Translate,translator,traducteur,Übersetzer, traduttore,tradutor,переводчик

miércoles, diciembre 11, 2024

Catorce certezas de la victoria terrorista en Damasco

La nueva situación creada en Damasco proporciona las condiciones para que se dé otro paso importante en la estrategia sionista de Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea para desmembrar a los grandes Estados laicos de Oriente Medio.

CréditosBilal Alhammoud / EPA

Una primera advertencia al lector. Esta sigue siendo una lectura candente de lo que está sucediendo en Siria, y las lecturas candentes son un riesgo, especialmente cuando se hacen desde afuera y bajo una avalancha de tonterías mediáticas que en realidad dicen lo mismo, lugares comunes, y luego exprimen la imaginación. en una batalla imbécil librada en el campo de la audacia, la mentira y, sobre todo, la ignorancia.

Por todo esto, los lectores me perdonarán algunas imprecisiones sobre el futuro próximo, porque entre las posibles certezas faltan muchos elementos fácticos.

Una primera certeza: el presidente Bashar Assad cayó, esencialmente, porque empeoró la situación en los últimos tiempos, desde 2015, al no permitir al ejército nacional resistir el crecimiento y el refuerzo de la capacidad militar, que no eran ningún secreto, de Al Qaeda (rebautizada como Hayat Tharir al-Sham – HTS – por recomendación de las fuerzas de intervención extranjeras occidentales, deseando así disfrazar su apoyo directo al terrorismo de la organización fundada por Bin Laden). Además, Bashar Assad y sus mandos militares minimizaron una situación de guerra que sólo disminuyó en intensidad a partir de 2017 y en un contexto donde el 30% del territorio seguía en manos de grupos armados al servicio de intereses extranjeros y con el objetivo de derrocar al régimen.

Assad también debilitó su posición al rechazar un proyecto de Constitución propuesto por Rusia, tras el proceso de Astaná (con participación de Moscú, Ankara y Teherán), elaborado respetando estrictamente el derecho internacional y las normas de la ONU.

Una segunda certeza: los terroristas de Al Qaeda o HTS, liderados por el célebre seguidor de Bin Laden llamado Abu Mohammad al Julani, se pusieron en manos de Damasco para apoderarse de los instrumentos del Estado –el más antiguo del mundo– y así intentar extender, cuando sientan que ha llegado el momento (si llega), su “ley islámica” a todo el país.

Tercera certeza: al-Julani y su grupo todavía son considerados terroristas por los Estados Unidos de América (y también por la Unión Europea); Todos los intentos de sectores del Estado profundo estadounidense de eliminar a Al Qaeda, Al Nusra o HTS, sus homónimos, de la lista de grupos terroristas fueron vetados por los propios órganos legislativos de Estados Unidos: el Congreso y el Senado.

Esto no impidió, sin embargo, que al-Julani con una barba bien recortada, un peinado y ropa de estilo occidental fuera amablemente entrevistado por Voice of America , portavoz de la CIA y del régimen norteamericano, para exponer su nuevo lenguaje y simular distanciándose –visualmente y en el habla– de su esencia terrorista. La biografía de este capo fascista explica que tanto Al Qaeda como ISIS o Estado Islámico lucharon para reclutar al entonces joven y prometedor al-Julani, que optó por unirse al grupo de Bin Laden. Y la población de la región de Idlib, ocupada permanentemente por Al Qaeda desde el comienzo de la intervención extranjera, puede explicar muy bien, desde su propia experiencia, el terror de ser gobernada por Al Julani.

«Los terroristas de Al Qaeda o HTS, liderados por el renombrado seguidor de Bin Laden llamado Abu Mohammad al-Julani, echaron sus manos a Damasco para apoderarse de los instrumentos del Estado –los más antiguos del mundo– e intentar ampliar, cuando lo sintieran, Ha llegado el momento (si llega) de su "ley islámica" en todo el país. »

Cuarta certeza: la caída de Bashar Assad y la toma del poder por parte de al-Julani –esto es lo que ocurrió, por mucho que la red de propaganda global intente asegurar que no sea así– significa una victoria para la intervención militar de Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN, a través de grupos terroristas, iniciados en 2011 en Siria. Por otro lado, refleja una derrota para Rusia, que se vio obligada a dejar caer a Assad cuando decidió desviarse de los contornos de la alianza con Moscú. Además, se confirmó que la prioridad de Moscú es resolver favorablemente los problemas creados por el régimen nazi-banderista en Kiev.

