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martes, julio 08, 2025

Once años de Felipe VI: así intenta lavar la monarquía su imagen tras el legado corrupto de Juan Carlos I, por J. Oliver*



 La Casa Real se abraza a la supuesta transparencia sobre su funcionamiento y finanzas, a la distancia física y emocional del rey con su padre, y a la figura de Leonor para recuperar la adhesión ciudadana a la Corona.

Felipe de Borbón celebra este jueves el undécimo aniversario de su coronación con un reinado consolidado sobre una estrategia de aparente transparencia y modernización que busca blanquear la impronta corrupta que legó su antecesor, cuyos escándalos destrozaron el apoyo popular hacia la institución monárquica e incluso a la monarquía parlamentaria como sistema de Gobierno. 

Once años después, con la Familia Real reducida al mínimo, miles de kilómetros de distancia física y aparentemente emocional entre el soberano y el emérito y la línea sucesoria bien definida en torno a la figura de Leonor, Felipe VI semeja haber superado aquel match ball que puso en juego la supervivencia de la monarquía. Mientras, Juan Carlos I sigue regateando entre bateas (el pasado lunes regresó a Galicia para participar en los campeonatos de vela que organiza el Real Club Nático de Sanxenxo) y juzgados (ha demandando por injurias y calumnias al expresidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, por acusarle de evadir impuestos). 

«La misma abdicación de Juan Carlos de Borbón formó parte de esa estrategia para recuperar la imagen de la monarquía», señala Néstor Rego, diputado del Bloque Nacionalista Galego (BNG) en el Congreso. «Pero no creo que esa percepción se haya recuperado del todo: la opinión mayoritaria y creciente es que se trata de una institución vinculada al franquismo y que no se sostiene ni sirve a los principios democráticos: no ha sido elegida, es hereditaria, vitalicia e intrínsecamente corrupta«, añade. 

Rego opina además que la supuesta neutralidad institucional del monarca es impostada y que Felipe VI mantiene posiciones políticas destinadas a sostener «el discurso ultraespañolista»: «Sus intervenciones siempre contienen los temas favoritos de la extrema derecha, ya sea la condena de las posiciones independentistas, como en el discurso del 7 de octubre de 2017 [tras el referéndum de independencia de Catalunya] o el del pasado 23 de noviembre, cuando habló de la inmigración como un problema».

Doble lavado de cara

«Es evidente que se ha realizado una doble labor de lavado de cara de la monarquía tras la crisis reputacional protagonizada por Juan Carlos I. La primera fase ha consistido en presentar a Felipe VI como el reverso de su padre y como una figura perfectamente alineada con los sectores más inmovilistas del sistema; en este sentido, su papel durante el proceso catalán al frente de la represión no deja lugar a dudas», apunta el diputado de Esquerra Repubicana de Catalunya (ERC) Francesc-Marc Álvaro. 

«La segunda fase está en marcha y consiste en la construcción del personaje de Leonor de Borbón, para conectar la Corona con las nuevas generaciones y darle una apariencia más, digamos, moderna», añade. «De fondo, persiste la falta de transparencia de la institución así como el papel del monarca como hipervigilante de las ortodoxias simbólicas vinculadas a las fuerzas armadas, la unidad territorial, y los intereses de las elites más reaccionarias«. «La hipótesis republicana, que amenazó seriamente la institución a causa de los escándalos del emérito, ha sido hoy asfixiada por una verdadera operación de propaganda estatal a gran escala«, añade el diputado catalán.

Para algunos expertos, la estrategia aperturista de Felipe VI estaría dando sus frutos. La adhesión a Juan Carlos de Borbón «había caído como consecuencia de sus escándalos familiares y personales y eso hizo mucho daño», admite Cristina Barreiro, periodista, historiadora y profesora de Historia Contemporánea de España en la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Cree que tras la sucesión al frente de la Corona «tanto la Casa del Rey como los propios soberanos han querido reforzar su imagen de limpieza, dando visibilidad a las cuentas y a la agenda pública de la Familia Real».

«No hay mas que entrar en la web de la Casa Real, en la que se puede acceder a los presupuestos, retribuciones, cuentas anuales… Sabemos todo, hasta los libros que les han enviado como regalo a la princesa de Asturias y a la infanta Sofía«, sostiene.

Preservar «el prestigio de la monarquía»

Cuando inició su mandato, el actual monarca prometió en su discurso ante las Cortes «preservar el prestigio» de la monarquía y «observar una conducta íntegra, honesta y transparente» como herramienta para lograrlo. Y es cierto, como dice Barreiro, que en el último decenio la monarquía española aparenta más transparencia. Por ejemplo, en lo que respecta a las cuentas oficiales: la Casa Real manejó el año pasado un presupuesto de 8,4 millones de euros, prácticamente lo mismo que en 2013, el último ejercicio completo del reinado de Juan Carlos I. Más de la mitad –4,7 millones– se destinó a salarios y gastos de personal, y un 33% –2,8 millones– a gastos corrientes en bienes y servicios.

