Translate,translator,traducteur,Übersetzer, traduttore,tradutor,переводчик

Mostrando entradas con la etiqueta Inmigración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inmigración. Mostrar todas las entradas

viernes, agosto 08, 2025

Cuando los bañistas se convierten en frontera en las costas de Granada

 

Tuve que ver las imágenes dos veces para entender lo que sucedía

El pasado domingo, en la playa del Sotillo, en Castell de Ferro (Granada), un grupo de bañistas corría entre sombrillas y toallas, no para auxiliar a personas recién llegadas por mar sino para perseguir, reducir y retener violentamente a varios migrantes exhaustos. 

Los justicieros eran personas normales y corrientes, que estaban veraneando. Ciudadanía cuyo uniforme era un bañador y unas chanclas que, sin ningún pudor, se arrojó el papel de frontera. 

Con una escena como esta, la pregunta que nos interpela es ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Qué ha pasado para que los penúltimos persigan a los últimos?.

Castell de Ferro no es una zona exclusiva, ni un resort de lujo. Es un pueblo costero tranquilo, elegido en vacaciones tradicionalmente por familias trabajadoras y gente modelica.

Es una costa popular, donde muchas personas veranean después de un año duro, con recursos justos y muchas renuncias. Personas precarizadas, que sufren la crisis de la vivienda, las dificultades de acceder a la sanidad y educación pública y que con mucho esfuerzo llegan como pueden a fin de mes, mientras ven como las grandes empresas publican cada año mejores resultados a costa de que sus salarios sigan estancados.

Por eso, la escena es aún más dura. Que esas mismas personas, hijas de la periferia social, se sientan legitimadas para actuar como agentes del control migratorio, como si la única forma de defender su lugar en el mundo fuera reducir al que está aún más abajo, es resultado de una quiebra social y moral muy profunda Pierre Bourdieu lo explicó con claridad: cuando el poder simbólico triunfa, los dominados adoptan la mirada del dominador. 

Y en este caso, el relato de la ultraderecha ha conseguido que parte de la ciudadanía ponga su desafección, su frustración y su rabia en la dirección equivocada. 

En lugar de señalar a los responsables reales de su precariedad —las élites políticas y económicas que quieren recortar sus derechos—, persiguen al que huye del hambre, del despojo, de la violencia, porque ha sido señalado intencionadamente, como una amenaza.

Pero volviendo a la escena de la playa,  lo más preocupante, no es solo lo que hicieron aquellos veraneantes, sino el porqué lo hicieron. Como si fuera su deber. Como si la solidaridad fuera una traición y perseguir al migrante una obligación.

Lo más triste de todo, es que muchas de esas personas que se sintieron en la obligación moral de perseguir a los migrantes ‘por el bien de nuestra sociedad’, probablemente no mueven un dedo cuando ven a una persona tirada en la calle,  cuando saben que hay un vecino sin recursos que va a ser desahuciado, o tampoco se inmutan ante el asesinato de más de 60.000 personas en el genocidio que se está cometiendo impunemente en Gaza. Pero corren —literalmente corren— para detener a alguien que acaba de salir del agua y que está a punto de desfallecer. 

El discurso del odio ha conseguido que las fronteras ya no sean solo líneas geográficas: se han instalado en las ideas, en las miradas, en los gestos cotidianos. En Castell de Ferro, la playa se convirtió en frontera. Y la frontera estaba en la mente de quienes actuaron con violencia para evitar que las personas que bajaban de la patera pudieran pisar un lugar seguro.

El éxito de la ultraderecha es haber diseñado una ingeniería del odio, que transforma el malestar social en xenofobia. De este modo evita que los de abajo se organicen para resistir y luchar juntos, enfrentándoles entre sí.

Pero hay otra mayoría: la que no corre tras nadie, la que representa la voz que en el video grita:  “¡Dejad al chiquillo!”

Porque cada acto de indiferencia o violencia contra los más vulnerables, pone en juego nuestra capacidad de convivir, y nuestra capacidad colectiva de sostener la dignidad humana como principio político

Esa voz no solo rompe el consenso del miedo. Nos recuerda que otra ética es posible. Alguien que ve al migrante como persona. Que no se deja arrastrar por el odio. Que elige ser solidaria antes que ser justiciera. Y esa es la esperanza en la que debemos aferrarnos.

