Translate,translator,traducteur,Übersetzer, traduttore,tradutor,переводчик

Mostrando entradas con la etiqueta Mexico Insurgente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mexico Insurgente. Mostrar todas las entradas

miércoles, enero 28, 2026

México:32 años del Movimiento Zapatista


7 enero, 2026 por Kay Pacha / Equipo Pueblos Originarios del SERPAJ

Quien se puede olvidar de aquel 1° de enero de 1994, cuando despertamos con una noticia que nos parecía imposible de creer: pueblos indígenas de México estaban llevando adelante un movimiento revolucionario en su región sureste. Había movilización de combatientes, con muy poco armamento, pero con mucha convicción.

Reproductor de audio

https://argentina.indymedia.org/wp-content/uploads/2026/01/Movimiento-Zapatista.mp3

Se hacían llamar el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional. Su sigla EZLN nos acompañó por mucho tiempo y sus demandas: trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz, eran las de cualquier pueblo indígena de cualquier país de nuestro continente.

Eran y son indígenas que luchan por ser escuchados, por ser respetados sus derechos y por establecer una sociedad con la vigencia de sus valores culturales ancestrales.

Entonces liderados por la figura del Subcomandante Marcos, un misterioso, diríamos, y muy poético personaje no indígena, que produjo una ola de admiración en todo el mundo, pero que además supo ser el vocero de hermanos y líderes indígenas, fundamentalmente de las etnias Tseltal, Tsotsil, Chol y Tojolabal. Y por supuesto este importante movimiento trascendió el significado simplista de guerrillero.

Desde entonces el Movimiento Zapatista, que fue en lo que derivó aquel primer ejército revolucionario, ha ido evolucionando y desarrollando distintas estrategias políticas y organizativas, que sentaron las bases de una sociedad en donde los valores tradicionales y humanistas rechazan naturalmente a las imposiciones y dictadura del capitalismo.

Hoy pasaron 32 años de ese primer grito de libertad y de enfrentamiento con el orden establecido, pero ellos, como dijimos fueron organizándose, crearon, entre otras cosas, los “Caracoles” zapatistas, que son los centros político-organizativos de las comunidades autónomas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Ellos funcionan como espacios de autogobierno, encuentro, diálogo y coordinación, donde se materializa el principio de “mandar obedeciendo” y se gestionan los asuntos públicos y la ayuda externa, reemplazando a los antiguos Aguascalientes desde 2003.

Más que un espacio físico, los Caracoles representan un proyecto político-social y un símbolo de la lucha zapatista por la autonomía, la justicia y un mundo diferente, construidos sobre la sabiduría ancestral y la praxis comunitaria.

Entonces ahora, vamos a escuchar el testimonio de dos hermanos zapatistas que hablaron en el acto realizado en Oventik, Chiapas, durante la conmemoración del 32 aniversario del levantamiento armado zapatista y difundido por el Enlace Zapatista (  https://enlacezapatista.ezln.org.mx/  ).

Dic 25  2025

SEMILLERO “DE PIRÁMIDES, DE HISTORIAS, DE AMORES Y, CLARO, DESAMORES” Programa

https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2025/12/25/semillero-de-piramides-de-historias-de-amores-y-claro-desamores-programa/

Dic 26  2025

PRIMERA SESIÓN 

https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2025/12/26/transmision-en-vivo-1900-horas-del-semillero-de-piramides-de-historias-de-amores-y-claro-desamores/

Dic 27  2025

SEGUNDA SESIÓN 

https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2025/12/27/transmision-en-vivo-27-de-diciembre-1800-horas-del-semillero-de-piramides-de-historias-de-amores-y-claro-desamores/

Dic 28  2025

TERCERA SESIÓN 

https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2025/12/28/transmision-en-vivo-28-de-diciembre-1800-horas-del-semillero-de-piramides-de-historias-de-amores-y-claro-desamores/

Dic 29 2025

CUARTA SESIÓN 

https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2025/12/29/transmision-en-vivo-29-de-diciembre-de-2025-del-semillero-de-piramides-de-historias-de-amores-y-claro-desamores/

Dic 30   2025

QUINTA SESIÓN 

https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2025/12/30/transmision-en-vivo-de-la-quinta-sesion-del-semillero-de-piramides-de-historias-de-amores-y-claro-desamores-1800-horas/

Dic 31  2025

32 ANIVERSARIO DEL LEVANTAMIENTO ARMADO ZAPATISTA

https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2025/12/31/transmision-en-vivo-del-32-aniversario-del-levantamiento-armado-zapatista-31-de-diciembre-de-2025-2230-horas/

más fotos en fuente: https://argentina.indymedia.org/2026/01/07/a-32-anos-del-movimiento-zapatista/

viernes, enero 09, 2026

De las FLN al EZLN: a 39 años de la fundación del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional.