El rey cobra un sueldo de 270.000 euros, es decir 9,6 veces la nómina media en España, 16 veces más que el salario mínimo interprofesional (16.576 euros anuales) y 17 veces la pensión media (15.700,4 euros). También está por encima de lo que perciben otros altos cargos del Estado, como la presidenta del Congreso (214.000 euros) o el gobernador del Banco de España, o que los presidentes de empresas públicas como la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (246.315 euros) o la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (245.125,89 euros). La reina Letizia cobra 148.105 euros brutos anuales, y su suegra Sofía, otros 121.186 euros. Juan Carlos I no tiene asignación (su hijo se la retiró en 2020). Las infantas, tampoco.

Los tres miembros de la Familia Real española a sueldo del Estado suman en torno a los 540.000 euros anuales. Una cantidad significativa, aunque a los monárquicos les gusta destacar que es mucho menor que la que perciben otros soberanos europeos: la Corona británica tiene un presupuesto de 102 millones anuales, que no incluye los 45 millones que Carlos III y el príncipe de Gales reciben por los ducados que poseen, y la de Países Bajos, 75 millones, con cerca de un millón anual para el rey Guillermo Alejandro. Felipe de Bélgica se lleva 15 millones de un presupuesto de 43 millones.

Lo que la Casa Real no explica es que la gran mayoría de lo que realmente le cuesta la Corona a la ciudadanía se oculta en partidas que asumen varios ministeriosy que las cuentas de Zarzuela no contemplan. Así lo reconoció en diciembre de 2021, el Ejecutivo de Pedro Sánchez tras una pregunta parlamentaria del diputado de EAJ-PNV en el Congreso Aitor Esteban, formulada pocos días después de que el presidente alabara el supuesto «ejercicio de transparencia» del monarca con sus finanzas. 

Palacios y coches

Según el Gobierno, ese año había presupuestados cerca de 7,2 millones de euros para gastos del personal civil que trabaja para la familia real asumidos por el Ministerio de Presidencia, departamento del que depende Patrimonio Nacional, organismo que sufraga también los costes de mantenimiento y conservación de los bienes muebles e inmuebles del Estado que están a disposición del monarca y su parentela. Entre 2005 y 2020 fueron más de 54 millones de euros.

Además, el Ministerio del Interior costea al personal encargado de su protección y seguridad; el de Defensa, el de la Guardia Real y los militares adscritos a Zarzuela; el de Exteriores pagalos viajes oficiales y de Estado de Felipe VI y de Letizia Ortiz y el alojamiento y los desplazamientos de los funcionarios que los acompañan,y el de Hacienda, el parque móvil de la Casa Real y los sueldos de sus conductores.

En abril de 2022, mes y medio después de que la Fiscalía archivase la investigación por fraude fiscal contra Juan Carlos I, Felipe VI decidió desvelar su patrimonio oficial: 2,57 millones de euros, de los que 2,2 millones estaban depositados en cuentas bancarias y fondos de inversión, y el resto en obras de arte, antigüedades y joyas. Otra operación fundamental para en el lavado de cara de la monarquía fue renunciar a la herencia de su padre, cuya fortuna, nunca desvelada oficialmente, Forbes y The New York Times elevan a unos 1.800 millones de euros.

«Mientras que los gobiernos de los sistemas autoritarios son baratos, previsibles y eficaces, las democracias representativas son caras, imprevisibles y no siempre cuentan con los mejores gobernantes», opina Juan José Laborda, expresidente del Senado con el PSOE, director de la cátedra de Monarquía Parlamentaria de la Universidad de Burgos y presidente de la junta rectora de la Red de Estudio de las Monarquías Contemporáneas (Remco). Laborda hace alusión a esa diferencia entre ambos tipos de regímenes para explicar que la modernización de la estructura de la Casa Real española no se fundamenta tanto en la dialéctica clásica monarquía versus república como en la que enfrenta a las democracias, sean republicanas o monárquicas, con los sistemas autoritarios o preautoritarios.

«Elemento contra el populismo»

«Es verdad que la monarquía española atravesó un momento muy delicado, pero es que no sólo se puso en peligro la continuidad de la Corona como institución, sino del sistema de la Constitución del 78 en su conjunto», detalla Laborda. «No tengo una lealtad historicista hacia la monarquía, pero lo veo racionalmente: es el único elemento que nos queda contra el populismo que está copando a algunos sistemas republicanos: Trump, Milei«, concluye.

Paulo Carlos López, profesor de Ciencia Política en la Universidade de Santiago (USC), sostiene que la monarquía española, además de ser una institución anacrónica, mantiene un vínculo político como «catalizador del nacionalismo español» que niega la plurinacionalidad del Estado. «El rey ejerce como un político más, lo demostró en el discurso del 3 de octubre de 2017″, añade, en referencia a su intervención tras la declaración de independencia del Parlament de Catalunya.

López, secretario xeral de Sumar en Galicia y coautor de un artículo sobre la percepción ciudadana de la monarquía y su relación con el nacionalismo español, realizado por el Equipo de Investigaciones Políticas de la USC y ahora mismo en revisión por pares (la evaluación crítica de otros expertos), advierte de que la monarquía española tiene otro «componente volátil» que la hace muy inestable como garante último del sistema democrático. 

«En otras, como la británica, la Corona pesa más que la persona que la lleva. Aquí sucede al revés. Fue sólida mientras se mantuvo la solidez de la figura de Juan Carlos, y es verdad que ahora vuelve a serlo. Pero puede tambalearse de nuevo al más mínimo escándalo del emérito, de Froilán, de Leonor…», dice. «Ha habido una estrategia para legitimar la monarquía y les ha salido bien. Pero lo digo como politólogo. Como político, digo que se trata de una careta«, asevera.

