Translate,translator,traducteur,Übersetzer, traduttore,tradutor,переводчик

martes, enero 13, 2026

Video: Masivas manifestaciones pro-gubernamentales en Irán.

Millones de iraníes han salido hoy nuevamente a las calles en multitudinarias manifestaciones pro-gubernamentales, rechazando las intentonas desestabilizadoras de los grupos alborotadores armados alineados con las potencias imperiales y la entidad sionista "Israel", no pocos de ellos directamente enlazados con el Mossad y las agencias de inteligencia OccidentalesEn la República Islámica de Irán se ha desplegado los últimos días una nueva operación de "cambio de régimen" por medio de una "revolución de colores", es decir una aparente protesta social que en verdad está fuertemente comandada por agentes externos y de inteligencia. En esta ocasión además se pretende instalar desde fuera al hijo del Sha, títere de las potencias occidentales, régimen derrocado por la Revolución Islámica de 1979. Incluso en sus manifestaciones y actos flamean la bandera de la antigua monarquía iraní junto a la de la entidad Sionista "Israel". Más claro imposible.
Fuente del video: In Context

Sobre las protestas en Irán

 Red Planeta

Una vez más, cuando se producen este tipo de sucesos trascendentales en la política internacional, queda al descubierto la enorme bancarrota política e ideológica del movimiento comunista internacional, que, con una actitud antidialéctica, se deja llevar por las dinámicas tóxicas e inmediatistas de las redes sociales. La hipérbole, el seguidismo y el conspiracionismo acaban siendo la tónica general de la mayoría de las publicaciones sobre las protestas de Irán. ¿Qué ha sido de la idea de entender y ver la realidad como un todo interconectado, en perpetuo movimiento y cambio, impulsado por contradicciones internas? ¿Acaso un proceso revolucionario, un estallido social o una revolución de colores no es la más clara ejemplificación de un movimiento en un punto de inflexión entre el mantenimiento y el cambio? Es precisamente en este punto de inflexión donde entran en conflicto las legítimas reivindicaciones populares y la agresiva estrategia de cambio orquestada desde el exterior. Entender de otra manera lo que sucede en Irán (como en muchos otros países, cuyo debate siempre parece estar determinado por la agenda occidental) implica caer en absolutos a menudo idealizados y subjetivizados que reafirman el pensamiento y la percepción de cada uno.
De nuevo nos encontramos ante el eterno dilema de si se trata de una serie de protestas que paulatinamente se convierten en un estallido social y popular legítimo o si es una revolución de colores organizada por los enemigos del Estado iraní y, debido a las alianzas y bandos existentes actualmente, un nuevo intento de EE. UU. y el sionismo internacional para derrocar el gobierno iraní y colocar en el poder a un títere prooccidental y prosionista como Reza Pahlavi (https://www.resumenlatinoamericano.org/.../iran-detras.../). Negar que existen condiciones objetivas para el descontento en Irán es caer en el idealismo. Las protestas comenzaron con un marcado carácter economicista: inflación, carestía de la vida y cierre de negocios. Estas son reivindicaciones justas y legítimas de la clase trabajadora iraní. Sin embargo, no podemos detenernos ahí. Debemos preguntarnos: ¿cuál es la causa de esta asfixia económica? Si bien existen factores endógenos y contradicciones de clase dentro de la República Islámica, es deshonesto ignorar que la economía iraní está sometida a un brutal asedio por parte de las sanciones occidentales, diseñadas precisamente para ahogar al país y provocar descontento social. Ese descontento, que ha dado paso a las protestas de carácter economicista, ha escalado rápidamente por todo el país, donde el carácter político se está anteponiendo al económico inicial.
¿Cómo escala una protesta económica legítima hasta convertirse en un desafío político total que exige el derrocamiento del Estado? ¿Ha sido acaso una vanguardia proletaria, siguiendo los consejos revolucionarios de Lenin en el Qué hacer, la que ha insuflado la conciencia revolucionaria al pueblo trabajador iraní y le ha permitido trascender el economicismo y adoptar una actitud política consciente para derrocar el gobierno iraní? No, no hay una vanguardia comunista dirigiendo a estas masas. La escalada es más que evidente, pero rara vez la gente se pregunta cómo se producen estas escaladas, sobre todo en los países no alineados o no supeditados a los intereses occidentales, estadounidenses o sionistas. La mayoría de los países del mundo experimentan protestas y huelgas económicas, e incluso importantes estallidos sociales, pero ¿por qué todas estas protestas no llegan al punto de derrocar al régimen occidental o prooccidental de turno? Estas escaladas se producen en los países no alineados con los intereses del centro imperialista y no es por la existencia de una vanguardia proletaria revolucionaria, sino por la aplicación de los consejos de Gene Sharp, artífice intelectual de las numerosas revoluciones de colores que se han producido en distintos países del mundo, así como de la guerra híbrida (https://democraciasur.com/.../gene-sharp-el-estratega-de.../) . La súbita politización de las protestas, la homogeneidad de los eslóganes, la rápida escalada violenta y el apoyo mediático sincronizado de Occidente no son casualidad. Son la prueba de que las grietas legítimas de la sociedad iraní están siendo infiltradas y ensanchadas por agentes exógenos. Además, se utilizan narrativas exotéricas diseñadas
para el consumo occidental y la generación de consenso (la cuestión del velo, la teocracia islamista, el peligro existencial para los judíos), que no son más que recursos narrativos necesarios para generar este consenso antiiraní y justificar el derrocamiento de la República Islámica, ya sea mediante una insurrección orquestada desde el exterior o una intervención.
No se trata de liberar a la mujer iraní ni al obrero, sino de utilizar sus arquetipos como arietes para derribar un Estado.
Pasar de las reivindicaciones económicas, totalmente legítimas, como han admitido las propias autoridades iraníes (https://agenciaajn.com/.../la-policia-irani-dice...) (https://www.rfi.fr/.../20251230-ir%C3%A1n-el-presidente...), al desafío político abierto contra el Estado iraní forma parte de la vieja estrategia imperialista estadounidense y sionista, recogida incluso en el artículo “¿Qué camino hacia Persia? Opciones para una nueva estrategia estadounidense hacia Irán” (https://www.brookings.edu/.../2016/06/06_iran_strategy.pdf) en el que se expone claramente la estrategia política a seguir para acabar con la República Islámica de Irán, estrategia que, en los últimos años, han intentado poner en práctica por todos los medios injerencistas, sin éxito. Obviar la mano invisible (cada vez menos invisible) de EE. UU. e Israel en estos sucesos es faltar a la verdad, ya sea por una actitud prodemocrática occidental o ultrarrevolucionaria que predica la revolución porque es lo comunistamente correcto, sin pararse a pensar qué consecuencias acarrea dicha prédica. En la actual situación, no se va a materializar en una revolución, sino en una mayor hegemonía sionista
en toda la región. En este momento, predicar la revolución o utilizar una fraseología revolucionaria no acerca el socialismo a Irán, sino que acerca a Reza Pahlavi a la jefatura del Estado.
Esto no implica que todos los manifestantes iraníes sean agentes del Mossad o de la CIA, sino que, precisamente, lo que caracteriza a las revoluciones de colores es el inicio legítimo de las protestas, la inserción de elementos subversivos que pretenden darles una dirección política consciente y la instrumentalización y conversión de las protestas en un desafío al Estado. En este punto de inflexión entre el mantenimiento y el cambio entran en disputa distintas fuerzas: las legítimas y populares, que buscan mejoras legítimas, y las ajenas, insertadas desde el exterior, que persiguen el derrocamiento directo del orden establecido. Aunque parezca “increíble”, se pueden señalar las deficiencias de la República Islámica de Irán y aceptar las reivindicaciones del pueblo trabajador iraní sin justificar la injerencia e
incluso la posible intervención extranjera en el país, como ha estado valorando Trump. También se pueden condenar los intentos desestabilizadores de las hasta ahora células durmientes en Irán sin por ello afirmar que todos los manifestantes iraníes son agentes de la CIA y del Mossad. Y, aunque parezca “sorprendente”, se puede mantener una actitud antiimperialista sin caer en el seguidismo para con el gobierno de Irán, pero teniendo en cuenta las nefastas consecuencias que podría tener su derrocamiento.
¿Cuáles son esas consecuencias? La República Islámica de Irán es, desde hace muchos años, el corazón del Eje de la Resistencia, que está en guerra con el centro del sionismo, es decir, el Estado de Israel. Hoy en día, el derrocamiento prooccidental y sionista del gobierno iraní, que es lo que pasaría si las protestas culminaran en una insurrección o intervención militar, supondría la derrota total de la lucha antisionista en el mundo árabe y, tal vez, la victoria definitiva del sionismo sobre Palestina. Se habla mucho del islamismo, pero han sido precisamente Irán y las fuerzas alineadas con este país las que han combatido a las fuerzas reaccionarias takfiríes aupadas por el imperialismo estadounidense y el sionismo. Por tanto, su caída supondría el auge de estas mismas fuerzas y su uso para disciplinar, a través del terrorismo, a los países europeos o cualquier otro país que se atreva a cuestionar las directrices yanqui-sionistas. Se debe reflexionar sobre todas estas consecuencias que tendría el derrocamiento del gobierno de Irán, ya que, en las actuales condiciones nacionales e internacionales, no surgirá una república socialista obrera. Vendrá un régimen clientelar prosionista y servil con EE. UU


