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domingo, abril 19, 2026

Una introducción al petrodólar y la guerra contra Irán:El Bono


 | Boletín 16 (2026)

La guerra ilegal de Estados Unidos e Israel contra Irán expone el complejo petróleo-dólar-Wall Street que vincula el petróleo, los mercados financieros y el poder del dólar, con consecuencias que trascienden la región.


Bahman Mohasses (Irán), Sin título, 1968.

Queridas amigas y amigos,

Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

Mientras tú y yo nos preocupamos por cómo la guerra y la inflación afectarán a nuestras familias y naciones, lxs operadorxs del mercado de bonos están pendientes de las cifras en sus pantallas, calculando qué podría ocurrir con los instrumentos financieros aparentemente crípticos. Su trabajo consiste en proteger el patrimonio de los ricos. Durante los últimos 50 años, la relativa estabilidad del dólar, plasmada sobre todo en los bonos del Tesoro estadounidense, ha descansado en parte en lo que se denomina el sistema “petrodólar”.

Cuando los precios del petróleo son relativamente estables, los costos de producción y transporte son más predecibles. Contener la inflación resulta más sencillo y es menos probable que los precios de los bonos y otros activos financieros oscilen bruscamente. En esas condiciones, los ricos pueden multiplicar su fortuna en papel con mayor confianza. A pesar de la existencia del cártel petrolero de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) desde 1960, Estados Unidos sigue determinando las condiciones en las que se transporta, fija el precio y paga gran parte del petróleo mundial. Esto a través de su monopolio de la violencia, asegurando los puntos de atasco estratégicos y los Estados clientes mediante sus bases y flotas, y recurriendo a las sanciones para dificultar el aseguramiento, financiamiento, transporte y liquidación financiera de las ventas de petróleo que involucran a Estados o empresas en su punto de mira. Los golpes de Estado y las guerras también sirven para disciplinar a las naciones que buscan demasiado control sobre sus propios recursos o desean salirse de este orden centrado en el dólar.

La inflación, un aumento sostenido de los precios a lo largo de un período, es el enemigo de la riqueza financiera, porque deprecia el poder adquisitivo de los activos financieros. Puesto que la economía mundial depende de la energía derivada del petróleo, un incremento en el precio del crudo provoca un alza en el precio de todos los demás bienes y en el costo general de producción y transporte, lo que reduce el valor de los bonos y otros activos financieros que dependen de una inflación baja. Quienes poseen riqueza financiera tienden, por tanto, a favorecer políticas que frenen la inflación mediante la austeridad, la política fiscal restrictiva y el mantenimiento de los precios del petróleo y, por ende, de los costos de producción, incluidos los salarios, a la baja. Los ricos prefieren mantener activos estables en relación con los precios de los bienes y los salarios, razón por la cual el dólar estadounidense ha sido su moneda de preferencia para resguardar riqueza y denominar deudas y contratos importantes. Al externalizar la producción a países más pobres, Estados Unidos ha mantenido bajos los niveles salariales y la inflación en su territorio y ha preservado el poder adquisitivo del dólar. Aunque ha habido momentos de crisis, ninguna otra moneda ha logrado siquiera acercarse a reemplazar la primacía del dólar estadounidense. Ningún otro Estado combina el alcance militar, el poder sancionador, las redes de alianzas y la capacidad financiera necesarios para determinar el precio de materias primas clave como el petróleo.

Lxs operadorxs de bonos y sus clientxs están ahora preocupadxs porque Irán ha demostrado que puede restringir el paso por el Estrecho de Ormuz y, con ello, desafiar la capacidad de Washington para controlar el movimiento del petróleo que transita por ese punto de atasco estratégico, más de una quinta parte del total mundial. En 2025, aproximadamente 21 millones de barriles diarios transitaron por el estrecho a un precio promedio de 69 dólares por barril, lo que equivale a alrededor de 530 mil millones de dólares anuales. El mercado mundial del petróleo se valora entre 2 y 3 billones de dólares al año. Una parte significativa de este enorme caudal ha sido reinvertida históricamente en bonos del Tesoro estadounidense y activos financieros denominados en dólares. Si Washington ya no puede garantizar las condiciones bajo las cuales ese petróleo se mueve y, peor aún, si una mayor parte de los ingresos va a mantenerse en monedas distintas al dólar, como el yuan chino, que es la moneda de liquidación que Irán prefiere, esto provocará una gran turbulencia en el mercado de bonos denominados en dólares, que es el corazón del sistema financiero mundial.

Zhao Dewei / 赵德伟 (China), Night Market [Mercado nocturno], 2013.

Quienes no son especialistas en la materia quizás se estén preguntando: ¿qué es exactamente “el mercado de bonos”? ¿Qué es un “bono denominado en dólares”? ¿Qué es el “petrodólar” o, de hecho, el “petroyuan”? ¿Cómo funciona todo este sistema? Los mercados financieros son conceptualmente simples pero operativamente complejos. Frecuentemente parecen poco transparentes porque están cargados de jerga y porque lxs operadores especializadxs parecen interpretar y actuar sobre la base de expectativas abstractas y precios relativos.

Este boletín es una introducción a algunos de los conceptos clave necesarios para comprender el sistema financiero mundial en el contexto de la guerra ilegal que libran Estados Unidos e Israel contra Irán. Para las personas especializadas, las respuestas a las preguntas que siguen pueden resultar demasiado simplistas, mientras para lxs lectorxs en general, es posible que algunas preguntas conceptuales no sean del todo respondidas. Esa es la limitación de toda introducción, por lo que les pedimos disculpas de antemano.

Mohammad Ariyaei (Irn), Garden of Angels [Jardín de los ángeles], 2023.

¿Qué son los bonos? 

Los bonos son una categoría de valores representativos de deuda, un instrumento financiero negociable. Un bono se entiende mejor como una reclamación (o pagaré) sobre un flujo futuro de pagos. Cuando un bono se emite por primera vez, constituye un préstamo que un inversionista otorga a un prestatario, generalmente un gobierno o una empresa. A cambio, el prestatario se compromete a pagar intereses a intervalos regulares (denominados cupones) y a devolver la suma original (denominada capital principal) en una fecha futura determinada (denominada vencimiento). Por ejemplo, si un gobierno emite un bono a 10 años por 1.000 dólares al 4% de interés, el comprador entrega al gobierno 1.000 dólares por adelantado, recibe 40 dólares anuales en concepto de intereses y recupera los 1.000 dólares al cabo de diez años. Si quien tiene el bono no desea esperar hasta el final, puede venderlo a otra persona en un mercado secundario. En términos sencillos, los bonos son una forma de capital que devenga intereses o capital ficticio: derechos legales sobre ganancias o ingresos fiscales futuros y no la propiedad de activos productivos en sí mismos. A diferencia de los bonos, las acciones representan participaciones en la propiedad de una empresa. Quienes tienen acciones pueden recibir dividendos (que no están garantizados) y el valor de sus participaciones puede subir o bajar según el desempeño de la empresa, pudiendo llegar a no valer nada. Por lo general, los bonos proporcionan rendimientos inferiores con un riesgo menor que las acciones, mientras que estas últimas tienen un riesgo mayor, pero ofrecen un mayor potencial de rendimiento.

¿Qué es el mercado de bonos? 

El mercado de bonos es el espacio donde los gobiernos y las empresas emiten y negocian bonos. No existe un único mercado centralizado, ya que el mercado de bonos es descentralizado. La mayoría de los bonos se negocian directamente entre bancos, inversionistas institucionales e inversionistas individuales a través de los principales centros financieros, como Nueva York, Londres, Tokio, Hong Kong y Fráncfort. El mercado de bonos en dólares comprende los bonos emitidos en dólares estadounidenses, principalmente los treasuries  y otros bonos denominados en dólares emitidos por empresas y gobiernos fuera de Estados Unidos. Los treasuries son bonos emitidos por el gobierno estadounidense. Incluyen las letras (deuda a corto plazo con vencimiento en menos de un año), las notas (deuda a mediano plazo con vencimiento de dos a diez años) y los bonos (deuda a largo plazo con vencimiento de 20 o 30 años). Los bancos centrales, los bancos comerciales, los fondos de pensiones, las aseguradoras, las empresas y otros inversionistas mantienen estos bonos porque se encuentran entre los activos financieros más líquidos y ampliamente aceptados del mundo. Una parte significativa de los excedentes mundiales en dólares, incluidos algunos provenientes de las exportaciones de petróleo, a los que nos referiremos más adelante, ha sido históricamente reinvertida en estos bonos. Este mecanismo contribuye a financiar la deuda del gobierno estadounidense (actualmente en casi 39 billones de dólares) mediante la compra de treasuries, al tiempo que refuerza la demanda mundial por el dólar estadounidense como moneda de reserva mundial, la moneda más universalmente aceptada para facturar el comercio, liquidar pagos y mantener reservas y riqueza.


Díaz Canel: Giron es hoy y siempre


 

Declaración del Gobierno revolucionario de Cuba: “¡Girón es hoy y es siempre!”


¡Mientras haya una mujer o un hombre dispuestos a dar la vida por la Revolución, estaremos venciendo!

Cuba está viviendo bajo el asedio permanente del gobierno de los Estados Unidos, cuya escalada de amenazas se ha arreciado en los últimos meses. Al brutal cerco energético, que agrava la política genocida de bloqueo de las últimas seis décadas, se suman las declaraciones de representantes de la élite gubernamental estadounidense sobre pretensiones de agresión militar.

El costo material y humano de ese bloqueo constituye una vergüenza que carga sobre sus espaldas el gobierno del mayor imperio de todos los tiempos. Es un acto ilegal e inhumano, violatorio del derecho internacional, que cada año condena casi la totalidad de los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas y que, según han confirmado recientes encuestas, es rechazado por la mayor parte de los hijos de la patria de Lincoln.

