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viernes, febrero 09, 2018

La injerencia de Estados Unidos contra la guerrilla del Che

“Posiblemente la guerrilla hubiera triunfado si no hubiera existido el pelotón Ranger que fue entrenado por generales estadounidenses...", confesó Alfredo Romero Ramos, uno de los cuatro soldados que capturó al Che.

En 1959 tras el triunfo de la revolución cubana todos los focos del país norteamericano y de la CIA se centraron en asesinar a los principales líderes de esta gesta, Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara, entre otros.
La intromisión de los Estados Unidos en Latinoamérica no es ninguna novedad, ha ocurrido siempre, desde la doctrina Monroe con su máxima, América para los americanos, en 1823, hasta la participación activa en las diversas dictaduras militares en América del Sur, en la década de los 70’, en el denominado Plan Cóndor que contó con la persistente intervención de la novedosa Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense creada en 1947.

En 1959 tras el triunfo de la revolución cubana todos los focos del país norteamericano y de la CIA se centraron en asesinar a los principales líderes de esta gesta, Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara, entre otros. Lejos de lograr asesinar al ex Presidente de Cuba, quien murió a los 90 años el 25 de noviembre del 2016, fueron la pieza clave para ayudar al ejército boliviano a terminar con la proeza revolucionaria comandada por Guevara, ejecutándolo clandestinamente el 9 de octubre de 1967.

“Posiblemente la guerrilla hubiera triunfado si no hubiera existido el pelotón Ranger que fue entrenado por generales estadounidenses. Al principio el ejército boliviano tuvo grandes pérdidas hasta tuvimos que acelerar el entrenamiento para entrar en combate. Si no hubiéramos tenido ese apoyo hubiéramos continuado siendo un pobre ejército”, confesó Alfredo Romero Ramos, uno de los cuatro soldados que capturó al Che quien además agregó que antes de terminar con el entrenamiento el propio Presidente, René Barrientos les dijo que “eran la última esperanza para acabar con la guerrilla”.


Pero no fue únicamente el apoyo logístico y armamentístico que EE UU le envío a Bolivia para combatir al Che, junto a la comitiva especializada en antiguerrillas, algunos veteranos de la guerra de Vietnam, también llegaron agentes CIA que se encargaron de realizar los interrogatorios a los guerrilleros prisioneros como al pintor argentino, Ciro Bustos y al intelectual Francés, Regís Debray, entre otros.

Según Gary Prado, Capitán de la Compañía que capturó al argentino de 39 años, “la CIA no tuvo nada que ver con la decisión de asesinar a Guevara”, sin embargo, el Coronel Miguel Ayoroa, otro de los militares que participó de la captura del Che, afirmó que como no había ningún militar de alto rango en ese momento, el agente Félix Rodríguez, “incitó a Mario Terán Salazar a que ejecute al Che”. Un dato peculiar es que Rodríguez en diversas entrevistas cuenta que le dijo a Terán Salazar que le disparara del cuello hacia abajo para que pareciera que “murió en combate”.

Tras la ráfaga ejecutada por Mario Terán, según Romero Ramos, El Teniente Carlos Pérez, disparó en el tórax y finalmente acabó con la vida de Ernesto Guevara. Según cuenta la maestra Julia Cortez, quién era docente en la escuelita donde lo mataron al Che y además le dio el último plato de comida al guerrillero, el piloto que trasladó el cuerpo de Guevara iba acompañado por Rodríguez.



Según los historiadores cubanos Froilán González y Adys Cupull en su libro “La CIA contra el Che”, unos meses más tarde el Ministro del Interior, Antonio Arguedas, envío a Cuba el diario del Che en Bolivia, y además dio a conocer la complicidad de la CIA y las presiones que recibía el gobierno de Barrientos de esta agencia. En el año 2000 Arguedas murió producto de una explosión que nunca fue esclarecido.


1.

martes, febrero 06, 2018

Ecuador: Ganó la derecha, ¿y ahora qué?



(Atilio A. Boron) Era previsible que el bloque de la derecha que gobierna el Ecuador se saliera con la suya. Ganaron una importante batalla para reinstalar al decrépito e injusto orden social del pasado con plenos poderes en el Palacio de Carondelet. Pero, ¿cómo fue que ganaron? y, además, ¿ganaron efectivamente la guerra?


Ganaron violando la normativa vigente que exigía que la Corte Constitucional certificase que la consulta se atenía a los preceptos establecidos por la Constitución de Montecristi. El Presidente Lenín Moreno, poseído por una harto sospechosa urgencia, no quiso esperar los tiempos constitucionales y, así, manu militari, convocó a una consulta ilegal e inconstitucional  que, además, nunca estuvo entre sus planes. Durante su campaña presidencial de Febrero del 2017 y en el balotaje del 2 de Abril Moreno jamás mencionó la necesidad de convocar a esta consulta, ni manifestó interés alguno en profundizar en algunos de los temas que ayer fueron motivo de consulta. Por lo tanto hay una ilegitimidad de origen que será fuente de duras disputas en los años por venir.
Pero además el bloque de la derecha, al cual se ha plegado Moreno vaya uno a saber a cambio de qué, atentó contra las condiciones más elementales que requiere una elección democrática. Durante el mes de campaña el ex presidente Correa no fue invitado a ningún programa de la televisión privada o pública, ni a una radio de alcance nacional ni entrevistado por periódico alguno. El del gobierno nacional, El Telégrafo, lo excluyó por completo en un alarde de irrespetuosidad quien hasta hacía menos de un año había sido presidente de la república. Sí le hizo lugar en sus columnas al corrupto usurpador de la presidencia brasileña, Michel Temer. No es un misterio para nadie que sin democracia en el espacio público, en especial en los medios de comunicación, no puede haber democracia electoral. Bajo esas condiciones lo que hay es un simulacro de democracia pero nada más. Y eso es lo que hubo ayer en Ecuador, pese a que el gobierno apela al pomposo título de “consulta ciudadana”. Si Correa fue escondido por todos los medios nacionales era casi un milagro que pudiera revertir esa situación en el plano electoral. No sólo eso: la oligarquía mediática y la derecha no ahorraron palabras para difamar la figura del ex presidente, privándolo del derecho a réplica. De hecho, la opinión pública fue bombardeada con toda clase de calumnias e infamias contra Correa, para complacencia del gobierno y sus mandantes.

¿Qué tan sólido es el triunfo de la derecha? Y decimos la derecha porque todo el aparato propagandístico de la reacción le atribuirá el triunfo a los enemigos de Correa, a quienes éste derrotara constantemente a lo largo de diez años, y no a Moreno, relegado a un merecido segundo plano y a quien  difícilmente le dejen subirse al podio de los vencedores. Se le encargó una tarea sucia, la hizo pero de ninguna manera esto lo convertirá en el líder del bloque restaurador. Si se hace un ejercicio aritmético muy simple, por ejemplo en la crucial pregunta dos -que impide la re-elección más de una vez- y se restan a los votos por el NO (65 %, con casi la mitad de los votos escrutados al cerrar esta nota) el porcentaje obtenido por Guillermo Lasso, el candidato de la derecha en el balotaje de Abril (49 %), el resultado es que el NO de Moreno apenas alcanza a un 16 % contra el 35 % del SI de Correa. Por eso la derecha reclamará de modo intransigente que la del referendo fue su victoria y no la del gobierno.

Dicho todo esto, ¿se encaminará Ecuador hacia el “pos-correísmo”? Difícil de pronosticar, pero la historia reciente de ese país nos recuerda que los diez años de estabilidad política y social de época de Correa fueron un intervalo virtuoso en una historia reciente signada por más de una década de insurgencias plebeyas e insurrecciones populares. Impedir que el ex presidente pueda ejercer su derecho ciudadano a presentarse como candidato a elecciones puede ser el detonante de nuevas conmociones. Porque no sólo se condena al ostracismo a una figura de dimensiones continentales como Correa sino que se proscribe, indirectamente, a una fuerza política que individualmente considerada es mayoritaria pues controla en soledad por lo menos un tercio de los votos válidos, lo cual arroja serias dudas acerca de futura estabilidad del sistema político. Cumplida su labor Moreno, que no cuenta con una mayoría parlamentaria, quedará prisionero del chantaje de la derecha. Los banqueros, la oligarquía empresarial, la “embajada” y el corrupto poder mediático impondrán su programa restaurador y contra-reformista a sangre y fuego, y el actual presidente podría correr la suerte de Jamil Mahuad que por aplicar el programa de los banqueros tuvo que huir raudamente de Carondelet y buscar refugio en la embajada de Estados Unidos. En suma, Moreno y sus patrones han decidido jugar con fuego. Ganaron una batalla pero no hace falta ser muy perspicaz para ver que un pueblo que en un plazo de diez años tumbó a tres presidentes y provocó el derrocamiento de otros más podría llegar a recordar sus hazañas de antaño y, ante la salvajada que se avecina: una dictadura desembozada del capital, decidir que una vez más tiene que tomar el destino en sus manos y sacudirse de encima el yugo de sus opresores y de los que traicionaron al proyecto emancipatorio de la Revolución Ciudadana.