viernes, enero 09, 2026

Video:Concentracion de la plataforma Bolivariana de Cadiz

 Intervención de Pepe Barroso,publicado por

insurgente.


Sara Plaza: “No debemos depositar la responsabilidad de los cuidados en las empresas privadas”


La periodista de ‘El Salto’ coordina el libro ‘Trabajadoras del Servicio de Atención a Domicilio. Las riders de los cuidados’, un volumen que mezcla el relato humano con una radiografía implacable del sector.

La periodista Sara Plaza Casares. ÁLVARO MINGUITO

«Nacemos dependientes y morimos dependientes», afirma Isabel Calvo, trabajadora del Servicio de Atención a Domicilio (SAD) en Madrid. Lleva 18 años dedicada «en cuerpo y alma a los cuidados», uno de los trabajos más duros que existen. Las condiciones son tan exigentes que muchas trabajadoras acaban incapacitadas, pero sin que se les reconozca el origen laboral de sus dolencias. Asean, alimentan y acompañan a personas dependientes, a las que la mayoría de las veces tienen que mover sin la ayuda de una grúa. Sufren lesiones continuas y a veces atienden hasta a siete personas al día en jornadas partidas y con desplazamientos interminables. Su sector está feminizado, precarizado y subcontratado. Como servicio público que es, una vez estuvo gestionado por ayuntamientos y comunidades autónomas, pero lo normal hoy es que este servicio esté en manos de empresas privadas. Grandes corporaciones han encontrado en la mercantilización de los cuidados un negocio redondo. Ganan contratos públicos tirando los precios por los suelos. Las damnificadas son las trabajadoras, que llevan años protagonizando una historia de compañerismo y lucha sindical con todo en contra. Cerca de ellas ha estado Sara Plaza Casares, que coordina el libro Trabajadoras del Servicio de Atención a Domicilio. Las ‘riders’ de los cuidadoseditado por Libros de la Catarata y CGT, el sindicato que más se ha implicado en la reivindicación de sus derechos laborales. Plaza, periodista de El Salto especializada en sanidad y feminismo, ha acompañado a estas mujeres y ha recopilado sus historias en un volumen que mezcla el relato humano con una radiografía implacable del sector.