Frente a ese castigo colectivo, el pueblo cubano ofrece los más nobles y admirables ejemplos de resistencia. Desde que el pasado 29 de enero fuera decretada la asfixia en forma de Orden Ejecutiva, ha sido aún más estoica la respuesta de este pueblo que continúa enfrentando los retos del desabastecimiento en cada labor o actividad cotidiana.

En medio de tales urgencias se levanta también un entramado de calumnias para desacreditar a Cuba y a su gobierno. Desde la maquinaria mediática imperante se nos hace una guerra desleal, colmada de exageraciones, embustes y descalificaciones, que nunca señala al verdadero causante de la situación creada y culpa al Gobierno Revolucionario de la crisis que de manera calculada y fría se provoca por quienes nos agreden. Se recurre a pretextos tan mendaces como que nuestro país constituye una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional estadounidense o a la designación como Estado que supuestamente patrocina el terrorismo.

Así se revela la hipocresía del verdugo, cuyas intenciones se describen en el Memorando del subsecretario de Estado Lester Mallory, en fecha tan temprana del proceso revolucionario como el 6 de abril de 1960, cuando en términos muy claros expresa el verdadero sentido de su criminal política:

…emplear rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica de Cuba. (…)  Una línea de acción que, siendo lo más habilidosa y discreta posible, logre los mayores avances en la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno.

Este acoso se ha extendido también al plano de las relaciones bilaterales de Cuba con otros países. Estados Unidos ejerce presión constante sobre gobiernos de la región, no solo para que rompan lazos diplomáticos con la Isla, sino también para que desamparen a sus propios pueblos, expulsando a profesionales de la salud que han sido durante años un asidero de esperanza para los más pobres.

Aislarnos también forma parte de su estrategia; sin embargo, existen en el mundo pilares de dignidad, pueblos y gobiernos que no se doblegan. Ahí están los ejemplos de México, Rusia, China, Vietnam y otros países hermanos. Ahí están los integrantes del Convoy Nuestra América, quienes desafiando amenazas, presiones y riesgos, en gesto simbólico, decidieron entregarnos, más allá de la ayuda material, su respaldo; reafirmando la máxima martiana de que «quien se levanta hoy con Cuba se levanta para todos los tiempos».

Herederos de un legado histórico, con la sangre mambisa y rebelde en nuestras venas, honrando el ejemplo y el coraje de los héroes y mártires de la Patria; como los 32 bravos combatientes cubanos caídos en Venezuela y de los jóvenes que frustraron la infiltración terrorista por Villa Clara, afirmamos hoy que Cuba no será jamás un trofeo, ni una estrella más de la constelación estadounidense.

Somos una nación con una gran historia y convicciones que defender; de hombres y mujeres pacíficos, solidarios; un pueblo que cada día con su obra realiza una Vindicación de Cuba; y que como en las arenas de Playa Girón, hace 65 años, bajo el grito de ¡Patria o Muerte!, obtendrá la victoria en defensa de la soberanía y el socialismo.

En el año del centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, artífice de la primera gran derrota del imperialismo yanqui en América; con el privilegio de que el General de Ejército Raúl Castro Ruz, firme junto a su pueblo, continúa con el pie en el estribo; ratificamos la convocatoria de movilización nacional e internacional realizada este 16 de abril por el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y reafirmamos sus palabras:

«¡Mientras haya una mujer o un hombre dispuestos a dar la vida por la Revolución, estaremos venciendo!

«¡El carácter socialista de nuestra Revolución no es una frase del pasado, es el escudo del presente y la garantía del futuro!

«¡Girón es hoy y es siempre!»

“Convoy y Flotilla han conseguido atraer a Cuba a sectores más allá del movimiento de solidaridad tradicional"

Un reportaje de Naturaleza Secreta.

Tomado de su FB

Hay viajes que son simples traslados y otros que son actos de resistencia. El que realiza estos días José Manzaneda por Cuba es, sin duda, de los segundos. Coordinador de Cuba Información, un medio de solidaridad con sede en Bilbao, su acento vasco se apega una vez más al bullicio de La Habana y el calor cosmopolita. No es un turista. Es, por partida doble, un miembro más del convoy solidario “Nuestra América”: viene como activista para tender puentes y como periodista para contar, en primera persona, una realidad que conoce desde hace más de tres décadas.


Manzaneda no es un recién llegado. “Yo llevo viajando a Cuba muchos años, desde el año 1993 han sido muchos viajes, quizá cerca de 30”, recuerda. Sin embargo, reconoce que este momento es distinto. “Es un momento especialmente grave —subraya—, creo que Cuba está viviendo una situación de crisis, de policrisis, de muchas crisis”. Para él, no hay forma de entender esta coyuntura sin nombrar la causa de fondo: una guerra no convencional.


“Provocadas esencialmente porque es un país que vive una guerra —explica Manzaneda—, es una guerra no convencional que se basa fundamentalmente en una guerra económica, pero también sufre una guerra cognitiva”. Apunta directamente a los mecanismos de desgaste: “Esta guerra cognitiva se basa en una guerra mediática, psicológica, en una guerra en las redes sociales que tiene detrás muchísimo dinero, tiene entre 20 y 30 millones de dólares detrás precisamente para financiar a medios digitales, a influencers, a redes sociales”. El objetivo, denuncia, es “achacar los problemas reales que vive el país esencialmente a una parte, que sería el gobierno cubano, el sistema cubano”.


Frente a este relato, el periodista defiende una perspectiva que considera ineludible: el contexto del bloqueo. “Cuando ningún país del mundo podría vivir, sobrevivir las circunstancias que vive Cuba —sentencia—, pero las circunstancias que vive Cuba son absolutamente especiales porque es el único país que sufre un bloqueo a su economía absoluto”. Insiste en que este no es un discurso retórico, sino una realidad reafirmada incluso por el propio gobierno estadounidense. “El propio presidente de Estados Unidos actual lo ha declarado, lo ha reafirmado y creo que como nunca el propio gobierno de Estados Unidos ha reconocido que está cometiendo un crimen, un genocidio contra el pueblo cubano”.


En medio de este escenario, llega a la isla el convoy solidario “Nuestra América”. Y con él, una campaña mediática que intenta desacreditar la iniciativa. Ante la pregunta incómoda sobre el calificativo de “turismo ideológico” que algunos medios han lanzado, la respuesta de Manzaneda es tácita. No se limita a rebatir el titular; destapa el entramado que, a su juicio, hay detrás.


“Realmente hay entre 20 y 30 millones de dólares del gobierno de Estados Unidos de sus agencias USAID, NET, del Departamento de Estado y de otras fuentes, directas o indirectas, para atacar no solamente a Cuba, al gobierno cubano, al sistema cubano, a las instituciones cubanas, sino para atacar también a la solidaridad”, afirma sin titubeos.


Pero lo que más valora de este convoy es su naturaleza heterodoxa. Lejos de los esquemas tradicionales, este grupo representa una nueva forma de apoyo. “Es una solidaridad muy especial porque no se compone del clásico movimiento de solidaridad de toda la vida —detalla—, sino que es mucha gente que no ha venido nunca a Cuba, que procede de movimientos sociales, incluso a título particular, que procede por ejemplo de colectivos que apoyan a migrantes o que rescatan migrantes en el Mediterráneo”. Para Manzaneda, esa diversidad es “un gran activo que hay que mantener porque hay que abrir la amistad y solidaridad con Cuba”.


Por eso, cuando leemos titulares despectivos, Manzaneda no se ofende; al contrario, los interpreta como un síntoma de eficacia. “Que leamos en todos estos medios que están financiados por el gobierno de Estados Unidos cualquier tipo de ataque contra nosotros realmente es un elogio”, dice con contundencia. Y califica sin ambages a quienes difunden esas campañas: “Lo primero son mercenarios, hay que decir que están viviendo del dinero que les da una potencia que está tratando de matar y que incluso mata a personas en este país porque no les llega un medicamento o un marcapasos a tiempo”.


El periodista de Cuba Información se detiene a desmontar punto por punto los argumentos en su contra. Subraya que los miembros del convoy “se han pagado su viaje, que se han pagado su hotel, que se han pagado sus comidas, que se han pagado sus traslados”. Es decir, “nadie se los ha pagado, nadie puede decir que se lo han pagado porque sería mentira”. Con transparencia, explica las condiciones reales del alojamiento: “Estamos alojados en los lugares que ahora mismo hay abiertos en Cuba porque todo el mundo sabe que con el golpe directo al turismo que ha hecho el gobierno de Estados Unidos, la mitad o más de la mitad de los hoteles están cerrados. Es decir, han colocado a estas personas, nos han colocado donde había sitio, los hoteles abiertos”.


Para Manzaneda, el objetivo de estos ataques es claro: banalizar una acción que tiene verdadera trascendencia. “Cualquier tipo de ataque de este tipo es tratar de llevar al mundo un poco del faranduleo, del chisme, de algo que no tiene absolutamente ninguna sustancia para tratar de desprestigiar realmente una acción que tiene una trascendencia internacional”.


Y aunque admite que existe un “silencio mediático”, también señala que la iniciativa está teniendo un eco indiscutible. “Hay muchos medios que han tenido que fotografiar, que informar aunque sea en un breve sobre el convoy y sobre la flotilla —comenta—. Y eso es lo que más les duele”.


José Manzaneda lleva casi treinta años moviéndose entre dos orillas, tratando de contar la Cuba que los grandes titulares suelen omitir. Ahora, dentro de este convoy, su voz adquiere un tono de certeza. Frente a la campaña de desprestigio, él prefiere mirar al otro lado: “Les duele que toda esa gente que están tratando de destruir al pueblo cubano, frente a ellos hay muchísima más gente y muchos millones de personas que siguen considerando que Cuba sufre una gigantesca injusticia de derechos humanos y que hay millones de personas que están dispuestos a defender en estos momentos o acompañar, al menos, al pueblo cubano”.


En ese acompañamiento, sin más financiación que la convicción propia, es donde brota para Manzaneda la verdadera fuerza del convoy “Nuestra América”. No es turismo. Es memoria, resistencia y, sobre todo, un puente tendido hacia el futuro.