 De las FLN al EZLN: a 39 años de la fundación del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional.


Después de la caída de la casa grande en Nepantla el 14 de febrero de 1974, el ejército mexicano encuentra en ella los documentos de la compra del rancho El Chilar, ubicado cerca de Ocosingo, Chiapas. En este rancho las Fuerzas de Liberación Nacional establecieron el Campamento Guerrillero Emiliano Zapata, primer embrión del EZLN.

El 16 de febrero de 1974, a raíz de los acontecimientos de Nepantla, el ejército mexicano ejecuta la operación Diamante, destinada a destruir al núcleo guerrillero de las FLN en los altos de Chiapas. Apenas y logran escapar el comité central de la organización, de entre los cuales se encontraba su líder, Cesar Yáñez, "El hermano pedro". SI bien los guerrilleros tenían un buen conocimiento del terreno, fueron interceptados por los soldados gracias a la colaboración de estos con los campesinos locales quienes, prefirieron cooperar con los militares bajo el temor a una posible represalia. Durante los siguientes días, una serie de enfrentamientos en la selva diezmarían a los miembros del grupo y todos caerían muertos o desaparecidos, incluido su máximo dirigente, Pedro.


Después de la muerte de la primera generación de militantes de las FLN, los sobrevivientes, a mediados de julio 1974, deciden reestructurar el grupo. Se decide recuperar el proyecto original del núcleo guerrillero en Chiapas. En esta ocasión, el núcleo se establece en Las Cañadas, y el trabajo de la organización estaría mucho más enfocado en la construcción de redes de apoyo con las comunidades locales, con el objetivo de ganar su confianza e incorporarlas a la lucha y , con esto, evitar que el grupo fuera entregado nuevamente por los pobladores a los militares.


La construcción de la base social de las FLN se logró siguiendo los principios maoístas de la Guerra Popular Prolongada y gracias a la colaboración con los catequistas de la diócesis de San Cristóbal, adscritos a la teología de la liberación, y a las organizaciones autogestivas establecidas por una brigada de otra guerrilla, la Unión del Pueblo, brigada que posteriormente desertaría de su organización y se incorporaría a las FLN al mostrar más simpatías con su metodología de trabajo. Para el año de 1978, las FLN ya tenían una fuerte presencia en Las Cañadas.


Las primeras labores del campamento del EZLN se enfocan en la realización de exploraciones y en la realización de ejercicios militares con los primeros grupos de indígenas que ya habían sido reclutados por la organización. Con el paso del tiempo, el desarrollo de las actividades realizadas por los Comisarios Políticos, a través de campañas de educación y propaganda y el trabajo colaborativo de carácter abierto y legal con los principales movimientos sociales de la región, logró incorporar a las filas del EZLN a comunidades enteras. Las FLN/EZLN se vieron en la necesidad de crear una infraestructura de guerra y un sistema de educación y formación política e ideológica que cimentara las bases del ejército popular.



miércoles, octubre 08, 2025

El movimiento estudiantil de 1968 en México


Felipe Ávila



En 1968 se desarrolló un movimiento estudiantil que marcó a una generación y dejó una huella indeleble en la historia del país, a pesar de la represión despiadada


Lo que inició como una protesta capitalina contra los abusos de la policía y en defensa de los DDHH se convirtió en una rebelión juvenil nacional contra el autoritarismo, que marcó el inicio de la lucha democrática en el México moderno.


Una pelea entre estudiantes de la Vocacional 5 del Politécnico y de la preparatoria Isaac Ochoterena en la Ciudadela, el 22 de julio de 1968, fue reprimida por los granaderos. El 26 de julio, dos manifestaciones en la capital del país, una de protesta contra la represión y otra conmemorando la revolución cubana, también fueron reprimidas.


La protesta estudiantil se extendió. Las escuelas de la UNAM y del Politécnico se fueron a paro. El 29 de julio, los estudiantes realizaron un mitin en el Zócalo. Al ser desalojados, se enfrentaron a la policía. Muchos se refugiaron en las preparatorias de la UNAM en el Centro.