Pero también es una alerta. Una invitación a rebelarse. A reconstruir el tejido común. A no aceptar que se persiga a un joven en la playa con la misma facilidad con la que se ignora a quien agoniza en la calle. 

Es un grito de justicia social que exclama con desesperanza “¡Dejad al chiquillo!”

Lo que ocurrió este fin de semana en esa playa de Granada no es una anécdota. 

Es un espejo que muestra hasta qué punto el relato de la exclusión ha calado. 

Pero también es una alerta. Una invitación a rebelarse. A reconstruir el tejido común. A no aceptar que se persiga a un joven en la playa con la misma facilidad con la que se ignora a quien agoniza en la calle.

Porque cada acto de indiferencia o violencia contra los más vulnerables, pone en juego nuestra capacidad de convivir, y nuestra capacidad colectiva de sostener la dignidad humana como principio político.

Estrella Galán es eurodiputada por Sumar.

sábado, mayo 19, 2007

Elche:solidaridad con los inmigrantes

El MUP-Republicanos-Elche juega un partido de fútbol con el colectivo de inmigrantes

El pasado domingo por la tarde militantes del MUP Republicanos jugaron un partido de fútbol con colectivos de inmigrantes en el Polideportivo del Plà. El partido estuvo organizado por la asociación de latinoamericanos Eloy Alfaro.
Este partido de fútbol jugado es un símbolo de la cooperación y el trabajo común que esta organización viene realizando desde siempre junto a los inmigrantes.


El MUP-Republicanos trabaja codo con codo con las organizaciones de inmigrantes, compartiendo sede (Ateneu Popular) con alguna de ellas. Del mismo modo, el MUP-R está integrado por compañeros y compañeras inmigrantes, alguno de los cuales son destacados dirigentes del colectivo inmigrante en Elche. Por ello, una de las principales reivindicaciones del MUP-R es el reconocimiento pleno de los derechos de los inmigrantes, que pueden ser explotados como mano de obra barata, pero no tienen derecho a votar o a ser candidatos en las listas electorales.





De esta forma, el MUP-R reivindica que los inmigrantes sean considerados ciudadanos de pleno derecho. Hay que recordar que los inmigrantes suelen asumir los trabajos más duros y peor pagados, como está ocurriendo con el servicio doméstico o la construcción, y que en la mayoría de las ocasiones no se corresponden a su nivel de calificación. Al mismo tiempo, son utilizados como excusa (al igual que otros colectivos, como los jóvenes y las mujeres, para bajar los salarios y endurecer todavía más los niveles de explotación) por lo que es necesaria la unidad en la lucha de todos los trabajadores.





¡¡¡Nativa o extranjera, la misma clase obrera!!!
mup.republicans@gmail.com

http://www.mup-republicanos.tk

lunes, febrero 12, 2007

Petición de asociaciones de descendientes

CARTA ABIERTA A LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS Y A LA DIRECCIÓN GENERAL DE EMIGRACIÓN SOBRE LA NACIONALIDAD DE LOS HIJOS DE EXILIADOS


La Directora General de Ordenación Normativa e Informes de la Dirección General de Emigración ha declarado recientemente a la prensa, refiriéndose a la Disposición adicional aprobada recientemente del Estatuto de la Ciudadanía española en el Exterior que en breve "podrán optar a la nacionalidad española aquellos cuyo padre o madre sea español, con independencia de si ha nacido dentro o fuera del país".

Esto abrirá dos vías: la de aquellos que nacieron en España y tuvieron hijos en el extranjero, o bien quienes ya nacieron fuera, pero cuyos progenitores (los abuelos de los actuales beneficiarios de esta reforma) sí son españoles. Esta reforma legislativa ampliará, y mucho, las posibilidades de quienes deseen retornar. A CONTINUACIÓN ACLARÓ: "Eso sí, es importante que esta cadena generacional no se haya roto".


La última reforma del Código Civil llevada a cabo, durante el Gobierno del Partido Popular, aprobó en su Artículo 20 que "Tienen derecho a optar por la nacionalidad española: Aquellas (personas) cuyo padre o madre hubiera sido originariamente español y nacido en España".