¿Qué significa el feminismo en 2026?

 


¿Qué significa el feminismo en 2026?

 

La profesora Mary Davis sostiene que el feminismo ha sido vaciado de contenido por la cooptación liberal, y que solo un resurgimiento de la política socialista y de clase puede restaurar el propósito radical original del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

 El ridículo tema “oficial” para el Día Internacional de la Mujer 2026 [8 de marzo] es “Dar para recibir”.

¿Qué significa esto?

¿Y qué entidad corporativa se esconde tras la organización anónima y sin rostro que se atreve a decirnos cómo celebrar NUESTRO día cada año?

Es nuestro día porque fue establecido por feministas socialistas por iniciativa de Clara Zetkin en 1910 precisamente para combatir el tipo de feminismo burgués que imperaba entonces y que aún existe, aunque de forma modificada, en 2026.

Hace cien años, las mujeres luchaban por derechos económicos y sociales básicos, incluido el derecho al voto.

Zetkin consideraba que esta lucha se basaba en el deseo de las mujeres de clase media de alcanzar la igualdad con los hombres en los ámbitos de la educación y el empleo, así como la realización personal y el éxito. Si bien la lucha por la igualdad era relevante para todas las mujeres, las demandas de las mujeres de clase trabajadora eran mucho mayores que la lucha por la igualdad de derechos.

Según ella, la opresión de las mujeres trabajadoras se originó por la necesidad del capitalismo de contar con mano de obra explotable y, por ende, por la doble carga que soportan: el conflicto entre su papel como trabajadoras superexplotadas y su rol en la reproducción doméstica. Por lo tanto, la solución para las mujeres trabajadoras radicaba, en última instancia, en el derrocamiento del capitalismo y el logro del socialismo.

Este no es el caso de las mujeres burguesas. Su lucha por la igualdad, si bien históricamente ha sido importante, puede, según Zetkin, integrarse en el sistema capitalista. Expuso las limitaciones del feminismo burgués, caracterizándolo como reformista, ya que buscaba mejorar la condición de la mujer en la legislación dictada por hombres (Gleichheit, diciembre de 1891) en lugar de subvertir las relaciones de propiedad capitalistas, un tema irrelevante para las mujeres que ahora tenían derecho a poseer sus propias propiedades antes y después del matrimonio. Por lo tanto, la universalidad de las preocupaciones de las mujeres no puede trascender su clase social y económica.

La visión de Zetkin sigue siendo relevante hoy en día porque aún vivimos en una sociedad capitalista dividida por clases, y aunque las mujeres no constituyen una clase, seguimos divididas según criterios de clase. En comparación con siglos anteriores, cuando las mujeres eran propiedad de los hombres y carecían de derechos, es evidente que su situación ha mejorado jurídica y políticamente en muchos países. Incluso hemos tenido cuatro mujeres líderes del Partido Conservador, ¡tres de ellas primeras ministras!

Así pues, según estos criterios, el feminismo ha triunfado: ahora cualquiera puede autodenominarse feminista y adoptar eslóganes corporativos inofensivos del Día Internacional de la Mujer. Claramente, para la burguesía, el feminismo significa eliminar las barreras al progreso individual.

Así pues, la igualdad para las mujeres, tal como existe actualmente, se basa, mediante un proceso invisible de cooptación, en los éxitos de unas pocas privilegiadas, pero para las mujeres de clase trabajadora poco ha cambiado. A pesar de que las mujeres representan ahora más de la mitad de la fuerza laboral, persisten la segregación laboral, el trabajo precario y la brecha salarial de género, sustentados por el mito del «salario familiar» y agravados por la falta de acceso a guarderías asequibles.

Las políticas de austeridad, al haber debilitado los servicios públicos, han provocado la feminización de la pobreza. En resumen, la opresión de las mujeres es palpable y persistente.

El feminismo socialista —el verdadero feminismo— implica comprender y combatir la causa fundamental de la opresión de las mujeres, a saber, la explotación de clase.

Sin embargo, si bien es un hecho que no todas las feministas son socialistas, cada vez resulta más evidente que no todos los socialistas son feministas.

Esto queda demostrado por la adopción acrítica, por parte de la izquierda, de una ideología antifeminista que considera la identidad de género más importante que el sexo biológico.

El resultado de la adopción de este dogma antimaterialista explica la amplia oposición del movimiento obrero a la sentencia del Tribunal Supremo de abril de 2025, que dictaminó que "sexo" en la Ley de Igualdad de 2010 se refiere al sexo biológico y que el sexo legal de una persona se determina al nacer y no cambia por poseer un certificado de reconocimiento de género (CRG) a los efectos de la Ley.

Las mujeres constituyen el 57 por ciento de los afiliados a los sindicatos británicos, y sin embargo, muchas mujeres afiliadas han sido silenciadas e intimidadas por expresar su apoyo a este fallo judicial.

El fallo simplemente confirma lo que las mujeres siempre han sabido: que el sexo está determinado por la biología, no por la opinión.

Las mujeres también están indignadas por el hecho de que la influencia de los sindicatos en la formulación de políticas haya dado un trato preferencial a la identidad de género por encima de los derechos de las mujeres basados ​​en el sexo, lo que ha debilitado significativamente la lucha por defender y ampliar nuestros derechos.

Una mala teoría conduce a una mala práctica; en este caso, conduce al abandono de las mujeres de clase trabajadora, que son las que más tienen que perder debido a la negligencia del movimiento respecto a la multitud de problemas mencionados anteriormente. La falta de acción política en torno a estos temas sirve para confirmar y perpetuar la situación de superexplotación económica y social de las mujeres trabajadoras.

De este modo, gran parte de la izquierda y del movimiento obrero en general han permitido que la causa feminista sea usurpada en 2026 por la burguesía liberal, con la consecuencia de que el feminismo se ha visto despojado de contenido significativo más allá de las expresiones rituales de repudio a la violencia contra las mujeres y las niñas.

Sin embargo, hay un rayo de esperanza en el horizonte con el surgimiento de un movimiento feminista socialista en forma de dos nuevas organizaciones: la Red de Mujeres Sindicales FiLiA y la Alianza para la Liberación de las Mujeres (WLA).

La red de mujeres sindicalizadas FiLiA lucha por el empoderamiento de las mujeres en el lugar de trabajo y en los sindicatos con el objetivo de construir solidaridad entre los distintos sectores para exigir responsabilidades a los líderes y situar las voces de las mujeres en el centro del movimiento obrero.

La declaración fundacional de la Alianza para la Liberación de las Mujeres (WLA, por sus siglas en inglés) resume la perspectiva feminista socialista que se inició hace 100 años. Su principio fundamental es que la abolición de la explotación de clase, la opresión basada en el sexo y el racismo es la condición previa para la liberación de las mujeres.

La WLA, por lo tanto, lucha contra la opresión de las mujeres en la sociedad y la superexplotación de las mujeres como trabajadoras a nivel nacional e internacional. (Esto se explica con más detalle en el sitio web de la WLA: www.womensliberationalliance.org.uk ).

Esta perspectiva abarca el verdadero significado del Día Internacional de la Mujer Trabajadora y resume la esencia de la lucha de las mujeres en el futuro. Con ello, deconstruimos el lema oficial «dar para ganar»: «damos» nuestro análisis feminista marxista para «ganar» una sociedad socialista y, por ende, el fin de la opresión y la superexplotación de las mujeres.

 

FOTO: Activistas por los derechos de las mujeres en Westminster, Londres, tras participar en una marcha desde los Tribunales Reales de Justicia para exigir la despenalización del aborto, 17 de juni

RASD, 50 años de resistencia, dignidad y esperanza

 abril 2026 



Abderrahman Buhaia/Lunes 30 de Marzo del 2026.

Tras 50 años de la traición del Acuerdo de Madrid, la RASD se consolida como un Estado soberano forjado en la resistencia. Un análisis sobre su legitimidad internacional, el papel crucial de las mujeres y la firme determinación de un pueblo por recuperar su territorio frente al invasor.

Abderrahman Buhaia / Lunes 30 de marzo de 2026

En noviembre de 1975, la España de Carlos Arias Navarro y del príncipe Juan Carlos de Borbón se vio amenazada por Hasan II y su Marcha Negra, y decide sacrificar el Sahara, troceándola entre Marruecos y Mauritania mediante la rúbrica del humillante acuerdo tripartito de Madrid. En este contexto surge la República Árabe Saharaui Democrática (RASD): una respuesta contundente a una traición sin precedentes.

Su historia es una crónica de lucha y sacrificio, marcada por el amor infinito a la tierra natal y la lealtad a quienes dieron la vida por ella. Aquí, la dignidad y el altruismo más puro forjan una resistencia impregnada de esperanza, donde el rechazo al invasor se erige como un deber moral absoluto ante el cual no cabe la vacilación.

El 26 de febrero de 1976 se arrió, por última vez, la bandera de España en el emblemático Parador Nacional de El Aaiún (número 79 de la Red Nacional de Paradores, inaugurado el 20 de septiembre de 1968, por el entonces ministro de Información y Turismo Manuel Fraga Iribarne).

Al día siguiente, 27 de febrero (a las doce de la noche) en la localidad de Bir Lehlu, bajo un cielo de mil diamantes, testigos mudos del fervor guerrero reinante y del eco del fragor de los combates que se libraban muy cerca de allí; Luali Musttafa Sied, secretario general del Frente Polisario, proclamó la República Árabe Saharaui Democrática.

En su discurso, Luali subrayó la adhesión de la RASD a la Carta de las Naciones Unidas, a la Organización para la Unidad Africana y a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Se habían sentado las bases jurídicas y políticas de un nuevo Estado en el Magreb, que se declaraba libre, independiente y soberano, con un sistema democrático que contempla los valores de la justicia social y la hermandad con otros pueblos árabes y africanos; y cuya legitimidad nacional emana del derecho de su pueblo a la libre determinación, ya que España, en su calidad de potencia administradora, incumplió su compromiso de culminar la descolonización de la que, hasta ese momento, era su provincia 53, conforme al derecho internacional.