En la madrugada del 30, tropas del Ejército intervinieron. Un batallón destruyó de un bazucazo la puerta de la Preparatoria 1 y tomó por la fuerza el edificio, deteniendo a decenas de alumnos y maestros, quienes fueron golpeados y heridos. Cientos de soldados ocuparon las preparatorias 2, 3 y 5 de la UNAM y la Vocacional 5 del Politécnico.


El entonces rector de la UNAM, Javier Barros Sierra, asumió una actitud ejemplar: defendió con dignidad la autonomía universitaria, condenó la represión y promovió una solución negociada al conflicto. El primero de agosto encabezó una manifestación de duelo por los estudiantes caídos y contra la violación a la autonomía.


En los primeros días de agosto, las escuelas en paro formaron el Consejo Nacional de Huelga (CNH). Integrado por representantes electos en las asambleas de las escuelas, se convirtió en la voz oficial y en la dirección del movimiento.


El 4 de agosto se dio a conocer el pliego petitorio del CNH: libertad a los presos políticos, derogación del delito de disolución social de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal, indemnización a los familiares de los muertos y heridos, desaparición del cuerpo de granaderos y destitución de los jefes de la policía capitalina.


Las brigadas estudiantiles tomaron las calles. Demostraron una enorme creatividad e iniciativa. La propaganda de las brigadas se multiplicó por todas partes: calles, mercados, jardines, plazas públicas. Generaron una enorme simpatía y legitimidad entre la población.


El movimiento creció; a la manifestación del 13 de agosto asistieron más de 150 mil personas. Los estudiantes demandaron diálogo público, lo que el gobierno aceptó, pero nunca cumplió. Los estudiantes estaban ganando la batalla de la opinión pública, a pesar de la campaña en contra de todos los medios de comunicación y de todo el aparato de Estado.


Los medios de comunicación, los dueños y directores de prensa, revistas, radio y televisión tuvieron una actitud vergonzosa: se hicieron eco del gobierno, calumniaron el movimiento, lo silenciaron y justificaron la represión. Diputados y senadores se pusieron servilmente a las órdenes de Díaz Ordaz, lo aplaudieron y apoyaron incondicionalmente y fueron cómplices de la masacre que se estaba perpetrando.


El 27 de agosto se realizó la mayor manifestación, con más de 500 mil personas marchando de Chapultepec al Zócalo. A pesar de la represión, de los cientos de detenidos, de los golpeados y de los muertos que ya había, el movimiento no se detenía.


El primero de septiembre, Díaz Ordaz señaló que detrás del movimiento estaban fuerzas no estudiantiles y anunció que tomaría las medidas necesarias para regresar al orden. El 13 de septiembre, ante la amenaza de represión, el movimiento estudiantil realizó una gran marcha del silencio. Más de 250 mil personas marcharon por las calles de la capital bajo un silencio imponente.


En respuesta, el gobierno canceló toda negociación y decidió terminar por la fuerza el desafío estudiantil. El 18 de septiembre, el Ejército ocupó Ciudad Universitaria; 500 estudiantes fueron detenidos. El 23, el Ejército tomó a sangre y fuego el Casco de Santo Tomás y la Vocacional 7 de Tlatelolco, venciendo la tenaz resistencia estudiantil.


El 2 de octubre, miles de personas asistieron a un mitin pacífico en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco, que fue disuelto por los militares con disparos de armas de fuego a mansalva y dejó un saldo indeterminado de muertos, pero estimado en varios cientos.


Los líderes fueron apresados, llevados al Campo Militar Número 1 y recluidos en la penitenciaría de Lecumberri. Cientos de estudiantes fueron detenidos y torturados esos días. Fue el fin del movimiento. El 21 de noviembre, el CNH levantó la huelga.


El movimiento estudiantil de 1968 fue una explosión de energía juvenil, alegría, creatividad y compromiso de miles de hombres y mujeres, jóvenes en su mayoría, para construir una sociedad más libre y democrática. Arrinconó al Estado mexicano y le ganó la batalla narrativa y simbólica.


Fue el punto de partida del movimiento democrático que construyó el sindicalismo independiente, las grandes organizaciones campesinas, gremiales y magisteriales, el movimiento urbano popular. Alentó el movimiento feminista, la lucha por los DDHH y por los derechos de la comunidad LGBT, la búsqueda de los desaparecidos, los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos.


La Jornada


----


Más información:


2 de octubre de 1968: ¡fue el Estado!