La imagen de la monarquía en los medios

Esa careta se construye en buena medida a través de la imagen que los monarcas transmiten a los ciudadanos a través de los medios, que también han advertido ese cambio de rumbo en la comunicación institucional con respecto al reinado de Juan Carlos I.

«Hay mucho aperturismo, no sólo en la accesibilidad a los reyes sino de la Casa Real», expone Angie Calero, responsable de la cobertura informativa sobre el monarca y su entorno para el diario ABC. Belén Domínguez Cebrián, de El País, mantiene una opinión parecida: «La Casa Real lleva a gala y ejecuta la ejemplaridad, porque sabe que si no lo hace, no va a poder sobrevivir como institución». 

Las dos periodistas subrayan que eso ha ido acompañado de cambios en la plantilla de altos cargos de la Casa Real, que se ha rejuvenecido, feminizado y civilizado, en el sentido de que son ahora diplomáticos y diplomáticas y funcionarios y funcionarias civiles quienes ejercen las tareas que durante el reinado de Juan Carlos I se encomendaban tradicionalmente a personal militar.

También añaden la progresiva relevancia del papel de Leonor, que garantiza la sucesión de la Corona en una persona que parece mucho más cercana a la realidad que viven sus conciudadanos, especialmente los más jóvenes, de lo que estaban sus abuelos o incluso sus padres. Un protagonismo similar al que en su día construyó la figura pública de Felipe como heredero. 

«No sé si puede hablar de leonormanía, pero la imagen que se traslada es la de una chica del siglo XXI y que ésta es una monarquía del siglo XXI», dice Domínguez. Y Calero concluye: «Todo lo que tenía que ver con Juan Carlos parece amortizado, han pasado once años de reinado, hay línea sucesoria con Leonor ganando adeptos entre las nuevas generaciones… Se les nota mucho más relajados porque todo parece haberse alineado de nuevo».

*Juan Oliver Periodista licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Medios de Comunicación por la Universidade de A Coruña. Ha trabajado también en El Mundo (1995-2000) y en La Voz de Galicia (2000-2013), diario para el que fue corresponsal en Bruselas entre 2005 y 2010. También ha colaborado en El Periódico de Catalunya y colabora habitualmente en la revista Luzes. Xornalista licenciado en Ciencias Políticas pola Universidad Complutense de Madrid e máster en Medios de Comunicación pola Universidade da Coruña. Traballou tamén en El Mundo (1995-2000) e en La Voz de Galicia (2000-2013), diario para o que foi correspondente en Bruxelas entre 2005 e 2010. Tamén colaborou en El Periódico de Catalunya e colaboro habitualmente na revista Luzes.

Fuente: Público

El ministro de Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov expone el papel del BRICS

 

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ofrece una rueda de prensa durante la cumbre del BRICS, que se celebra en Río de Janeiro, en la que encabeza la delegación rusa.

 

 

El evento se considera el más importante para el bloque este año en el marco de la presidencia brasileña. Este domingo, los líderes de los países miembros aprobaron una declaración final de 126 puntos, en la que se hacen llamamientos al respeto y el entendimiento mutuos, la igualdad soberana, la solidaridad, la democracia, la apertura, la inclusión, la cooperación y el consenso.

Durante su intervención, el ministro destacó que el BRICS actúa como plataforma clave para la multipolaridad emergente, que está sustituyendo a la globalización del estilo occidental.

Al abordar temas de la agenda internacional, Lavrov subrayó que los miembros del grupo estaban de acuerdo en que los ataques de Israel contra Irán eran inaceptables.

«La expansión de la OTAN no benefició a nadie»

Al responder a una pregunta sobre la incorporación de nuevos miembros al BRICS, Lavrov citó el ejemplo de la OTAN.

«Todos tenemos ante nuestros ojos el ejemplo de la expansión de la OTAN, que no ha beneficiado a nadie, incluidos, en mi opinión, los propios miembros de la Alianza Atlántica. Allí se están agravando las discrepancias. Es fácil que se produzca una revuelta en el barco, ya que cada vez más países quieren guiarse no por ideologías impuestas por el amo, sino por sus propios intereses nacionales», indicó.

Añadió que tal riesgo nunca ha existido en el BRICS, ya que los países actúan sobre la base del consenso y el respeto mutuo, y rechazó la opinión de que el grupo ha agotado su propósito. «Por el contrario, su potencial apenas está empezando a revelarse», señaló.

El antiguo modelo de globalización ha dejado de funcionar

Al comentar las amenazas del presidente de EE.UU., Donald Trump, de imponer aranceles a los países del bloque por intentar desarrollar sus propios mecanismos de pago, Lavrov afirmó que estas amenazas confirman la tesis sobre el declive del antiguo modelo de globalización.

«El presidente Trump no oculta sus objetivos. Defiende los intereses de Estados Unidos, sobre todo los económicos, en materia de inversiones y comercio. Esto significa que se confirma una vez más la conclusión de que ha dejado de funcionar el modelo de globalización que Estados Unidos promovió durante muchos años en el contexto neoliberal», subrayó.