¿Cómo acabó usted en una reunión sindical con estas trabajadoras y por qué se ha implicado tanto?


Todo empezó antes de la pandemia, en una reunión informal entre colegas, aquella fue la primera vez que oí hablar de este servicio. Alguien dijo que el SAD era «el futuro». Y yo me pregunté: «¿Cómo es que el SAD es el futuro y yo no me he enterado? ¿Qué es el SAD?». Me explicaron lo que era la atención domiciliaria y la relevancia que iba a tener en una sociedad con un alto índice de personas mayores. Ahí es cuando empiezo a darme cuenta de su importancia. Si queremos abolir el sistema de macrorresidencias, cuyos servicios están muy pauperizados, la comida es insuficiente, falta plantilla y muchas están en manos de fondos de inversión, la respuesta es el SAD. Si queremos avanzar hacia unos cuidados personalizados, este servicio es primordial. Siempre que una persona desee acabar sus días en su casa, habría que respetar este deseo. Cuando entendí eso, empecé a seguir a las trabajadoras en sus movilizaciones, porque son mujeres muy activas. Recuerdo que en 2019 vinieron a Madrid trabajadoras de toda España para manifestarse pidiendo mejoras laborales. Luego empecé a colaborar con un programa que produce CGT, que se llama Al lío, y en uno de ellos se habló del SAD y acudieron tres trabajadoras. Cuando acabó la grabación y se apagaron las cámaras, comenzó lo realmente importante. Empezaron a hablar de sus vivencias, de las situaciones que atraviesan cada día. Algunas de ellas tenían sus relatos por escrito. Ahí nació la idea de armar un libro con ellos.

Pero el libro también es en parte un ensayo sobre el SAD.

Sí, porque yo entendía que estas vivencias tenían que ir acompañadas de un contexto. Si sales a la calle y preguntas a la gente, muy pocas personas saben lo que es el SAD. Había que explicarlo bien y señalar cuál es su situación actual. Esto ha sido una tarea muy ardua porque apenas hay investigaciones o estudios académicos sobre el tema. Y, además del contexto, entendí que el libro debería dar herramientas a estas trabajadoras para mejorar sus condiciones laborales. Y la mejor herramienta era contar ejemplos de su lucha. Este es un libro muy enfocado en eso, en sus movilizaciones, que además han estado muy invisibilizadas.

Cierto. Cuando otros trabajadores montan campamentos obtienen bastantes minutos de telediario. No recuerdo que haya pasado lo mismo con estas mujeres.

Es que no ha pasado, o ha pasado de forma muy esporádica. Este tipo de información, cuando la ha habido, ha aparecido en un ámbito muy local. Por ejemplo, el campamento que las trabajadoras del SAD montaron delante del palacio de San Telmo, en Sevilla, apenas tuvo repercusión nacional. Y estuvieron casi un mes allí plantadas.

Oficialmente, los poderes públicos apuestan por reducir las plazas residenciales para dar más atención a domicilio. ¿Nos lo podemos creer?

Ese es el discurso, efectivamente. Dicen que tienen esa estrategia. En esa línea, dicen también que las residencias que van a construir serán más pequeñas para que los cuidados sean más personalizados. La realidad nos demuestra todo lo contrario. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, hay proyectadas una barbaridad de macrorresidencias. Ellos dicen que no, que tienen menos plazas, pero siguen siendo enormes. Al mismo tiempo, el SAD no se revaloriza. Las personas dependientes que consiguen acceder a él lo hacen por muy poco tiempo: dos horas, una hora, incluso media hora al día. Imagine lo que es eso. Hay compromisos, sí, pero no se están materializando.


En su libro nombra a Ferrovial como una de las grandes empresas que están haciendo negocio con el SAD. ¿Qué otras empresas hay que pujen por estos contratos públicos?

Hay varias compañías procedentes de la construcción. Cuando estalló la burbuja inmobiliaria, diversificaron sus intereses y se focalizaron en los cuidados porque era un sector que daba dinerito público. Se fijaron tanto en las residencias como en el SAD. Ahí tenemos a empresas que, con otros nombres, derivan de Ferrovial o de ACS. Y, por otro lado, tenemos a fondos de inversión. En este apartado destaca DomusVi, que actualmente es el principal operador privado de residencias en España.

¿Y eso qué implica?

Bueno, ya lo hemos visto en otros sectores, como el de la sanidad. El SAD nació con una vocación municipalista. Era un servicio que prestaban originalmente los ayuntamientos. A veces se usaban pequeñas empresas cooperativas o fundaciones u oenegés, entidades que no tenían un ánimo de lucro exacerbado. Pero la Ley de Dependencia [aprobada en 2006 por el gobierno de Zapatero] dejaba una pequeña ventana a la colaboración público-privada si los ayuntamientos o las comunidades autónomas no podían prestar ese servicio. Esta pequeña ventana se ha convertido, en las comunidades gobernadas por el Partido Popular, en una puerta enorme abierta de par en par. Lo que se pensó como algo excepcional ahora es la norma.

Y eso, claro, afecta a las trabajadoras.

Por supuesto. El servicio se ha precarizado enormemente. Yo tengo documentados casos de trabajadoras que cobraban 1.800 euros y que ahora ganan 800. Cuando trabajaban para pequeñas cooperativas tenían sus locales, un lugar para reunirse y para contactar con la coordinadora. Si tenían algún problema, siempre había alguien con quien hablar. Ahora sólo tienen un número de teléfono, y no siempre está operativo. Están terriblemente expuestas.

Además, es un trabajo muy duro. Muchas acaban incapacitadas.

