mayoritariamente de origen chino-indonesio.» Una nota desclasificada de la CIA, fechada el 6 de octubre de 1966, demuestra la extensión del control y de la supervisión que ejerció la CIA durante el golpe de Estado de Sukarno.
Numerosos agentes se desempeñaban como intermediarios con las unidades de Suharto que ocupaban posiciones en los alrededores del palacio presidencial, en Bogor, y de diversas embajadas en todo el país, como el consulado de Estados Unidos en Medan. Ese consulado vigilaba a los simpatizantes de la izquierda en aquella ciudad de la isla de Sumatra y, según un memorando de la CIA fechado el 2 de octubre de 1965, puso en conocimiento de la agencia que «el cónsul soviético disponía de un avión
listo para evacuar a los ciudadanos soviéticos de Sumatra». La nota del 6 de octubre recomendaba también impedir que Untung tuviese demasiado apoyo entre las poblaciones del interior de la isla de Java.





Ann Dunham Soetero «conquistando los corazones y las mentes» de los
granjeros y artesanos javaneses en la aldea de Kajar.


Un informe semanal ya desclasificado de la CIA sobre Indonesia, fechado el 11 de agosto de 1967 y titulado «El nuevo orden en Indonesia», muestra que en 1966 Indonesia reestructuró su economía para cumplir las condiciones del FMI para la obtención de ayuda.
En ese informe, la CIA se regocijaba por el nuevo triunvirato instalado en el poder en Indonesia en 1967: Suharto, el ministro de Relaciones Exteriores Adam Malik y el sultán de Jogjakarta , quien era también ministro de Economía y Finanzas. La CIA se felicitaba también por la prohibición del PKI pero reconocía que ese partido «reunía sin embargo numerosos partidarios en el este y el centro de Java».
Es precisamente en esa región donde Ann Dunham Soetoro concentraría posteriormente sus actividades por cuenta de la USAID (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), del Banco Mundial y de la Fundación Ford, organismos que actuaban todos como pantallas de la CIA. La misión de Ann Dunham Soetoro era «conquistar los corazones y las mentes» de los granjeros y artesanos javaneses.

Una nota desclasificada de la CIA fechada el 23 de julio de 1966 presenta claramente al partido musulmán Nahdatul Ulama (NU), la formación política más poderosa de Indonesia, como un aliado natural de Estados Unidos y del régimen de Suharto. El informe demuestra que Suharto contó con la ayuda de la CIA para derrocar a los comunistas durante el periodo de contragolpe, específicamente en los lugares donde el NU estaba mejor implantado: en el este de Java, el norte de Sumatra y en varias zonas de la isla de Borneo. Otra nota desclasificada de la CIA, fechada el 29 de abril de 1966, menciona al PKI: «Los extremistas musulmanes han superado al ejército en muchos aspectos al perseguir y asesinar a los miembros del [PKI] y de otros grupos afiliados que les servían de cobertura.»


Dunham y Barry Soetoro en Yakarta y las actividades secretas de la USAID

Ya embarazada de Barack Obama, Dunham abandonó sus estudios en la Universidad de Hawai en 1960. El padre de Barack Obama abandonó Hawai en 1962 para ir a estudiar en Harvard. Dunham y el padre de Barack Obama se divorciaron en 1964.En el otoño de 1961, Dunham se inscribió en la Universidad de Washington y comenzó a criar a su hijo. Se reincorporó a la Universidad de Hawai entre 1963 y 1966. Después de unirse a Dunham en marzo de 1965, Lolo Soetoro salió de Hawai para Indonesia el 20 de julio de 1965, tres meses antes de las operaciones de la CIA contra Sukarno.

Resulta evidente que Soetoro, promovido al grado de coronel por Suharto,regresó a Yakarta para participar en el golpe de Estado contra Sukarno, acción que provocó la muerte de un millón de civiles indonesios.
El presidente Obama preferiría que la prensa ignorara ese pasado. Y eso precisamente fue lo que hizo la prensa durante la campaña de las primarias y durante la elección presidencial de 2008.

En 1967, luego de su llegada a Indonesia con Obama junior, Dunham impartió clases de inglés en la embajada de Estados Unidos en Yakarta, que incluía una de las más importantes estaciones de la CIA en toda Asia, con importantes filiales en Surabaya, en el este de Java, y en Medan, en la isla de Sumatra. Jones dejó su cargo de decano de la Universidad de Hawai en 1968.

En realidad, la madre de Obama impartía clases de inglés por cuenta de la USAID, organización de gran envergadura que servía de pantalla para las actividades secretas de la CIA en Indonesia y en todo el sudeste asiático, en países como Laos, el sur de Vietnam y Tailandia.
El programa de la USAID se conoce con el nombre Lembaga Pendidikan Pembinaan Manajemen. Aunque su propio hijo y la gente que se relacionó con ella en Hawai describen a Dunham como una persona de mentalidad libre, «hija de los años 60», las actividades que realizó en Indonesia contradicen la tesis de que fuera una «hippie».


Los estudios de ruso que Dunham había hecho en Hawai parecen haber sido de mucha utilidad para la CIA en Indonesia. En una nota desclasificada, con fecha del 2 de agosto de 1966, el autor de dicha nota, el secretario general del Consejo de Seguridad Nacional Bromley Smith relataba que, al igual que Japón. Europa Occidental, Australia, Nueva Zelanda, Malasia y Filipinas, la Unión Soviética y sus aliados de Europa Oriental habían acogido bien la noticia del golpe de Suharto ya que creaba una Indonesia no alineada que «representaba un contrapeso en Asia ante la China comunista». Varios archivos demuestran que, al igual que Ann Dunham, varios agentes de la CIA destacados en Yakarta, antes y después del golpe de Estado de 1965, hablaban ruso.
Durante su estancia en Indonesia, y posteriormente en Pakistán, Dunham Soetoro trabajó para la Fundación Ford, el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Rakyat (el banco público indonesio perteneciente al gobierno) y para la USAID.


La USAID estuvo implicada en varias operaciones secretas de la CIA en sudeste asiático. El 9 de febrero de 1971, el [diario] Washington Star publicó que, según los responsables de la USAID en Laos, el arroz que la USAID enviaba al ejército de Laos se revendía al ejército de Vietnam del Norte en el propio Laos. El informe revela que Estados Unidos toleraba la reventa del arroz de la USAID porque el ejército de Laos evitaba así los ataques de Vietnam del Norte y de sus aliados comunistas del Pathet Lao.


La USAID y la CIA utilizaban el abastecimiento de arroz para obligar a las tribus meo de Laos a unirse a Estados Unidos en la guerra contra los comunistas. Estaba previsto que la USAID destinara fondos a la ayuda
para los civiles heridos y la creación de un sistema de seguro médico en Laos, pero aquellos fondos fueron desviados y utilizados con fines militares.


En 1971, el Centro de Estudios Vietnamitas de la Universidad de Illinois en Carbondale, financiado por la USAID, fue acusado de servir de pantalla a la CIA. Se sospechó también que los proyectos financiados por
la USAID a través del Consorcio de Universidades del Midwest para Actividades Internacionales (Midwest Universities Consortium for International Activities, MUCIA), que incluye las universidades de Illinois, Minnesota, Indiana y Michigan, eran en realidad proyectos secretos de la CIA.
Entre esos proyectos se encontraban los programas de «educación agraria» en Indonesia y otros proyectos en Afganistán, Malí, Nepal, Nigeria, Tailandia y Vietnam del Sur. Aquellas acusaciones se produjeron en 1971, cuando Dunham trabajaba para la USAID en Indonesia.