Gilberto López y Rivas


----


Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/el-movimiento-estudiantil-de-1968-en-mexico

sábado, marzo 08, 2025

A los pueblos de nuestra indoamerica

 

De; Claudia Sheinbaun, Presidenta de Mexico 

¿Por qué el imperialismo quiere vernos divididos?*

Porque sabe que juntos somos invencibles. Estados Unidos, potencia que se viste de democracia mientras exporta golpes de Estado, ha clavado sus garras en nuestra tierra con una estrategia clara: *dividir para saquear*.

En Chile, financió el golpe contra Allende para imponer a Pinochet y regalar el cobre a sus corporaciones.

En Nicaragua, armó a los Contras para ahogar en sangre la Revolución Sandinista.

En Venezuela, desató una guerra económica y sanciones criminales para robar el petróleo y doblegar a un pueblo que se atrevió a mirar al futuro con soberanía.

En Brasil, utilizó la Lawfare para encarcelar a Lula y frenar el ascenso de los pobres.

En Bolivia, apoyó un golpe contra Evo Morales para entregar el litio a sus transnacionales.

En Cuba, mantiene un bloqueo genocida por seis décadas, castigando a un pueblo que eligió ser dueño de su destino.

Desde las tierras ardientes del Río Bravo hasta las aguas embravecidas de la Tierra del Fuego, somos un solo pueblo, una sola alma tejida con los hilos de la resistencia, la dignidad y los sueños compartidos. La *Patria Grande* no es una utopía: es el latido de nuestra historia, la memoria viva de quienes lucharon por vernos libres, desde Túpac Amaru hasta Bolívar, desde Martí hasta la Che Guevara. Es el territorio sin fronteras donde el quechua, el español, el portugués, el guaraní y todas las voces originarias se funden en un coro que canta: *¡Unidad!*

*Cada herida abierta en un país es un ataque a todos.* El imperialismo no teme a gobiernos aislados: teme a los pueblos unidos. Nos han impuesto tratados que privatizan el agua, la salud y la educación; han militarizado nuestros territorios para controlar recursos; han manipulado medios de comunicación para sembrar el miedo y el individualismo. Pero su arma más letal es hacernos creer que somos enemigos, que la pobreza de uno es culpa del otro, y no del sistema que nos desangra.

*La Patria Grande es la respuesta.* Es el abrazo solidario entre el obrero argentino y el campesino colombiano; entre la maestra mexicana y el ingeniero de venezolano; entre los jóvenes que en las calles de Perú, Ecuador o Honduras exigen justicia. Es entender que la independencia de Haití, lograda con sangre en 1804, es tan nuestra como la victoria de Ayacucho. Es saber que cuando Paraguay fue masacrado en la Guerra de la Triple Alianza, no perdieron solo los paraguayos: perdimos todos.

*Unidos no somos víctimas: somos titanes.* La Zamba de Vargas, la batalla de Carabobo, el grito de Dolores, la resistencia mapuche, las Madres de Plaza de Mayo, los zapatistas alzando la voz en Chiapas… Cada lucha es un eslabón de la misma cadena que hoy nos llama a romper las cadenas. La soberanía no se negocia: se defiende. Y para defenderla, necesitamos una unión política, económica y cultural que nos permita intercambiar sin depender del dólar, producir alimentos sin agrotóxicos, educar con pedagogías liberadoras y proteger nuestra Amazonía como pulmón del mundo.

*Hermanos, no nos equivoquemos: el enemigo es el mismo.

* Mientras Wall Street especula, nuestros pueblos hambrean. Mientras Hollywood nos vende falsos ídolos, entierran nuestras identidades.

Pero tenemos algo que ellos jamás tendrán: *la certeza de que la historia la escriben los pueblos*.

Hoy, cuando el neoliberalismo recicla su rostro con falsas promesas, cuando la Cuarta Flota estadounidense vigila el Caribe y las bases militares se multiplican en Colombia y Brasil, es hora de gritar con una sola voz:

*¡Basta de injerencia! ¡Basta de saqueo!*

Que resurja la UNASUR, que crezca el ALBA, que el CELAC sea nuestro escudo. Organicemos asambleas populares, redes de comunicación propia, monedas regionales, ejércitos de maestros y artistas que despierten conciencias. Porque la verdadera independencia se conquista con educación, organización y amor al prójimo.

*Somos la generación que puede hacer realidad el sueño de San Martín y Manuelita Sáenz.

* No esperemos a que nos rescaten: seamos nosotros la trinchera, el poema, la semilla. Que cada barrio, cada fábrica, cada aula sea un territorio libre de la Patria Grande.