Sí, uno de sus principales problemas son las enfermedades laborales asociadas a los cuidados. Acuden a hogares en los que a menudo tienen que levantar a una persona que está inmovilizada y que no cuenta con una cama articulada. Levantarlas a pulso les provoca todo tipo de enfermedades musculoesqueléticas, incluida la rotura de vértebras. Hay otras relacionadas con la limpieza, como son la bursitis en el manguito rotador o la tendinitis. Estas dolencias no suelen estar reconocidas como enfermedades laborales. Cuando acuden al médico les dicen: «Es que estás mayor, estás ya muy cascada». O: «Te duele el codo porque te has caído». Pero no le reconocen el origen laboral de la dolencia. El listado de enfermedades laborales está muy masculinizado. Y las que están asociadas a trabajos muy feminizados no se las reconoce como enfermedades profesionales.

Las trabajadoras también aspiran a que su trabajo se reconozca como especialmente penoso y puedan acceder a la jubilación anticipada. ¿Avanza este tema?

Siguen luchando. En ese aspecto no han logrado muchos avances, pero sí en otros ámbitos. Por ejemplo, han luchado mucho por que se creara un reglamento de riesgos laborales. Hasta el día de hoy no existía, pero consiguieron un compromiso por parte de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para que se creara. Las mujeres acudían a los domicilios expuestas a todo tipo de riesgos. Ahora sus empleadores deben visitar estos hogares, hacer una valoración e intentar mitigar estos riesgos. Si no hay una cama adaptada, pues debe hacerse todo lo posible por conseguirla. O si la persona dependiente no cabe en una ducha, hay que plantear una reforma. La patronal del SAD ha recurrido este real decreto. Una de las excusas para negarse a cumplirlo es que el domicilio es inviolable y que no pueden acceder a él. Las trabajadoras dicen que igual que entra en casa el revisor de la luz o del gas, pues que también se entre para ver las condiciones en las que se realiza su trabajo. A día de hoy, ellas están trabajando en la más absoluta oscuridad de la inspección laboral.

Cuando se enfrentan a algún tipo de enfrentamiento violento o de acoso sexual, ¿las empresas tienen un protocolo para actuar? ¿Hay alguien que acuda en su auxilio?

No. De hecho, no pueden abandonar el domicilio. Lo único que tienen es un número de teléfono. Les dicen que salgan al descansillo y que llamen, pero unas veces responden a su llamada y otras no. La respuesta suele ser: «Vete de ahí y mañana mandamos a otra».

Tremendo.

Es tremendo, sí. Y es un tema muy importante porque los informes dicen que casi el 30% de las trabajadoras del SAD ha sufrido acoso sexual. El peor escenario se materializó el pasado verano: una trabajadora fue asesinada en O Porriño por el marido de la mujer a la que cuidaba.

No hablamos sólo de un trabajo especialmente penoso. También es peligroso.

Sí, lo tiene todo.

Sara Plaza

¿Qué es lo que más le ha llamado la atención de estas trabajadoras? Cuando uno lee sus testimonios, transmiten una gran dignidad.

Yo les tengo un enorme respeto. Creo que la tarea que realizan es esencial. Paradójicamente, son ellas las que permiten que la rueda del capitalismo siga girando, a pesar de estar en el último peldaño del escalafón. Su reconocimiento es paupérrimo, pero si ellas no estuvieran ahí para proporcionar cuidados, nadie podría ir a su destino laboral para producir. Tendrían que estar cuidando. Además, admiro profundamente su dignidad y su compromiso. Es un sector muy atomizado. Van de casa en casa y muchas de ellas ni se conocen entre sí. Y a pesar de todo, han conseguido sindicarse, unirse y luchar juntas. Piense que ya están en pie a las 7 de la mañana para llevar a los hijos al colegio, luego van a trabajar a varias casas, vuelven para hacer la comida, salen otra vez a trabajar, vuelven a su hogar para apañar a los niños y aun así, a las 8 de la tarde, tienen fuerzas para salir otra vez e ir a la reunión del sindicato. Me parece admirable.

Pamplona remunicipalizó el SAD con un alcalde de Bildu, pero luego, cuando UPN volvió al poder, intentó modificar aquello creando una empresa pública y contó con el apoyo del PSOE. ¿Tiene el PSOE una postura clara respecto al SAD?

Lo que tiene el PSOE es una postura clara sobre eso que llamamos «colaboración público-privada». Hay que recordar que el PSOE votó a favor de la ley 15/97, que facilita la externalización de los servicios sanitarios, la ley que hoy maldecimos por lo que hemos visto en el caso Torrejón. Y en su Ley de Dependencia deja la puerta abierta a que estos servicios se suministren por empresas privadas. La socialdemocracia apuesta por la «colaboración público-privada», lo que, sin eufemismos y en resumen, se puede entender por «privatización».

La ley habla de que el SAD lo proporcionarán entidades privadas cuando las instituciones públicas no puedan hacerse cargo. Pero Menorca o Pamplona sí pueden. ¿Por qué otros municipios no? No tiene mucho sentido…

Yo creo que se trata de una forma de camuflaje. Hablas de excepcionalidad, pero en realidad lo que estás diciendo es que es una posibilidad. Y que a veces es la posibilidad más ventajosa.

En el libro usted recoge que el gasto medio por usuario ha pasado de 8.000 euros en 2010 a menos de 6.000 en 2024. A simple vista, uno podría pensar que no es un gran negocio. ¿Por qué tantas empresas pelean por él?

Porque es un negocio que espera crecer exponencialmente en los próximos años. Además, ahora hay una corriente que defiende que los cuidados deben realizarse en casa, por lo que se prevé que cada vez haya más dinero. Lo que tenemos que mirar es cómo se va a gestionar y que esos recursos vayan finalmente a las trabajadoras y a los usuarios, y que no haya intermediarios, que son las grandes empresas, que se apropien del pastel.

Si va a crecer tanto, se necesitarán más personas dedicadas a dar este servicio, ¿no? ¿Cuál es el perfil de estas trabajadoras? ¿Hay mujeres jóvenes entrando a trabajar en el sector?