jueves, febrero 01, 2018

Declaración de la red de intelectuales y artistas en defensa de la humanidad sobre el referendo del Ecuador

El domingo 4 de febrero la ciudadanía ecuatoriana deberá acudir a las urnas para votar en un referendo convocado por el Gobierno. | Foto: @cnegobec

El Ecuador actual es un país maniatado comunicacionalmente por la oligarquía mediática.
El próximo domingo 4 de Febrero la ciudadanía ecuatoriana deberá acudir a las urnas para votar en un referendo convocado por el gobierno, en abierta violación de las normativas constitucionales, para decidir si se destierra definitivamente de la vida política nacional a uno de sus más ilustres hijos, Rafael Correa Delgado. Ese, y no otro, es el objetivo del referendo, cuestión que se pretende disimular con la incorporación de otras preguntas para evitar que se visualice con claridad el ataque ad hominen del gobierno de Lenín Moreno contra su predecesor. Huelga aclarar que la eliminación de Correa Delgado del paisaje político ecuatoriano es una vieja aspiración de la derecha que el actual presidente sorpresivamente adoptó como propia.  
Esta acción no puede ni debe permanecer en silencio ante la inmoralidad que significa condenar de por vida al ostracismo político a quien fuera uno de los mejores presidentes de la historia ecuatoriana, que puso fin a un período de tremenda inestabilidad política, económica y social, y a un hombre profundamente consustanciado con la necesidad de promover la unidad de Nuestra América.
El Ecuador actual es un país maniatado comunicacionalmente por la oligarquía mediática, misma que actúa con la complacencia de un gobierno que ha optado, de manera suicida, por dejar en manos de grandes intereses empresariales el manejo de la comunicación social. En esas condiciones, la posibilidad de que una población desinformada y manipulada mediáticamente pueda responder afirmativamente a la consulta oficial y poner fin a la vida política del ex presidente Correa Delgado es motivo de profunda consternación para todas las fuerzas progresistas y de izquierda de América Latina y el Caribe. A su claridad ideológica, a su apego a los ideales de los padres fundadores de la Patria Grande, a su auténtica vocación latinoamericanista le debemos decisiones fundamentales para la marcha de nuestros pueblos en pos de su Segunda y Definitiva Independencia.
En línea con estas fuentes de inspiración ofreció a su país para ser la sede de la UNASUR, dotando a esta institución (hoy castigada por la reacción derechista predominante en varios países de la región) de magníficas instalaciones en la mitad del mundo. Tuvo también la valentía de exigir la salida de las tropas estadounidenses de la base de Manta y le hizo un enorme, impagable, favor a la causa de la libertad de prensa y de expresión a nivel mundial al ofrecer asilo diplomático a Julian Assange en la embajada del Ecuador en el Reino Unido.
Durante su gobierno el Ecuador fue un punto de referencia para todos los movimientos y las fuerzas sociales que en los cinco continentes buscaban un destino mejor para sus pueblos. Rafael Correa Delgado fue un gobernante que resistió a pie firme brutales ataques de las clases dominantes de su país y del imperio norteamericano, que no escatimaron ningún recurso, legal o ilegal, pacífico o violento, con tal de hacer fracasar a su gobierno, y no pudieron. Un eventual triunfo del sí en la segunda pregunta del referendo condenaría al Ecuador a prescindir, para siempre, del concurso de su más significativa figura política de los últimos cincuenta años y de un presidente que terminó sus diez años de gobierno con un índice de aprobación del 62 por ciento pese a los efectos desquiciantes de la caída de los precios internacionales del petróleo y los enormes costos de la reconstrucción del terremoto del 2016 que asoló la provincia de Manabí. Un líder inmensamente popular, dentro y fuera del Ecuador, que cambió definitivamente y para bien a su país hoy está en riesgo de ser desterrado para siempre de la vida política ecuatoriana. Pierde el Ecuador, y perdemos todos los latinoamericanos y caribeños. Llamamos a la reflexión de ecuatorianas y ecuatorianos para no incurrir en tan gigantesco desatino y dejar abierta la posibilidad de que el ciudadano Rafael Correa Delgado pueda seguir siendo un protagonista activo de la vida política de ese país y de toda Nuestra América.

viernes, enero 05, 2018

Juguetes en la URSS

JUGUETES DE BOGORODSKOYE (БОГОРОДСКАЯ ИГРУШКА).

Los juguetes de Bogoródskoye forman parte de la artesanía popular rusa, consisten en figuras de personas o animales talladas en maderas blandas como el tilo o el aliso.
Esta tradición comenzó en el siglo XVII en Bogoródskoye, en el distrito de Sérguiev Posad, en la región del Anillo de Oro de Moscú. El oso es el animal más representado, y también suelen reproducir escenas de la vida campesina rusa. Entre las figuras más famosas está “el hombre y el oso”, los cuales normalmente se representan como dos herreros.
A menudo son juguetes móviles, de los cuales se tira de una pequeña cuerda y realizan diferentes acciones.  Otro tipo de figuras móviles elaboradas en Bogoródskoye son los “juguetes de balanceo”. El juguete más conocido de este tipo es el de las gallinas que pican semillas.
La mayoría de estos juguetes son de madera sin pintar, sin embargo, en ocasiones se les añade color con la técnica de acuarela.
A principios del siglo XX los artesanos expertos en la elaboración de esta artesanía se unieron en un taller que a partir de 1923 recibió el nombre de “El tallador de madera de Bogoródskoye”. En 1960 el taller creció y se transformó en una fábrica. En la época soviética trabajaban cerca de 300 personas en la producción de juguetes artesanales, y contaba con una escuela profesional de oficios.
Actualmente, la elaboración de los juguetes de Bogoródskoye es parte esencial de la artesanía rusa y dichos juguetes son muy populares como souvenires.

El papa noel sovietico

DED MOROZ (ДЕД МОРОЗ)

Él aparecía en forma de un anciano, con una larga barba gris, quien se pasea a través de los bosques y campos, y con su Posoh (Vara) causaba fuertes heladas. Su transporte es un carruaje, con tres caballos blancos.

En la era soviética, conforme la celebración de la Navidad decaía, el año nuevo cobró mayor importancia como la fiesta más importante del año y el Ded Moroz se trasladó a esta festividad. Este personaje, que trae juguetes a los niños viste generalmente con un abrigo azul hasta el suelo, un sombrero y botas de fieltro (válienki). Ded Moroz llama a la puerta con su cayado e irrumpe en la fiesta para pedir a los niños canten o reciten un poema si quieren recibir un regalo.
No está solo: suele estar acompañado por su nieta y asistente, “Snegúrochka”, o sea “la doncella de las nieves”, una joven guapa y cariñosa creada por Alexander Ostrovski, un destacado autor de teatro, nativo de la región de Kostromá a finales del XIX. El compositor Nikolái Rimski-Kórsakov le dedicó a este personaje una ópera homónima (1881). La obra se estrenó en San Petersburgo en 1882. También se convirtió en ballet en 1878.
Se dice que Ded Moroz y su Snegúrochka habitan en la ciudad de Veliki Ustiug, a unos 950 km al norte de Moscú, una localidad de 30.000 habitantes en la provincia septentrional de Vólogda. A esta villa viajan unos trenes turísticos desde Moscú, San Petersburgo y otras ciudades rusas. (Autor: Rainer Matos)

viernes, diciembre 29, 2017

El Che y la gran batalla de Santa Clara

2010.12.29 - 09:03:52 / web@radiorebelde.icrt.cu / Víctor Pérez Galdós

El Che durante la batalla a Santa Clara.
La Habana, Cuba
.- Desde mediados del mes de octubre de 1958 que llegó al frente de la Columna número 8 “Ciro Redondo” a la provincia de Las Villas  el Comandante Ernesto Che Guevara empezó a realizar en el territorio central de Cuba una gran labor política y militar.

El Che procuró la unión de todas las fuerzas auténticamente revolucionarias que se hallaban combatiendo a la dictadura batistiana en dicha provincia.

Con el decursar de las siguientes semanas logró desarrollar acciones combativas que posibilitaron la ocupación incluso de varios poblados, lo cual propició que  empezara a valorar la realización del ataque a la ciudad de Santa Clara donde se encontraba la mayor parte de las fuerzas con que contaba la dictadura en esa provincia central de Cuba.