En un artículo publicado el 10 de julio de 1971, el New York Times acusaba a la USAID y la CIA de haber «perdido» 1 700 millones de dólares destinados al programa CORDS (Civil Operations and Revolutionary Development Support). Aquel programa era parte de la Operación Fénix, en el marco del cual la CIA torturó y asesinó a numerosos civiles, patriarcas y monjes budistas en las aldeas de Vietnam del Sur . Sumas de dinero provenientes de la USAID fueron entregadas también a Air America, una compañía aérea perteneciente a la CIA en el sudeste asiático.


En Tailandia, el financiamiento de la USAID al Programa de Desarrollo Rural Acelerado (Accelerated Rural Development Program) servía de pantalla a las operaciones de lucha contra la insurrección comunista. De la misma manera, en 1971, durante los meses anteriores al desencadenamiento de la tercera guerra indo-pakistaní, los fondos de la USAID destinados a los proyectos de trabajos públicos en el este de Pakistán fueron utilizados para consolidar posiciones militares en la frontera con la India. Aquellos desvíos de fondos violaban la ley estadounidense que prohíbe la utilización de fondos de la USAID en programas de carácter militar.

En 1972, en una entrevista concedida a Metromedia News, el doctor John Hannah, director de la USAID, reconoció que la CIA utilizaba la USAID como pantalla de sus operaciones secretas en Laos. Hannah afirmaba que
la USAID servía de pantalla únicamente en Laos. Pero se comprobó que la USAID también servia de pantalla en Indonesia, Filipinas, Vietnam del Sur, Tailandia y Corea del Sur. Los proyectos de la USAID en el sudeste asiático tenían que obtener la aprobación del SEADAG (Southeast Asian
Development Advisory Group), un grupo que elaboraba proyectos públicos en Asia, obligado en realidad a acatar la opinión de la CIA.

En 1972 se comprobó que el programa Food for Peace, administrado por la USAID y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, recibió un financiamiento con objetivos militares para la realización de proyectos en Camboya, Corea del Sur, Turquía, Vietnam del Sur, España, Taiwán y Grecia. En 1972, la USAID solamente envió dinero a las zonas meridionales de Yemen del Norte, con vistas a armar a las fuerzas noryemenitas contra el gobierno de Yemen del Sur, dirigido en aquel entonces por socialistas contrarios a la hegemonía estadounidense en la región.


Entre las instituciones afiliadas a los trabajos de la USAID en Indonesia se hallaba la Fundación Asia (Asia Foundation), creada con ayuda de la CIA en los años 1950 para contrarrestar la expansión del comunismo en Asia. La pensión del East-West Center en la Universidad de Hawai era financiada por la Fundación Asia. El padre de Obama vivió en aquella pensión cuando llegó de Kenya, después de haber gozado de los beneficios del programa de ayuda a los estudiantes africanos que organizaba uno de los más influyentes agentes de la CIA en África, Tom Mboya.

Dunham también estuvo en Ghana, en Nepal, en Bangladesh, en la India y en Tailandia en el marco de varios proyectos de microfinanciamiento. En 1965, el padre de Barack Obama dejó Harvard y regresó a Kenya con su nueva esposa estadounidense. El padre de Obama retomó entonces contacto con su viejo amigo, el «golden boy» de la CIA Tom Mboya, y con otros políticos de origen luo, la tribu del padre de Obama. Philip Cherry dirigió la estación de la CIA en Nairobi desde 1964 hasta 1967.

En 1975 [Philip Cherry] fue nombrado jefe de la estación de la CIA en Dacca, la capital de Bangladesh. El embajador estadounidense de aquella época en Bangladesh, Eugene Booster, acusó a Cherry de estar implicado en el asesinato del primer presidente de Bangladesh, Sheik Mujiur Rahman, y en la muerte de otros miembros de su familia. La ejecución de la familia presidencial de Bangladesh probablemente fue ordenada por el secretario de Estado Henry Kissinger. Bangladesh era también una etapa en el itinerario que seguía Ann Dunham, por cuenta de la CIA, en el marco de varios proyectos de micro y macrofinanciamiento.






Obama y sus abuelos maternos, Madelyn y Stanley Dunham, en 1979. Su abuela fue vicepresidenta del Banco de Hawai, institución bancaria utilizada por diferentes pantallas de la CIA.


Los bancos de la CIA y Hawai


Ann Dunham se quedó en Indonesia cuando el joven Barack Obama regresó a Hawai, en 1971. Puso a su hijo en manos de su abuela materna, Madelyn Dunham. Esta última fue la primera mujer que ocupó el cargo de vicepresidente del Banco de Hawai en Honolulu. Diferentes pantallas de la CIA utilizaban por entonces el Banco de Hawai para transferir fondos a los dictadores asiáticos en el poder, como el presidente de Filipinas Ferdinando Marcos, el presidente de Vietnam del Sur Nguyen Van Thieu y
el general Suharto, presidente de Indonesia.

En efecto, el Banco de Hawai se encargaba de lavar el dinero de la CIA como medio de disimular el apoyo de la CIA a sus líderes políticos preferidos en la región Asia-Pacífico.


En Honolulu, una de las sociedades bancarias más utilizadas por la CIA para el lavado de dinero era la BBRDW (Bishop, Baldwin, Rewald, Dillingham & Wong). En 1983, la CIA aprobó la liquidación de la BBRDW, sospechosa de ser parte de una operación de inversiones fraudulentas que seguía el esquema piramidal o esquema de Ponzi. El senador Daniel Inouye miembro del Comité de Inteligencia del Senado estadounidense (US Senate Select Committee on Intelligence) y uno de los mejores amigos del ex senador de Alaska Ted Stevens declaró en aquel entonces que el papel de la CIA en la BBRDW era «insignificante». Se descubrió después que Inouye
había mentido.


En realidad, la BBRDW estaba ampliamente implicada en el financiamiento de las actividades secretas de la CIA en toda Asia, como las de espionaje industrial en Japón, las de ventas de armas a las guerrillas anticomunistas de los muyahidines afganos, y también en Taiwán.

Entre los dirigentes de la BBRDW se hallaba John C. «Jack» Kindschi.
Antes de jubilarse, en 1981, Kindschi fue jefe de la estación de la CIA en Honolulu. El diploma universitario que el presidente de la BBRDW, Ron Rewald, exhibía en la pared de su oficina era falso, fabricado por los expertos de la CIA. La agencia llegó incluso a agregar el nombre de Rewald en los archivos de ex estudiantes.

La CIA reescribió el pasado de la BBRWD para hacer creer que aquel banco estaba presente en Hawai desde la época de la anexión del archipiélago por parte de Estados Unidos . El presidente Obama lucha en estos momentos contra una serie de acusaciones de que sus diplomas y notas obtenidos son falsos, al igual que su número de seguridad social en Connecticut y otros datos que realzan su currículum.
¿Será el descubrimiento de los documentos falsificados de la BBRDW lo dio origen a las interrogantes que hoy están saliendo a la luz sobre el pasado de Barack Obama?