Pues no. El SAD recae ahora mismo sobre los hombros de mujeres de entre 40 y 50 años. Hay módulos de grado medio que están en alza, son muy demandados. Sabemos que la vejez es un nicho de mercado y de empleo, pero si no mejoran las condiciones laborales, el relevo generacional va a ser materialmente imposible.

El corazón de este libro está en las experiencias de las propias trabajadoras. Todos sus testimonios son muy esclarecedores, pero hay uno que me ha llamado la atención especialmente, el de Montse Burriera, de Madrid. En él cuenta que cada día anota tres cosas buenas que le han pasado con los usuarios. Y son cosas muy pequeñas. Lo ha titulado «Acciones silenciosas que sostienen el mundo».

Sí, Montse estaba en aquel programa de televisión en el que nació la idea de este libro. Nos contó que ella tenía «algo escrito» y que lo quería publicar de alguna manera. Luego resultó que muchas otras habían hecho lo mismo, pero ella fue la que dio el primer paso.

Aparte de sus dificultades laborales, esos relatos hablan de la conexión emocional que tienen estas mujeres con las personas a las que cuidan. No se trata sólo de «te lavo, te cocino, te peino y me voy». Hay mucho más.

Muchísimo más. A mí me impresiona mucho la historia de una mujer mayor que, cuando la trabajadora llega por primera vez a su hogar, le dice: «No hagas nada. Siéntate aquí conmigo y mírame. Hace 15 días que no me mira nadie». Eso, francamente, te parte el alma. Estamos viviendo una crisis de soledad. En este país hay muchísimas personas que están envejeciendo solas y en unas condiciones muy poco dignas. Hay otro testimonio que cuenta la historia de una mujer que se ha pasado tres días sola sentada en una silla, sin cambiar de postura y sin que nadie le cambie el pañal. Eso está sucediendo hoy en día.

Qué menos que pedirle al estado del bienestar que solucione eso.

¡Claro! ¡Qué menos! Una de las cosas que me gusta contar en las presentaciones, y que es básico que se nos meta en la cabeza, es que los cuidados son un servicio público. Igual que salimos a la calle a defender la educación y la sanidad, tenemos que salir para pedir unos cuidados dignos, robustos y públicos. No depositemos esa responsabilidad en empresas privadas.


🧩 Aragón ante el espejo de Extremadura: la unidad que todos dicen querer


La izquierda alternativa mira al 8F entre el ejemplo que funciona y los vetos que bloquean

Spanish Revolution

El 21 de diciembre de 2025 dejó una lección incómoda para la izquierda alternativa. Unidas por Extremadura logró 7 escaños y un 10,25% del voto, el mejor resultado de su historia, en una comunidad con 46 años de autonomía y con una participación mínima histórica del 62,7%. 54.189 personas apostaron por una candidatura unitaria que supo poner programa, territorio y generosidad por delante de las siglas.

Ese resultado ha activado un efecto espejo en otras comunidades. También en Aragón, donde las elecciones autonómicas se celebrarán el 8 de febrero de 2026 tras el adelanto decretado por Jorge Azcón. IU, Podemos y sectores de Sumar coinciden en el diagnóstico: sin unidad, no hay alternativa real al PP ni freno a la extrema derecha. El problema no es el discurso, sino su traducción práctica.

La aritmética aragonesa es clara. IU y Podemos conservan un diputado cada una (junto a Alianza Verde). Movimiento Sumar no tiene representación autonómica, aunque sí presencia política. Y la Chunta Aragonesista, con 3 escaños, es la principal fuerza del espacio a la izquierda del PSOE. Nadie sobra. Nadie manda. Pero no todo está alineado.

La Chunta ha puesto el dedo en la llaga. Defiende una candidatura amplia, sí, pero denuncia “vetos cruzados” y advierte de que Sumar y Podemos deben resolver antes sus diferencias a nivel estatal. Mientras eso no ocurra, no hay unidad real, solo relatos apresurados. La experiencia extremeña demuestra que la suma funciona cuando hay respeto mutuo, cohesión programática y proyecto de país, no cuando se intenta imponer una marca sobre las demás.

Aragón no es un laboratorio electoral. Tiene memoria política, arraigo municipalista y un electorado que castiga las guerras internas. El 8F está demasiado cerca como para repetir errores. La unidad no se proclama. Se construye. Y quien la bloquee tendrá que explicar por qué prefirió el veto a la posibilidad de ganar. 





Declaración del Comité Central del PCP, 15 de diciembre de 2025 15 de diciembre de 2025


El Comité Central del PCP, reunido el 15 de diciembre de 2025, revisó la evolución reciente de la situación nacional y la lucha de masas, las elecciones presidenciales, aspectos de la situación internacional, abordó la intervención y el fortalecimiento del PCP y definió sus prioridades de acción.

I.
Situación nacional

1. La Huelga General del 11 de diciembre, en el desarrollo de la lucha de los trabajadores y del pueblo, marca de manera impresionante la vida nacional.

Su poderosa expresión contribuye decisivamente al rechazo al paquete laboral, al aislamiento político y social del Gobierno, a la denuncia del carácter antisocial de su política y abre la perspectiva de derrotar sus proyectos y su política ampliando el frente social de lucha.

Los recientes desarrollos de la situación nacional ponen en evidencia también un marco político e institucional subordinado al gran capital y sus intereses, en el que se despliega una intensa ofensiva ideológica que difunde concepciones antidemocráticas y busca abrir espacio para una agenda reaccionaria y la intensificación de una política de explotación y ataque a los derechos, que agrava todos y cada uno de los problemas que marcan la vida de los trabajadores y el pueblo, con la negación de las soluciones y respuestas que demanda la situación del país.

2. La reciente aprobación del Presupuesto del Estado para 2026 expresa, tanto en sí mismo como en las decisiones que con él convergen, una clara preferencia por favorecer los intereses del gran capital, promoviendo la devaluación y el desmantelamiento de los servicios públicos, y explotando cada problema para crear nuevas oportunidades de negocio para los grupos económicos.