A finales de diciembre los integrantes de las fuerzas que dirigía el Che con el apoyo de tropas del Directorio Revolucionario se lanzaron a llevar adelante la ofensiva contra Santa Clara en lo que sería una batalla decisiva que mucho contribuyó al aniquilamiento de la dictadura militar reaccionaria.

Era evidente que ya en esos momentos el régimen dictatorial se desarticulaba puesto que no había podido contener el avance rebelde ni en la provincia de Oriente ni en la de Las Villas, ni tampoco el incremento de la lucha revolucionaria en otras partes del territorio cubano, incluidas las acciones clandestinas que se realizaban en La Habana.

De cómo se llevó a cabo el enfrentamiento exitoso en Santa Clara con las fuerzas de la dictadura el Che escribió meses después en un trabajo titulado Una revolución que comienza, que salió publicado en tres partes en la revista O Cruzeiro de Brasil, los días 16 y 19 de junio y el primero de julio de 1959.

Él planteó: “En el momento del ataque, nuestras fuerzas  habían aumentado considerablemente su fusilería, en la toma de distintos puntos y en algunas armas pesadas que carecían de municiones. Teníamos una bazooka sin proyectiles y debíamos luchar contra una decena de tanques, pero también sabíamos que, para hacerlo con efectividad, necesitábamos llegar a los barrios poblados de la ciudad, donde el tanque disminuye en mucho su eficacia.”

El Che explicó que mientras las tropas del Directorio Revolucionario se encargaban de tomar el cuartel número 31 de la Guardia Rural los combatientes rebeldes que él dirigía se dedicaban a sitiar casi todos los puestos fuertes de Santa Clara, aunque fundamentalmente establecían una lucha contra los defensores de un tren blindado que se hallaba en las afueras de la ciudad.

Precisó que el 29 de diciembre iniciaron el asedio a Santa Clara y que la Universidad de Las Villas había servido en un primer momento de base de operaciones. Y añadió: “Después establecimos comandancias más cerca del centro de la ciudad. Nuestros hombres se batían contra tropas apoyadas por unidades blindadas y las ponían en fuga, pero muchos de ellos pagaron con la vida su arrojo y los muertos y heridos empezaron a llenar los improvisados cementerios y hospitales.”

El Che rememoró que las lomas del Capiro seguían firmes y que allí estuvieron luchando durante todo el 30, aunque iban ocupando gradualmente al mismo tiempo distintos puntos de la ciudad. Y además señaló que ya en ese instante se habían cortado las comunicaciones entre Santa Clara y los integrantes del tren blindado y que entonces al verse  los soldados de la tiranía rodeados trataron de fugarse por la vía férrea pero el tren se descarriló porque los combatientes rebeldes habían destruido previamente un ramal  de la línea.

“Se estableció entonces,  significó el Che, una lucha muy interesante en donde los hombres eran sacados con cócteles Molotov del tren blindado, magníficamente protegidos aunque dispuestos sólo a luchar a distancia, desde cómodas posiciones y contra un enemigo prácticamente inerme, al estilo de los colonizadores con los indios del Oeste norteamericano. Acosados por hombres que, desde puntos cercanos y vagones inmediatos lanzaban botellas de gasolina encendida, el tren se convertía –gracias a las chapas del blindaje- en un verdadero horno para los soldados.”

Fue así como finalmente los soldados que se hallaban en el tren blindado resultaron derrotados y los combatientes rebeldes  lograron ocupar hasta los armament0os que poseían.

Horas más tarde las fuerzas rebeldes alcanzaban ocupar instalaciones militares y otras áreas de la ciudad y ya en la etapa final del año 1958 sólo quedaba por rendirse el cuartel Leoncio Vidal, que era la mayor fortaleza militar de la parte central de Cuba.

No hubo necesidad finalmente de atacarlo porque en la madrugada del primero de enero de 1959 se produjo la fuga de Cuba del dictador. No obstante hubo momentos de incertidumbre porque en La Habana fuerzas reaccionarias intentaron entonces realizar una maniobra para impedir que se produjera en el país un auténtico triunfo revolucionario.

Ante ese hecho Fidel Castro desde Palma Soriano, en la provincia de Oriente, y a través de Radio Rebelde en cadena con otras emisoras, ordenó a las fuerzas rebeldes no detener la ofensiva y al mismo tiempo llamó al pueblo a realizar una huelga general revolucionaria.

Al Che específicamente le encomendó trasladarse hacia La Habana para ocupar la fortaleza militar de La Cabaña,cuestión que realizó en un breve tiempo puesto que ya en horas de la madrugada del tres de enero se hallaba en dicha instalación.

Acerca del papel desempeñado por el Comandante Ernesto Che Guevara en la batalla de Santa Clara, el Comandante en Jefe Fidel Castro haría referencia en varias ocasiones, entre ellas en un discurso que pronunció el 28 de noviembre de 1971 en una comuna de Santiago de Chile ante un monumento erigido como homenaje al Che: “Y cuando ya a finales de diciembre nuestras fuerzas tenían virtualmente dominada la provincia de Oriente, cortada en dos partes la isla por la provincia de Santa Clara, el Che llevó a cabo una de sus últimas proezas en nuestro país.  Avanzó sobre la ciudad de Santa Clara con 300 combatientes, se enfrentó a un tren blindado que estaba en las afueras de la ciudad, interceptó la vía entre el tren y la sede de la fuerza principal: descarrilaron el tren, coparon el tren, lo rindieron y le ocuparon todas las armas.  Es decir, inició el ataque a la ciudad de Santa Clara con 300 hombres.”

La batalla de Santa Clara y la figura del Che han quedado inscritas en la historia de Cuba. Y atendiendo a ello es que en esta ciudad cubana se localice una plaza de la Revolución que lleva su nombre y en la que en un relevante complejo monumentario se encuentre una gran estatua que lo refleja y que en un memorial descansen sus restos en unión de los otros combatientes internacionalistas que formaron parte de la guerrilla que encabezara en 1966 y 1967 en Bolivia

80 años de la masacre franquista de Navidad


196 hombres y mujeres fueron fusilados por las tropas franquistas en una operación que comenzó el día de Navidad de 1937

Para desencadenar la matanza el gobernador militar utilizó como excusa un falso complot republicano

“A mi abuelo Matías y a muchos otros les apresaron en plena cena de Nochebuena. Así era la cruel pasta de los asesinos”, declara a eldiario el nieto de una de las víctimas

Carlos Hernández 
24/12/2017 - 18:51h
Fue el día de Navidad más sangriento de la historia de Cáceres. El 25 de diciembre de 1937 un piquete compuesto por 60 guardias civiles fusiló a 34 hombres en el campo de tiro adyacente al cuartel del regimiento de Infantería Argel 27. Entre las víctimas se encontraban maestros, sindicalistas, militantes de partidos democráticos y hasta cargos públicos como el alcalde de la ciudad, el socialista Antonio Canales, y el presidente de la Diputación, Ramón González Cid, de Izquierda Republicana. La ejecución masiva conmocionó a la ya de por sí atemorizada población extremeña. Sin embargo, la orgía de sangre no había hecho más que empezar. En los días siguientes se multiplicaron los fusilamientos en la capital cacereña hasta completar la escalofriante cifra de 196 ejecutados.

 Matías Escalera, fusilado el 25 de diciembre de 1937,
fotografiado junto a su esposa Lucía. 

El cerebro de esta operación represiva fue el gobernador militar Ricardo de Rada, un general africanista que se sumó desde el primer minuto al golpe de Estado contra la República liderado por Mola y por Franco. Prácticamente toda la provincia de Cáceres estaba bajo control de los golpistas desde el 22 de julio de 1936, pero según ha documentado el historiador José Hinojosa, los mandos militares franquistas siempre se sintieron amenazados por las unidades guerrilleras republicanas que se infiltraban en su retaguardia desde la vecina Badajoz: “Hubo una intensa actividad guerrillera dirigida por el comandante de milicias y exlíder comunista cacereño Máximo Calvo Cano que llegó a instalarse clandestinamente en la ciudad. De Rada, que había sido destinado a Cáceres en julio de 1937, en contacto con sus superiores y especialmente con el general Saliquet, denunció en diciembre la existencia de un complot republicano para recuperar el control de la provincia. Como represalia por esa supuesta amenaza empezó todo. Los estudios históricos han demostrado que ese complot nunca existió”.