Esta disposición ha permitido que los hijos de exiliados españoles naturalizados en los países de acogida pudieran optar a la nacionalidad, pero no resolvió el principio moral y legal de la recuperación o devolución de la nacionalidad de origen, a la que tenemos derecho, como hijos de españoles nacidos en el extranjero, que perdimos por causas extraordinarias o de fuerza mayor como fue la derrota militar, y no moral, del Gobierno legítimo y constitucional de la II República española frente a la rebelión de unos militares, apoyados por Hitler y Mussolini, que se llamaban a si mismos fascistas.


El nuevo Estatuto de la Ciudadanía española en el Exterior mediante la Ley 40/2006, de 14 de diciembre, al que alude Doña Rosa Isabel Rodríguez, incluye una disposición adicional, la Segunda, que establece que "El Gobierno en el plazo de seis meses desde la entrada en vigor de esta Ley promoverá una regulación del acceso a la nacionalidad de los descendientes de españoles y españolas que establezca las condiciones para que puedan optar por la nacionalidad española, siempre que su padre o madre haya sido español de origen, con independencia del lugar y de la fecha de nacimiento de cualquiera de ellos."


Por lo tanto ni el Estatuto citado ni las enmiendas presentadas hasta el momento por los grupos parlamentarios al proyecto de ley sobre Memoria Histórica presentado por el Ejecutivo resuelve nuestra situación ni la de nuestros hijos.


De acuerdo con la ley, no somos españoles de origen, sino por opción, y la "cadena generacional" que menciona la Directora General de Ordenación Normativa "se rompió" en nuestro caso por la acción de unos militares golpistas y la dictadura franquista a las que, por lo visto, sigue dando
valor jurídico el Gobierno socialista español.


No comprendemos las razones por las que las personas encargadas del tema de nacionalidad del Gobierno socialista no miran o estudian los datos que ofrece la historia del Exilio español, o ¿es que no la quieren asumir como propia? .


En la reforma de la Ley mexicana de 1939 que permitió generosamente a los exiliados republicanos adquirir la nacionalidad mexicana y obtener una identidad y protección durante la II Guerra Mundial, se suprimió la renuncia a la nacionalidad de origen, sin duda, a petición de los refugiados españoles -entre los que había numerosos juristas-, ya que el Derecho español, y la - jurisprudencia del Tribunal Supremo de la época determinaban que no se perdía la nacionalidad española por la simple adquisición de otra si no concurría la voluntad expresa de renunciar a la
española.


Los españoles que solicitaban la nacionalidad mexicana debían firmar una declaración, o protesta de adhesión cumpliendo los requisitos de la Fracción VII del art. 21 de la Ley de Nacionalidad y Naturalización cuyo texto era el siguiente: "Por el presente hago formal protesta de adhesión, obediencia y sumisión a las leyes y autoridades de la República Mexicana ; renuncio expresamente a toda protección extraña a dichas leyes y autoridades y a cualquier derecho que los tratados o la Ley Internacional concedan a los extranjeros, comprometiéndome además, de forma expresa, a no invocar frente al Gobierno de la República (de México) ningún derecho inherente a la nacionalidad Española de origen.


Bajo protesta de decir verdad manifiesto que no tengo ningún título de nobleza a que renunciar, pero suponiendo que sin mi conocimiento tuviere derecho a alguno, desde ahora hago formal renuncia al mismo, sea cual fuere su origen."


La disposición legal no prohibía mantener la nacionalidad de origen, aunque tampoco establecía el derecho de reciprocidad y, por lo tanto, el republicano español que se naturalizaba no perdía ante la República española su nacionalidad de origen, pero en ningún caso podía invocar frente al Gobierno de México ningún derecho inherente a la nacionalidad de origen.


Nuestros padres no renunciaron a la nacionalidad española y si se naturalizaron mexicanos, franceses, venezolanos, etc. lo hicieron por unas causas extraordinarias o por "fuerza mayor", principio jurídico de valor universal que debe respetar el legislativo español. Tampoco registraron a sus hijos menores de edad en los consulados franquistas porque esta acción hubiera significado el reconocimiento del régimen dictatorial que con su exilio denunciaban.