*¡Que viva América Latina unida! ¡Hasta la victoria siempre!*

*Porque en nuestra unión está la fuerza, y en nuestra lucha, la libertad...

Aníbal Malaparte y el poder de la palabra Ayotzinapa

 



Por Avendaño[1]

 

Pues espero poder mostrarles que el concepto de tendencia, en la forma sumaria en que se encuentra generalmente en el debate mencionado, es un instrumento completamente inadecuado para la crítica política de la literatura. Quisiera mostrarles que la tendencia de una obra sólo puede ser acertada cuando es también literariamente acertada. Es decir, que la tendencia política correcta incluye una tendencia literaria. Y, para completarlo de una vez: que es en esta tendencia literaria — contenida implícita o explícitamente en toda tendencia política correcta — , y no en otra cosa, en lo que consiste la calidad a la obra.
Walter Benjamin

 

I

 

Hace unas semanas tocaron a la puerta de mi departamento y me encontré a uno de los viejos anarquistas de la universidad que al grito de marxismo-leninismo la otra cara del fascismo cuando desaparecieron a los 43 normalistas hicieron estridentes llamados a sabotear marchas y reventar asambleas, que se infiltró en manifestaciones usando a los activistas como escudos humanos para lanzar piedras a la policía, que rayaba su (A) de anarquía sobre carteles y pintas exigiendo la aparición con vida de los desaparecidos, que drogado despotricaba contra los stalinistas que no le permitían vender perico en los espacios autónomos construidos durante las huelgas y que para sorpresa de nadie cuando la represión llegó actuó como soplón de rectoría para evitarse la muerte académica… la absoluta no ironía del asunto es que llegó repartiendo propaganda de un partido reaccionario, burgués y con un leve (pero aun así odioso) rastro de fascismo.

Este cambio de enfoque, de pasar de un anticomunista “de izquierda” a un simple anticomunista convencional no fue algo inesperado para muchos de los jóvenes que salieron a las calles aquel otoño del 2014, cuando el ejército se llevó a 43 militantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México al cuartel del veintisieteavo batallón de infantería y jamás volvimos a saber de ellos. Hoy muchos de esos antiguos radicales al vapor que aprovecharon las marchas y manifestaciones para sus hedonistas expresiones de sesgado antiautoritarismo se encuentran plenamente integrados al sistema burgués que desapareció a los normalistas y mantiene la impunidad de los militares y burócratas. Este libro no fue escrito por uno de ellos.

La obra de Aníbal Malaparte tiene una calidad literaria impresionante, a la cual se le suma su tendencia política de denuncia antifascista, anticolonial y anticapitalista, lo cual hace eco de la tesis de Walter Benjamin cuando afirmó que cuando la tendencia literaria de un autor es la correcta, la obra tendrá cualidades literarias ya que la cualidad literaria se encuentra dentro de la tendencia política.

Esta tesis nos permite comprender tanto al autor del libro como al propio libro.

Toda su carrera literaria Aníbal Malaparte ha sido un poeta comprometido con la revolución proletaria. Y antes de ser poeta ha sido también un militante de la misma tendencia. Como militante ha sido acosado, criminalizado, arrestado, torturado, sometido a simulacros de ejecución, la lista es larga. Este compromiso con la causa de los explotados y oprimidos por sí misma es admirable, mas no debe de cegarnos a la abrumadora calidad literaria que se reinventa y redescubre constantemente en sus poemarios, desde textos profundamente influidos por la contracultura urbana y el surrealismo como Delirios Nihilistas (Mandrágora, 2020) o la fiereza futurista o el descarado realismo sucio de Conversaciones de odio (Mandrágora, 2023) pasando por obras más maduras como La asamblea de los fantasmas (Valparaíso, 2023) donde converge un estilo único de vanguardia literaria con remembranza de la política radical juvenil. Esta constante y profunda evolución que a lo largo de los años le ha llevado experimentar su forma de entender tanto la militancia como la política lo ha llevado a escribir este poemario-collage que manifiesta la tristeza convertida en rabia de toda una generación que no quiere repetir los versos que escribe el poeta en el libro.

 

Peor aún, habremos de envejecer

y decir con culpa,

nostalgia y resignación a partes iguales

¿sabes? Yo alguna vez también fui revolucionario.