Luali también dejó claro en su alocución que la independencia de la RASD no se limita a su declaración formal: debía imponerse en el terreno como una realidad territorial innegable.

Era solo el comienzo. Todo estaba por hacer: había que ganar una guerra a dos países (Marruecos y Mauritania); y, al mismo tiempo, urgía levantar, partiendo de cero y en medio de la nada, todo un Estado; dotándolo de la estructura institucional político-administrativa necesaria, para que pueda funcionar con normalidad en medio de la hostil y árida hamada argelina.

Tarea esta de la que se ocuparán fundamentalmente las mujeres y que sería clave para mantener viva la llama de la antorcha saharaui, adquiriendo, con el tiempo, una decisiva dimensión estratégica.

Las generaciones de jóvenes que ellas criaron y educaron en uno de los entornos más inhóspitos del planeta, son las que hoy han convertido el muro de la vergüenza en una cárcel opresiva para los destacamentos marroquíes, cuando no en una hilera de tumbas que serpentea por el desierto; y son la voz potente y orgullosa de su pueblo, que representa al Sahara en los foros internacionales.

Tres meses y doce días después de su histórico discurso en Bir Lehlu, fiel a su palabra y predicando con el ejemplo –como solo pueden hacerlo los que brillan en la historia con luz propia–, Luali Mustafa Sied cayó en el campo de batalla mientras dirigía personalmente un ataque contra Nuakchot, la capital mauritana.

Su sangre y la del resto de mártires saharauis no fue derramada en vano. La gran ofensiva militar que le rinde homenaje póstumo (Ofensiva Mártir Luali) concluyó con la capitulación de Mauritania, en 1979, y su retirada definitiva del Sahara Occidental.

Con Mauritania fuera de la ecuación, el Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS) se centra en las huestes de Hasan II, y lanza dos grandes ofensivas (Houari Boumedien y Magbreb Árabe) que, no solo dificultan e impiden el despliegue de las FAR (Fuerzas Armadas Reales) en el territorio, sino que convierten el Sahara en un infierno bajo sus pies.

A finales de los ochenta, con las FAR al borde del desastre, Hasan II da por perdida la contienda. En un intento desesperado por controlar una situación que se le está yendo de las manos, recurre a la ONU en busca de un alto el fuego que le permita eludir el escenario bélico y escurrirse por los vericuetos del laberinto diplomático.

Logra su objetivo y se inicia un proceso de paz –fallido– que lleva aparejada una tregua que dura 29 años. Hasan II muere en el octavo año de la tregua y los saharauis retoman la lucha armada en noviembre de 2020 que, en su caso, más allá de ser un derecho legítimo, es una obligación perentoria.

Con la misma firmeza con la que el ELPS domina en el campo de batalla, la RASD, rotunda y segura, se abre paso en la esfera internacional, llegando a ser reconocida por 84 países en los cinco continentes.

El 22 de febrero de 1982, tras su reconocimiento por 26 países de África, la RASD es admitida como miembro de pleno derecho en la Organización para la Unidad Africana (OUA) y su enseña nacional ocupa su lugar junto al resto de banderas de los Estados soberanos del continente.

Impotente ante este hecho, en noviembre de 1984 (a los dos años y nueve meses de la admisión de la RASD) Marruecos abandona la OUA.

El 26 de mayo del 2001, se constituye la Unión Africana (UA), remplazando a la OUA. El estatus de la RASD dentro de la Unión Africana se consolida, reafirmando su papel como Estado miembro fundador.

Marruecos había calculado que al abandonar la OUA, esta iba a defenestrar a la RASD. 32 años después, comprobó que su decisión de autoexcluirse del organismo panafricano causó justo el efecto contrario: África, lejos de aislar a la RASD, la abrazó y se honró con su presencia, y Marruecos, marginado muto proprio, pasó a ser el paria del continente.

En julio de 2016, Mohamed VI –atrapado en la pesadilla sin fin que heredó con el trono–, resignado, opta por rectificar a su padre y solicita el reingreso de Marruecos en el organismo continental. Sin embargo, las tornas han cambiado: La UA ha sustituido a la OUA y, ahora, entrar no es tan fácil como salir.

Para reingresar, es preciso seguir los procedimientos internacionales correspondientes y cumplir con una serie de requisitos, entre ellos: Firmar y ratificar formalmente el Acta Constitutiva de la Unión Africana; y depositar el Instrumento de Adhesión (documento por el cual un Estado consiente vincularse por un tratado internacional ya negociado y firmado por otros).

El 30 de enero de 2017, en la cumbre de Adís Abeba, Marruecos formaliza su ingreso en la Unión Africana. Al adherirse y ratificar el Acta Constitutiva de la UA sin reservas, el reino alauí reconoce expresamente, ante toda África, la República Árabe Saharaui Democrática.

Al día siguiente de su aprobación en la cumbre, el ingreso de Marruecos en la UA –y, por consiguiente, su reconocimiento implícito de la RASD– se oficializa a través del Decreto Real 1.17.02, publicado en el Boletín Oficial del Reino Nº 6539, que ratifica el Acta Constitutiva de la Unión Africana.

A Marruecos le costó sentarse en igualdad de condiciones con la RASD en el seno de la UA; tanto, que se demoró más de tres décadas en hacerlo. No sabemos cuándo se avendrá a sentarse, de igual a igual, con la RASD en la ONU, pero de lo que sí estamos seguros es que, tarde o temprano, terminará haciéndolo.

Actualmente, la RASD, a pesar del doble exilio que supone la vida en el desierto, posee todos los atributos de un Estado: Constitución, población, gobierno, parlamento (Consejo Nacional Saharaui), sistema judicial propio, ejército y territorio; y opera con estructuras estatales sólidas y eficientes.

En los campamentos de refugiados que administra al sur de Tinduf (Argelia), gestiona la vida de miles de ciudadanos a los que provee de educación, salud e identidad administrativa (pasaportes y documentos de identidad).

En suma, la RASD es un Estado que ha crecido y madurado en la guerra y en el exilio. Hoy, cincuenta años después de su nacimiento, e inspirado en su fundador –mártir de la libertad y la dignidad–, está más resuelto que nunca a izar su bandera cuatricolor donde se arrió la española en la víspera de su proclamación.


El Independiente

¿Qué países BRICS critican duramente al imperialismo y cuáles son sus títeres?


Por Patrick Bond

18 de marzo de 2026   CounterPunch

Tres meses antes de tomar el poder en 1949, Mao Zedong  escribió  sobre la solidaridad necesaria para la revolución del pueblo chino, señalando que una "experiencia principal y fundamental" era "unirse en una lucha común con aquellas naciones del mundo que nos tratan como iguales y unirse con los pueblos de todos los países".

Sin embargo, Mao advirtió sobre "los reaccionarios nacionales y extranjeros, los imperialistas y sus lacayos".

La semana pasada (9 de marzo), la escritora india Arundhati Roy  reprendió  al gobierno del primer ministro Narendra Modi: «Algunos recordarán cómo solíamos bromear sobre ese término chino, florido y exagerado, de los comunistas: "Perro faldero del imperialismo". Pero ahora mismo, diría que nos describe bastante bien».

¿Están los BRICS en ascenso? ¿O desmoronándose? ¿O huyendo (perros)?

¿Se aplica la crítica a la lealtad de Modi hacia Donald Trump y Benjamin Netanyahu de forma más general, si consideramos el bloque BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), ahora ampliado con cinco (o seis) miembros más? En 2023, en la cumbre de Johannesburgo, se añadieron nuevos países a los BRICS: Egipto, Etiopía, Irán y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), con Arabia Saudita como invitado ambiguo (Riad nunca ha aceptado formalmente). A principios de 2025, se unió otro miembro de pleno derecho: Indonesia.

En la Cumbre de Kazán de 2024, presidida por Vladimir Putin, se ofrecieron más invitaciones de "socio" —una categoría que refleja la indigestión del bloque tras la ampliación de 2023— a Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda, Uzbekistán y Vietnam, todas ellas aceptadas. (Solo Argelia y Turquía rechazaron la condición de socio).

Como resultado del aparente fortalecimiento del bloque, en julio de 2025, el presentador de podcasts sobre geopolítica Ben Norton pudo  comentar  con un entusiasmo sin precedentes por los BRICS :

El Movimiento de Países No Alineados fue fundado en la década de 1960 por antiguos países colonizados, casi todos con gobiernos socialistas. Sus fundadores iniciales afirmaron que se negaban a apoyar el imperialismo estadounidense durante la Primera Guerra Fría contra la Unión Soviética y otros países socialistas. Así, los BRICS están retomando esta postura anticolonial y luchando contra la hegemonía del dólar estadounidense, que constituye una forma de imperialismo. Luchan contra el imperialismo occidental.

Pero ahora resulta evidente que el bloque BRICS no está dispuesto a afrontar esta lucha. En una conversación celebrada el 9 de marzo en Johannesburgo con el destacado locutor político local Mbuyiseni Ndlozi, el director de Tricontinental, Vijay Prashad,  advirtió : «Si los países BRICS no toman conciencia de la necesidad de detener este conflicto por todos los medios posibles, de detenerlo ahora mismo, si no reconocen esta realidad, todo el proyecto de paz y desarrollo estará en peligro».

Asimismo, justo después de que los regímenes de Trump y Netanyahu comenzaran a bombardear Irán,  el renombrado economista Jeffrey Sachs promovió el 2 de marzo ambiciosas  esperanzas  para los BRICS  :

No se trata solo de Trump, sino que no hay freno, nadie está frenando. Esto solo acelera la escalada bélica. Y la única forma de detenerlo es que los países BRICS —entre ellos India, Brasil, Rusia, China, Sudáfrica e Irán— digan: «Así no puede funcionar el mundo». Deben oponerse a la hegemonía estadounidense. Esta es la única manera de garantizar la seguridad mundial. Por lo tanto, esta es una responsabilidad de los BRICS, el único baluarte que se mantiene firme contra el imperio global de Estados Unidos.