Los propios franquistas también reconocieron, años más tarde, que se trató de un burdo montaje. El dirigente de la Falange cacereña José Montes fue uno de los que lo dijo con total claridad: “No hubo complot, entre otras cosas porque no había nada organizado, siendo una cosa inventada por los militares de mayor graduación, caso del gobernador militar Rada, para demostrar su autoridad”. La invención se llevó por delante a 182 hombres y 14 mujeres. Sus nombres aparecen en un macabro documento en el que los verdugos hicieron el recuento final de su operación. Por si alguien tenía dudas, en el encabezado del mismo puede leerse: “relación nominal de personas fusiladas con motivo del abortado complot del 23 de diciembre en Cáceres dirigido por el cabecilla rojo Máximo Calvo”.


196 vidas truncadas
“A mi abuelo Matías y a muchos otros los detuvieron durante la cena de Nochebuena. Sabían que estarían en sus casas con sus familias. Así era la cruel y endurecida pasta de los que ordenaron sus asesinatos”. Matías Escalera comparte nombre y apellido con su abuelo, uno de los primeros en ser fusilados: “Mi abuela envió a mi padre, que aunque era el mayor de cuatro hermanos solo tenía doce años ¡doce años!, a seguir de lejos al grupo que le llevaba detenido. Quería saber a dónde le trasladaban. Y mi padre les siguió hasta el mismo cuartel, en donde estuvo esperando, a la intemperie, hasta que le echaron de allí los centinelas. Mi abuela Lucía fue también una víctima más desde aquel día. Representa a miles de mujeres que se vistieron de negro siendo jóvenes y murieron de negro, ancianas, guardando una silenciosa memoria de sus maridos asesinados, con una dignidad imbatible…”
Memorial erigido en el cementerio de Cáceres en recuerdo de las víctimas del franquismo



“Buena parte de los que fueron fusilados el día de Navidad junto a Matías —señala José Hinojosa—, como el alcalde de Cáceres, el presidente de la Diputación o un grupo de trabajadores ferroviarios de la UGT, llevaban meses en prisión y habían sido condenados a muerte en consejo de guerra. A partir de ahí, y hasta el 21 de enero, no pararon de fusilar. Entre las víctimas destacan algunos colectivos como los 40 militares del ejército franquista que fueron acusados de tener ideología republicana, los 16 mineros ejecutados la noche de Reyes o los 47 vecinos de Cáceres vinculados a organizaciones republicanas”.

En Navas del Madroño, un pueblo de apenas 3.000 habitantes, fueron asesinadas 54 personas en un solo día. En Malpartida de Cáceres fusilaron a una decena, entre ellos al popular tabernero Juan Doncel que pudo despedirse de su familia en una emotiva carta: “Escribo a mi esposa e hijos para despedirme de ellos. No podréis dudar de la conducta de vuestro padre que siempre ha sido bueno, honrado y trabajador. Os lo juro por la ceniza de mi padre. Querida esposa, a ti te toca con la ayuda de nuestros hijos defender el pan del día. De lo que disponemos tú dispondrás. ¿Qué más os voy a poner? tengo en la imaginación tanto que no puedo poner más. Un adiós para todos, para ti Josefa y María, Víctor, Dionisia, Rafael, Luisa, mi Alfonso y mi Antoñita, qué pequeñitos y sin padre. Recuerdos a mi hermana y a todos en general. Se despide tu esposo para siempre. Adiós a todos”. Pero Josefa no pudo “defender el pan del día”. Poco después de recibir la carta fue también detenida y, finalmente, fusilada el 2 de enero junto a otras 26 personas. Sus hijos fueron internados en orfanatos franquistas.

El documento en el que el ejército hizo balance de su acción terminaba con una “suma total”: 34+12+1+6+11+27+9+16+16+54+7+3=196. En el frío listado aparecen apellidos repetidos que indican la ejecución de padres e hijos o de hermanos. Entre los fusilados el 4 de enero pueden leerse los nombres de Ángeles, Antonio y Asunción Brú Casanova, cuyo hermana Rafaela ya había “desaparecido” a manos de los franquistas en agosto de 1936. “Esta gran masacre empezó en una fecha muy simbólica, la Navidad, y la Iglesia no hizo absolutamente nada para evitarlo —recuerda José Hinojosa—. Y eso que entre las víctimas había personas como el propio alcalde de Cáceres que habían tenido buenas relaciones con el estamento eclesiástico durante su mandato. La Iglesia se limitó a intentar que los reos aceptaran la extremaunción antes de ser fusilados”.
Documento en el que el ejército franquista hizo recuento de los 196 hombres y mujeres que fusilaron con la excusa del falso complot republicano.
Tras más de 40 años de olvido, en 1979 fueron exhumados los primeros cuerpos de las víctimas. Historiadores como Manuel Veiga, Julián Chaves y José Hinojosa han ido sacando a la luz los documentos oficiales y los testimonios que revelan la magnitud y la crueldad de la matanza. Desde 2010, la Asociación Memorial en el Cementerio de Cáceres lucha por recuperar la memoria de las víctimas y ha logrado que el ayuntamiento cacereño erija un monumento que recoge los nombres de 675 hombres y mujeres asesinados por el franquismo, entre ellos las 196 personas que perecieron mientras sus verdugos celebraban la Navidad de su “segundo año triunfal”.

martes, diciembre 19, 2017

La relacion de la oligarquia catalana con el independentismo.

Banco Sabadell, símbolo del poder financiero catalán con sede en Alicante
PUBLICADO EN 24 NOVIEMBRE, 2017 POR JOSÉ BAUTISTA
JOSÉ BAUTISTA Y ASIER ANDRÉS // Dinero, patria y las paradojas del procés. En mayo de este año, Banco Sabadell puso su sede en Miami a disposición del vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, para su tour por EEUU en busca de aliados empresariales. Pero la tradicional cercanía de este banco con algunos líderes y partidos que hoy conforman Junts pel Sí no pudo evitar que el pasado 5 de octubre Banco Sabadell, uno de los grandes estandartes del poder financiero catalán, se convirtiera en la primera empresa del Ibex 35 en anunciar la salida de su sede social de Cataluña ante el anuncio de una posible declaración de independencia por parte del Govern.
Soyara saenz de santamaria flanqueada por el presidente de CaixaBank, Jordi Gual, y el de Banco Sabadell, Josep Oliu, mientras que Oriol Junqueras se ha sentado junto al presidente del Grupo Zeta, Antonio Asensio Mosbah, y el de Seat, Luca de Meo.

El emblemático banco, con 136 años de historia y un rol clave en el auge de la industria textil catalana, tiene ahora su sede en Alicante, en el mismo edificio que albergaba el centro operativo de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), adquirida en 2011 al precio simbólico de un euro, aunque sus servicios centrales siguen en Barcelona. El 18 de octubre, la entidad informó de que pensaba mover su presidencia a Madrid.

Tras la salida de Banco Sabadell y, al cierre de esta edición, más de 1.200 compañías ya habían trasladado sus sedes sociales a Madrid, Baleares, Aragón, País Valenciano y otras comunidades autónomas. Entre ellas, empresas tan simbólicas como CaixaBank y Codorníu. Los medios de comunicación con más audiencia y el propio Gobierno repiten desde entonces, una y otra vez, que estos cambios supondrán graves perjuicios para la Hacienda catalana, haya o no independencia, pero eluden recordar otros problemas financieros que afectan al conjunto del país y la sociedad.
Quienes son los que manda en gas natural fenosa Dossier la reina del oligopolio


Tuvo menos trascendencia un dato publicado a mediados de octubre: en España, entre el 30% y el 40% del capital de las grandes fortunas se encuentra en paraísos fiscales, un dinero que equivale al 12% del PIB nacional, según la Agencia Nacional de Investigación Económica (NBER por sus siglas en inglés).

El Sabadell, el cuarto banco de España por volumen de activos (212.500 millones de euros), es una de las entidades financieras del Ibex 35 con mayor presencia en paraísos fiscales y en el mercado de la banca privada orientada a clientes ricos. Cataluña solo representa el 15% de su balance, un dato que, junto con los 3.000 millones que se evaporaron de sus depósitos en las dos primeras semanas de octubre, explica sus prisas para cambiar de sede.

Ni Cataluña ni España

El discurso fatalista sobre la fuga de empresas de Cataluña deja en segundo plano viejos problemas legales y éticos por parte de algunas de estas compañías. Por un lado, el alarmismo no estaría justificado porque el cambio de sede “no tiene ningún efecto ya que es a nivel estatal, por lo que no afecta a la Hacienda catalana ni a la de otras comunidades”, explica Carlos Cruzado, presidente del sindicato de técnicos de Hacienda Gestha. Cruzado recuerda que el grueso de la recaudación de las comunidades autónomas se hace sobre el consumo y no sobre los ingresos de las empresas, por lo que “en principio, el impacto es mínimo” y se limita sobre todo a otros factores, como el traslado de personal, fábricas y otras actividades. El Sabadell dejó claro a través de su consejero delegado, Jaume Guardiola, que sus modificaciones de domicilio son “nominales” y no implican “mover a la gente”.