La BBRDW se hallaba en el barrio de negocios de Honolulu, cerca de la sede del Banco de Hawai, donde se encontraban a su vez las cuentas enmascaradas de la CIA que administraba Madelyn Dunham, la abuela de Barack Obama. El Banco de Hawai se ocupó de las numerosísimas transacciones financieras secretas que realizaba la BBRDW.


Obama-Soetoro y «los años que vivimos en peligro» en Yakarta


Es evidente que Ann Dunham Soetoro y su esposo indonesio, Lolo Soetoro, padre adoptivo del presidente Obama, estaban muy estrechamente vinculados a las actividades de la CIA tendientes a neutralizar la
influencia chino-soviética en Indonesia durante «los años que vivimos en peligro» después del derrocamiento de Sukarno.

El Wayne Madsen Report descubrió que durante aquel mismo periodo varios agentes de alto rango de la CIA fueron nombrados, tanto de forma oficial como no oficial, en diferentes puestos enmascarados en Indonesia.
La cobertura la proporcionaban la USAID, los Cuerpos de Paz (Peace Corps) y la USIA (US Information Agency).

Uno de los agentes de la CIA más cercanos a Suharto era Kent B. Crane, quien había estado entre los agentes de la CIA nombrados en la embajada de Estados Unidos en Yakarta. Crane estaba tan estrechamente vinculado con Suharto que después de «su jubilación» de la CIA, parece haber sido uno de los pocos hombres de negocios «privados» en obtener del gobierno de Suharto un pasaporte diplomático indonesio.

La empresa de Crane, el Crane Group, vendía armas de pequeño calibre a las fuerzas militares de Estados Unidos, Indonesia y otros países. Crane fue consejero de Relaciones Exteriores del vicepresidente de Estados Unidos Spiro Agnew. Posteriormente el presidente estadounidense Ronald Reagan lo nombró embajador de Estados Unidos en Indonesia, nominación que no llegó a concretarse debido a sus sospechosos vínculos con Suharto.
En su lugar se nombró a John Holdridge, cercano a Kissinger. Al terminar su mandato en Yakarta, Holdridge fue reemplazado por Paul Wolfowitz.

Los protegidos de Suharto, entre ellos Mokhtar y James Riady del Lippo Group, se vieron acusados de haber inyectado, a través de contribuciones extranjeras ilegales, más de un millón de dólares a las cuentas de la campaña electoral de Bill Clinton en 1992.
El presidente Barack Obama ha pospuesto por dos veces su visita oficial a Indonesia. ¿Será porque teme el interés que ese viaje pudiera despertar por los vínculos de su madre y de su padre adoptivo con la CIA?

Ann Dunham de visita en un criadero de patos en Bali, oficialmente, en el marco de su trabajo para el desarrollo de programas de crédito bancario para pequeñas empresas.

Durante los años 1970 y 1980, Dunham se ocupaba de proyectos de microcrédito en Indonesia por cuenta de la Fundación Ford, del East-West Center y de la USAID. Entre las personas que trabajaban por entonces en la embajada de Estados Unidos se encontraba el doctor Gordon Donald Jr., quien participó en la protección de los edificios de la embajada durante las violentas manifestaciones contra Estados Unidos que se produjeron en el periodo del golpe contra Sukarno.

Dentro de la Oficina de Relaciones Económicas, Donald era responsable del microfinanciamiento de la USAID destinado a los campesinos indonesios, el mismo programa en el que Dunham trabajó en colaboración con la USAID durante los años 1970, después de haber impartido clases de inglés en Indonesia, también por cuenta de la USAID. En el libro Who¹s Who in the CIA, publicado en 1968 en Alemania Occidental, se describe a Donald como un agente de la CIA que también estuvo destacado en Lahore,
Pakistán, ciudad en la que Dunham haría posteriormente una estancia de 5 años, en una suite del hotel Hilton, en la realización de proyectos de microfinanciamiento por cuenta del Banco Asiático de Desarrollo.

Entre las personas que trabajaban en Yakarta, el Who¹s Who in the CIA menciona también a Robert F. Grealy, quien se convertiría posteriormente en director de relaciones internacionales para la zona Asia-Pacífico en J. P. Morgan Chase y, más tarde, en director de la Cámara de Comercio para Estados Unidos e Indonesia. El presidente de J. P. Morgan Chase, Jamie Dimon, fue mencionado recientemente como posible sustituto de Richard Geithner, el secretario del Tesoro, cuyo padre, Peter Geithner, trabajaba para la Fundación Ford y tenía la última palabra en la atribución de los fondos destinados a los proyectos de microfinanciamiento de Dunham.


Los inconfesables proyectos de la CIA en Hawai

Mientras se hallaba en Pakistán, Ann Dunham recibió la visita de su hijo Barack en 1980 y 1981. Barack Obama también estuvo entonces en Karachi, en Lahore y en la ciudad india de Hyderabad. Durante aquel mismo periodo, la CIA intensificaba sus operaciones en Afganistán desde territorio pakistaní.

El 31 de enero de 1981, el director adjunto de la Oficina de Investigación e Informes de la CIA (ORR, Office of Research and Reports) transmitió al director de la CIA, Allen Dulles, una larga nota,clasificada como secreta, código NOFORN , y actualmente desclasificada. En dicha nota se presenta el informe sobre una misión de búsqueda de datos de inteligencia realizada entre el 17 de noviembre y el 21 de diciembre de 1957 en el Extremo Oriente, el sudeste asiático y el Medio Oriente.


El jefe de la ORR mencionaba en aquella nota su encuentro con el equipo del general retirado Jesmond Balmer, por entonces alto responsable de la CIA en Hawai, sobre el pedido que había formulado el jefe del US Pacific Command para «la recogida de numerosa información que exige largas investigaciones». El jefe de la ORR mencionaba entonces las investigaciones realizadas por la CIA para reclutar en la Universidad de Hawai «estudiantes que hablen chino (Š) capaces de desempeñar misiones de inteligencia». Abordaba después los debates que se habían desarrollado en Baguio, entre el 26 y el 29 de noviembre de 1957, en un seminario de la Organización del Tratado del Sudeste Asiático sobre contraespionaje. El Comité Económico había discutido primeramente sobre los «fondos para el desarrollo económico» destinados a combatir «las actividades de subversión ejercidas por el bloque chino-soviético en la región», antes de «estudiar todas las posibles reacciones a su puesta en
marcha».

Las delegaciones tailandesa y filipina hicieron muchos esfuerzos por lograr que Estados Unidos financiara un fondo de desarrollo económico que habría emprendido en la región otros proyectos de la USAID, como aquellos en los que tanto trabajaban Peter Geithner y la madre de Barack Obama.

Existe una importante masa de literatura sobre los aspectos geopolíticos de las operaciones secretas de la CIA realizadas desde la Universidad de Hawai. No sucede lo mismo con los elementos más tenebrosos de la búsqueda de información de inteligencia y las operaciones como MK-ULTRA,que no se han asociado sistemáticamente a la Universidad de Hawai.

Varias notas desclasificadas de la CIA fechadas el 15 de mayo de 1972 mencionan la implicación del Departamento de Defensa ARPA (Advanced Research Projects Agency) y de la Universidad de Hawai en un programa de la CIA para estudios del comportamiento. Esas notas fueron redactadas por el entonces director adjunto de la CIA Bronson Tweedy, el director del PRG (Program Review Group) de la US Intelligence Community y el director de la CIA Robert Helms. Las notas tienen como tema «las investigaciones realizadas por el ARPA sobre la inteligencia».