Además en los años en los que nacieron sus hijos, las Naciones Unidas habían condenado, mediante dos Resoluciones, el gobierno de Franco y pedido a los Estados signatarios de su carta fundacional que rompieran relaciones diplomáticas con el régimen. Estas son las razones por las que, en nuestro caso se rompió la "cadena generacional" que nos impide recuperar la nacionalidad de origen.


Los deportados españoles en Mauthausen fueron definidos como apátridas por el régimen franquista y por el nazi (triangulo violeta). Francia les ofreció posteriormente la nacionalidad. Todos los años el Congreso de los Diputados les rinde homenaje con motivo del Día del Holocausto. Sin embargo sus descendientes no pueden tampoco recuperar la nacionalidad
española de origen y son por tanto, como bajo el franquismo y el nazismo, considerados apátridas de España porque según el gobierno español se rompió la línea generacional. Se trata de una enorme contradicción difícil de justificar para un socialista o un demócrata.


Sería un honor para los diputados españoles restituir la nacionalidad española de origen a los descendientes de aquellos luchadores de la Libertad en España y en Europa. Hay circunstancias en las que la indisciplina o el desobedecimiento están justificadas y son justas. Sólo la justicia, la razón y el corazón deben guiar las decisiones de los representantes de la soberanía popular. Si no fuera el caso, parecería indecente seguir rindiendo homenaje a los deportados españoles en el
recinto del Congreso de los Diputados.


Pedimos por tanto, y especialmente al Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados, que asuma esta parte de su historia en España y en el Exilio e incluya la recuperación de la nacionalidad española de origen en el Proyecto de Ley por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la Dictadura.



ASOCIACIÓN DE DESCENDIENTES DEL EXILIO ESPAÑOL.
Madrid, 4 de febrero 2007



Os pedimos el reenvío de esta Carta Abierta a Presidencia de Gobierno, al Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales y al portavoz del Grupo Socialista, diciendo en el título del mensaje "Apoyo la Carta abierta sobre nacionalidad de origen de los hijos de exiliados españoles". Correos electrónicos:
jlrzapatero(@)presidencia.gob.es
portal.Presidencia(@)mpr.es
gabinete(@)presidencia.gob.es
ministro(@)mtas.es
diego.lgarrido(@)diputado.congreso.es

miércoles, diciembre 27, 2006

El Ejercito Profesional y los inmigrantes

El 37% de los reclutados este año son extranjeros
La profesionalización del ejército español se sostiene sobre los trabajadores inmigrantes

Sonsoles Zubeldia
El Correo Digital

Si el proceso de profesionalización de las Fuerzas Armadas no se ha desplomado ya hace unos años es gracias al aporte personal precisamente de los colectivos víctimas del sistema que las Fuerzas Armadas sostienen con la ultima ratio de las armas. Excluidos del sistema educativo en situación de precariedad, mujeres y, cada vez más, inmigrantes, son los objetivos preferentes de la agresiva y omnipresente propaganda del Ejército, y deciden meterse en la "boca del lobo" ante las condiciones de un mercado laboral que los discrimina y/o unas leyes racistas que les cierran las puertas. Son las paradojas del sistema de dominación y violencia en el que vivimos...

La muerte del joven soldado Jorge Arnaldo Hernández Seminario en Afganistán el pasado 8 de julio marcó un antes y un después en la historia militar española. Él fue el primer inmigrante alistado en el Ejército que perdía la vida durante una misión en el exterior. Era peruano, como otros 125 que actualmente sirven a una bandera que no es la de su país de origen. Su fallecimiento dejó a la vista una realidad en la que muchos podrían no haber reparado hasta que la noticia saltó a los medios de comunicación.

La presencia de militares extranjeros en el Ejército español es cada vez más notoria. No sólo responde a una mera necesidad de reclutamiento o a la incapacidad del Estado de atraer nuevos soldados nacidos en el país, sino que también es consecuencia directa del fenómeno migratorio que vive la sociedad civil desde hace aproximadamente una década.

Las cifras no hacen sino corroborar que el incremento de efectivos se sucede a buen ritmo. Si en 2005 se alistaron poco más de un millar de foráneos, a mediados de este año casi 5.000 extranjeros habían presentado su solicitud de acceso a las Fuerzas Armadas. El pasado mes de noviembre 1.359 habían firmado ya como militares profesionales de tropa y marinería, lo que supone el 36,7% de las 3.700 plazas que se han cubierto este año, aunque el objetivo inicial era reforzar la milicia española con una ’inyección’ de más de 6.300 soldados antes del 31 de diciembre.