Quinta certeza: la guerra civil en Siria realmente ha comenzado. Hasta ahora nos hemos enfrentado a una intervención extranjera al servicio de los intereses económicos, geopolíticos y geoestratégicos del mundo occidental, con Estados Unidos a la cabeza, que, a través de la voz de Donald Trump, en su primer mandato presidencial, admitió haber robado Siria. aceite.

Todo indica que será una guerra civil entre las distintas facciones que lucharon contra Assad, principalmente las Fuerzas Democráticas Sirias (contingentes kurdos de las YPG y del ISIS entrenados en la base de al-Tanf, ocupada por tropas estadounidenses), y el Ejército Nacional Sirio (un rama de las fuerzas armadas de Turquía y la OTAN), cada una con sus propias zonas de influencia. Además, existe una nebulosa de grupos armados y milicias, cada uno con sus propios intereses regionales, religiosos y étnicos, que no quedarán al margen de los enfrentamientos que se producirán durante el falaz “período de transición”.

Las Fuerzas Democráticas Sirias también cuentan con el apoyo militar de Estados Unidos, como HTS, pero son perseguidas por Turquía, como parte de su guerra contra los kurdos, dondequiera que estén. En este frente específico existe, por tanto, una oposición militar entre los regímenes de Washington y Ankara, es decir, una guerra fratricida dentro de la OTAN. En la práctica, todas estas organizaciones, incluida HTS, cuentan con el apoyo de Estados Unidos y la OTAN, formando el llamado grupo de “rebeldes moderados” –a pesar de que existe una facción considerada “terrorista” por Washington-. Otro ejemplo de la conocida coherencia occidental, “nuestra civilización”.

Una victoria del cotizado Benjamín Netanyahu

Sexta certeza: la toma del poder por parte de al-Julani supone una enorme victoria para el sionismo liderado por Benjamín Netanyahu, conocido aliado de los terroristas islámicos, hasta el punto de darles una retaguardia en campos y hospitales en el interior de Israel y en los territorios ocupados. sector de los Altos del Golán. Se conocen cientos de bombardeos aéreos israelíes contra territorio sirio en apoyo a HTS y también como parte de su guerra contra Hezbollah e Irán.

Esta victoria del terrorismo islámico y la previsible división de Siria abre otro camino hacia la consecución del principal objetivo del sionismo internacional, la creación del Gran Israel desde el Nilo hasta el Éufrates, río que atraviesa el Este y Norte del territorio sirio. 

Séptima certeza: la caída de Damasco es una gran victoria para Turquía, en el marco de la teoría expansionista del neo-otomanismo practicada por el neo-sultán Erdogan. Ankara también tiene un camino mucho más libre para continuar la persecución del pueblo kurdo dentro de Siria.

Octava certeza: la nueva situación creada en Damasco proporciona las condiciones para que se dé otro paso importante en la estrategia sionista, de Estados Unidos, de la OTAN y de la Unión Europea, para el desmembramiento de los grandes Estados laicos de Oriente Medio; el objetivo es crear pequeñas entidades de carácter étnico y religioso guiadas desde el exterior e inofensivas, facilitando así la expansión del control militar y económico sionista e imperial sobre Oriente Medio, además de reforzar el dominio económico y el saqueo de las materias primas de la región. , principalmente petróleo y gas natural. Esta estrategia funcionó en Irak y Libia y los resultados están a la vista de todos.

« La guerra civil en Siria realmente ha comenzado . Hasta ahora nos hemos enfrentado a una intervención extranjera al servicio de los intereses económicos, geopolíticos y geoestratégicos del mundo occidental, con Estados Unidos a la cabeza, que, a través de la voz de Donald Trump, en su primer mandato presidencial, admitió haber robado el petróleo Sirio »

Una nota para recordar: el caso sirio demuestra, una vez más, que una de las estrategias occidentales más importantes en el camino hacia la globalización es el desmembramiento de los Estados y las organizaciones transnacionales que defienden la validez del derecho internacional y no reconocen el derecho internacional basado en reglas. orden. La intención expresa expresada por los círculos occidentales de dividir Rusia en una miríada de Estados, tras la implosión de la Unión Soviética, ha tenido ahora una importante confirmación.

Novena certeza: el Estado más antiguo del mundo, un mosaico de comunidades, religiones, etnias y confesiones, que permanecieron unidos y armoniosos durante siglos, hasta el comienzo de la invasión occidental en 2011, se encamina rápidamente hacia el colapso y la extinción, y no Es difícil predecir la persecución y el terror contra las comunidades minoritarias, en particular los cristianos todavía apegados a ritos y tradiciones de la época de Jesucristo.