La nota del director del PRG aborda una conferencia en la que participó,el 11 de mayo de 1972, el teniente coronel Austin Kibler, director de estudios del comportamiento en el ARPA. Kibler supervisaba las investigaciones del ARPA sobre modificación del comportamiento y vigilancia remota. Los memos del director del PRG mencionan a varios altos responsables: Edward Proctor, director adjunto de la CIA a cargo de la inteligencia; Carl Duckett, director adjunto de la CIA a cargo de ciencias y tecnologías, y John Huizenga, el director del Office of National Estimates .


En 1973, luego que el entonces director de la CIA, James Schlesinger,ordenara una investigación administrativa sobre la totalidad de los programas de la CIA, la agencia presentó toda una serie de documentos sobre diversos programas, lo que se designó con la expresión «joyas de familia». La mayoría de aquellos documentos fueron publicados en 2007.
En ese mismo momento se supo que Helms le había ordenado al doctor Sidney Gottlieb que destruyera los documentos vinculados a las investigaciones que estaba realizando. El doctor Gottlieb dirigía el proyecto MK-ULTRA, un programa investigativo de la CIA sobre modificación del comportamiento, lavado de cerebro e inyección de drogas.

En un memo del agente de la CIA Ben Evans para el director de la CIA William Colby, fechado el 8 de mayo de 1973, Duckett expresaba su opinión: «Sería inoportuno que el señor Director se declara al tanto de ese programa», refiriéndose así a los experimentos que realizaba Gottlieb para el proyecto MK-ULTRA.

Después de la publicación de las «joyas de familia», varios miembros de la administración del presidente estadounidense Gerald Ford, entre ellos el jefe de gabinete de la Casa Blanca Dick Cheney y el secretario de Defensa Donald Rumsfeld, se aseguraron de que no se hiciera ninguna revelación sobre los programas de modificaciones del comportamiento y sicológicas, entre los que figuraban los proyectos MK-ULTRA y ARTICHOKE.

Varios memos del 15 de mayo de 1972 mencionan el proyecto SCANATE, que comenzó aquel mismo año. Se trata de uno de los primeros programas de investigación de la CIA sobre la guerra sicológica, particularmente sobre el uso de sustancias psicotrópicas con fines de vigilancia remota y de manipulación sicológica. Se mencionan Kibler, del ARPA, y «su subcontratado». Más tarde se sabría que se trataba del Stantford Research Institute (SRI), situado en Menlo Park, California.

Helms envió un memo a personajes como Duckett, Huizenga, Proctor y el director de la agencia de inteligencia del Departamento de Defensa (Defence Intelligence Agency, DIA). Este último heredaría posteriormente el proyecto de la CIA denominado «GRILL FLAME» sobre la vigilancia remota. Helms insistía en el hecho que el ARPA venía apoyando «desde hace cierto número de años» las investigaciones sobre el comportamiento y las potenciales aplicaciones que pudieran ser útiles para la labor de inteligencia, «con la participación del M.I.T., de Yale, de la Universidad de Michigan, de la UCLA, de la Universidad de Hawai y de otras instituciones o grupos de investigación».

La colaboración de la Universidad de Hawai con la CIA en materia de guerra sicológica aún prosigue hoy en día. La doctora Susan Brandon, actual directora del programa de estudio del comportamiento del Centro de Contraespionaje y de Inteligencia (Defence Counterintelligence and Human Intelligence Center, DCHC) en el seno de la DIA, obtuvo su doctorado en psicología en la Universidad de Hawai. Brandon parece haber estado implicada en un programa secreto, resultado de la colaboración de la APA (American Psychological Association), la RAND Corporation y la CIA, programa destinado a «mejorar los procedimientos de interrogatorio».

El objetivo de esas investigaciones tenía que ver con la privación de sueño y la percepción sensorial, la aplicación de dolores intensos y de completo aislamiento, métodos aplicados a los prisioneros de la base aérea de Bagram, en Afganistán, y de otras prisiones secretas .

Brandon fue también asistente del director del Departamento de Ciencias Sociales, del Comportamiento y Educativas en el Buró de Ciencia y Tecnología de la administración de George W. Bush.

O sea, los vínculos entre la CIA y la Universidad de Hawai no disminuyeron a fines de los años 1970; el ex presidente de la Universidad de Hawai entre 1969 y 1974, Harlan Cleveland, fue invitado a dar una conferencia en el cuartel general de la CIA, el 10 de mayo de 1977.
Antes de asumir funciones en la Universidad de Hawai, Cleveland fue secretario del Buró de Asuntos vinculados a las Organizaciones Internacionales (Bureau of International Organization Affairs) de 1965 à 1969.

Un memo del director de formación de la CIA, fechado el 21 de mayo de 1971, indica que la CIA reclutó a un oficial de la Marina que estaba comenzando el segundo curso de estudios en la Universidad de Hawai.


La familia Obama y la CIA

Existen muchísimos documentos sobre los vínculos de George H. W. Bush con la CIA y sobre las actividades que su padre y sus hijos, como el ex presidente George W. Bush, realizaron por cuenta de la CIA.

Por su parte, Barack Obama logró disimular sus propios vínculos con la agencia, al igual que los de sus padres, su padre adoptivo y su abuela (muy poco se sabe sobre su abuelo, Stanley Dunham.

Se supone que dirigió un comercio de muebles en Hawai después de servir en Europa durante la Segunda Guerra Mundial). A diferencia de los demás miembros del gobierno federal, los presidentes y vicepresidentes de los Estados Unidos no son objeto de ninguna investigación sobre sus antecedentes antes de entrar en funciones.

Ese trabajo de verificación queda en manos de la prensa. En 2008, los periodistas fallaron lastimosamente en cuanto a su deber de informar al público cuando investigaron sólo muy superficialmente sobre el hombre que iba a hacer entrada en la Casa Blanca. Los vínculos de sus padres con la Universidad de Hawai y el papel de esa universidad en los proyectos MK-ULTRA y ARTICHOKE plantean la siguiente interrogante:«¿Qué esconde aún Barack Obama?»

Wayne Madsen
Ex-funcionario de la National Security Agency (NSA), se convirtió en periodista investigador especializado en el espionaje electrónico posteriormente en el espionaje en general. Fue jefe de sección en la revista francesa Intelligence Online hasta que esta fue comprada por el diario francés Le Monde. Actualmente él mismo publica la Wayne Madsen Report e interviene regularmente en la televisión rusa internacional Russia Today emitiendo en inglés. Ha escrito varios libros: The Handbook
of Personal Data Protection (London: Macmillan, 1992); Genocide and Covert Operations in Africa 1993-1999 (Edwin Mellen Press, 1999); Jaded Tasks: Big Oil, Black Ops & Brass Plates and Overthrow a Fascist Regime on $15 a Day y co-autor de America’s Nightmare: The Presidency of George Bush II (Dandelion, 2003).

Tuesday, September 27, 2011

Apuntes sobre el EZLN: Una Introducción.

El andar Zapatista y la Otra Campaña

“¿La toma del poder? No, algo apenas más difícil: un mundo nuevo...”
Subcomandante Insurgente Marcos

“Su causa es justa, tienen razón, los apoyamos, los admiramos, los queremos, van a ganar. Además, son el síntoma de ‘algo’ de lo que nosotros también somos síntoma: la crisis política o del quehacer político...”
Subcomandante Insurgente Marcos, en carta dirigida a través de Carlos Monsiváis, a los estudiantes en huelga de la UNAM, octubre de 1999.