Este "único baluarte en pie" es, en realidad, un desmoronamiento o "desprendimiento", es decir (como ya he  mencionado  ), un término de la industria de la construcción que se refiere a un proceso en el que, principalmente debido al ciclo de congelación y descongelación, "la mampostería y los ladrillos de una pared se agrietan, se desmoronan, se desprenden e incluso se salen de la pared".

Expulsar a la India, la marioneta, junto con cualquier otro colaboracionista de Israel (?)

Desde la euforia hasta la esperanza y la  impotencia  , parece ser el inevitable declive emocional para los multipolaristas que siguen de cerca a los BRICS. El 11 de marzo, uno de los periodistas multipolaristas más entusiastas, el brasileño Pepe Escobar, radicado en Tailandia, se lamentó —en el podcast de Danny Haiphong— de que el bloque BRICS se estuviera desmoronando irremediablemente. Así que Escobar  recomendó audazmente  que uno en particular fuera expulsado por los demás:

India traicionó consecutivamente a dos de los principales BRICS: Rusia e Irán. Esto es sumamente grave y justificaría la expulsión de India de los BRICS. El problema radica en qué sucederá con los BRICS este año, considerando que India ostenta la presidencia tras haber traicionado a dos de ellos.

Al día siguiente, Escobar  declaró en  un podcast presentado por el excomentarista legal de Fox News, el juez Andrew Napolitano: «Los BRICS tendrían motivos para expulsar a la India, considerando que esta traicionó sucesivamente a dos de los principales BRICS, Rusia, miembro fundador, e Irán, miembro reciente, en varios niveles debido a la presión estadounidense. Cuando la administración Trump le dijo a la India que no podía comprar petróleo ruso, los indios respondieron: “De acuerdo, de acuerdo, amo”».

(Teherán fue  indulgente : el 14 de marzo, dos buques cisterna que transportaban gas natural licuado a la India pudieron cruzar el estrecho de Ormuz. Quizás esto reflejó una compensación por el  dolor que ambos  países sufrieron cuando el acorazado Dena, de la Armada de Teherán, fue hundido por un torpedo de un submarino estadounidense el 4 de marzo —causando la muerte de 87 iraníes— justo después de abandonar unas maniobras navales en la ciudad india de Visakhapatnam. Como  se quejó el exoficial militar indio Arun Prakash  a  The Guardian : «La armada estadounidense podría haber hundido este barco en cualquier punto de su camino de regreso al Golfo Pérsico. Se supone que somos amigos y socios de Estados Unidos. Traer la guerra hasta nuestras puertas fue un acto perverso». Pero uno que Nueva Delhi  no tuvo el valor de criticar ).

El 11 de marzo, Escobar  diagnosticó  la debilidad del bloque: “En este momento, los BRICS están en coma. Es muy doloroso admitirlo, pero debemos ser realistas. Están en un coma profundo, provocado por uno de sus miembros fundadores. Y, obviamente, no esperen nada de Brasil ni de Sudáfrica”.

Escobar  recordó  que el 26 de febrero,

48 horas antes del ataque que acabó con la vida del ayatolá Jamenei y de importantes figuras del gobierno de Teherán, Modi se encontraba en Israel, confraternizando con el criminal de guerra Netanyahu. Su objetivo era cerrar acuerdos de venta de armas con Israel, lo cual, por cierto, lograron. Así pues, tenemos a un miembro fundador de los BRICS completamente alineado con Israel, algo impensable para los demás BRICS, prácticamente para todos los demás y sus socios.

Pero, lamentablemente, no es tan "impensable": las duras realidades de la  alineación económica  con los genocidas de Tel Aviv se pueden discernir cuando los charlatanes de los BRICS abren sus mentes y finalmente cuestionan el contenido real del supuesto "pensamiento" multipolar,  que está orientado ante todo a la obtención de beneficios.

Desde la creación del bloque BRICS a finales de la década de 2000, y aún más desde que comenzó el genocidio a finales de 2023, sus capitalistas y agencias estatales se han  vinculado cada vez más a la economía del apartheid israelí :

+ Desde finales de 2023, se han enviado más de 3 millones de toneladas de carbón sudafricano desde minas propiedad conjunta de  Glencore  y del sudafricano negro más rico,  Patrice Motsepe  (cuñado del presidente Cyril Ramaphosa y  potencialmente su reemplazo  a pesar de las  recientes negaciones ), proporcionando el  suministro primario para el 15% de la electricidad de la red de Israel  para finales de 2025 (después de que Colombia finalmente impusiera un boicot a mediados de año_, y sin embargo, mientras que el  Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica  y  el Sindicato de Trabajadores del Transporte y Afines de Sudáfrica  se  oponen retóricamente  al genocidio y algunos empleados  protestan junto con activistas de solidaridad con Palestina , sus miembros facilitan el suministro excavando y transportando el carbón, del mismo modo que el  Grupo de La Haya , retóricamente solidario,   ha hecho repetidamente la vista gorda ante el suministro de carbón al ejército israelí por parte de la copresidenta Pretoria;

+ Los rusohablantes en Israel, estimados entre  1,5 millones  y "casi dos millones" ( según Putin ), proporcionan al ejército genocida alrededor de 30.000 soldados, y además de trigo y metales, Rusia  vende carbón  y, en tan solo dos años desde que comenzó el genocidio en 2023,  realizó 105 transferencias de petróleo  que comprenden el 30% del crudo total de Israel y el 45% del petróleo refinado importado, a través de Novorossiysk (procedente de Kazajstán, socio de los BRICS);

+ Drones chinos (decenas de miles ya), fabricados por  DJI  y  Autel,  sobrevuelan Gaza y Cisjordania, y se utilizan para lanzar granadas sobre civiles (como  informó Al Jazeera  ), a pesar de  las demandas de activistas  y ONG de derechos humanos   para que se detenga su suministro (incluso antes de que un DJI Avata  ayudara a matar al líder de Hamás, Yahya Sinwar,  en octubre de 2024), y además, una empresa paraestatal china  es propietaria  del nuevo puerto de la bahía de Haifa, mientras que otra  construyó  el puerto de Ashdod, que restringe la actividad sindical, lo que en conjunto ha facilitado un  aumento anual del 5% en el comercio bilateral desde 2021 , confirmando el término que Netanyahu utilizó en 2017   para referirse a las dos economías, a saber, un "matrimonio hecho en el cielo";

+ La empresa paraestatal brasileña Petrobras suministra petróleo, llegando a cubrir directamente el 9% de las necesidades israelíes, y a partir de 2024  operando a través de intermediarios italianos ;

+ Nueva Delhi asegura una  alianza militar israelí-india reforzada , el  Tratado Bilateral de Inversiones de septiembre de 2025 y  la visita solidaria de Modi al Knesset en el marco de la "Asociación Estratégica Especial",  que destaca un "inmenso progreso" en "defensa, seguridad y más";

Desde los Acuerdos de Abraham de 2020, los Emiratos Árabes Unidos  han incrementado rápidamente  su comercio anual, impulsado por  las exportaciones emiratíes, que incluyen petróleo y diamantes  , hasta superar los 2.000 millones de dólares.

+ Egipto ha realizado recientemente  acuerdos petroleros  con Israel,  acordando  en 2025 facilitar exportaciones de gas del yacimiento Leviatán por valor de 35.000 millones de dólares, al tiempo que no solo  se opone  a los ataques de Irán contra bases estadounidenses en la región, sino que también ofrece  apoyo logístico militar estadounidense - alemán  a los genocidas israelíes;

+ Dadas  las relaciones extremadamente cordiales entre Addis Abeba y Tel Aviv , Etiopía se abstuvo en  las votaciones de la ONU de 2024  y  2025  que condenaban la ocupación israelí de Palestina, mientras que el 4% de los aproximadamente 130.000 israelíes de ascendencia etíope sirven en las Fuerzas de Defensa de Israel,  perdiendo la vida  a más del doble de su tasa de residencia (4,5% frente al 2%), sin mencionar su papel como trabajadores mal pagados que sufren  racismo sistémico  (un aspecto de  las conversaciones demográficas de Ehud Barak con Jeffrey Epstein  en las que, según dijo, se le pidió a Putin un millón más de inmigrantes rusos);

+ Tras el inicio del genocidio, aumentó  el comercio entre Indonesia e Israel , especialmente las enormes exportaciones recientes de aceite de palma y productos electrónicos   procedentes de Indonesia.

Según la lógica de Escobar de desterrar alianzas «impensables» con el capitalismo genocida israelí, deberían ser expulsados ​​de los BRICS,  sobre todo porque casi todas esas relaciones se han intensificado desde 2023, dejando solo a Irán en el bloque. Pero la idea misma de un boicot, desinversión y sanciones contra los genocidas ha sido rechazada por las élites de los BRICS.

Junta de guerra, genocidio y recolonización

Aún más impensable sería la membresía formal en el sórdido nuevo "Consejo de Paz" de Trump, una red de 28 estados imperialistas, subimperialistas y periféricos gobernados por la derecha, todos ellos culpables de graves violaciones de los derechos humanos,  según Nick Turse  de  The Intercept  . Sin embargo, seis de ellos son miembros y socios de los BRICS.

Trump anunció la creación de la Junta el pasado octubre —y, significativamente, la presentó en el Foro Económico Mundial de Davos el 22 de enero— con el objetivo, en primer lugar, de recolonizar Gaza bajo el continuo genocidio y desplazamiento israelí, y posteriormente extender sus tentáculos por todo el mundo como una banda de represión mafiosa. La Junta podría convertirse en  una estrategia evasiva contra la ONU  en caso de que la Asamblea General, tardíamente, se muestre hostil al descarado imperialismo de Washington, por ejemplo, intentando algún día incluso una estrategia de « Unión por la Paz » (U4P) para contrarrestar la guerra entre Estados Unidos e Israel.