Desde el comienzo de la agresión occidental, el número de cristianos en Siria ha caído del siete al tres por ciento de la población. En numerosos pueblos cristianos como Al Sukhna, Kanayé, Maloula, Jabadin y Bakha, las poblaciones supervivientes pueden ser testigos del terror y de los episodios de matanzas a los que han sido sometidos por los grupos islámicos llamados “rebeldes” y “moderados”, en su papel de fiscales de la OTAN. En los tres últimos pueblos mencionados aún se habla arameo, lengua que se utilizaba hace dos mil años, en tiempos de Cristo.

Décima certeza: la caída de Damasco en manos de terroristas suníes, aliados objetivos del sionismo, alienta aún más al Estado de Israel a desarrollar la tan deseada guerra contra el Irán chií, otra posible vía hacia la guerra nuclear. La transformación y eventual extinción de Siria debilita profundamente al llamado Eje de Resistencia, la única entidad que, en el panorama internacional y regional, ha hecho frente a los designios del sionismo internacional y ha luchado consistentemente por la aplicación del derecho internacional para que los seres humanos Se respeten los derechos inalienables del pueblo palestino.

¿Democracia? Ni siquiera la veas

Undécima certeza: del mismo modo, el Líbano es aún más frágil frente al sionismo porque el ascenso sunita en Siria es un golpe muy grave para Hezbollah, el movimiento de base chiita responsable de la resistencia nacional y de las humillantes derrotas infligidas al Estado. de Israel, mantenido respecto a sus ambiciones en territorio libanés. Israel pretende ocupar parte del sur del Líbano como amortiguador de ataques contra la región norte del país, Galilea, además de tener a partir de ahora prácticamente garantizado el libre acceso a los yacimientos de petróleo descubiertos recientemente en el Mediterráneo oriental y que ha estado compitiendo con Beirut, naturalmente con objetivos cleptómanos, frente a los cuales el derecho internacional y el derecho marítimo no valen nada.

Duodécima certeza: la historia de las guerras imperiales, especialmente las más recientes desde la larga y fallida intervención militar en Afganistán, demuestra que estas acciones terroristas no tienen nada que ver con la implementación de la democracia y la democratización de los países atacados – al contrario de lo que dicen. Oremos la propaganda y la opinión única que nos subyuga o, al menos, pretende subyugarnos. Miremos el regreso de los talibanes a Kabul, la situación caótica de las potencias regionales fragmentadas en Irak –con el gobierno oficial atrincherado en fortificaciones más allá de la “línea verde” en Bagdad– y la desaparición, en términos reales, de los talibanes. Estado libio: Está claro lo que significan democracia y democratización en el discurso occidental.

Decimotercera certeza: el caso sirio es un ejemplo más del tipo de respeto que cultivan los Estados miembros de organizaciones y alianzas occidentales en relación con los acuerdos que firman con terceros. Turquía firmó con Rusia e Irán, en septiembre de 2017 en Astaná, un acuerdo según el cual harían todo lo posible para reducir la intensidad de los combates con el fin de crear las condiciones para establecer una plataforma política capaz de garantizar una nueva Siria, más pacífica e inclusiva. realidad nacional.

«La  historia de las guerras imperiales, especialmente las más recientes desde la larga y fallida intervención militar en Afganistán, demuestra que estas acciones terroristas no tienen nada que ver con la implementación de la democracia y la democratización de los países atacados – al contrario de lo que la propaganda y la opinión única que nos subyuga o, al menos, pretende subyugarnos. »

El régimen de Ankara, por otra parte, aprovechó la especie de limbo creado por este acuerdo para reforzar el apoyo a HTS y al Ejército Nacional Sirio y crear las condiciones para el levantamiento armado con efectos devastadores que ahora se ha producido.

En relación con el acuerdo de Astana, al igual que con los acuerdos de Minsk sobre Ucrania, se ha demostrado que los países de la OTAN, como Francia, Alemania y Turquía, y la propia alianza, firman acuerdos con otras naciones y entidades deliberadamente de mala fe, aprovechándose en última instancia de decisiones encaminadas a encontrar soluciones pacíficas y las garantías que se dan por sí mismas como instrumentos para promover un retorno a la guerra con mayor capacidad e intensidad.

Este comportamiento es, como queda demostrado, un pilar de la esencia de la OTAN. Y el régimen ruso cayó en la trampa dos veces en menos de una década.