Además, cambiar de domicilio social no siempre implica un cambio de sede fiscal, aunque la Ley General Tributaria determina que en principio ha de ser la misma. En el caso de los bancos, como el Sabadell, el traslado a Alicante supone como principal ventaja –no es la única– que, en caso de que se produzca la independencia de Cataluña, la entidad seguirá teniendo acceso al Fondo de Garantía de Depósitos del Banco Central Europeo si surgen problemas de liquidez (cubre hasta 100.000 euros por cada cuenta o cliente del banco). El Ministerio de Economía cifra en 80.000 millones de euros la parte del Fondo de Garantía que corresponde a Sabadell y CaixaBank juntas.

Relación con Convergència

Hay un dicho popular que dice que “un buen banquero debe bailar en todas las bodas”. El Banco Sabadell lo ha hecho. Durante años mantuvo una estrecha relación con el catalanismo conservador y, aunque pueda parecer una historia lejana, solo hay que remontarse algunos años para hallar ejemplos claros.

Un reportaje de La Marea Leyes a medidas de los inversores/revelaba cómo la extinta Convergència i Unió introdujo una enmienda en los presupuestos generales del gobierno de  José Luis Rodríguez Zapatero que permitió que varios directivos del Sabadell, con acciones en el banco a través de la firma Famol Participaciones, siguieran exentos de pagar impuestos al cobrar sus dividendos. Entre los beneficiados estaban, entre otros, Isak Andic, dueño de Mango, y  el mismo Josep Oliu, presidente del Sabadell (quien propuso crear “una especie de Podemos de derechas”, aunque después aseguró que no se refería a Ciudadanos). Famol está inscrita en el mismo domicilio que el despacho de abogados Roca Junyent, la firma del antiguo dirigente de CiU y abogado de la infanta Cristina, Miquel Roca.

Fue Roca quien en 2015 dejó atados los cabos legales para que el Sabadell pudiera cambiar de sede Isidro Faine el poder de la discrecion/, a pedirle a Rajoy que cambiara la ley para así poder saltarse los estatutos, que establecen que para cambiar de sede, el banco necesita el permiso de su junta de accionistas.
social en menos de 24 horas, una previsión que CaixaBank no tuvo en cuenta y que llevó al hombre fuerte de esa entidad,

Junqueras con Isidro Faine presidente de la fundacion la caixa
Banco Sabadell fue una de las últimas empresas del Ibex 35 en adherirse al Código de Buenas Prácticas Tributarias, un compendio de recomendaciones elaborado por el Ministerio de Hacienda. Lo hizo en marzo de este año. Este código, “una declaración de buenas intenciones sin efecto jurídico”, recuerda Carlos Cruzado, establece que las empresas deben evitar las estructuras opacas que operen en paraísos fiscales y deben ser transparentes a la hora de presentar sus declaraciones fiscales.

Sin embargo, de los 23 países en los que opera el Sabadell, la entidad solo detalla los impuestos que paga en España, Reino Unido y Estados Unidos. Tampoco explica por qué en los 15 países que no desglosa, aglutinados bajo la etiqueta “resto”, el rubro “impuestos sobre el resultado” arroja un saldo positivo de más de un millón de euros. A partir de 2018, el Sabadell tendrá que detallar esa información a la Agencia Tributaria, pero no estará obligado a hacerla pública. La entidad no respondió a ninguna pregunta de este medio: “Estamos bastante desbordados”, fue la explicación que dio un responsable de prensa.

Mientras aumentaba su negocio de banca privada para grandes fortunas, el Sabadell expandió su presencia internacional y actualmente posee bancos y filiales en Bahamas, Luxemburgo, Hong Kong y Andorra, entre otros lugares. En este último país tiene activos por valor de más de 700 millones de euros.

Impuestos:

En 2016 el Sabadell declaró un beneficio de 1.019 millones de euros en España, Reino Unido y EEUU, sus principales mercados. De esa cifra, 303 millones fueron destinados al pago de impuestos. El banco no desglosa cuántos impuestos pagó en Luxemburgo, Andorra, Bahamas, Islas Caimán, Hong Kong, Singapur, República Dominicana, Mónaco y, al menos, otros 12 países más.

Paraísos fiscales:

El Sabadell tiene una filial en Bahamas desde que en 2003 se hizo con el control del Banco Atlántico. Mayor es su presencia en Andorra, donde su negocio de banca acumula un patrimonio que asciende a 700 millones de euros. Ambos territorios permiten prácticas financieras opacas.

Accionistas:

Aunque el Banco Sabadell trató de mantener un núcleo duro de accionistas procedentes de familias poderosas de Cataluña, actualmente el capital flotante representa el 92% de sus acciones. Entre sus principales accionistas destacan el mexicano David Martínez Guzmán (ver página 47), el fondo estadounidense BlackRock y el colombiano Jaime Gilinski, que multiplicó su fortuna tras comprar la filial colombiana del Banco de Crédito y Comercio Internacional (BCCI), quebrado tras revelarse que blanqueaba capitales de los cárteles de la droga.

Presencia internacional:

España y Reino Unido son los dos principales mercados de Banco Sabadell. Ahora ha acelerado su expansión en México, Miami, Colombia y otros países de la región.

Desahucios:

El Sabadell presume de no expulsar de sus casas a clientes sin alternativa habitacional, aunque desde la PAH matizan que esta entidad no suele renegociar la deuda.
http://www.yoibextigo.lamarea.com/

El problema de las nacionalidades en España a la luz de la guerra popular por la independencia de la República Española-2


Vicente Uribe Galdeano
Ediciones del Partido Comunista de España, Barcelona [1938]
Vicente Uribe junto a Mariano Ruis-Funes  Y Luis Jimenez de Asua


El problema de las nacionalidades en España no puede ser examinado separadamente de la cuestión nacional general de España, de la revolución democrática de toda España, de la guerra por la libertad y la democracia. La cuestión de las nacionalidades, en el período actual, tiene que ser tratada necesariamente dentro del conjunto de las circunstancias históricas del momento y las obligaciones que de ahí se derivan, cuyo desarrollo y ejecución asegurarán el triunfo sobre los invasores fascistas alemanes-italianos y sus agentes.

La solución acertada de las reivindicaciones democráticas y parciales de las distintas nacionalidades de España se encuentra únicamente tomando en consideración todas las particularidades y condiciones interiores y exteriores del desenvolvimiento de la lucha general de todos los pueblos españoles para restaurar y consolidar la independencia e integridad de la Patria. Asimismo la guerra por la independencia de la República española no se puede examinar sin tener en cuenta su contenido social político interior y las condiciones internacionales que la rodean. Solamente de esta forma [4] encontraremos los motivos teóricos exactos de la posición político-práctica que en esta guerra tenemos los proletarios y los comunistas de España y de todo el mundo. Al mismo tiempo que los más consecuentes internacionalistas somos los más fieles luchadores y defensores de la República española; los más entusiastas defensores de la Patria española; los más fieles ardientes patriotas de la España democrática; los más decididos enemigos de toda tendencia separatista; los más convencidos partidarios de la Unidad Nacional, del Frente Popular, de la Unidad popular.

El punto de partida para el esclarecimiento de todos los problemas planteados es, indudablemente, la cuestión de la substancia del carácter de la guerra actual de España. ¿Qué es lo que determina el carácter de la guerra? El carácter de la guerra actual de España está determinado por los grupos sociales, clases o fuerzas que la dirigen, en interés de qué grupos, clases o fuerzas se hace la guerra, qué intereses políticos se pretenden alcanzar a través de ésta.