Caída de la confianza en el dólar

Lavrov añadió que los países del BRICS nunca discutieron la creación de una moneda común, sino que solo hablaron de mecanismos de pagos mutuos independientes del dólar, cuya posición en la economía mundial y en el sistema financiero fue «abusada de manera flagrante» bajo el mandato de los demócratas en la Casa Blanca.

«Ya durante los preparativos para la toma de posesión, el presidente Trump acusó directamente a Biden y a su administración de haber socavado el papel del dólar durante muchos años. Ahora habrá que tener en cuenta que la confianza en él ha disminuido. De hecho, así es», sostuvo.

 

diario-octubre

Discurso del Canciller ruso, Serguéi Lavrov, en la segunda sesión de la XVII Cumbre de los BRICS "

 🎙"Fortalecimiento del orden mundial multilateral, cuestiones financieras y económicas e inteligencia artificial" (Río de Janeiro, 6 de julio de 2025)


📄 Texto completo


Puntos clave:


• El fortalecimiento del orden mundial multilateral en el contexto de profundas transformaciones del sistema internacional es una de las tareas más importantes que enfrenta el grupo de los BRICS y toda la comunidad internacional.

• La multipolaridad no es una elección, sino una realidad objetiva que sustituye al modelo neoliberal obsoleto, basado esencialmente en prácticas neocoloniales. El paradigma tradicional de la globalización centrado en el papel predominante de los llamados países desarrollados de Occidente está quedando atrás.


• Son precisamente los países del Sur global y de Oriente quienes se están convirtiendo en la principal fuerza motriz del crecimiento económico mundial. Está aumentando el papel de agrupaciones regionales como la Unión Africana, CELAC, ASEAN, la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) y la Unión Económica Euroasiática (UEEA). En estos marcos se están elaborando enfoques conceptuales y prácticos para formar una nueva arquitectura económica mundial basada en los principios de igualdad, multilateralismo y no discriminación en el comercio, los pagos financieros, la tecnología y la logística.


• Los países BRICS ya representan más del 40% del PIB mundial en términos de paridad de poder adquisitivo, y junto con los Estados  socios esta cifra alcanza el 45% o 93 billones de dólares. Hoy, los BRICS representan más del 20% del comercio mundial y casi la mitad de la población del planeta.


• La participación de los países BRICS en el intercambio comercial de Rusia sigue creciendo, y al cierre de 2024 superó el 48%, mientras que el 90% de las transacciones mutuas se realizan en monedas nacionales.

•  En seguimiento a los acuerdos de la Cumbre de los BRICS en Kazán de 2024, se están desarrollando los proyectos e iniciativas relacionados con los pagos transfronterizos, la infraestructura independiente de compensación y depósito, la creación de capacidades de reaseguro y la promoción de las zonas económicas especiales. 

• Para lograr estos objetivos, es clave la reforma y despolitización de las instituciones de Bretton Woods, que deben reflejar la correlación real de fuerzas en la economía mundial. Es inaceptable seguir utilizando el FMI y el Banco Mundial para preservar prácticas neocoloniales.


• Las crecientes y agresivas tentativas de Occidente de introducir ultimátums ideológicos basados en sus interpretaciones particulares de los derechos humanos y la democracia en el diálogo internacional, afectan negativamente la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.


• Para corregir los desequilibrios y movilizar recursos con fines de desarrollo, Rusia ha propuesto la creación de una nueva plataforma de inversión en el marco de los BRICS, con la participación del Nuevo Banco de Desarrollo. Agradecemos a nuestros colegas por su interés en esta iniciativa prometedora.


• La inteligencia artificial se convierte en una tecnología de importancia crítica. Según expertos, su contribución al PIB mundial alcanzará unos 20 billones de dólares para 2030.


• Aún deben resolverse numerosos problemas relacionados con el acceso universal a desarrollos avanzados en este campo. Las iniciativas promovidas por ciertos países con una participación limitada de “invitados” y con enfoques no consensuados, pueden tener consecuencias muy graves.


• Los desafíos vinculados al desarrollo de tecnologías digitales son transfronterizos y requieren respuestas colectivas.


• Estoy convencido de que los países de los BRICS, junto con sus aliados, continuarán liderando la promoción de un orden mundial multipolar justo que garantice condiciones favorables para el desarrollo sostenible de todos los Estados, sin excepción.





Contra Irán y los BRICS: la verdadera guerra mundial es económica

Irán, que ingresó a los Brics en 2024, no solo es un productor clave de hidrocarburos, sino también un nodo crucial en la red de transportes, comunicaciones y seguridad de los Brics (Foto: Foreign Affairs Magazine)

Lunes 30 de junio de 2025 por CEPRID

Misión Verdad

La guerra irano-israelí no se trata solo de un conflicto militar o nuclear. Tras la superficie de los bombardeos y las amenazas diplomáticas se encuentra una batalla mucho más profunda: una guerra económica que busca preservar la hegemonía global estadounidense frente al ascenso de un orden mundial multipolar liderado por potencias emergentes como China, Rusia y sus aliados en el bloque de los Brics.