Por Marcelo Barrera y Juan Rey.



El zapatismo es un movimiento político y social que se va definiendo en un andar que reconoce diálogos, derrotas simbólicas, continuidades, dudas e interrogantes, virajes, rupturas, puntos de inflexión, paradojas... y silencios. Que sabe escuchar, haciendo de esa práctica una fuente de enriquecimiento y de contacto con la realidad. Que practica una nueva forma de hacer política que no aspira a la toma del poder “constituido” (capitalista), sino que lo rechaza y apuesta desde abajo a la construcción de uno distinto, de un poder “muy otro” . Un ejército que tiene “voluntad de suicidio”, que quiere desaparecer, “soldados que quieren dejar de ser soldados” . Una organización revolucionaria que no busca seguidores, sino interlocutores. Que introduce un fuerte contenido ético en su praxis cotidiana. Un grupo armado jerárquico y autoritario (según sus palabras) que, no sin dificultades, da una vuelta de tuerca a la relación mando-obediencia para decir y hacer de su práctica un “mandar obedeciendo”. Que pelea por un mundo donde quepan muchos mundos. Una guerrilla que se levanta en armas cuando su base social le exige comenzar la guerra y que deja de disparar cuando la “sociedad civil” los llama a ello. Cien mil hombres, mujeres, niños y ancianos indígenas que cubren sus rostros para ser vistos. Que luchan por la autonomía en sus territorios, donde pretenden que “mande el pueblo y el gobierno obedezca”. Un movimiento que, apenas aparece, alcanza de manera inesperada un gran reconocimiento internacional. Todo eso; nada más, pero nada menos, es el zapatismo.

Quizás, en esta pléyade de intentos por lograr superar viejos esquemas, es donde sea posible encontrar la explicación al apoyo y adhesión global que ha logrado el EZLN (después de todo, una guerrilla mal armada, situada en una región marginada a lo largo de la historia de México –país que cuenta con otras 19 organizaciones armadas- y compuesta, casi en su totalidad, por un sujeto -el indígena- que fue ignorado por los movimientos revolucionarios a lo largo del siglo XX). En otras palabras, ¿Qué hay detrás del zapatismo, un movimiento lanzado en armas luego de una importante derrota (o fracaso) de los movimientos revolucionarios que habían optado por esa vía, en la segunda mitad del siglo XX en Latinoamérica, para que siga siendo un importante “faro” para innumerables
resistencias antisistémicas en el mundo?, ¿No debería haber sido otra experiencia condenada al aislamiento y al olvido?

Los orígenes del conflicto

Para entender el alzamiento armado del 1º de enero de 1994 y al movimiento zapatista en general, en toda su dimensión, deberíamos remontarnos, al menos, veinte años atrás. Tomaremos algunos elementos que creemos indispensables para ilustrar la situación que dio origen al levantamiento zapatista.

Los años ochenta fueron de profundos cambios en México, el Estado Chiapas no fue ajeno a los mismos, e incluso los vivió de manera particular.

A principios de la década se refugian en el sureño Estado alrededor de 100.000 guatemaltecos, indígenas mayoritariamente, huyendo de las masacres que estaba cometiendo el ejército de su país. En 1988 asume la presidencia de la República Carlos Salinas de Gortari, después de unas elecciones teñidas de fuertes sospechas de fraude.
Muchos ciudadanos en México, incluidos prestigiosos académicos, hablan, sin rodeos, de un “golpe de Estado” . Con el nuevo gobierno se profundiza la política neoliberal (privatización de numerosas empresas públicas, fuerte crecimiento del subempleo, expansión de las maquiladoras, etc.).

Un año después, en 1989, al no renovarse los acuerdos internacionales entre los países productores, se produce una fuerte caída del precio del café, lo que afectará de manera abrupta la economía de los campesinos del sector.

En 1992 la “revolución modernizadora neoliberal” va a aportar otro elemento significativo en lo atinente a la precarización de la ya desesperante realidad de campesinos e indígenas: la reforma del artículo 27 de la Constitución (uno de los logros más importantes de la Revolución Mexicana, la Reforma Agraria), desmantela los ejidos , y pone fin al reparto agrario. Ya no habrá posibilidad para los campesinos sin tierra y los pequeños agricultores de obtener, al menos, una parcela de tierra para cultivar. Esto será un factor determinante para el levantamiento del 94.

El nacimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Crecimiento y primer “derrota”.

El 17 de noviembre de 1983 se funda, en Chiapas, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, sin un trabajo político previo en la zona. El pequeño grupo fundador (un par de decenas de integrantes), está compuesto esencialmente por miembros de la clase media mexicana.

Con una concepción política inscripta en la tradición marxista-leninista, su plan era “introducir” la verdad revolucionaria en la conciencia de los indígenas. Pero ese ideario choca de plano con la realidad de éstos. “Tu palabra es dura”, les advierten las comunidades. No tenían respuestas frente a esa universalidad desconocida. Es ahí cuando el EZLN sufre su “bautismo”, el cual lo marcará, e incluso (junto a otros elementos) definirá su dinamismo como movimiento. Darse cuenta que, en lugar de hablar y enseñar, deberían escuchar y aprender. Ahí precisamente residirá una de las ideas fuerza de su hacer política de nuevas formas. El vocero zapatista, el Subcomandante Insurgente Marcos, lo explica en éstos términos: “... el principal acto fundacional del EZLN fue el aprender a escuchar y a hablar. Creo que, entonces, aprendimos bien y tuvimos éxito. Con la nueva herramienta que construimos con la palabra aprendida, el EZLN se convirtió pronto en una organización no sólo de miles de combatientes, sino claramente ‘fundida’ con las comunidades indígenas” . Ese mismo proceso -que continúa unos años más- genera también que se imponga una dinámica más colectiva y horizontal por sobre la típica estructura vertical de toda organización político-militar.

Decíamos que esa es, entonces, la primera derrota del EZLN. El propio portavoz zapatista, lo reconocerá años más tarde. En una entrevista con la prensa uruguaya grafica el hecho: “Llegamos... (dibuja un cuadrado con el dedo índice en el aire) marxista-leninistas, y la realidad indígena empezó a limar los bordes y lo convirtió en algo redondo.” Se da así una fusión entre la cultura de la resistencia indígena y la tradición emancipatoria revolucionaria del siglo XX que potencia la matriz originaria del movimiento. A partir de ese choque, se produce la transformación del EZLN: de un ejército de vanguardia a un ejército de las comunidades indígenas, que es engrosado masivamente por éstas (sobre todo en el período 1988-1992).

Después de la reforma del artículo constitucional antes mencionado, la realidad de los indígenas chiapanecos se vuelve cada vez más asfixiante. Ese mismo año , las etnias tzotziles, tzeltales, tojolabales y choles, entrarán en un fuerte proceso de discusión en torno al comienzo de la guerra. Consideran que la realidad en la cual están inmersos no deja espacio más que para la opción “muerte digna o muerte indigna”. Es la primera vez que las mujeres y los jóvenes participan activamente en ese tipo de decisiones comunitarias.

En esa coyuntura las comunidades indígenas, que ya forman un todo indivisible con el EZLN, votan por amplia mayoría a favor de comenzar la guerra.