Esta opción es claramente visible en esta regresión social que el paquete laboral representa estructuralmente en la estrategia de explotación, en el asalto a la Seguridad Social y las pensiones impulsado por decisiones de la Unión Europea, en la destrucción de derechos y en la acentuación de injusticias y desigualdades. Esta opción también está presente en el intento de consumación de la criminal privatización de TAP (la aerolínea portuguesa), en el fomento de la especulación inmobiliaria, ya sea mediante la provisión de recursos o beneficios fiscales, así como en la ofensiva en curso para liquidar el Servicio Nacional de Salud y poner en peligro la educación pública. Y también en el proceso general de destrucción de los servicios públicos y compromiso de las funciones sociales del Estado, que incluye la llamada reforma del Estado, parte del proceso de su reconfiguración para servir a intereses monopolísticos.

En el ámbito político, económico y social, esta ofensiva es impulsada principalmente por el gobierno del PSD/CDS y su agenda regresiva, apoyada por una mayoría que objetivamente considera a Chega e IL como socios y promotores de esta política al servicio del capital monopolista. También se beneficia de la complicidad del PS, que no solo comparte algunas de las principales opciones del PSD y el CDS, sino que también contribuye a las maniobras de disimulación y blanqueo de Chega e IL, como lo demuestra la aprobación del Presupuesto Estatal de 2026. Cabe destacar que el PS, si bien sigue haciendo eco de su papel en la habilitación del Presupuesto, una vez más tiende la mano al PSD y al CDS para manipular la ley electoral para las autoridades locales, un objetivo largamente perseguido por la derecha e incluido en el programa de gobierno.

3. El Comité Central del PCP, denunciando lo que la operación del 25 de noviembre representa como una burda reescritura de la historia y un acto ostentoso de provocación contra abril, subraya que esta operación no puede entenderse al margen de la evolución negativa del marco político e institucional, con todo lo que representa y promueve en términos de resurgimiento de concepciones reaccionarias y fascistas en la vida nacional.

4. La magnitud de la operación reaccionaria y antidemocrática y sus efectos en el atraso que induce en la conciencia de la raíz de los problemas y las soluciones para superarlos se ve contrarrestada por la fuerza para combatirla y resistirla. Esta fuerza se afirma y debe ser dinamizada mediante la intensificación de la lucha de los trabajadores y el pueblo, la intervención y el fortalecimiento del Partido, el fortalecimiento de las organizaciones y movimientos de masas, y la convergencia de demócratas y patriotas: factores capaces de transformar la indispensable resistencia actual en progreso para derrotar esta ofensiva y generar la alternativa necesaria para el país.   

II
Elecciones para Presidente de la República

1. Las elecciones a la Presidencia de la República cobran especial importancia en el actual contexto político e institucional. La candidatura de António Filipe es la garantía más sólida para ejercer un mandato guiado por el cumplimiento de la Constitución de la República, los valores de la Revolución de Abril y la lucha contra la agenda antisocial y antidemocrática que se promueve.

Con amplia aceptación y apoyo en diversos ámbitos, en contraste con los intentos de devaluarla, la candidatura de António Filipe a la Presidencia de la República se consolida como la candidatura de izquierda. La candidatura que afirma el trabajo y los derechos de los trabajadores como temas centrales; que rechaza la sumisión del país al poder económico; que afirma la soberanía nacional y la independencia como condición para el desarrollo del país, en consonancia con los intereses y aspiraciones del pueblo; que defiende la paz y rechaza el militarismo y la guerra; que continúa un inmenso legado de lucha por las libertades y los derechos democráticos y contra el fascismo; que lleva y proyecta los valores de la Revolución de Abril al futuro de Portugal.

2. La realidad está demostrando que la candidatura de António Filipe es necesaria e insustituible, como una candidatura que aborda lo que es importante afirmar en el momento presente, que señala lo que es necesario para el pueblo, que moviliza y une voluntades en torno a lo que es justo y que lidera el cambio que el país necesita.

Una candidatura que se identifique claramente con el pueblo, que defienda los derechos, intereses y aspiraciones de los trabajadores, la juventud y la población, que denuncie y luche contra las injusticias y desigualdades, y que no se alinee con los intereses del gran capital.

El voto a la candidatura de António Filipe es un voto que, en las elecciones y fuera de ellas, expresa la lucha contra la derecha política, la regresión de derechos, los proyectos reaccionarios y antidemocráticos, y la exigencia de un cambio real y de fuerza en la lucha por una vida mejor, por la democracia, por los derechos, por el desarrollo y por la paz.

3. Este es el momento para que todos los que aún dudan, para todos los que están preocupados por el rumbo que está tomando el país, por las decisiones de las clases dominantes y por las crecientes injusticias, para todos los que defienden el proyecto liberador y emancipador de Abril consagrado en la Constitución, actúen por un Portugal con futuro, convergiendo y dando fuerza a la candidatura de António Filipe a la Presidencia de la República.

III
Lucha de masas

1. La lucha de los trabajadores y del pueblo sigue siendo, como siempre lo ha sido, el elemento decisivo para resistir, defender y conquistar derechos, y para lograr una alternativa política patriótica y de izquierda, por la paz y la solidaridad.

La situación nacional, la vida de los trabajadores y el pueblo, revelan una política que hunde al país y exigen la acción y la lucha de masas para enfrentar y derrotar los objetivos de aumento de la explotación, los ataques a los servicios públicos y a los derechos y garantías consagrados en la Constitución.

2. El Comité Central del PCP destaca la importancia de las luchas llevadas a cabo desde su última reunión, valorando las acciones emprendidas con la participación de miles de trabajadores, entre ellas la huelga de enfermeras del 17 de octubre, la huelga de la administración pública del 24 de octubre y la Marcha Nacional contra el Paquete Laboral del 8 de noviembre.