La reciente agresión israelí contra instalaciones iraníes ha sido presentada como una acción "preventiva", pero su propósito real parece estar vinculado con la intención de Washington de desestabilizar las nuevas rutas comerciales, energéticas y financieras que buscan escapar del control del dólar y del sistema occidental.

Irán se convirtió en miembro del Brics en 2024, pero hace apenas unas semanas entró en funcionamiento el ferrocarril China-Irán, establecido en 2021 y que abarca Asia Central. Este último elude las sanciones, promueve la inversión en Irán y lo convierte en un centro euroasiático clave, desafiando el dominio de otros.

Algunos analistas han señalado el curioso momento en que Israel lanzó los ataques contra Irán, apoyados por Occidente y que supuestamente apuntan a sus ambiciones nucleares militares, considerando que en realidad parecen estar enfocados en la modernización y el avance tecnológico de Irán como actor regional clave y pieza importante del rompecabezas dentro de un marco euroasiático alternativo.

Reacciones desde los Brics

A pesar de la intensificación bélica en Asia Occidental, China y Rusia han mantenido el apoyo diplomático a Irán sin intervención militar directa. En palabras del presidente Xi Jinping, China estaba "observando la situación" y estaba dispuesta a brindar ayuda si se requería, lo cual refleja una política mesurada pero firme en defensa de sus intereses estratégicos.

China, como uno de los principales socios económicos de Irán, depende del petróleo persa para alimentar su maquinaria industrial. Además, tiene inversiones significativas en infraestructuras de transporte y energía dentro del marco del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC, sus siglas en inglés) y la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

Por su parte, Rusia, en medio de su propio enfrentamiento con la OTAN, también ve en Irán un socio clave para mantener la estabilidad en Eurasia y continuar desarrollando alternativas al sistema financiero occidental. El encuentro entre el presidente ruso, VladÍmir Putin, y el canciller iraní, Abbas Araghchi, reflejó la coordinación política y diplomática entre ambos países para lograr soluciones pacíficas y duraderas en Asia occidental.

El martes 24 de junio, el bloque de economías emergentes expresó su rechazo a los bombardeos de Israel y Estados Unidos y advirtió sobre las consecuencias globales del conflicto y reclama una región libre de armas nucleares. El texto, publicado por el gobierno de Brasil, que preside el grupo, llama a “romper el ciclo de violencia” en la región, denuncia los ataques contra instalaciones nucleares e insta a establecer “una zona libre de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva”.

Además, el bloque manifiesta su "profunda inquietud" ante las agresiones contra instalaciones iraníes que se destinan exclusivamente a fines pacíficos en el ámbito nuclear. Dado que se ha dispuesto una tregua tras 12 días de ataques israelíes y respuestas iraníes, el comunicado muestra solidaridad activa con Irán, un nuevo miembro que fue aceptado en 2023 como parte del proceso de expansión del grupo.

En este contexto, Lorenzo Pacini, analista de Strategic Culture, señala que la respuesta de China puede parecer neutral, pero encierra una estrategia calculada. Según Pacini: "China está teniendo una participación muy importante, un papel muy importante en esta fase de las negociaciones porque ahora le mostraron al mundo, primero, que Israel es un estado terrorista; segundo, que Irán está realmente listo estratégicamente, militarmente, para intentar una guerra y esto no es nada, nada de lo que realmente esperaban antes; tercero, que el nuevo sistema internacional, que ya no se basa en las reglas estadounidenses, está funcionando".

Esto sugiere que Beijing mantiene opciones abiertas y coordinadas en múltiples frentes geopolíticos. La semana pasada, el presidente chino mantuvo una conversación telefónica con su par ruso en la que abordaron la situación. Xi presentó una propuesta de cuatro puntos:

Hacer del alto el fuego una prioridad urgente. Garantizar la protección de los civiles como objetivo fundamental. Promover el diálogo y la mediación como la única forma sostenible de avanzar. Reconocer la importancia esencial de los esfuerzos internacionales por la paz.

Existe la posibilidad de un rol más activo de China y Rusia en el presente cese al fuego que el presidente estadounidense, Donald Trump, terminó proclamando como logro propio. La defensa como excusa, la guerra comercial como razón de fondo

El ataque israelí a Irán no debe entenderse aisladamente. Distintos analistas lo relacionan con una campaña más amplia impulsada por Estados Unidos para contener la creciente influencia de los BRICS y socavar las alternativas al petrodólar. Desde hace años, Washington ha intentado frenar la cooperación energética entre China, Rusia e Irán, ya que estas alianzas representan una amenaza directa al monopolio financiero y comercial estadounidense.

Las refinerías iraníes son piezas clave en el suministro de petróleo a China, que busca reducir su dependencia de países del Golfo Pérsico como Arabia Saudita. Al atacar estas infraestructuras, Israel —con el respaldo abierto de Washington— busca perturbar las cadenas de suministro que sustentan el crecimiento económico chino y, por extensión, el proyecto de integración económica del Brics.

Irán suministra el 15% del petróleo importado por China (740 mil barriles por día en abril de 2025).

Steve Bannon, un halcón sinofóbico y exjefe de estrategia de Trump, declaró en 2018: "Estamos en guerra con China". A su vez demonizó al Partido Comunista Chino (PCCh) como una supuesta "amenaza existencial" y agregó que "una de las filosofías básicas que teníamos, y la razón, francamente, por la que lo eligieron [como asesor de seguridad nacional de Trump], dada su experiencia en esta área, fue el giro hacia Asia".