Como  observó Naomi Klein , la Junta de Paz es una «parodia de un organismo colonial» y una forma de «capitalismo de desastre». Es obvio por qué se inventó la Junta de Paz:

No quieren que exista la ONU, porque, a pesar de su debilidad y decepción, representa la posibilidad de rendición de cuentas, ya sea en materia de cambio climático o de genocidio.

La Corte Internacional de Justicia de la ONU en La Haya es un foro para la rendición de cuentas, pero el 12 de marzo, Washington  se unió a  Israel para oponerse al caso sudafricano ante dicha corte —presentado originalmente a finales de 2023— porque la lenta Corte «debe mantener su estándar para inferir la intención. Reducir el estándar conlleva el riesgo de ampliar la aplicación del término "genocidio" de tal manera que pierda su peso y significado originales, e invita a intentos de utilizar indebidamente la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio como vía para llevar disputas ajenas a la Corte». (En realidad,  la declaración original de Sudáfrica  ante la Corte demostró la intención genocida sin lugar a dudas).

La negación del genocidio por parte de Trump era, por supuesto, previsible. Pero, como también era de esperar, Pretoria encontró un apoyo muy limitado entre los otros 19 miembros y socios de los BRICS: solo Brasil, Cuba, Egipto y Malasia presentaron declaraciones oficiales respaldando la acusación de genocidio.

Aun sin más aliados de los BRICS, los negligentes de Pretoria podrían y deberían haber hecho mucho más en este frente: primero, recurriendo de nuevo a la Corte para obtener más órdenes judiciales contra el genocidio israelí, como  argumentó el periodista palestino-estadounidense Sam Husseini en su reciente visita a Sudáfrica, y segundo, respaldando y activando la U4P, a fin de afirmar la jurisdicción de la Asamblea General frente al Consejo de Seguridad (siguiendo la promesa  incumplida del líder colombiano Gustavo Petro   de hacerlo el pasado mes de septiembre).

En contraste con la solidaridad ofrecida a Palestina, media docena de miembros y socios de los BRICS se unieron a Trump en la conferencia inaugural de la Junta de la Paz, celebrada el 19 de febrero en el Instituto Trump de la Paz en Washington: Egipto, Indonesia, Kazajistán, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán y Vietnam. (El 2 de marzo, Indonesia suspendió temporalmente su participación, pero a finales de febrero el líder nacionalista-populista de Yakarta, Prabowo Subianto, había ofrecido 8000 soldados para imponer la visión de Trump de una " Riviera de Oriente Medio",  que exige desplazamientos forzados masivos de gazatíes).

India también fue observadora formal en esa sesión de la Junta de Paz, mientras que, a diferencia de los países europeos que rechazaron la membresía, Brasil, China y Rusia fueron invitados por Trump, pero  no  rechazaron de inmediato sus propuestas. Moscú incluso  pareció dispuesta  a gastar la cuota de membresía de 1.000 millones de dólares solicitada por Trump —«para apoyar al pueblo palestino»— utilizando fondos congelados tras la invasión de Ucrania en febrero de 2022.

Peor aún, Rusia y China permitieron que la nefasta idea de la Junta de Paz se arraigara el pasado 17 de noviembre en el Consejo de Seguridad, al  no vetar  la  estrategia de recolonización de Gaza  impuesta por Trump, con el argumento de que el acuerdo contaba entonces con el apoyo activo de los miembros de los BRICS, Egipto, Indonesia y Emiratos Árabes Unidos (y otras tiranías árabes), así como de la títere Autoridad Palestina.

(Otros tres miembros de los BRICS —Sudáfrica, Etiopía e Irán— no recibieron invitaciones. Aquí no consideramos a Arabia Saudita como miembro de los BRICS —lo cual, de incluirse, aumentaría drásticamente el peso del argumento— debido a su postura ambivalente, habiendo asistido a numerosas reuniones en Brasil en 2025 y  figurando como miembro en la lista de India, país anfitrión,  este año).

La economía geopolítica de los perros de carreras y sus adiestradores caninos occidentales.

Todo esto deja un terreno político extremadamente complicado y plagado de contradicciones, en el que los BRICS en su conjunto parecen haberse desviado simplemente de su postura retórica anterior de "alternativa al imperialismo occidental"   .

En un podcast del 24 de febrero en el que presentaba su último libro,  La historia del capital,  el geógrafo marxista David Harvey  explica  por qué esta fractura geopolítica no puede simplemente interpretarse a partir de los intereses económicos de las empresas de los países:

La interacción entre las lógicas capitalista y territorial del poder es un rasgo definitorio de la geopolítica moderna. Marx observó que el concepto de riqueza nacional se infiltra en el trabajo del economista y que la competencia por dicha riqueza se vuelve predominante. Sin embargo, bajo el régimen de nacionalismos étnicos en competencia, la producción de riqueza por parte del capital se destina principalmente a servir a los intereses nacionales, en lugar de a los del capital en sí. Estas dos lógicas no son meras fuerzas en conflicto, sino que están profundamente entrelazadas, influyendo en cómo los Estados afrontan los desafíos globales y nacionales. El doble papel del nexo Estado-finanzas se hace particularmente evidente durante las crisis. El Estado, como facilitador y mediador de la acumulación, ocupa una posición política central en la formación social del capital. No obstante, sus dos lógicas de poder, el poder capitalista y el poder territorial, generan tensiones que configuran la trayectoria de la política global y nacional.

En resumen, aunque los BRICS estén generalmente unidos (con la excepción de Irán) como una jauría subimperialista que se beneficia del genocidio israelí, es natural que existan importantes diferencias entre Occidente y los BRICS dada la magnitud de la  crisis capitalista mundial . Estas diferencias incluyen alianzas militares y petroleras, como se está manifestando actualmente en el Golfo Pérsico.

Después de todo, en cualquier relación imperial/subimperial en la que las lógicas estatales-territoriales ocasionalmente divergentes y el expansionismo corporativo generan todo tipo de fricciones, existe lo que Ruy Mauro Marini denominó "  cooperación antagónica " (como lo expresó en su clásico de 1973,  Dialéctica de la dependencia ).

Dicha colaboración se vuelve, en última instancia, más duradera debido al interés mutuo en mejorar el terreno global para la acumulación de capital y la obtención de beneficios, de lo que podría sugerir la retórica multipolar o de lo que indican los focos esporádicos de lucha:

+ la actual respuesta iraní y  el cierre de facto  del Estrecho de Ormuz a los aliados de Estados Unidos;

+ La breve amenaza de China de prohibir la venta de minerales de tierras raras a los Estados Unidos de Trump y su eventual reconquista de Taiwán;

+ el caso sudafricano contra el genocidio israelí en La Haya; y

+ Las invasiones rusas de Ucrania en 2014 y 2022.

Estos  incidentes  de aparente antiimperialismo generan, sin duda, auténticos antagonismos. Pero el proceso subyacente es la cooperación entre potencias imperiales y subimperiales, especialmente en lo que respecta a la extracción de plusvalía de los trabajadores del mundo, la superexplotación de las mujeres involucradas en la reproducción social y el abuso de la naturaleza como un «don gratuito», parafraseando a Marx.

Los BRICS promueven el poder corporativo global bajo el manto del multipolarismo.

Con esos fines, las élites de los BRICS impulsan la agenda del imperialismo corporativo porque están totalmente comprometidas con el fortalecimiento de las herramientas del  poder multilateral neoliberal  en nombre de sus mayores empresas, especialmente las letales industrias de combustibles fósiles, y de sus bancos.

Consideremos el caso de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, fundamental para el bienestar de las generaciones futuras y para evitar un posible ecocidio planetario. Sin embargo, la trágica  conclusión a la que debemos llegar  es que tanto los políticos occidentales del G7 como las élites gobernantes de los BRICS siguen colaborando estrechamente para impedir la prohibición de los combustibles fósiles o la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en la medida necesaria para evitar una catástrofe climática.

A partir de la cumbre climática de Copenhague de 2009, el entonces presidente estadounidense Barack Obama "destrozó las Naciones Unidas", como  explicó Bill McKibben  en aquel momento. "Formó una liga de grandes contaminadores y aspirantes a serlo. China, Estados Unidos e India no quieren que nadie controle su consumo de carbón de forma significativa. Es una coalición de zorros que, juntos, gobernarán el gallinero". (Los líderes de Sudáfrica y Brasil también participaron en la elaboración de ese acuerdo en una reunión secreta).

Desde entonces, el G7 y los BRICS también se han mostrado totalmente reacios a reconocer las obligaciones de deuda climática de "quien contamina paga" con los países más pobres y con sus propias víctimas internas de fenómenos meteorológicos extremos, incluso después de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia del pasado mes de julio  que insistía en la validez de las demandas de reparación  de 27 jóvenes de un Tuvalu que se está hundiendo.

De hecho, dado el gran apoyo que las corporaciones y los bancos del mundo brindan al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial y a la Organización Mundial del Comercio (OMC) para un «orden basado en normas», no sorprende que  las declaraciones anuales de los líderes de los BRICS respalden a estas agencias de poder imperial . Actualmente, los BRICS encabezan los llamados a su reestructuración y relegitimación, incluso en un momento en que el odio (ocasional) paleoconservador de Trump hacia los «globalistas»  evidencia  su retirada de las cumbres climáticas, su negativa a aumentar la financiación de las instituciones de Bretton Woods y su sabotaje a la OMC.

¿Por qué, cuando las instituciones multilaterales neoliberales están más inestables que nunca, los BRICS les brindan un apoyo incondicional? Sencillamente, por el  bien de las estrategias de acumulación de sus propios capitalistas  : explotación de las cadenas de valor globales, extractivismo de materias primas, protección de la propiedad intelectual, emisiones descontroladas y exploración de combustibles fósiles, acuerdos comerciales y de inversión turbios, y presión sobre las economías más pobres endeudadas, donde los bancos BRICS se encuentran expuestos.

Si Mao advirtió contra "los reaccionarios nacionales y extranjeros, los imperialistas y sus lacayos", tal vez, a pesar de las  apariencias superficiales,  ese epíteto "describe bien a los BRICS", como también podría concluir Arundhati Roy.