El levantamiento de enero de 1994

“... íbamos a lograr que México mirara hacia su parte indígena y se diera cuenta de que estaba olvidando una parte de él. Era una guerra contra el olvido”.
Subcomandante Insurgente Marcos, 1997

En las primeras horas del 1º de enero de 1994 el EZLN toma militarmente, entre otras, las ciudades chiapanecas de Las Margaritas, Altamirano, Rancho Nuevo, Ocosingo y San Cristóbal de las Casas (la segunda más importante de Chiapas) y anuncian sus 11 demandas principales . Paradójicamente -y las paradojas serán fieles compañeras del zapatismo-, ese mismo primero de enero, México ingresaba oficialmente en la “modernidad” neoliberal, a través de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte con Canadá y Estados Unidos (NAFTA).

Sin embargo, el amanecer del primer día del año hacía despertar a los mexicanos de una realidad invisibilizada a lo largo de la historia del país pero que conforma entre el 10 y el 15 por ciento de su población: la realidad indígena, el “México profundo” . En efecto, el indígena era negado como ser humano, en sus especificidades y singularidades, era despreciado como ser diferente, humillado, (cuentan que en San Cristóbal de las Casas, los indígenas sólo podían caminar por las calles... las veredas eran para los blancos); era, sobre todo para las elites criollas, un obstáculo para la modernización, un “sobreviviente incómodo”, como lo definió alguna vez el escritor español Manuel Vázquez Montalbán, en una entrevista editada bajo el título “Marcos: El señor de los espejos” . En la misma, el Subcomandante explica “El neoliberalismo, la globalización están preparando en México una gran simulación: podemos conseguir ser del primer mundo no si incluimos todas las capas sociales, sino si eliminamos aquellas que no llegan a estos estándares... Es el neoliberalismo el que lleva a los indígenas a la revuelta, desde que empieza a instalarse con toda su crudeza en 1982” . Pero el levantamiento armado hace despertar también a quienes sostenían que después de la caída del muro de Berlín y del desplome de la Unión Soviética, ya no había alternativa al ahora unipolar mundo capitalista.

Volvamos a las particularidades de los miles de combatientes que despliega y que conforman el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. Como señala Ana Esther Ceceña, “El sujeto revolucionario, el portador de la resistencia cotidiana y callada que se visibiliza en 1994, es muy distinto al de las expectativas trazadas por las teorías políticas dominantes. Su lugar no es la fábrica sino las profundidades sociales. Su nombre no es proletario sino ser humano; su carácter no es el de explotado, sino el de excluido. Su lenguaje es metafórico, su condición indígena, su convicción democrática, su ser, colectivo.”

Los “nunca vistos”, los negados y olvidados de siempre, los despreciados de la historia, eran ahora visibilizados. El pasamontañas negro, característico de los zapatistas, toma un fuerte sentido metafórico y simbólico. “Nosotros usamos pasamontañas negros para mostrarnos, sólo así somos vistos y escuchados” , dicen.

Fueron casi dos semanas de guerra entre el EZLN y el ejército federal mexicano, dejando casi 200 muertos, hasta que aparece en escena ese actor inesperado que es la “sociedad civil”. La población detiene el avance de la guerra, “… resulta que toda esa gente, que eran miles, decenas de miles, centenas de miles, tal vez millones, no querían alzarse con nosotros, pero tampoco querían que peleáramos, y tampoco querían que nos aniquilaran.
Eso rompe con nuestro esquema y acaba por definir al zapatismo, al neozapatismo.” El día 12 de enero decenas de miles de mexicanos colman la plaza del Zócalo capitalino. El EZLN, que se había entrenado durante más de 10 años para ese momento, detiene los disparos ante el llamado de la gente. El fuego es acallado por la palabra. Es la segunda “derrota” del zapatismo.

Ya desde la Declaración de la Selva Lacandona (texto donde se presentan como EZLN, plantean sus demandas, exponen sus razones, etc.) no se encuentran alusiones a la toma del poder, sino, simplemente, del derrocamiento del “dictador” para que se llame a una nueva elección, por medio de una “transición democrática”.

Las etapas estratégicas del camino Zapatista

Siguiendo al sociólogo y militante mexicano Enrique Pineda reconocemos tres grandes etapas estratégicas en el recorrido zapatista, previas a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona. Con el levantamiento de enero de 1994 se abriría la primera, volcada a la “transición democrática”, la cual tiene como objetivo programático central construir un nuevo régimen de gobierno de carácter popular. En ella sus propuestas hacen eje en la pelea contra el sistema autoritario de partido , encarnando las aspiraciones de vastos sectores de la población. Todas las iniciativas (Convención Nacional Democrática, Consulta Nacional por la Paz y la Democracia, llamado a la construcción de un Movimiento de Liberación Nacional a través de la Tercera Declaración de la Selva Lacandona), que se extienden desde enero de 1994 hasta finales del año 1996 (momento en que se produce una apertura política que hace que entren al juego institucional movimientos otrora fieles a los zapatistas), se inscriben en esta etapa. Es en este periodo cuando los zapatistas convocan al Encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo (julio de 1996), en el que se reúnen en el poblado La Realidad más de cinco mil participantes provenientes de 42 países del mundo. Algunos ven en él la primera reunión internacional contra la mundialización neoliberal. Creemos que esa capacidad de convocatoria global no es contingente, sino que, en tanto hipótesis, afirmamos que el zapatismo encarna y sintoniza con la crisis actual de la relación de representación social y política.

Cada uno de estos espacios tienden a poner en practica ese principio del EZLN que se mantendrá hasta el día de hoy: el de escuchar, el de buscar nuevos interlocutores, y el de tomar las decisiones y definir su estrategia como resultado de la apertura a todas esas voces distintas. Por esos momentos han preguntado públicamente si, como movimiento, seguían siendo útiles, o si ya no servían. Son rasgos que distinguen al zapatismo, alejándolo de las organizaciones tradicionales que, lejos de escuchar y aprender de otros, se consideran dueños de la verdad revelada y hacen girar todo su accionar en torno a ello. Podemos preguntarnos cuántas organizaciones revolucionarias han tenido la humildad revolucionaria de someter a discusión su utilidad para la emancipación de los pueblos?

Durante todos esos años (principio del 94-fines del 96), el zapatismo es un actor central en la vida política nacional de México.

Como ya afirmamos, en ese periodo, el Estado mexicano abre sus canales institucionales a la participación de la izquierda. Es el momento en que el EZLN comienza a perder aliados. Esta apertura política precipita la conclusión de la primer etapa estratégica de los zapatistas y da inicio a la segunda (la cual se extiende desde fines del año 1996 hasta comienzos del 2001), aquella que pone en el centro del tapete la pelea por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indios (lograr otro status jurídico, político y social para ellos) y la aplicación efectiva de los acuerdos de San Andrés . La vía que para ello se da el EZLN se vincula al intento de modificar la Constitución mediante presiones vehiculizadas por las marchas masivas y por la vía institucional-legal. Su objetivo se situaba en un plano superestructural, sus reclamos conjugaban la crítica a la forma excluyente que adoptaba el capitalismo mexicano (neoliberalismo) junto con el intento por el reconocimiento de los derechos indígenas, mas no era una crítica totalizante, no pugnaban por la sustitución de un sistema social por otro de carácter radicalmente opuesto.