El exasesor de Seguridad de Trump, Mike Flynn, afirmó que "una relación positiva de Estados Unidos con un [nuevo] régimen iraní, sea cual sea el régimen que surja de las cenizas, si tenemos una relación positiva con ese régimen, eso realmente beneficia a Estados Unidos de América, particularmente frente a China, y debilita a China". Además agregó con orgullo que "una victoria de Israel establece la percepción, si no la realidad, del dominio global de Estados Unidos, y ciertamente del dominio israelí en esa región".

El analista Pepe Escobar destaca que Irán es hoy la primera línea de defensa del Brics en Asia Occidental, y que cualquier intento de debilitarlo es un paso hacia la fragmentación del bloque. Esto incluye sabotajes, campañas de desinformación y ataques cibernéticos, todos diseñados para crear caos y hacer retroceder el proceso de integración en el Sur Global.

Por otro lado, aunque algunos países del bloque no han respondido militarmente, ello no significa indiferencia. Más bien refleja una estrategia de contención que busca deslindarse de la confrontación directa y del impacto de las sanciones económicas para consolidar mecanismos alternativos que fortalezcan sus economías: acuerdos bilaterales en monedas locales y el fortalecimiento de mecanismos de pago alternativos al Swift. Sin embargo, esta respuesta ha sido considerada insuficiente por algunos sectores que exigen una mayor coordinación entre los miembros del bloque.

Irán como nodo crucial

Irán no solo es un productor clave de hidrocarburos, sino también un nodo crucial en la red de transportes, comunicaciones y seguridad de los Brics. Su posición geográfica le permite conectar Asia con Europa y África, facilitando el flujo de mercancías y energía fuera del alcance de los canales tradicionales controlables por Estados Unidos.

Desde su incorporación al Brics en 2023, y a la Organización de Cooperación de Shanghái en julio de 2022, Irán ha firmado acuerdos energéticos y tecnológicos con China y Rusia, incluyendo proyectos ferroviarios que conectan el Golfo Pérsico con Asia Central y el Cáucaso. Estas iniciativas son vitales para reducir la dependencia de los estrechos marítimos controlados por potencias occidentales y permitir un comercio seguro y eficiente.

La alternativa ferroviaria China-Irán no solo evita el Mar Rojo, sino que reduce el tiempo de transporte de 45 días (vía marítima) a 14 días (Foto: El Tábano Economista)

Además, Irán representa un contrapeso ideológico importante. Bajo la guía del Líder Supremo Ayatolá Alí Khamenei, el país mantiene una postura religiosa y política que rechaza la interferencia extranjera, el colonialismo y la imposición de valores occidentales. Esta identidad cultural y política única lo convierte en un modelo de resistencia que inspira a otros movimientos antiimperialistas en África, América Latina y Asia.

Ehsan Safarnejad, experto en relaciones internacionales, explica que Irán no solo ofrece recursos materiales, sino también una visión alternativa del desarrollo, basada en la soberanía nacional, la autodeterminación y la cooperación Sur-Sur. Esta visión complementa perfectamente los objetivos del Brics y del movimiento de los Países No Alineados. El largo camino hacia el equilibrio global

Los Brics han emergido como el principal contrapeso a la hegemonía occidental y su ampliación cuenta con nuevos miembros de mayoría islámica como Irán, Egipto, Etiopía y Emiratos Árabes Unidos. El grupo representa más del 40% de la población mundial y casi el 30% del PIB global. Su relevancia no solo radica en su tamaño,.sino en su capacidad para ofrecer un modelo alternativo de desarrollo, gobernanza y comercio internacional.

El Banco Nuevo Desarrollo (NDB), creado por el bloque en 2014, es un ejemplo claro de instituciones financieras paralelas que operan fuera del FMI y el Banco Mundial. Este banco ha financiado proyectos de infraestructura, energías renovables y telecomunicaciones en países del Sur Global, contribuyendo a la desconcentración del poder financiero.

Además, los Brics están avanzando en la creación de un sistema de pagos en monedas nacionales, reduciendo así la dependencia del dólar. Esta medida es vista con preocupación por Washington, que teme perder su herramienta principal de coerción económica: las sanciones. El fortalecimiento del yuan, el rublo y otras divisas regionales es una tendencia que el grupo está promoviendo activamente.

Su expansión también refleja una nueva realidad geopolítica: el centro del poder se está desplazando del Atlántico al Indo-Pacífico. Países que históricamente fueron marginados en las decisiones globales ahora tienen voz y voto en un foro que busca redistribuir la justicia económica y política a nivel internacional.

Como maniobra dentro de una guerra económica más amplia, diseñada para contener el ascenso de un orden multipolar liderado por China, Rusia y los Brics, la confrontación provocada por Israel buscaba mantener la hegemonía global occidental perturbando las nuevas rutas comerciales y financieras que escapan al control del dólar.

Sin embargo, la respuesta de China y Rusia, junto con el papel estratégico de Irán en el bloque, demuestra los logros y retos del mundo multipolar como realidad en construcción, lo que no impide que sea un camino largo y lleno de impedimentos. Aunque existen divisiones internas, comunicados tardíos y vacilaciones tácticas, el vector resultante apunta hacia una redistribución del poder global, donde el supremacismo occidental tiene cada vez menos protagonismo.