El Ministerio de Defensa pretendía aumentar hasta los 80.000 efectivos los 73.641 que engrosaban la tropa a principios de año. En total, ya son 3.548 los inmigrantes que forman parte del Ejército, por lo que estas últimas incorporaciones elevan al 4,6% la presencia total de extranjeros entre los 77.352 profesionales castrenses-63.693 hombres y 13.659 mujeres- que nutren hoy el cuerpo en la escala de Tropa y Marinería. El máximo por ley es el 7%.

En su mayoría se trata de ecuatorianos y colombianos-1.528 y 1.326 respectivamente- seguidos muy de lejos por los bolivianos-159-. La mayoría son hombres-2.938- aunque en diez meses el número de mujeres casi se ha duplicado, pasando de 338 a 610. A pesar de que la convocatoria anual es única, hay once ciclos mensuales de selección. Sólo en el primero, se ofertaron 1.263 plazas para inmigrantes y en el actual (el undécimo) han sido 193 más.

En Asturias, en el acuartelammiento Cabo Noval, hay 53 extranjeros que se han alistado al Ejército en los últimos tres años. 28 militares proceden de Ecuador -cinco de ellos son mujeres-, 19 de Colombia, 3 de la República Dominicana, 2 de Venezuela y uno de Uruguay. Ampliación del cupo

Desde que en 2002 el entonces titular de Defensa, Federico Trillo, abriese las puertas del las Fuerzas Armadas a los ’no nacionales’ con un cupo máximo de 2%, éste se ha ido ampliando tímidamente mientras las mejoras en las condiciones laborales de los efectivos iban haciéndose patentes. Además de elevar hace dos años la cota máxima al 7% de presencia en la plantilla, el ex ministro José Bono también impulsó la mayor subida salarial a los soldados de la historia reciente-un 18,6% para el personal en activo y un 5,8% para el de reserva a aplicar paulatinamente hasta 2008- por medio de la nueva ley de Tropa y Marinería, aprobada el pasado mes de abril. Ahora ganan unos 13.400 euros brutos al año, cuantía que puede variar en función del destino que les sea asignado.

«Con la nueva normativa hemos notado un incremento importante en el número de extranjeros interesados en ingresar en el Ejército. No hay duda de que les ofrece mejores perspectivas de futuro», razonan fuentes de Defensa. Pero la estabilidad económica que puede aportar pertenecer a las Fuerzas Armadas no es la única razón que explica su interés por convertirse en profesionales castrenses. La vocación, la obtención de la nacionalidad española y la tradición familiar también juegan un papel importante en esta decisión. Compromiso de 6 años

Los requisitos exigidos a los extranjeros son los mismos que a los ’nacionales’, salvo que además deben contar con un permiso de residencia permanente o temporal. La nueva ley también amplió el compromiso del colectivo hasta los 6 años. Una vez cumplidos, y si han solicitado la nacionalidad española, pueden ampliarlo hasta un máximo de tres. Adquirir la ciudadanía es condición ’sine qua non’ para poder firmar un contrato de larga duración y acceder a las escalas de suboficiales y oficiales.

Un punto importante es que los reclutas de origen latinoamericano o ecuatoguineano -los únicos que pueden acceder a las Fuerzas Armadas españolas por razones culturales, históricas y lingüísticas- han logrado introducirse ya en casi todas las unidades de los tres ejércitos dejando atrás la restricción que les obligaba a ejercer en las más duras -llamadas ’de choque’- como la Brigada Paracaidista, la Legión, el Tercio de la Armada y el Escuadrón de Zapadores Paracaidistas. En el de Tierra suponen el 3,8% del total, en la Armada el 0,7% y en el Ejército del Aire representan el 0,1%. La Brigada Paracaidista, con un 30% de extranjeros, es la unidad de combate con más foráneos.

Información relacionada:

- Si vas al ejército, no olvides llevar una flor en tu pelo (y un tanga)
- La guerra silenciosa (Carmen Iniesta): análisis crítico sobre las campañas de reclutamiento
- La profesionalización del ejército: el fracaso de nunca acabar