La agresión del fascismo contra la República
¿Cómo se plantea la cuestión del carácter de la guerra por parte de los enemigos de la República?Como es sabido, la guerra contra la República española empezó el [5] 18 de julio de 1936 con la rebelión militar de los generales reaccionarios fascistas. Junto a ellos, se sublevaron los elementos monárquicos fascistas de la oficialidad, la aristocracia terrateniente y los magnates financieros, el alto clero, los caciques y usureros, los grupos fascistas, la mayoría de la Guardia civil y los elementos corrompidos y putrefactos de la burguesía. La rebelión fue el resultado de la conspiración políticomilitar contra el Poder legítimo constitucional del país, contra el régimen democrático existente. Los planes estratégicos militares del complot, sus fines políticos y medios de ejecución fueron examinados y decididos mucho antes de julio del 36, junto con Berlín y Roma. Ahora todo el mundo sabe que HitIer y Mussolini fueron los principales instigadores y dirigentes del complot; fueron, y continúan siendo, los supremos iniciadores y dirigentes de la guerra contra la República española.
En los primeros días de la sublevación los conspiradores fueron estrangulados en la mayor parte del país y en las principales ciudades. A la rebelión de los traidores el pueblo contestó con la autodefensa armada. La sublevación militar fascista podía considerarse vencida, pero la República y el pueblo español tropezaron inmediatamente en territorio nacional con la fuerza armada de los invasores fascistas germanoitalianos.
A fines de julio del 36 nos encontramos ya con una verdadera guerra contra la República española, guerra en la que participan, a la cabeza de los generales traidores y fascistas españoles, los Estados Mayores de Berlín y Roma, la GESTAPO y la OVRA, Hitler y Mussolini. Muy pronto se manifestó, y se hizo evidente para todo el mundo, que los generales traidores Franco, [6] Mola, Sanjurjo y compañía, no son sino agentes ejecutores de los planes políticomilitares del imperialismo fascista italoalemán. ¿Qué intereses defienden? ¿Qué fines políticos se persiguen en la guerra contra la República? Por parte de los generales traidores, terratenientes, caciques, magnates financieros, reaccionarios y fascistas españoles, en la guerra contra la libertad y la independencia de la República se persiguen los siguientes fines: restauración de la dominación económica y política de la aristocracia agraria y financiera, de la casta militar, de la nobleza y del alto clero, la liquidación completa de todas las reformas y transformaciones económicas y sociales hechas por la República, la liquidación de la constitución del régimen republicano democrático y de las libertades populares. El pueblo debe transformarse en un rebaño silencioso de esclavos.
En la guerra contra la República los generales traidores y sus amos buscan el exterminio de las conquistas nacionales de Cataluña, Vasconia y Galicia, la supresión de sus Estatutos, destruyendo todos los elementos de la cultura nacional propia de estos pueblos. Donde domina la facción se persigue implacablemente el uso del idioma, como en Euzkadi; habiendo introducido un régimen de asimilación bárbara y policiaca. Los elementos más representativos de las organizaciones obreras, y en general de todos los Partidos y organizaciones democráticas, incluidos los mejores representantes de las Regiones autónomas, son exterminados físicamente y en masa por los traidores entregados al fascismo extranjero.
La dominación fascista significa el arrasamiento de todo lo progresivo y democrático y la introducción de [7] un régimen de terror combinado con los métodos más bárbaros de la Inquisición medieval y la esclavitud colonial. Además, no hay que olvidar que la guerra la dirigen Alemania e Italia fascistas y, por consiguiente, éstos, como dirigentes principales, tienen sus propios fines. Las características políticas y de clase del régimen fascista, en Alemania e Italia, son ya conocidas hace mucho tiempo por todo el mundo; es la dominación de la dictadura terrorista, de la fracción más reaccionaria, más chovinista, más militarista y agresiva del capital financiero, de la gran burguesía.
Bajo la dominación brutal de estos elementos gimen oprimidos los pueblos de Italia y Alemania. En beneficio de estos explotadores fue estrangulada Abisinia; ha sido aplastado el pueblo austríaco; preparan la invasión bandolera contra Checoslovaquia, Rumania, Hungría, los demás países balcánicos, contra los países bálticos, contra los pueblos escandinavos, contra Holanda, Dinamarca, Bélgica, la U.R.S.S. En provecho de esta misma burguesía financiera y reaccionaria, ha comenzado y continúa la guerra contra la República española. Esta guerra es una etapa transitoria hacia la guerra mundial, preparada abiertamente por los fascistas de Alemania e Italia. En el esquema general de la política internacional y de los planes mundiales de conquista de Hitler, Mussolini y el Japón, la guerra contra Manchuria, China, Abisinia, España, Austria, son etapas, eslabones de una misma cadena. En sus imaginaciones sangrientas los fascistas alemanes, italianos y japoneses, no sólo prevén la desaparición de China y España, sino también la desaparición y disgregación de Francia e Inglaterra, la ocupación de sus posiciones coloniales, la [8] desaparición de la U.R.S.S., el aplastamiento de todos los demás países y Estados independientes. Sobre los escombros del actual mapa político de Europa y del mundo deben levantarse, según los planes «reales» de Hitler, Mussolini y el Japón, tres Imperios fascistas mundiales. De aquí se desprende claramente la suerte que preparan a España el fascismo alemán e italiano, en caso de victoria sobre la República.
La circunstancia de la solidaridad con Hitler y Mussolini, expresada por Deterding y los grupos reaccionarios fascistas de las oligarquías financieras de la Gran Bretaña, Francia y otros países, no aminora, sino que subraya con mayor fuerza el carácter bandolero de pillaje, reaccionario y destructor de la guerra contra la República española. El aniquilamiento de la democracia y de la independencia de España debe ser, según los cálculos de Mussolini y de Hitler, un factor de consolidación del régimen fascista de Italia y Alemania; un factor de destrucción de los derechos y libertades democráticas de los demás países. La guerra contra la República española es una guerra de bandidaje, de rapiña, reaccionaria, imperialista, colonial, conquistadora, de abolición de la cultura y dirigida, no sólo contra los intereses y libertades de los pueblos de España, sino contra los intereses, libertades, conquistas y reivindicaciones democráticas de los trabajadores de todo el mundo; es una guerra contra el progreso, la libertad y aspiraciones culturales de toda la humanidad.

¿Qué defiende la República española?
Examinemos ahora cómo se plantea la cuestión del carácter de la guerra por parte de la República española. En la guerra participan las grandes masas del pueblo, obreros, campesinos, intelectuales, funcionarios, empleados, pequeña burguesía de las ciudades, elementos republicanos y demócratas, y grupos de la burguesía. En la guerra participan todos los patriotas españoles honrados, las masas populares de Cataluña, Euzkadi y Galicia, una parte considerable de elementos nacionalistas de las organizaciones vascas. La enorme y aplastante mayoría del pueblo español se ha puesto desde los primeros días de la guerra al lado de la República. La guerra, así como toda la política de la República, la dirigen los Poderes legítimos del país, creados democráticamente sobre la base de la Constitución. Las tareas y los fines de guerra son: Defensa del país contra los conquistadores italogermanos; defensa de la independencia político-estatal y la integridad territorial de España; conservación del régimen republicano y democrático; defensa de los derechos y libertades de todos los pueblos de España; defensa de los intereses políticos, morales y culturales de los obreros, campesinos, de los trabajadores de toda la Nación. La República lucha por asegurar al país y a todo el pueblo las condiciones necesarias para el progreso económico, rápido y pacífico, para asegurar y consolidar aún más la colaboración y conjunción creadora de todos los pueblos de España; para asegurar y conservar el régimen de libre determinación política y cultural de todas las tendencias democráticas, de todos [10] los partidos y organizaciones. La República lucha por una colaboración y solidaridad activa con todos los países y pueblos democráticos, por la causa general de la conservación de la paz mundial; contra los incendiarios de una guerra mundial. De manera que estando obligada a luchar en los campos de batalla, la República española hace una guerra popular nacional, libertadora, progresiva, revolucionaria, democrática en interés de toda la Nación española; en interés de todos los pueblos hispánicos; en interés de los derechos y libertades democráticas y las conquistas y reivindicaciones de los pueblos de todo el mundo; en interés de la paz mundial. Asegurar el triunfo de la República contra sus enemigos; en esto consiste el problema fundamental, la tarea central a la que deben ser sometidas todas las demás cuestiones, tareas, problemas, consideraciones y preocupaciones. Afortunadamente las masas populares de España han comprendido la cuestión precisamente de esta manera, y hace ya dos años que el pueblo español lucha heroicamente contra los conquistadores italogermanos y sus agentes. Desde hace dos años está realizada, prácticamente, con las armas en la mano, la unidad nacional en todo el país, unidad combativa e inseparable de todas las capas del pueblo, por la causa común y contra el enemigo común. A la suerte de la República española va unida la suerte y la libertad de todos los pueblos de España. [11]