Celebraciones por el aniversario de una epopeya: el triunfo de la Revolución Sandinista.


Corre septiembre de 1978 y Nicaragua es un polvorín. En Estelí, una ciudad del interior, fuerzas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y espontáneos civiles enfrentan a la Guardia Nacional, el brazo armado de la dictadura somocista que controla el país desde hace más de cuatro décadas. Aunque se trata de una epopeya casi imposible, se concreta y deja al descubierto que las fuerzas insurgentes tienen capacidad real de tomar el poder por la vía armada.

Icónica foto de la Revolución Sandinista entre las más influyentes de todos los tiempos

En la memoria histórica latinoamericana, la batalla de Estelí marcaba la reedición de viejas épicas. Momento de inflexión, multiplicó por cientos el número de combatientes y los actos de heroísmo en cruenta lucha contra un muy largo oprobio impuesto a sangre y fuego.

Tampoco para Washington pasó desapercibido el significado de esos hechos. En memorándum dirigido al entonces presidente Jimmy Carter (1977-1981), fechado el 15 de septiembre de ese año, se apunta que "la situación en Nicaragua se está deteriorando rápidamente" y se establecen posibles escenarios para la participación de la Casa Blanca, que abarcan el inmovilismo, el sostenimiento del régimen hasta conseguir una "transición del poder a elementos más moderados" y el respaldo a una oposición que permitiera "controlar a los sandinistas".

Tal era el nivel de implicación estadounidense en los asuntos internos nicaragüenses.

Largo brazo

En rigor, el control de EE.UU. sobre Nicaragua no comenzó con la dinastía Somoza, sino que se remonta a finales del siglo XIX con la aparición en escena de la United Fruit Company, la poderosa bananera que durante décadas ostentó un poder omnímodo en la vastedad del mapa centroamericano y devino en causa necesaria de la marcada desigualdad estructural que se instaló desde entonces.

Nicaragua bien pudo haber sido solo una parcela más en el "patio trasero" donde EE.UU. ejerció por primera vez su influencia y poderío. Pero entonces, entre 1927 y 1933, se produjo algo verdaderamente excepcional: bajo el mando de Augusto César Sandino, 'General de Hombres Libres', un ejército de campesinos depauperados puso en jaque no solo a los terratenientes sino también a la poderosa tropa de ocupación estadounidense.

Washington se vio forzado a retirar sus soldados, pero no dejó pasar la afrenta. Para saldarla, ya algo antes había creado la Guardia Nacional, un cuerpo militar concebido bajo la doctrina de la Escuela de las Américas. Liderado por el terrateniente y militar Anastasio Somoza García, 'Tacho', no pasó mucho antes de que se encargara de ejecutar con éxito el asesinato de Sandino y la restitución del tutelaje estadounidense. Se iniciaba una larga y dinástica tiranía.

Dinastía de terror

Con la muerte del gran abanderado de la soberanía y con el respaldo pleno del gobierno de Franklin Delano Roosevelt (1933-1945), Somoza García, educado en EE.UU. y perteneciente a una élite local muy reducida, se erigió como la figura de poder por casi 20 años. E incluso más allá.

Durante sus dos mandatos (1937-1947) y (1950-1956), dirigió Nicaragua con mano de hierro: persiguió implacablemente a sus detractores, aprovechó su poderío para aumentar las arcas de su familia y se convirtió en un aliado incondicional de los intereses estadounidenses en la región, signados en ese tiempo por la naciente Guerra Fría y la feroz batalla contra todo nacionalismo, en especial si era sospechoso de comunista.

El deceso de 'Tacho', resultado de las heridas sufridas en un atentado en septiembre de 1956, no supuso la debacle del régimen, en adelante liderado por su hijo Luis Somoza Debayle, pero sí abrió el compás para que a finales de esa década se constituyeran los primeros grupos opositores al margen de los partidos y de la oposición formal, encabezada en aquel momento por el Partido Comunista de Nicaragua.

En el plano internacional, las guerras de liberación nacional que se sucedían en lugares tan diversos como Argelia, el Congo, la lejana Indochina, también dejaron su impronta sobre los líderes opositores nicaragüenses, particularmente sobre aquellos de orientación marxista-leninista, que hicieron de la Revolución Cubana una fuente de inspiración.

Así, a inicios de la década de 1960 surgió el FSLN, una instancia heterogénea sin vinculación con partidos, inspirada en la figura de Augusto César Sandino, y que en su diversidad acabó por compartimentarse en tres bloques: uno que era marxista-leninista; otro, maoísta; y un tercero que aglomeraba nacionalismos de izquierda, la socialdemocracia y la teología de la liberación. Compartían todos un objetivo estratégico: acabar con la dominación estadounidense que, a través del somocismo, condenaba al país a la más profunda injusticia social.



La balanza se inclina

El proceso de acumulación de fuerzas del FSLN fue de largo aliento. La lucha contra Anastasio Somoza Debayle, 'Tachito', quien había sucedido en el poder a su hermano Luis, discurrió como una guerra de guerrillas. Lenta, muy lentamente, creció la identificación de otros opositores con el Frente, en medio de una estrategia silenciosa que logró incrementar apoyos entre el campesinado, los estudiantes, los obreros y los pobladores de áreas urbanas.