3. Ante la situación y la ofensiva contra los derechos de los trabajadores y la declaración de guerra que representa el paquete laboral, la Huelga General del 11 de diciembre constituyó una enorme afirmación de la fuerza y ​​la unidad de los trabajadores y una poderosa expresión de rechazo a un paquete laboral al servicio del capital, presentado por el Gobierno del PSD/CDS y apoyado por Chega e IL.

La Huelga General expresa la fuerza y ​​la unidad de los trabajadores, quienes hicieron oír su protesta, indignación y confrontación contra el modelo de explotación e injusticia al que están sometidos: bajos salarios, trabajo precario, desregulación horaria, condiciones y ritmos laborales insoportables, y el atropello de sus derechos. Esta Huelga General es un día histórico para exigir justicia, dignidad, respeto, mejores salarios y derechos.

Este viaje cobra aún mayor relevancia cuando se empleó todo un arsenal de tácticas de presión y chantaje, incluyendo el abuso de los servicios mínimos, para intentar socavar el derecho a la huelga y ocultar sus efectos. El fracaso general de esta operación, que incluyó la promoción de la desinformación, la demagogia y las mentiras, pone aún más de relieve la magnitud de la participación en la huelga.

La Huelga General sitúa el trabajo y la situación de los trabajadores en el centro de la discusión. Es una fuerte advertencia a las grandes empresas y al Gobierno: deben retirar no solo una o dos medidas, sino todo el paquete laboral.

La Huelga General, una de las más numerosas de la historia, contó con una gran participación de trabajadores, muchos de los cuales participaban por primera vez, y tuvo un impacto significativo en todo el país. La participación de trabajadores con contratos fijos y temporales, trabajadores inmigrantes y la destacada participación de jóvenes y mujeres fue evidente, con una sólida representación en diversos sectores de actividad: la industria, los servicios, el sector privado y el sector público. Los cientos de piquetes y las decenas de concentraciones y manifestaciones, que congregaron a miles de personas, también fueron significativos.

Las cansadas y ridículas afirmaciones del Gobierno intentando restar importancia a la huelga general, en claro contraste con la evidencia de su escala, reflejan el impacto de la huelga en sí y exponen las opiniones antidemocráticas del Gobierno y su desapego de la realidad.

El Comité Central del PCP (Partido Comunista Portugués) saluda a los trabajadores por su participación en la Huelga General contra el paquete laboral, la regresión y la explotación, y por exigir mayores salarios, derechos y servicios públicos. Saluda a la CGTP-IN, la principal confederación sindical de trabajadores portugueses, que tomó la iniciativa de impulsar la acción contra el paquete laboral y la Huelga General. Saluda a las estructuras sindicales y demás organizaciones obreras que se posicionaron y se unieron a la Huelga General, a los miles de dirigentes, delegados sindicales y miembros de los Comités de Trabajadores, y a todos los trabajadores que participaron activamente en la clarificación, la movilización y la organización, cruciales para el éxito de esta gran jornada de lucha.

La Huelga General, viva afirmación de los derechos y libertades democráticas, demuestra que los trabajadores y el pueblo, haciendo uso de todos los derechos consagrados en la Constitución de la República Portuguesa, tienen fuerza suficiente no sólo para resistir y enfrentar la regresión social y el revanchismo antidemocrático, sino también para afirmar el camino del progreso social que Portugal necesita.

4. También son destacables las luchas de la población por el derecho a la vivienda, de los usuarios de la atención sanitaria en defensa del Servicio Nacional de Salud (SNS), así como de los usuarios de los servicios públicos. También se destaca la lucha de los jóvenes, en particular las decenas de acciones de estudiantes de secundaria y educación superior en todo el país y la manifestación del 28 de octubre.

Cabe destacar también la intensa acción y lucha por la paz y la solidaridad con Palestina, con la manifestación y concierto por la paz celebrada en Lisboa el 18 de octubre, así como la manifestación nacional del 29 de noviembre en Lisboa y Oporto.

5. El desarrollo, la intensificación y la convergencia de la lucha de los trabajadores y las masas populares es un factor decisivo para derrotar el paquetismo laboral, defender derechos y mejorar las condiciones de vida, enfrentar y derrotar las políticas de derecha al servicio del gran capital y como elemento fundamental de la resistencia, el progreso y la transformación social.

IV.
Situación internacional

1. La evolución de la situación internacional demuestra que el imperialismo, en particular el estadounidense, busca salvaguardar su dominio y establecer su supremacía por todos los medios a su disposición, pretensión que la llamada "Estrategia de Seguridad Nacional" de Estados Unidos pretende encarnar.

Consciente de las dificultades y contradicciones que enfrenta, así como de la fuerza de la resistencia y lucha de los pueblos, EE.UU. busca crear las condiciones para imponer sus intenciones, ya sea en el ámbito interno, exigiendo la subordinación de sus aliados, o promoviendo el chantaje, la injerencia y la agresión para tratar de frenar o impedir las opciones de desarrollo de los países que hacen valer su soberanía y derechos, así como neutralizar, desmantelar y obstruir su cooperación en el plano bilateral o multilateral, en la que la República Popular China juega un papel importante. 

2. Las principales potencias europeas de la OTAN y la Unión Europea siguen exacerbando la propaganda bélica, recurriendo a todo tipo de artificios y difundiendo falsas amenazas externas para justificar la carrera armamentística, la prolongación de la guerra en Ucrania y para frustrar las posibilidades de diálogo que podrían allanar el camino hacia una solución política al conflicto y la paz y la seguridad colectivas en Europa. Esta acción va acompañada de ataques a los derechos laborales y sociales, a las libertades y los derechos democráticos, y de la promoción de concepciones, fuerzas y proyectos antidemocráticos, reaccionarios y fascistas.