La unión de los pueblos de España
Las cuestiones particulares nacionales de los catalanes, vascos y gallegos están ligadas vitalmente con la cuestión nacional de toda España. Se han convertido en cuestión particular de la guerra democrática de toda España por la independencia. Los intereses nacionales específicos, la pequeña Patria de los catalanes, vascos y gallegos, se ha convertido en parte inseparable de los intereses generales de la gran Patria de todos los pueblos de España. Es indudable que los intereses nacionales, particulares, de las distintas nacionalidades de España no han desaparecido, no se han borrado. Existen y se han hecho aún más sensibles, puesto que han sido comprendidos por las masas, aun mejor que antes. Precisamente por esto, la democracia revolucionaria de toda España, la guerra popular de todo el país por la independencia ha adquirido enorme amplitud y extraordinaria fuerza. Las masas populares de Cataluña, Euzkadi y Galicia han comprendido que todos los derechos, libertades y reivindicaciones particulares, de carácter nacional demócrata, se han convertido en parte integrante, inseparable de la consigna general de todos los pueblos españoles: Conservar el régimen democrático; defender la independencia e integridad de la República española. Los sentimientos nacionales, el patriotismo y el amor a la libertad de los catalanes, vascos y gallegos, se han confundido en el círculo general, potente y combativo del gran patriotismo revolucionario de todos los luchadores en defensa de la independencia y la libertad de España republicana y democrática. [12] Las grandes masas del pueblo sienten y comprenden que la defensa de la independencia, de la integridad y la democracia de España, que la defensa de la República española es la causa común de todos y un deber, un honor y un motivo de orgullo para todas las nacionalidades de España. Pero no es únicamente el deber de los pueblos españoles. El cerebro más genial de nuestra época, el camarada Stalin, con su gran perspicacia político-histórica, ha apreciado exactamente que «la liberación de España de la opresión de los reaccionarios fascistas no es un asunto privado de los españoles, sino la causa común de toda la humanidad avanzada y progresiva». La lucha de los pueblos españoles por la libertad y la independencia de la República, se ha convertido en la causa común de la democracia mundial.

La cuestión nacional en nuestros días
Por esta razón, la cuestión de las nacionalidades en España se plantea actualmente de distinta forma que antes. Anteriormente, durante la monarquía, catalanes, vascos y gallegos se encontraban en una situación de desigualdad y de opresión. Su lengua y cultura, aherrojadas por el poder monárquico; el movimiento de [13] libertad nacional, perseguido a sangre y fuego; la política de opresión llevada a cabo por la monarquía contra los catalanes, vascos y gallegos, estaba determinada por la dominación de los terratenientes, de la aristocracia bancaria y financiera, del alto clero, de la casta militar y de la nobleza. Cuanto más fuerte era esta dominación, tanto más reaccionario era el régimen político en todo el país y tanto más fuerte la política de opresión nacional. Con este motivo, es de interés recordar las magníficas palabras del camarada Stalin en su informe sobre la cuestión nacional en la Conferencia de abril de 1917 del Partido Socialdemócrata Obrero Ruso (Bolchevique). El camarada Stalin planteó la cuestión del porqué en los diversos países existen distintas formas de opresión nacional; por qué en un país la opresión nacional es más fuerte y dura que en otros, y cómo se explica la política diferente hacia las nacionalidades en los distintos países. El camarada Stalin contestaba así: «Con la diferencia en el grado de democratización de estos Estados. Cuando a la cabeza del poder estatal de Rusia, en los años anteriores, estaba la aristocracia agraria, la opresión nacional podía tomar, y tomaba efectivamente, las formas escandalosas de pogroms y de fusilamientos en masa. En Inglaterra, donde existe hasta cierto grado una democratización y libertad política, la opresión nacional tiene unas características menos duras. Y en lo que se refiere a Suiza, ésta se acerca a la sociedad democrática; las pequeñas nacionalidades tienen más o menos completa libertad. En una palabra, cuanto más democrático es el país, tanto más débil es la opresión nacional y viceversa. Puesto que en la palabra democratización nosotros entendemos la existencia de determinadas clases [14] que se encuentran en el poder, podemos decir desde este punto de vista que cuanto más cerca del poder se encuentra la antigua aristocracia agraria, como lo fue en la Rusia zarista, tanto más fuerte es la opresión y tanto más escandalosas sus formas.» {(1) El subrayado es mío. V.U.}
Con el derrumbamiento de la monarquía en España, fue derrumbada también la dominación de los terratenientes. El establecimiento de la República condujo a un mejoramiento considerable en la situación de las nacionalidades de España. En primer término, porque todo el país adquirió amplios derechos y libertades democráticas, y empezaron a realizarse ciertas transformaciones económicas, sociales y culturales. En segundo lugar, porque los catalanes, vascos y gallegos adquirieron el derecho a la autonomía regional. Está fuera de duda que la República ha satisfecho en una medida considerable las reivindicaciones fundamentales de las pequeñas nacionalidades. Pero, incluso en la República del 14 de abril, la desigualdad nacional seguía existiendo de hecho, aunque no formalmente. Es un fenómeno que se puede explicar con relativa facilidad. Quedaron algunos elementos de la opresión y desigualdad nacional, puesto que la República no mermó, más que muy débilmente, la potencia económica de los terratenientes, del Capital Financiero y de la Iglesia. La República no se atrevió a quebrantar en forma sensible la fuerza económica, la base material de la reacción y del fascismo del país. Tampoco fueron importantes las transformaciones realizadas por la República en el aparato estatal; el [15] Ejército, la Policía, la Guardia civil, la Burocracia parasitaria, conservaron casi completamente, hasta julio del 36, su antigua composición, su vieja estructura, sus antiguas funciones; el espíritu de odio contra el pueblo y los métodos bárbaros de caciquismo. Está claro que todo esto obstaculizaba el desarrollo y consolidación de la República, favorecía la cohesión de las fuerzas reaccionarias y el crecimiento de su agresividad contra el régimen democrático de todo el país en general, y contra los derechos y libertades democráticas de los catalanes, vascos y gallegos en particular. Como es sabido, durante los cinco años de régimen republicano, la reacción, más de una vez, se lanzó ferozmente contra estas nacionalidades, como asimismo contra la democracia española. Semejante situación no podía por menos de provocar un aumento de temor, de descontento de las masas populares contra el aparato estatal de la República, cuyas palancas fundamentales, con mayor o menor rapidez, en grandes o pequeñas proporciones, pasaban a manos de la reacción. Tal estado de cosas no podía dejar de provocar también el descontento y la enemistad legítima de los catalanes, gallegos y vascos contra estos aspectos de la política de la República en aquel período. [16]