En general, el bloque subimperialista BRICS es como el perro rabioso que no ladra, incluso ante los excesos imperialistas de Trump y el genocidio de Netanyahu. Pero cuando, ocasionalmente, algunos miembros de la manada ladran a la izquierda, no debemos distraernos ni sorprendernos cuando, como bien sabe cualquier palestino, muerden simultáneamente a la derecha.

 

-Patrick Bond es profesor de sociología en la Universidad de Johannesburgo, Sudáfrica. Puede contactarse con él en: pbond@mail.ngo.za

 

FOTO: Fuente: Oficina del Primer Ministro –  GODL países BRICS critican duramente al imperialismo y cuáles son sus títeres?

Publicado por MLToday | 6 de abril de 2026 | Otras publicaciones destacadas | 0


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Por Patrick Bond

18 de marzo de 2026 CounterPunch


 


Tres meses antes de tomar el poder en 1949, Mao Zedong escribió sobre la solidaridad necesaria para la revolución del pueblo chino, señalando que una "experiencia principal y fundamental" era "unirse en una lucha común con aquellas naciones del mundo que nos tratan como iguales y unirse con los pueblos de todos los países".


Sin embargo, Mao advirtió sobre "los reaccionarios nacionales y extranjeros, los imperialistas y sus lacayos".


La semana pasada (9 de marzo), la escritora india Arundhati Roy reprendió al gobierno del primer ministro Narendra Modi: «Algunos recordarán cómo solíamos bromear sobre ese término chino, florido y exagerado, de los comunistas: "Perro faldero del imperialismo". Pero ahora mismo, diría que nos describe bastante bien».


¿Están los BRICS en ascenso? ¿O desmoronándose? ¿O huyendo (perros)?


¿Se aplica la crítica a la lealtad de Modi hacia Donald Trump y Benjamin Netanyahu de forma más general, si consideramos el bloque BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), ahora ampliado con cinco (o seis) miembros más? En 2023, en la cumbre de Johannesburgo, se añadieron nuevos países a los BRICS: Egipto, Etiopía, Irán y los Emiratos Árabes Unidos (EAU), con Arabia Saudita como invitado ambiguo (Riad nunca ha aceptado formalmente). A principios de 2025, se unió otro miembro de pleno derecho: Indonesia.


En la Cumbre de Kazán de 2024, presidida por Vladimir Putin, se ofrecieron más invitaciones de "socio" —una categoría que refleja la indigestión del bloque tras la ampliación de 2023— a Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda, Uzbekistán y Vietnam, todas ellas aceptadas. (Solo Argelia y Turquía rechazaron la condición de socio).


Como resultado del aparente fortalecimiento del bloque, en julio de 2025, el presentador de podcasts sobre geopolítica Ben Norton pudo comentar con un entusiasmo sin precedentes por los BRICS :


El Movimiento de Países No Alineados fue fundado en la década de 1960 por antiguos países colonizados, casi todos con gobiernos socialistas. Sus fundadores iniciales afirmaron que se negaban a apoyar el imperialismo estadounidense durante la Primera Guerra Fría contra la Unión Soviética y otros países socialistas. Así, los BRICS están retomando esta postura anticolonial y luchando contra la hegemonía del dólar estadounidense, que constituye una forma de imperialismo. Luchan contra el imperialismo occidental.


Pero ahora resulta evidente que el bloque BRICS no está dispuesto a afrontar esta lucha. En una conversación celebrada el 9 de marzo en Johannesburgo con el destacado locutor político local Mbuyiseni Ndlozi, el director de Tricontinental, Vijay Prashad, advirtió : «Si los países BRICS no toman conciencia de la necesidad de detener este conflicto por todos los medios posibles, de detenerlo ahora mismo, si no reconocen esta realidad, todo el proyecto de paz y desarrollo estará en peligro».


Asimismo, justo después de que los regímenes de Trump y Netanyahu comenzaran a bombardear Irán, el renombrado economista Jeffrey Sachs promovió el 2 de marzo ambiciosas esperanzas para los BRICS :


No se trata solo de Trump, sino que no hay freno, nadie está frenando. Esto solo acelera la escalada bélica. Y la única forma de detenerlo es que los países BRICS —entre ellos India, Brasil, Rusia, China, Sudáfrica e Irán— digan: «Así no puede funcionar el mundo». Deben oponerse a la hegemonía estadounidense. Esta es la única manera de garantizar la seguridad mundial. Por lo tanto, esta es una responsabilidad de los BRICS, el único baluarte que se mantiene firme contra el imperio global de Estados Unidos.


Este "único baluarte en pie" es, en realidad, un desmoronamiento o "desprendimiento", es decir (como ya he mencionado ), un término de la industria de la construcción que se refiere a un proceso en el que, principalmente debido al ciclo de congelación y descongelación, "la mampostería y los ladrillos de una pared se agrietan, se desmoronan, se desprenden e incluso se salen de la pared".


Expulsar a la India, la marioneta, junto con cualquier otro colaboracionista de Israel (?)


Desde la euforia hasta la esperanza y la impotencia , parece ser el inevitable declive emocional para los multipolaristas que siguen de cerca a los BRICS. El 11 de marzo, uno de los periodistas multipolaristas más entusiastas, el brasileño Pepe Escobar, radicado en Tailandia, se lamentó —en el podcast de Danny Haiphong— de que el bloque BRICS se estuviera desmoronando irremediablemente. Así que Escobar recomendó audazmente que uno en particular fuera expulsado por los demás:


India traicionó consecutivamente a dos de los principales BRICS: Rusia e Irán. Esto es sumamente grave y justificaría la expulsión de India de los BRICS. El problema radica en qué sucederá con los BRICS este año, considerando que India ostenta la presidencia tras haber traicionado a dos de ellos.


Al día siguiente, Escobar declaró en un podcast presentado por el excomentarista legal de Fox News, el juez Andrew Napolitano: «Los BRICS tendrían motivos para expulsar a la India, considerando que esta traicionó sucesivamente a dos de los principales BRICS, Rusia, miembro fundador, e Irán, miembro reciente, en varios niveles debido a la presión estadounidense. Cuando la administración Trump le dijo a la India que no podía comprar petróleo ruso, los indios respondieron: “De acuerdo, de acuerdo, amo”».


(Teherán fue indulgente : el 14 de marzo, dos buques cisterna que transportaban gas natural licuado a la India pudieron cruzar el estrecho de Ormuz. Quizás esto reflejó una compensación por el dolor que ambos países sufrieron cuando el acorazado Dena, de la Armada de Teherán, fue hundido por un torpedo de un submarino estadounidense el 4 de marzo —causando la muerte de 87 iraníes— justo después de abandonar unas maniobras navales en la ciudad india de Visakhapatnam. Como se quejó el exoficial militar indio Arun Prakash a The Guardian : «La armada estadounidense podría haber hundido este barco en cualquier punto de su camino de regreso al Golfo Pérsico. Se supone que somos amigos y socios de Estados Unidos. Traer la guerra hasta nuestras puertas fue un acto perverso». Pero uno que Nueva Delhi no tuvo el valor de criticar ).


El 11 de marzo, Escobar diagnosticó la debilidad del bloque: “En este momento, los BRICS están en coma. Es muy doloroso admitirlo, pero debemos ser realistas. Están en un coma profundo, provocado por uno de sus miembros fundadores. Y, obviamente, no esperen nada de Brasil ni de Sudáfrica”.


Escobar recordó que el 26 de febrero,


48 horas antes del ataque que acabó con la vida del ayatolá Jamenei y de importantes figuras del gobierno de Teherán, Modi se encontraba en Israel, confraternizando con el criminal de guerra Netanyahu. Su objetivo era cerrar acuerdos de venta de armas con Israel, lo cual, por cierto, lograron. Así pues, tenemos a un miembro fundador de los BRICS completamente alineado con Israel, algo impensable para los demás BRICS, prácticamente para todos los demás y sus socios.


Pero, lamentablemente, no es tan "impensable": las duras realidades de la alineación económica con los genocidas de Tel Aviv se pueden discernir cuando los charlatanes de los BRICS abren sus mentes y finalmente cuestionan el contenido real del supuesto "pensamiento" multipolar, que está orientado ante todo a la obtención de beneficios.


Desde la creación del bloque BRICS a finales de la década de 2000, y aún más desde que comenzó el genocidio a finales de 2023, sus capitalistas y agencias estatales se han vinculado cada vez más a la economía del apartheid israelí :


+ Desde finales de 2023, se han enviado más de 3 millones de toneladas de carbón sudafricano desde minas propiedad conjunta de Glencore y del sudafricano negro más rico, Patrice Motsepe (cuñado del presidente Cyril Ramaphosa y potencialmente su reemplazo a pesar de las recientes negaciones ), proporcionando el suministro primario para el 15% de la electricidad de la red de Israel para finales de 2025 (después de que Colombia finalmente impusiera un boicot a mediados de año_, y sin embargo, mientras que el Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica y el Sindicato de Trabajadores del Transporte y Afines de Sudáfrica se oponen retóricamente al genocidio y algunos empleados protestan junto con activistas de solidaridad con Palestina , sus miembros facilitan el suministro excavando y transportando el carbón, del mismo modo que el Grupo de La Haya , retóricamente solidario, ha hecho repetidamente la vista gorda ante el suministro de carbón al ejército israelí por parte de la copresidenta Pretoria;


+ Los rusohablantes en Israel, estimados entre 1,5 millones y "casi dos millones" ( según Putin ), proporcionan al ejército genocida alrededor de 30.000 soldados, y además de trigo y metales, Rusia vende carbón y, en tan solo dos años desde que comenzó el genocidio en 2023, realizó 105 transferencias de petróleo que comprenden el 30% del crudo total de Israel y el 45% del petróleo refinado importado, a través de Novorossiysk (procedente de Kazajstán, socio de los BRICS);


+ Drones chinos (decenas de miles ya), fabricados por DJI y Autel, sobrevuelan Gaza y Cisjordania, y se utilizan para lanzar granadas sobre civiles (como informó Al Jazeera ), a pesar de las demandas de activistas y ONG de derechos humanos para que se detenga su suministro (incluso antes de que un DJI Avata ayudara a matar al líder de Hamás, Yahya Sinwar, en octubre de 2024), y además, una empresa paraestatal china es propietaria del nuevo puerto de la bahía de Haifa, mientras que otra construyó el puerto de Ashdod, que restringe la actividad sindical, lo que en conjunto ha facilitado un aumento anual del 5% en el comercio bilateral desde 2021 , confirmando el término que Netanyahu utilizó en 2017 para referirse a las dos economías, a saber, un "matrimonio hecho en el cielo";


+ La empresa paraestatal brasileña Petrobras suministra petróleo, llegando a cubrir directamente el 9% de las necesidades israelíes, y a partir de 2024 operando a través de intermediarios italianos ;


+ Nueva Delhi asegura una alianza militar israelí-india reforzada , el Tratado Bilateral de Inversiones de septiembre de 2025 y la visita solidaria de Modi al Knesset en el marco de la "Asociación Estratégica Especial", que destaca un "inmenso progreso" en "defensa, seguridad y más";


Desde los Acuerdos de Abraham de 2020, los Emiratos Árabes Unidos han incrementado rápidamente su comercio anual, impulsado por las exportaciones emiratíes, que incluyen petróleo y diamantes , hasta superar los 2.000 millones de dólares.