 

II

 

El punto de partida de Malaparte como militante fue La Otra Campaña, lanzada en 2006 por la dirigencia de un EZLN cada vez más distanciado de sus orígenes urbanos, mestizos, leninistas y althusserianos. El liderazgo de la izquierda en ese momento fue para el neozapatismo que habló de construir una coalición de izquierdas que fuese incluyente, heterogénea y flexible, esta supuesta nueva izquierda posmoderna resultó ser bastante autoritaria al interior y si bien cumplió sus promesas de integrar sectores abandonados por otras organizaciones tradicionales (como personas trans, trabajadores sexuales o afro-mestizos) hizo más bien poco para construir realmente una coalición: terminó condenando a prácticamente cualquier grupo que quiso acercárseles ya que entendían cualquier alianza como subordinación: al igual que MORENA 12 años después chantajearon y condenaron  a cualquiera que no se ciñera acríticamente a sus discursos… añadiría a sus prácticas, pero en ese aspecto el EZLN repitió el error del magonismo al llamar a la lucha y después hacer lo posible por desorganizar la lucha.

Esta presentación posmoderna de lucha creó la gran popularidad del neozapatismo pero también la línea zigzagueante y a tientas de La Otra que terminó convertida en una ensalada mal mezclada de reformistas y ultras sin nada en común entre si aparte de la ambición de parasitar la fama del subcomandante Marcos (ahora Galeano) y su deseo general de marginar a los comunistas del panorama político de la izquierda mexicana.

Este llamado a la lucha donde cada quien lucharía acorde a sus propias prácticas, geografías y calendarios fue la razón de tantos adherentes que logró el EZLN y al mismo tiempo por lo que tantos lo abandonarían con la misma facilidad. La falta de una línea ideológica coherente más allá de construir una izquierda antistalinista o construir una izquierda que no aspira al poder en más de un sentido es la causa de la derrota ideológica del EZLN ya que no creó ninguna rigurosidad intelectual ni programática. Lejos de encontrar una independencia política para las clases explotadas mexicanas se creó una alianza informal donde se mezclaron nacionalistas, socialdemócratas, anarquistas y autonomistas incapaces de coordinarse entre sí más allá de hacer acciones los días convocados por la dirigencia neozapatista.

No es casualidad que estas coordenadas ideológicas y políticas del neozapatismo terminasen por verse reflejadas en los artistas que se acercaron a su campaña política: fuera de algunos con lecturas propias la mayoría de los artistas neozapatistas se centraron en una denuncia nacida desde el sentido común liberal que denuncia los excesos pero no comprende las causas y crearon críticas incoherentes en todo excepto en su constante incoherencia: un día clamaban por la muerte del Estado y otro por defender PEMEX de las privatizaciones, una mañana se despertaban afirmando que el proletariado había sido sustituida por el precariado y al otro hablaban sobre las inherentes virtudes de la raza de bronce (idea articulada por el fascista de José Vasconcelos encantado de desarticular cualquier expresión indígena que no abonara al nacionalismo mexicano y mestizo).

El arte en La Otra Campaña estaba absuelto de responsabilidad en su crítica, su línea ideológica era tan vaga que sus artistas podían elevar casi cualquier concepto a la categoría de revolucionario. ¿Crearon piezas artísticas? Sin duda, pero era arte que no modificaba las opiniones de los espectadores, sino que las reforzaba con emociones, catarsis y tradición. El arte del neozapatismo no creó nuevas formas estéticas, sino que se limitó a repetir las tradiciones (con toda su belleza y carencias) del publico afín al EZLN.

 

Llamar revolucionario,

subversivo o vanguardia cualquier estupidez

es el capitalismo vendiéndonos nuestras propias demandas

solo que descafeinadas, carentes de contenido real

y sin aquello que alguna vez

lo hizo realmente

un peligro antisistema.

 

Esta inteligencia artística al servicio del arrebato emocional del neozapatismo hizo poco para cuestionar las diversas praxis que se reclamaban anticapitalistas, solo las mimó en demasía: no eran sino una definición politizada de lo cursi, es decir, aquello que acríticamente defiende y repite las convenciones estéticas tradicionales y seamos sinceros, lo cursi no puede bajo ninguna circunstancia ser revolucionario ya que no modifica ni la conciencia del artista ni la del militante reducido a mero consumidor.

Andando el tiempo, esto ayuda a explicar como es que tantos antiguos participantes de La Otra Campaña terminaron buscando nuevos derroteros: un sector se encuentra ahora militando en diversos partidos, frentes, sindicatos y ligas marxistas, pero en su mayoría no es raro encontrarlos en MORENA o el PT, los partidos de la izquierda de la burguesía.