Esta etapa culminaría con la Marcha del Color de la Tierra de marzo de 2001, cuando más de veinte comandantes zapatistas, llegan al Zócalo, la histórica plaza central mexicana, desbordada de simpatizantes y seguidores. Un mes después, el Congreso (luego de una negociación del Partido Revolucionario Institucional, el Partido de Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática) aprueba una ley que viola y traiciona los acuerdos mínimos a los que se había llegado en San Andrés sobre Derechos y Cultura Indígenas. “Entonces algo se rompió definitivamente. Este hecho (...) fue fundamental para los pasos posteriores del EZLN, tanto en lo interno como en lo externo. A partir de ahí, el EZLN realiza una valoración de lo que fue su propuesta, el camino que siguió y las posibles causas de esa traición.” Así, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional se llama a silencio y comienza a profundizar la construcción de la autonomía en las comunidades.

Luego de la traición del año 2001, comienzan a desplegar un proceso autonómico y autogestivo muy profundo que da lugar a la tercera etapa (la cual se extiende desde fines del año 2001 hasta mediados del año 2005). La autonomía de las comunidades indígenas no reconocida por el Estado-nación mexicano es desde ese momento aplicada de facto por las bases zapatistas.

En agosto de 2003 comienzan a funcionar las Juntas de Buen Gobierno (JBG). A través de ellas, son los mismos indígenas los que ejercen su autogobierno. Es el pueblo superando la lógica de la representación e intentando darse su propio modo de administración, no sin limitaciones y tensiones. Marcos explica el proceso en éstos términos: “El plan es que el trabajo de la JBG sea rotatorio entre los miembros de todos los consejos autónomos de cada zona. Se trata de que la tarea de gobierno no sea exclusiva de un grupo, que no haya gobernantes ‘profesionales’, que el aprendizaje sea para los más posibles, y que se deseche la idea de que el gobierno sólo puede ser desempeñado por ‘gente especial” . Aquí muchos se preguntarán si el rol jugado por el Subcomandante, vocero y jefe militar, no se contrapone con lo por él antes dicho; en otras palabras, si su figura no expresaría una relación de representación y sustitución. De acuerdo a la palabra que hemos escuchado de parte de miembros de una de las la Juntas de Buen Gobierno en Chiapas, dentro de la estructura organizativa del movimiento existe un órgano colegiado compuesto por miembros de cada una de as comunidades: el Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI), el cual es el mando colectivo del EZLN. Las acciones y los silencios militares y políticos son decididos por ésta instancia y no por Marcos, quien manda pero obedeciendo.
Esta construcción de la autonomía –explicada líneas arriba- continúa en los territorios controlados por el EZLN (más de la mitad de la extensión territorial del Estado de Chiapas). Esta etapa, aún sin terminar, da lugar a una nueva: la que comienza con la Sexta Declaración de la Selva Lacandona.

Algunos apuntes sobre “La Otra Campaña” y la Sexta Declaración de la Selva Lacandona

“Hace ya muchos años, un clásico de la picaresca política nacional, el hoy difunto ex presidente José López Portillo, se preguntaba, no sin razón: ‘En la Reforma habló el centro. En la Revolución, el norte. ¿Cuándo hablará el sur?’. Desde que en enero de 1994 la rebelión del sureste hizo sonar su palabra y en agosto de 2005 subió el tono, el sur, en boca de los zapatistas, está hablando. La Sexta Declaración y la otra campaña son el último tramo de esa conversación.”
Luis Hernández Navarro

La otra campaña comenzó a rodar el 1 de enero de 2006. Nace un tiempo antes, como corolario de un proceso colectivo de auto-consulta, que registró como protagonistas centrales a las comunidades indígenas zapatistas, quienes utilizando sus formas de auto-organización y toma horizontal de decisiones pensaron los pasos a seguir . La Sexta Declaración emitida en el mes de junio de 2005 emerge como la expresión teórico-política de ese proceso de construcción y reflexión colectiva como así también por la necesidad política de superar el limitante encerramiento y aislamiento chiapaneco en el cual el EZLN se encontraba. En tal sentido, la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y la otra campaña, son partes irrescindibles de un mismo movimiento político y social, “la otra campaña, es el instrumento organizativo para hacer realidad la sexta Declaración” , es la puesta en acto del último gran viraje público del EZLN.

Ahora bien, es de destacar que La Sexta Declaración introduce una serie de elementos novedosos que nos parece relevante abordar. Aquí radica la hipótesis que origina este trabajo, por medio de la cual se sostiene que la Sexta Declaración abre un nueva etapa, la cuarta en la cual el EZLN “…modifica radicalmente [su] postura anterior porque formula un análisis (aunque somero y esquemático) del capitalismo y deduce del mismo que el EZLN es anticapitalista y de izquierda (…) el zapatismo ya no es, por lo tanto, sólo rebelde sino que ahora esta contra el sistema actual y por consiguiente, se plantea la necesidad de una alternativa no sólo, como antes, a las políticas y teorías neoliberales sino al capitalismo en su conjunto cualesquiera sean sus teorías y políticas” . Así puede percibirse que en el escrito que estamos analizando el movimiento zapatista incluso modifica la propia autodefinición que solía realizar acerca de si, el pasaje que se expresa de su autopercepción de rebelde a la de anticapitalista.

La Sexta Declaración no permite rodeos ni lecturas socialdemócratas sino que remite constantemente y sin mediaciones a los ecos de la voz fundante de Carlos Marx para decirnos junto a él que el sistema social que rige nuestras vidas recoge su ontología más profunda en la expoliación perpetrada por pocos sobre muchos, en el sufrimiento de la mayoría para el goce de una minoría, “Y entonces el capitalismo quiere decir que hay unos pocos que tienen grandes riquezas, pero no es que se sacaron un premio, o que se encontraron un tesoro, o que heredaron de un pariente, sino que esas riquezas las obtienen de explotar el trabajo de muchos. O sea que el capitalismo se basa en las explotación de los trabajadores…”

El no reconocimiento de los Acuerdos de San Andrés son para el movimiento zapatista el hecho que les permite constatar que en el marco del capitalismo periférico mexicano no hay espacios para el reconocimiento de los derechos indígenas, como así tampoco para que sus demandas dejen de ser abstracciones y se concreticen en y como una justicia justa, una democracia plena y una libertad fáctica. De la conformación y agudización de una estructura económica y social capitalista mexicana cada día más dependiente y desigual, si se quiere trastocar en empíricas esas demandas se desprende la necesidad imperante de superar el orden social capitalista, de allí la decisión por formar “… un programa nacional de lucha, pero un programa que sea claramente de izquierda o sea anticapitalista o sea antineoliberal, o sea por la justicia, la democracia y la libertad para el pueblo.” En pos de una construcción política de mediano y largo plazo de alcance nacional la Sexta Declaración reconoce expresiones muy diversas de resistencias en todo México y apuesta a la posibilidad de unirlas en la perspectiva de reconstruir a la izquierda política y social en torno a la otra campaña. Su afán es la construcción a nivel nacional de un frente político y social fundado en una multiplicidad de experiencias de luchas y resistencias, de allí la alegría del Subcomandante Marcos cuando en un reportaje recuerda a sus interlocutores que en pleno desarrollo de la otra campaña el movimiento zapatista “... sigue siendo este arco iris que siempre imaginamos o soñamos" . Como sostiene Luis Hernández Navarro “… la diversidad de sus integrantes es sorprendente: sindicalistas, organizaciones indígenas, intelectuales, artistas, religiosos, colonos, feministas, homosexuales, lesbianas, defensores de los derechos humanos, ambientalistas y estudiantes.”