En paralelo, los sandinistas se propusieron acumular recursos de todo tipo, incluyendo armas y dinero, para organizar una ofensiva final contra el somocismo, que acusaba debilitamiento de su imagen internacional por la feroz represión y la creciente desigualdad. Señal clara de esa desacreditación fue el manejo de la ayuda internacional que recibió el país a propósito del terremoto que devastó Managua en 1972, puesto que esos recursos acabaron por engordar los bolsillos de la ya muy rica familia Somoza.

En 1974, el sandinismo dio arranque a la primera de muchas ofensivas contra instalaciones y personeros de la dictadura, con el propósito de presionar por la liberación de presos políticos y posicionar su agenda en distintos flancos, a partir de las áreas de acción que se arrogó cada uno de los tres bloques.

A finales de 1978, cuando se produjo la insurrección de Estelí, la correlación de fuerzas no era ya propicia para la continuidad de Somoza en el poder. Gobiernos que tradicionalmente tenían estrechas relaciones con EE.UU., como los de Venezuela, Costa Rica y Panamá, empezaron a llamar la atención en los foros internacionales sobre la situación de los derechos humanos en Nicaragua y a respaldar, con intensidades distintas, a los sandinistas.

Somoza respondió al creciente prestigio y poderío bélico del FSLN con una feroz represión que tuvo como blanco principal a la población civil, mientras que los sandinistas convocaron en marzo de 1979 a la ofensiva final y en junio llamaron a la huelga general.

En este punto del conflicto, EE.UU. intentó, sin éxito, sostener al régimen con el apoyo de la Organización de Estados Americanos (OEA) y procuró asentar tropas en Costa Rica, pretextando motivos humanitarios, pero también fracasó.

Sin más salidas, Washington le pidió entonces a Somoza Debayle su dimisión y este abandonó Nicaragua el 17 de julio de 1979. Al frente del país dejó al presidente del Congreso, Francisco Urcuyo Maliaños, quien se negó a renunciar hasta no completar el período constitucional, que concluía en mayo de 1981.

En un intento por preservar el régimen, Urcuyo exigió al FSLN que depusiera las armas, pero los sandinistas continuaron en su avance a la capital. Una impactante ofensiva, sustentada con pertrechos provistos por gobiernos socialdemócratas de la región, y reforzada por combatientes 'internacionalistas' llegados uno a uno de todo el continente, les permitió tomar Managua el 19 de julio de 1979.

Hace ahora exactamente 45 años. Poco después, los insurgentes fueron reconocidos por un amplísimo espectro de países como autoridad legítima de Nicaragua.

La revancha de EE.UU.

La victoria del Frente no supuso buenas noticias para la Casa Blanca, que se había fijado como objetivo frenar a los insurrectos. Por más que estos representaran para la opinión pública mundial la respuesta a décadas de malestar social, pobreza, racismo y exclusión, su decidida orientación izquierdista y nacionalista constituía una suerte de mal ejemplo que debía ser detenido cuanto antes.

De este modo, mientras el FSLN intentaba reconstruir un país devastado por la guerra y ponía todo su empeño en atender las numerosas necesidades de la población, el presidente Ronald Regan (1981-1989) puso rápidamente en marcha sanciones y agresiones directas contra el Gobierno revolucionario de Nicaragua, inicialmente con el argumento de que prestaba apoyo armado al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, una insurgencia de El Salvador.




Documentos desclasificados de la época evidencian que, además de las sanciones económicas, EE.UU. redobló la apuesta y procedió a armar, financiar y apoyar militarmente a una guerrilla de contrainsurgencia, popularmente conocida como 'contras'. Limitado por restricciones legislativas para proveer esa asistencia, la Casa Blanca implementó un gigantesco operativo secreto de compra y canje de armas financiado por drogas. Conocido como Irán-Contra, el 'affaire' generó para EE.UU. un inmenso  descrédito.

Con esto, Nicaragua quedó sumida en un conflicto bélico interno en el que ninguna de las partes lograba imponerse, al tiempo que el Frente, en su condición de Gobierno, se veía obligado a dividir sus esfuerzos entre la gestión y los enfrentamientos con los contrarrevolucionarios.

Sin renunciar a la injerencia militar, Washington amplió su estrategia y decidió respaldar política y monetariamente a la oposición, encabezada por Violeta Barrios de Chamorro, una figura conocida en el país porque había sido miembro prominente de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional después del triunfo de la Revolución Sandinista, en calidad de independiente.


Además, Barrios de Chamorro era la viuda del periodista Pedro Joaquín Chamorro, miembro de una adinerada familia de Nicaragua y dueño del diario La Prensa –opositor al somocismo–, quien fue asesinado a inicios de 1978 en un incidente desde siempre atribuido al Gobierno de Anastasio Somoza Debayle.

Con este giro de tuerca, los sandinistas fueron desplazados del poder por obra de las urnas en 1990 y pasaron a ser parte de la oposición hasta 2006, cuando Daniel Ortega Saavedra resultó electo nuevamente presidente. Su mandato fue ratificado en 2011, 2016 y 2021. Se iniciaba otra época.




Tomado de CubaSi.