 

III

 

El paso del zapatismo al marxismo-leninismo para muchos jóvenes como Aníbal irónicamente se dio a causa de inefectividad de La Otra Campaña, que terminó por desvanecerse. Esto permitió el redescubrimiento no del viejo revisionismo soviético, anquilosado desde los tiempos de Jruschov y Brézhnev o en nacionalismo pintado de rojo de Lombardo Toledano sino la viva teoría de revolucionarios como Vladimir Lenin, Antonio Gramsci, Rosa Luxemburgo, Frantz Fanon, Ernesto Che Guevara, José Revueltas o Roque Dalton que pese a sus errores y sus tergiversaciones posteriores tuvieron un aporte indeleble a la causa revolucionaria y a la polémica dentro de las filas de la izquierda mexicana sobre la táctica y la estrategia que les permitió superar tanto la falta de coherencia del zapatismo como también el dogmatismo de organizaciones comunistas influidas por este revisionismo como el Partido de los Comunistas que nunca logró superar el ser el segundo violín del EZLN en las ciudades donde tuvo presencia mientras iba de ridículo en ridículo: desde Salvador Castañeda O´connor llamando a la organización porril paramilitar de la FEG luchadores por el socialismo hasta pasar por la Juventud Comunista de México donde el mencionado partido impuso a Antonio Ortiz como secretario de formación política: un puesto tan fundamental para la militancia llevado por un analfabeta funcional incapaz de distinguir entre campesino y proletario más allá de que ambos son pobres.

Como muchos otros jóvenes Aníbal participó en movilizaciones masivas como el movimiento contra la imposición de Peña Nieto, la lucha contra la reforma laboral disfrazada de reforma educativa y especialmente en la ola de tomas, marchas y paros exigiendo la aparición con vida de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, lo que los hizo comprender la teoría a un nuevo nivel al verla reflejada en la realidad, como menciona Malaparte en uno de sus poemas introductorios:

 

Tu herida encarna nuestro tiempo y enseñaste

una vieja verdad que muchos sabían

pero pocos comprendían.

 

En el contexto del redescubrimiento del marxismo-leninismo y su aplicación en México todas estas experiencias sirvieron para crear a Aníbal Malaparte y eventualmente convertirlo en el poeta cuya misión no se reduce a repetir poéticamente las petrificadas ideas de una izquierda que abandonó la lucha de clases sino en descubrir esta lucha para el mismo y para los demás.

Esta transformación generacional de la cual el poeta es parte crea a consecuencia una iconoclastia que a punta de versos nos obliga a cuestionarnos nuestro lugar no en el sistema promotor a la desigualdad sino más importante: nuestro papel a la hora de rebelarnos y destruirlo.

Esta falta de limites es lo que hace tan intensa la poesía de Aníbal, que en este libro reencuentra la mejor tradición poética-revolucionaria-latinoamericana al revivir el poema-collage en el más radical estilo de Roque Dalton. Al igual que el poeta salvadoreño, el libro subvierte lo poético para concentrarse en el tema de la revolución, pero mientras que Dalton escribía en el auge de las guerrillas que se separaban de los partidos revisionistas durante la Guerra Fría, Malaparte escribe en plena posmodernidad donde redescubrimos conceptos que se creían superados. En esta obra Aníbal alcanza nuevas alturas al pasar por encima de la convencionalidad burguesa: la poesía como genero más que capaz de convivir con la prosa, el ensayo y el manifiesto y el poeta como sujeto que rompe con la especificidad de la poesía. La apuesta de Aníbal similar a la de Juan el Bautista cuando describe a Jesús de Nazaret es necesario que él crezca, pero que yo mengüe. (Juan, 3:30), solo que el poeta no inmola ante el altar de otro poeta sino a las ideas colectivas nacidas de la práctica revolucionaria. El autor desaparece ante el collage que se convierte en manifiesto de una generación dispuesta a contestar al terror de la burguesía con terror proletario. Es en Lo que aprendimos en Ayotzinapa donde el autor escribe una poesía no para susurrar al ser amado sino para leer con una computadora al lado necesaria para navegar en internet y captar todas las inmensas referencias a la tradición revolucionaria marxista, es una poesía de ideas, no de emociones, pero no niega las emociones, más bien refuerzan al poema con toda su rabia. Es una poesía de hiperbóreos sacrificios, de lucha antifascista, de clandestinidad, de masas, vanguardias, guerrillas, deseos…

 

Que tus enemigos

mueran gritando sin aire

y que, aquellos a los que amas

siempre perdonen

tu fuga hacia adelante.