3. Condenando el incumplimiento del acuerdo de alto el fuego y la continuación de la política genocida de Israel contra el pueblo palestino, el Comité Central del PCP advierte contra las maniobras que, irrespetando los derechos y la soberanía del pueblo palestino, pretenden seguir retrasando e impidiendo el establecimiento del Estado de Palestina, con las fronteras de 1967 y su capital en Jerusalén Oriental, y el derecho al retorno de los refugiados palestinos, según lo dispuesto en las resoluciones de las Naciones Unidas. Corresponde al pueblo palestino decidir soberanamente su propio camino, libre de la tutela externa y neocolonial.

El Comité Central del PCP llama a mantener la solidaridad con la lucha del pueblo palestino por la realización de sus derechos nacionales.

4. La instalación de poderosos activos militares de Estados Unidos en el Mar Caribe, las acciones provocadoras y las amenazas que realizan contra Venezuela, Colombia, México o Cuba constituyen una grave amenaza a la paz, la seguridad, la soberanía y los derechos de sus pueblos, así como de todos los pueblos de América Latina y el Caribe.

El Comité Central del PCP condena las acciones beligerantes y las amenazas de agresión militar contra la República Bolivariana de Venezuela por parte de los EE.UU., que bajo falsos pretextos pretenden derrotar el proceso bolivariano e imponer la dominación y el saqueo de los inmensos recursos de ese país.

Al exigir el fin de la injerencia y las amenazas de Estados Unidos contra los Estados de América Latina y el Caribe, el Comité Central del PCP expresa su solidaridad con la Venezuela bolivariana y la lucha del pueblo venezolano en defensa de su patria, y reitera su demanda de fin del bloqueo impuesto a Cuba, así como de las medidas coercitivas impuestas a Cuba, Venezuela, Nicaragua, Brasil y otros países de la región.

5. Condenando el intento de golpe de Estado llevado a cabo en Guinea-Bissau, el Comité Central del PCP expresa su solidaridad con la lucha del pueblo guineano por sus derechos e insta al respeto inmediato de las libertades y los derechos democráticos en Guinea-Bissau, al fin de las persecuciones, a la liberación inmediata de Domingos Simões Pereira, líder del PAIGC, y de otros dirigentes políticos y activistas, y al respeto de la voluntad legítima del pueblo guineano expresada en las elecciones del 23 de noviembre.

6. El Comité Central del PCP llama a continuar y ampliar la lucha por la paz y la solidaridad con los pueblos que resisten la injerencia y la agresión del imperialismo.

La situación internacional pone de relieve la naturaleza del capitalismo y la acción del imperialismo, así como la necesidad de la lucha emancipadora de los trabajadores y los pueblos, y la relevancia del ideal y proyecto comunista como perspectiva para una sociedad y un mundo más justos.

V
Iniciativa y fortalecimiento del Partido

1. El Comité Central felicita a las organizaciones y militantes del Partido y del PCJ por la respuesta demostrada en los múltiples y exigentes ámbitos de intervención.

La celebración del XIII Congreso del PCJ, los días 15 y 16 de noviembre, bajo el lema "En nuestras manos, el nuevo mundo. Organizar. Unir. Luchar.", por su tamaño y participación, su profunda conexión con los problemas y aspiraciones de la juventud, y su firme afirmación de la relevancia del ideal y proyecto comunista, constituyó un momento trascendental en la lucha de la juventud portuguesa, en una gran demostración de confianza, unidad, combatividad y alegría.

Las acciones promovidas por el Partido con motivo del 500 aniversario del nacimiento de Luís de Camões adquirieron un carácter único, de gran profundidad y calidad, que es importante seguir proyectando.

2. La situación que enfrenta el país exige la intervención del Partido en: el desarrollo de la acción en curso "Otro rumbo para el país. Rechazando el paquete laboral, la explotación y las injusticias"; la revitalización de la campaña para las elecciones presidenciales; las iniciativas para el aniversario del Partido y la preparación de la 50.ª edición del Festival ¡ Avante!; el impulso al desarrollo de la lucha de masas en torno a los problemas de los trabajadores y el pueblo en defensa de los servicios públicos, el Servicio Nacional de Salud, la Seguridad Social y el derecho a la vivienda; las conmemoraciones del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer; el 24 de marzo, Día Nacional del Estudiante; y el 28 de marzo, Día Nacional de la Juventud; la conmemoración del 50.º aniversario de la Constitución de la República Portuguesa, exigiendo la aplicación de los derechos consagrados en ella, y las conmemoraciones populares del 25 de abril; el día de lucha del 1 de mayo; la contribución al fortalecimiento de las organizaciones unitarias de masas; y la convergencia con demócratas y patriotas. La lucha por la paz y la solidaridad internacionalista.

3. La acción del Partido, esencial para la ruptura que el país exige, es inseparable de la continuación del trabajo para fortalecerlo, implementando las directrices del XXII Congreso: desarrollo del movimiento general para fortalecer la labor de liderazgo y la estructuración articulada con la rendición de cuentas de los cuadros, así como su formación política e ideológica; reclutamiento de nuevos miembros e integración de estos; intensificación de la intervención entre los trabajadores, en particular mediante la dinamización y creación de células en empresas y centros de trabajo; fortalecimiento de la labor de propaganda y difusión de la prensa del Partido; adopción de medidas para garantizar la independencia financiera del Partido, comenzando con la campaña del "día del salario" y el pago regular de las cuotas; celebración de asambleas de las organizaciones del Partido.

*****

En un momento marcado por peligros, pero también por potencialidades, el PCP reafirma su compromiso inquebrantable de continuar la lucha, junto a los trabajadores y el pueblo, para derrotar la política de derecha, realizar una alternativa patriótica y de izquierda vinculada a los valores de Abril, y allanar el camino para el proyecto de transformación de la sociedad a través de la democracia, la paz, el socialismo y el comunismo.