Un elemento clave en la construcción de una ínter subjetividad colectiva que trascienda los particulares que la componen es el conjugar el “escuchar al Otro” (que se repite) junto con la realización de prácticas horizontales que logren tejer una red o tejido de experiencias y saberes que operen como insumos comunes para la realización de una síntesis superadora, como afirma Marcos “Lo otro que se plantea es que hay que aprender a escuchar. Desde la posición que teníamos nosotros, privilegiada, pues ahora sí que somos los únicos que podemos decir que escuchamos todo de todos, sin dormirnos y sin irnos a otro lado, y sentimos que en ésta como en las otras reuniones falta todavía que aprendamos a escuchar.
En ese momento la otra campaña va a dejar de ser del EZLN y se va a convertir de esto como se llame. Y sentimos que si se sigue el espíritu de la otra campaña, que es escuchar, hay que aprender mucho todavía. El que le entre a la otra campaña no sólo tiene que definirse anticapitalista y de izquierda, tiene que definirse con disposición a escuchar." Esto último ilustra que las nuevas formas de hacer política deben polemizar frente a las prácticas de la izquierda tradicional. Posibilitando un proceso de autoorganización por parte de los diversos grupos que conforman la Otra Campaña, el EZLN no interviene ni impone una forma determinada de articulación y construcción entre estos.

Son los propios zapatistas quienes se comprometen a llevar a cabo este proceso de escucha y síntesis de largo alcance, a través de una serie de visitas y acercamientos con sectores en lucha de todo México , nucleados en diversas formas de organización, tales como colectivos, organizaciones gremiales, grupos de afinidad, articulaciones etnopolíticas, plataformas políticas, protopartidos, frentes sociales, agrupamientos cívicos, ONG, medios de comunicación alternativos. Ponen en marcha este proceso itinerante a través de la puesta en acto de principios como el “mandar obedeciendo” y “el caminar al paso del más lento, para ir todos juntos”. Así la otra campaña coloca a trasluz la distancia insalvable frente a la izquierda institucional (representada fundamentalmente en el Partido de la Revolución Democrática), la misma que al haber abandonado todo carácter anticapitalista sustituye escuchar la voz de los de abajo por los acuerdos con los poderes de arriba. Como sostiene efusivamente un compañero mexicano “La Sexta Declaración de la Selva Lacandona es como todas las declaraciones de la Selva, una estrategia, una invitación, un llamado a participar en dicha estrategia que tiene dos grandes definiciones: no hay nada que hacer arriba con los poderosos. Pero sí hay mucho que hacer abajo, y a la izquierda”.

Las preocupaciones zapatistas no se reducen a la dimensión electoral, de hecho no llaman a votar pero tampoco a la abstención. Sus utopías emancipadoras trascienden el mero juego institucional desmovilizador de la representación, son las de crear las condiciones de posibilidad para la construcción humana de otro mundo, un mundo donde quepan muchos mundos.

Ahora bien, el escenario político mexicano en el que comienza la Otra Campaña estuvo dominado por la disputa por la presidencia entre el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el gobernante Partido de Acción Nacional (PAN). Lejos de la caracterización que hiciera Marcos en septiembre del 2005, en el sentido de que la población, a partir del contraste entre la campaña electoral y el programa nacional de lucha de la otra campaña, iba a optar y volcarse a ésta última, vemos que ocurrió más bien lo contrario. El descontento popular provocado por el fraude electoral que llevó a Felipe Calderón a la presidencia de México inclinó a decenas de miles de mexicanos a la constitución de un movimiento civil y pacifico en apoyo al candidato derrotado Andrés Manuel López Obrador. Creemos que la posición fuertemente critica, asumida por el EZLN, hacia la cúpula del PRD margina a los zapatistas -y por ende al proceso que están construyendo- de un dialogo posible con millones de explotados y oprimidos mexicanos. Lo cual ha privado de visibilidad y ha marginado del debate político nacional a los zapatistas y adherentes a la Sexta declaración.

Sostenemos que la Otra Campaña tiene como trasfondo una crisis política de las instituciones burguesas de gran envergadura en México que, vemos, se profundiza. Lo ocurrido en el Estado de Oaxaca, donde la demanda de renuncia del gobernador Ulises Ruiz (acusado entre, otras cosas, de represor y homicida) nucleó a relevantes sectores de la población, la cual se expresó a partir de distintas acciones contenciosas (la ocupación de edificios públicos, bloqueos de las principales carreteras del Estado, el asentamiento sobre la plaza principal, etc.), es un claro ejemplo de ello .

A modo de Conclusión

La aparición de la Sexta Declaración junto con la puesta en marcha de la Otra Campaña nos lleva a reflexionar sobre una serie de continuidades y rupturas que se manifiestan tanto en el discurso como en la práctica zapatista.

En el plano discursivo es relevante destacar que el EZLN, por vez primera, se autodefine como un movimiento político-militar de carácter anticapitalista. En los doce años transcurridos desde el levantamiento de 1994 hasta mediados de 2005 (con la publicación de la Sexta Declaración), no encontramos en ningún espacio de su retórica una sola mención al modo de producción dominante en el mundo. Era la suya una crítica a la forma económica, política, ideológica y cultural, adoptada por el capitalismo desde mediados de los años setenta: el neoliberalismo . Quizás el uso de un discurso (tanto en forma como en contenido) más rayano en el propio de la izquierda tradicional del siglo XX, aleje a la Otra Campaña de la “sociedad civil”; sin embargo, quizás también acerque o sea un catalizador de organizaciones y experiencias de resistencia que llevan años de lucha antisistémica a lo largo y ancho de ese extenso país. El cual es hoy el objetivo primordial e inmediato de la Otra.

A pesar del proceso reflexivo al que aludimos (que incluso puede ser entendido como la expresión de un desarrollo político madurativo del movimiento zapatista), que lo lleva a “... definir al capitalismo como el responsable y el enemigo” , el EZLN continúa la lucha por un mundo nuevo, mas no por la toma del poder. En el terreno de las prácticas, el “mandar obedeciendo”, el “caminar preguntando”, el “ir al paso del más lento para ir todos juntos” y la reafirmación de la necesidad de la disposición a escuchar se mantienen como ejes centrales de la praxis neozapatista. La Otra campaña ha sido la objetivación de estos criterios en un plano colectivo que abroqueló nuevas organizaciones y experiencias diversas de resistencia.

Si bien la articulación de diversos sujetos aparece como algo netamente enriquecedor (con lo cual concordamos), la plétora de reivindicaciones que supone tantos actores a los que convoca la Sexta Declaración, es tan variada y heterogénea que en el terreno de la praxis articuladora propia de la Otra Campaña, se puede convertir en una traba que impida o dificulte la construcción de consensos. El “paso del más lento” corre el riesgo de que la dinámica de la coyuntura política supere y exceda al movimiento. Esta tensión constituye un desafío que los integrantes de “la otra” deberán resolver.

Pero son los desafíos propios de quienes se plantean búsquedas nuevas y no la continuidad de trazos prefijados, en la pelea por un mundo no capitalista. http://www.ecoportal.net/

Bibliografía consultada:

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