 

Es poesía para transformar el mundo. Poesía para iniciar la Guerra Revolucionaria. Poesía para comprender que nos perdimos una oportunidad revolucionaria pero que podemos prepararnos para la siguiente. Como bien deja en claro el poeta:

 

Vayan a la guerra,

y si no encuentran una:

                                           inícienla,

sí hay lucha de clases

existe la posibilidad del

                                           arte;

cada época

tiene su oportunidad

                                       revolucionaria,

 

La poesía de Malaparte es rupturista no solo en sus formas, sino en su capacidad propagandística: comunica verdades desconocidas, conocimiento que modifica la forma en la cual nos comprendemos a nosotros mismos y al mundo. Así, no es casualidad que sus libros sean odiosos no solo para quienes no quieren cambiar al mundo porque se sienten cómodos como parásitos (o aspiran ellos mismos a convertirse en parásitos) sino para quienes no saben absolutamente nada de literatura pero en su arrogancia creen saber al respecto. Su poesía existe para confrontar nuestro impuesto conformismo, no para alentarlo. Al igual que Lenin desde la clandestinidad escribe para enfrentar a los prejuicios más arraigados de la socialdemocracia europea, Malaparte escribe contra la izquierda que ya no aspira sino a la superioridad moral.

 

IV

 

Han pasado 10 años y con ello quedan solo dos opciones para quienes no han roto con el ciclo de movilizaciones considerándolas apenas un error de juventud: reparación del daño o verdad y justicia. Para quienes nos aferramos aun a la verdad y justicia, Aníbal Malaparte hace de este libro un referente ya no solo de la venganza por el pasado sino de la justicia para el futuro.

Malaparte ha dado el paso a escritor sin romper con su pasado comunista, a diferencia de tantos ex anarquistas no se ha reconciliado con la sociedad burguesa, pero el valor del libro no se reduce a su terquedad sino a su capacidad crítica: como Karl Marx antes que él, Aníbal descubre que la crítica no significa el abandono al compromiso político sino su radicalización. Cada parte del poemario-collage en todos sus múltiples aciertos literarios, históricos y filosóficos encarnan una lección de sabernos parte de un instante histórico y no tener más opción que tomar conciencia de ello y buscar un modo de intervenir. El libro en el más salvaje compromiso sartreano no nos permite otra opción que hacernos responsables de lo que somos y pagar el precio por ello.

En resumidas cuentas, creo que la profundidad y la coherencia literaria y revolucionaria de Aníbal Malaparte son más que suficientes para hacer de este libro no solo una de las más acabadas expresiones por los 10 años de la desaparición de los 43 normalistas rurales de Ayotzinapa sino también una carta para los futuros combatientes que vendrán, que oprimidos y explotados habrán de explotar con toda su valentía e inteligencia en la insurrección que ha de venir.

 

Como todas las cosas efímeras

(danza de fuego salvaje)

(regocijo de explosiones en otoño)

me encontraste en inmensas soledades,

entre manuales de guerrilla urbana,

prácticas de tiro e interminables debates

sobre la visión materialista de la Historia;

deja que los débiles,

malogrados y cobardes,

hablen de nosotros,

ya que, al fin y al cabo

somos aquello que ha de venir,

preludio de la venganza por el pasado,

la justicia para el futuro

y el fin de la historia en prosa.

 

 

 

 

 

 

[1] Soy Avendaño. Militante comunista sin partido por el momento, lector de Rousseau, Gramsci y Althusser. Estudiante de Trabajo Social en la Escuela Nacional de Trabajo Social. Señor de las plantas con especialidad en cactus, suculentas y de otras plantas de climas cálidos. Disfruto de toda la obra de Franco Battiato (lo shippeo con Raffaella Carrà). Amo a Banda Bassotti como buen chairo comunista que fue a la Escuelita Zapatista. Ciclista sin bicicleta. Tenía mi propio fanzine. Tengo una biblioteca de poco más de 300 libros usados, pero siempre releo los mismos 15. Le podría confiar mi vida al carbón activado. Colecciono datos curiosos, aunque no recuerdo ninguno en este momento. Me gusta cocinar y la astronomía, elijo creer que hay vida allá afuera, pero jamás podremos contactarnos, desgraciadamente, pero por suerte. Instagram: @ alexeikalashnikov