Contenido de los cambios operados en la situación
Sin embargo, después del 18 de julio de 1936 se creó una situación completamente distinta. Los días de julio del 36 fueron la continuación histórica de abril del 31. Después de julio del 36 cambiaron radicalmente las relaciones políticosociales y de clase en el país; cambió la composición social y la estructura política del aparato del Estado; cambió radicalmente la situación de las nacionalidades. ¿En qué consiste el contenido de estos cambios?
Primero. En que (y esto es lo más principal, fundamental y decisivo) en el territorio de la República han desaparecido las clases, los elementos y las fuerzas que eran portadoras y conductoras de la política de opresión nacional. En el territorio de la República desaparecieron los terratenientes, los caciques, los usureros, los magnates financieros, el alto y rico clero, la oficialidad de casta, la Guardia civil.
Segundo. En que el aparato estatal sufrió una transformación y renovación muy seria. En lugar del antiguo ejército, instrumento en manos de los opresores de todos los pueblos de España, ha sido creado un potente Ejército regular popular de la República, cuyos mandos los componen los hijos del pueblo, obreros, campesinos, pequeños burgueses, intelectuales, trabajadores, como también oficiales profesionales leales al pueblo y a la [17] República. En este Ejército, al lado de los mandos militares, los Comisarios, reclutados entre los más fieles luchadores del pueblo, por la libertad y la democracia, efectúan un trabajo político y de educación. En el Ejército republicano, compuesto de esta forma, todo el pueblo español, todas las nacionalidades encuentran un potente apoyo y una garantía decisiva para sus derechos y libertades democráticas. Este Ejército, que lucha con enorme heroísmo por la independencia nacional y por la libertad de España y de todos los pueblos españoles, el Ejército de la democracia revolucionaria, será la salvaguardia de los derechos y libertades democráticas, tanto del pueblo español como de las distintas nacionalidades. Transformaciones análogas a las del Ejército han sido realizadas en todas las ramas del aparato estatal.
Tercero. En que la clase obrera no sólo se encuentra a la vanguardia de la lucha de todo el pueblo por la libertad, la independencia y la democracia, sino que juega un papel decisivo en la determinación y ejecución en la política general del Estado. La clase obrera está interesada vitalmente en la conservación y perfección del régimen democrático; en que se realice la colaboración creadora y solidaridad fraternal de todos los pueblos españoles.
Cuarto. En la República han conseguido enorme peso específico de carácter político el Partido Comunista, el Partido Socialista, la U.G.T. y C.N.T. y la Alianza Nacional de la Juventud. Estas organizaciones, por sus características, son las más decididas [18] partidarias de una amplísima democracia política para todo el país y, por consiguiente, para todas las nacionalidades de España.
Quinto. En que se ha consolidado una nueva forma de colaboración democrática en la vida de la República, el Frente Popular, en el cual participan, con los mismos derechos, representantes de todos los partidos democráticos y organizaciones de todas las nacionalidades.
Y sexto. En que el Gobierno de la República es un Gobierno de Unión Nacional, que expresa y ejecuta la voluntad del pueblo, que realiza una política correspondiente a los intereses generales, a la libertad y a los derechos democráticos de todo el pueblo, política que satisface las demandas nacionales democráticas de los catalanes, vascos y gallegos. La política del Gobierno de Unión Nacional, presidido por el camarada Negrín, está claramente manifestada en el punto 5º del programa aprobado por el Consejo de Ministros. Dice así: «Respeto a las libertades regionales, sin menoscabo de la unidad española. Protección y fomento al desarrollo de la personalidad y particularidades de los distintos pueblos que integran España, como lo imponen un derecho y un hecho históricos, lo que, lejos de significar una disgregación de la Nación, constituye la mejor soldadura entre los elementos que la integran.»
Así, pues, la situación general creada en la República, después de julio del 36, se caracteriza: de un lado, por la falta de cualquier motivo e interés material, económico, [19] social o político, determinante de situación privilegiada de una nacionalidad y de situación de desigualdad para las demás nacionalidades; y, de otro lado, por la existencia de todas las condiciones y factores necesarios para una colaboración activa y fraternal, cada vez más estrecha, entre todos los pueblos españoles, sobre la base de una confianza mutua y de la unidad combativa, inseparable, por la causa general contra el enemigo común. En nuestro país, en la República española, se ha creado una situación que corresponde enteramente a la situación que se imaginaba Lenin al formular el primer párrafo del proyecto de resolución sobre la cuestión nacional en la Conferencia de abril de 1917 del Partido Socialdemócrata Obrero Ruso, cuando dice: «En la medida que se pueda realizar en la sociedad capitalista la liquidación de la opresión nacional, esto es posible únicamente en un régimen y en un sistema estatal republicano, consecuentemente democrático, que garantice la plena igualdad de todas las naciones y lenguas.» En nuestro país, después de julio del 36, existen efectivamente un régimen y un sistema de Estado consecuentemente democrático y republicano.
Desde luego puede hablarse de casos aislados, que indudablemente existen, encontrados en uno u otro eslabón del aparato del Estado, en ésta o en la otra capa del pueblo, en unos u otros partidos u organizaciones, donde se hallan individuos que manifiestan una conducta de desprecio y humillación hacia las nacionalidades no castellanas. Si observamos más de cerca a esa gente que mantiene tal actitud, veremos que también están en contra de los derechos y libertades democráticas de todo el pueblo español. Estos elementos tienen que ser [20] desenmascarados despiadadamente, puesto que con su conducta no hacen más que ayudar a los enemigos de la República. Tales individuos no son menos peligrosos que los saboteadores, encubiertos agentes del enemigo. Por otro lado, es preciso que todos los partidos democráticos, y en primer término los partidos y organizaciones obreras, efectúen un gran trabajo sistemático de educación política entre las masas populares para librarlas completamente de los restos de influencias de ideas reaccionaras, de falta de suficiente respeto y sensibilidad en relación con las nacionalidades no castellanas del pueblo español. Subrayemos que en la zona ocupada por los fascistas italoalemanes han sido abolidas todas las libertades y derechos democráticos, inclusive las libertades y derechos de las pequeñas nacionalidades. La primera medida de las fuerzas fascistas ocupantes, en cuanto pusieron su garra sangrienta en territorio vasco o terreno catalán, fue la abolición de los Estatutos de Euzkadi y Cataluña. Los fascistas persiguen, encarnizadamente, el empleo de la lengua materna de los vascos, gallegos y catalanes. El odio rabioso del fascismo se ceba en los mejores hijos de Euzkadi, Galicia y Cataluña que han tenido la desgracia de caer en sus manos. La liberación nacional de catalanes, vascos y gallegos, así como la liberación nacional de todas las regiones españolas sometidas al yugo terrorista de los bandoleros fascistas alemanes e italianos es, precisamente, el deber sagrado e inmediato del Ejército republicano.
¿Ha sido comprendida por los dirigentes políticos y representantes verdaderos de los pueblos catalán, vasco y gallego la nueva situación de las nacionalidades de la España republicana después de julio del 36? Sin duda [21] alguna, ha sido comprendida. La demostración evidente de esto consiste en que dichos dirigentes y representantes participan de manera voluntaria y entusiasta, junto con su pueblo, en todos los terrenos de la lucha general por la defensa de la República, de la libertad y de la independencia. Otra demostración de esto es que, con la colaboración activa y por propia iniciativa de estos dirigentes, todos los recursos económicos y financieros de las regiones autónomas han sido incluidos en el fondo general y único de la República.
Es verdad que, tanto entre los vascos como entre los catalanes, se encuentran algunos individuos que conservan antiguos conceptos formados en las viejas condiciones políticas. Estos elementos no han querido darse cuenta de la nueva situación; no han podido, o no han querido, examinar en forma crítica los conceptos heredados de períodos anteriores e intentan resucitar, entre ciertos núcleos del pueblo –afortunadamente sin resultado alguno– los antiguos sentimientos de desconfianza y enemistad hacia la República. Particularmente intentan desprestigiar la significación efectiva de estas u otras medidas de la República, absolutamente necesarias durante la guerra, y que coinciden plenamente con los intereses de las Regiones autónomas. Quienes de tal manera proceden son gentes que se equivocan de buena fe, o que reflejan inconscientemente la influencia del enemigo. No se dan cuenta de que, usando argumentos formalmente jurídicos y pretendiendo servirse de las letras de los estatutos, realizan, de hecho, una campaña reaccionaria y antirrepublicana contra la democracia española en general y contra el espíritu democrático de los estatutos en particular. En estos casos se trata, [22] desde luego, de gente honrada y amante de su país. Sin embargo, encontramos con mayor frecuencia conductas que nada tienen que ver con la honradez y con el amor al país. En mayor grado nos encontramos, en este sentido, con provocadores encubiertos, con trotskistas, con agentes de Franco, Mussolini, Cambó y compañía. Por regla general, estos elementos son enemigos del pueblo y actúan bajo la máscara de un nacionalismo cerrado y egoísta, pero de hecho reaccionario, que convierte los distintos párrafos de los estatutos o de la Constitución en sofismas reaccionarios. Su tarea consiste en crear el mayor número de dificultades, introducir la disgregación, provocar discordias, debilitar la Unidad nacional de todos los pueblos de España. Es natural que contra dichos sujetos se impone una lucha despiadada y la obligación de descubrir, ante el pueblo, su verdadera faz de enemigos de la República. También es fácil encontrar gentes que, con el pretexto de una supuesta salvaguardia de la inviolabilidad de las normas jurídicas constitucionales de las regiones autónomas, con sus actos no defienden los intereses nacionales efectivos de estas regiones ni los derechos y libertades democráticas, sino los restos y residuos del aislamiento medieval del provincialismo.
He aquí, brevemente bosquejados, los nuevos aspectos fundamentales que hoy día hallamos en el planteamiento de la cuestión nacional en España. Podemos estar completamente seguros que, después del triunfo definitivo de la República sobre los conquistadores fascistas italoalemanes y sus agentes, los últimos restos del feudalismo y de la reacción serán rápida y fácilmente superados. Se ampliará y fortalecerá el régimen democrático. [23] Una gran España, republicana, democrática; todos los pueblos unidos; todas las nacionalidades movidas por el mismo impulso, se lanzarán en una cordial emulación, sobre la base de la confianza mutua, conjugando fraternalmente todos los esfuerzos en una dirección: ayudar al máximo desarrollo y florecimiento de cada nacionalidad; ayudar en grado superlativo al ascenso general y al progreso de todo el país; fortalecer, por encima de todo, la Patria española. Pero todo esto dejémoslo a los pueblos mismos. Ellos lo harán mejor que las mejores de nuestras aspiraciones.
Transcripción íntegra del folleto de 24 páginas (160 × 115 mm), publicado en Barcelona, sin fecha (pero hacia 1938), en cuya cubierta, bajo el título, se lee «Ediciones del Partido Comunista de España», y en la página 2, como pie de imprenta:
«Sociedad General de Publicaciones, (E. C.) – Borrell, 243-249. Barcelona.»