+ Egipto ha realizado recientemente acuerdos petroleros con Israel, acordando en 2025 facilitar exportaciones de gas del yacimiento Leviatán por valor de 35.000 millones de dólares, al tiempo que no solo se opone a los ataques de Irán contra bases estadounidenses en la región, sino que también ofrece apoyo logístico militar estadounidense - alemán a los genocidas israelíes;


+ Dadas las relaciones extremadamente cordiales entre Addis Abeba y Tel Aviv , Etiopía se abstuvo en las votaciones de la ONU de 2024 y 2025 que condenaban la ocupación israelí de Palestina, mientras que el 4% de los aproximadamente 130.000 israelíes de ascendencia etíope sirven en las Fuerzas de Defensa de Israel, perdiendo la vida a más del doble de su tasa de residencia (4,5% frente al 2%), sin mencionar su papel como trabajadores mal pagados que sufren racismo sistémico (un aspecto de las conversaciones demográficas de Ehud Barak con Jeffrey Epstein en las que, según dijo, se le pidió a Putin un millón más de inmigrantes rusos);


+ Tras el inicio del genocidio, aumentó el comercio entre Indonesia e Israel , especialmente las enormes exportaciones recientes de aceite de palma y productos electrónicos procedentes de Indonesia.


Según la lógica de Escobar de desterrar alianzas «impensables» con el capitalismo genocida israelí, deberían ser expulsados de los BRICS, sobre todo porque casi todas esas relaciones se han intensificado desde 2023, dejando solo a Irán en el bloque. Pero la idea misma de un boicot, desinversión y sanciones contra los genocidas ha sido rechazada por las élites de los BRICS.


Junta de guerra, genocidio y recolonización


Aún más impensable sería la membresía formal en el sórdido nuevo "Consejo de Paz" de Trump, una red de 28 estados imperialistas, subimperialistas y periféricos gobernados por la derecha, todos ellos culpables de graves violaciones de los derechos humanos, según Nick Turse de The Intercept . Sin embargo, seis de ellos son miembros y socios de los BRICS.


Trump anunció la creación de la Junta el pasado octubre —y, significativamente, la presentó en el Foro Económico Mundial de Davos el 22 de enero— con el objetivo, en primer lugar, de recolonizar Gaza bajo el continuo genocidio y desplazamiento israelí, y posteriormente extender sus tentáculos por todo el mundo como una banda de represión mafiosa. La Junta podría convertirse en una estrategia evasiva contra la ONU en caso de que la Asamblea General, tardíamente, se muestre hostil al descarado imperialismo de Washington, por ejemplo, intentando algún día incluso una estrategia de « Unión por la Paz » (U4P) para contrarrestar la guerra entre Estados Unidos e Israel.


Como observó Naomi Klein , la Junta de Paz es una «parodia de un organismo colonial» y una forma de «capitalismo de desastre». Es obvio por qué se inventó la Junta de Paz:


No quieren que exista la ONU, porque, a pesar de su debilidad y decepción, representa la posibilidad de rendición de cuentas, ya sea en materia de cambio climático o de genocidio.


La Corte Internacional de Justicia de la ONU en La Haya es un foro para la rendición de cuentas, pero el 12 de marzo, Washington se unió a Israel para oponerse al caso sudafricano ante dicha corte —presentado originalmente a finales de 2023— porque la lenta Corte «debe mantener su estándar para inferir la intención. Reducir el estándar conlleva el riesgo de ampliar la aplicación del término "genocidio" de tal manera que pierda su peso y significado originales, e invita a intentos de utilizar indebidamente la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio como vía para llevar disputas ajenas a la Corte». (En realidad, la declaración original de Sudáfrica ante la Corte demostró la intención genocida sin lugar a dudas).


La negación del genocidio por parte de Trump era, por supuesto, previsible. Pero, como también era de esperar, Pretoria encontró un apoyo muy limitado entre los otros 19 miembros y socios de los BRICS: solo Brasil, Cuba, Egipto y Malasia presentaron declaraciones oficiales respaldando la acusación de genocidio.


Aun sin más aliados de los BRICS, los negligentes de Pretoria podrían y deberían haber hecho mucho más en este frente: primero, recurriendo de nuevo a la Corte para obtener más órdenes judiciales contra el genocidio israelí, como argumentó el periodista palestino-estadounidense Sam Husseini en su reciente visita a Sudáfrica, y segundo, respaldando y activando la U4P, a fin de afirmar la jurisdicción de la Asamblea General frente al Consejo de Seguridad (siguiendo la promesa incumplida del líder colombiano Gustavo Petro de hacerlo el pasado mes de septiembre).


En contraste con la solidaridad ofrecida a Palestina, media docena de miembros y socios de los BRICS se unieron a Trump en la conferencia inaugural de la Junta de la Paz, celebrada el 19 de febrero en el Instituto Trump de la Paz en Washington: Egipto, Indonesia, Kazajistán, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán y Vietnam. (El 2 de marzo, Indonesia suspendió temporalmente su participación, pero a finales de febrero el líder nacionalista-populista de Yakarta, Prabowo Subianto, había ofrecido 8000 soldados para imponer la visión de Trump de una " Riviera de Oriente Medio", que exige desplazamientos forzados masivos de gazatíes).


India también fue observadora formal en esa sesión de la Junta de Paz, mientras que, a diferencia de los países europeos que rechazaron la membresía, Brasil, China y Rusia fueron invitados por Trump, pero no rechazaron de inmediato sus propuestas. Moscú incluso pareció dispuesta a gastar la cuota de membresía de 1.000 millones de dólares solicitada por Trump —«para apoyar al pueblo palestino»— utilizando fondos congelados tras la invasión de Ucrania en febrero de 2022.


Peor aún, Rusia y China permitieron que la nefasta idea de la Junta de Paz se arraigara el pasado 17 de noviembre en el Consejo de Seguridad, al no vetar la estrategia de recolonización de Gaza impuesta por Trump, con el argumento de que el acuerdo contaba entonces con el apoyo activo de los miembros de los BRICS, Egipto, Indonesia y Emiratos Árabes Unidos (y otras tiranías árabes), así como de la títere Autoridad Palestina.


(Otros tres miembros de los BRICS —Sudáfrica, Etiopía e Irán— no recibieron invitaciones. Aquí no consideramos a Arabia Saudita como miembro de los BRICS —lo cual, de incluirse, aumentaría drásticamente el peso del argumento— debido a su postura ambivalente, habiendo asistido a numerosas reuniones en Brasil en 2025 y figurando como miembro en la lista de India, país anfitrión, este año).


La economía geopolítica de los perros de carreras y sus adiestradores caninos occidentales.


Todo esto deja un terreno político extremadamente complicado y plagado de contradicciones, en el que los BRICS en su conjunto parecen haberse desviado simplemente de su postura retórica anterior de "alternativa al imperialismo occidental" .


En un podcast del 24 de febrero en el que presentaba su último libro, La historia del capital, el geógrafo marxista David Harvey explica por qué esta fractura geopolítica no puede simplemente interpretarse a partir de los intereses económicos de las empresas de los países:


La interacción entre las lógicas capitalista y territorial del poder es un rasgo definitorio de la geopolítica moderna. Marx observó que el concepto de riqueza nacional se infiltra en el trabajo del economista y que la competencia por dicha riqueza se vuelve predominante. Sin embargo, bajo el régimen de nacionalismos étnicos en competencia, la producción de riqueza por parte del capital se destina principalmente a servir a los intereses nacionales, en lugar de a los del capital en sí. Estas dos lógicas no son meras fuerzas en conflicto, sino que están profundamente entrelazadas, influyendo en cómo los Estados afrontan los desafíos globales y nacionales. El doble papel del nexo Estado-finanzas se hace particularmente evidente durante las crisis. El Estado, como facilitador y mediador de la acumulación, ocupa una posición política central en la formación social del capital. No obstante, sus dos lógicas de poder, el poder capitalista y el poder territorial, generan tensiones que configuran la trayectoria de la política global y nacional.


En resumen, aunque los BRICS estén generalmente unidos (con la excepción de Irán) como una jauría subimperialista que se beneficia del genocidio israelí, es natural que existan importantes diferencias entre Occidente y los BRICS dada la magnitud de la crisis capitalista mundial . Estas diferencias incluyen alianzas militares y petroleras, como se está manifestando actualmente en el Golfo Pérsico.


Después de todo, en cualquier relación imperial/subimperial en la que las lógicas estatales-territoriales ocasionalmente divergentes y el expansionismo corporativo generan todo tipo de fricciones, existe lo que Ruy Mauro Marini denominó " cooperación antagónica