Decimocuarta certeza: existe una alianza operativa militar entre el banderismo nazi del régimen de Kiev y los grupos fascistas que reivindican el Islam y ahora han tomado el poder en Damasco. El régimen de Zelensky entrenó bandas de mercenarios “islámicos” en territorio ucraniano para luego infiltrarse en Siria, utilizando los útiles servicios de banderistas de Azov y asesores de la OTAN –en “reserva”, por supuesto, presentes en el terreno, al menos a partir del golpe de la Plaza Maidan. en 2014. La colaboración entre las fuerzas nazis ucranianas y los llamados terroristas islámicos, especialmente aquellos de de territorios de la ex Unión Soviética, se remonta al menos a 2009, según investigaciones independientes que han sido publicadas (y censuradas) en los medios de comunicación mundiales .

Los terroristas en Siria recibieron información sensible del GRU, el servicio de espionaje y policía política del régimen de Kiev, según revelan dirigentes de esta institución; Además, el aparato militar banderista suministró drones y medios de guerra electrónica a Al Qaeda y similares, que utilizaron en la etapa decisiva de la agresión extranjera, identificando objetivos y “cegando” las comunicaciones del ejército al servicio de Assad.

Conclusión que hay que sacar inmediatamente: la caída de Damasco a manos de Al Qaeda y sus diversos heterónimos representa una victoria de la estrategia occidental y de la OTAN, en particular el recurso operativo al llamado terrorismo islámico, para destruir Estados fuertes y laicos en el Oriente Medio. Esta victoria se logró a contracorriente de la historia actual, en el sentido de la multipolaridad, y podría significar un nuevo soplo del orden internacional imperial y colonial “basado en reglas” para imponerse en el establecimiento global de la vigencia del derecho internacional. Sin embargo, tal como ocurrió en Afganistán, donde los talibanes sucedieron a los talibanes veinte años después; o en Libia, donde el caos creado por la invasión atlantista dificulta que Occidente explote plenamente los recursos naturales del territorio; o en Irak, donde las fuerzas de ocupación de la OTAN, entre las que predomina el contingente norteamericano, no tienen un momento de paz debido a los sucesivos ataques de fuerzas patrióticas, puede suceder que el éxito alcanzado en Damasco no sea más que una patética victoria de Pirro, aunque criminal, devastador y sangriento, y el hechizo acaba volviéndose contra el hechicero.

Tema

Cuando los yihadistas de Al Qaeda son buenos - por Pascual Serrano


Los milicianos del denominado Organismo de Liberación del Levante (HTS) han tomado el poder por las armas en Siria y han derrocado al presidente Al Asad, que tuvo que huir del país.


ABU MOHAMAD AL JAWLANI

El HTS es una rama de Al Qaeda liderada por Abu Mohammad Al Jawlani. Este yihadista combatía en las filas de Al Qaeda en Iraq contra Estados Unidos tras la invasión de 2003. Más tarde se trasladó a Siria y creó Al Nusra, la franquicia de Al Qaeda en Siria. Allí recibió el apoyo del máximo líder del Estado Islámico, Abu Bakr al Baghdadi.

En julio de 2016, Al Jawlani disolvió Al Nusra y fundó HTS en coalición con otros cuatro grupos yihadistas salafistas de la región. Los informes del Consejo de Seguridad de la ONU en 2018 seguían reflejando los vínculos entre Al Aqeda y HTS.

De hecho, HTS está considerada como una organización terrorista por el Consejo de Seguridad de la ONU y por países como EEUU, Turquía, Reino Unido y la Unión Europea. La embajada estadounidense en Siria anunciaba en 2017 una recompensa de 10 millones de dólares por la captura de Al Jawlani.

Hoy, un grupo yihadista del entorno de Al Qaeda acaba de tomar violentamente el poder en un país que comparte costa mediterránea con nosotros, está a dos horas de avión de la UE y limítrofe con la OTAN. No parece una buena noticia, sin embargo no nos van a presentar así ni a esta escisión siria de Al Qaeda ni a su lider Al Jawlani.

El motivo que justifica a ojos occidentales este golpe militar es que el derrocado gobierno de Al Asad era socio de Rusia, del Líbano y de Irán, por tanto ahora los terroristas islámicos se ven ya de otra forma en Occidente. Toca hacer la oportuna campaña para blanquearlos. Según el diario El País, los de Al Qaeda lo que han hecho es liberar Siria y titulan: Voces desde la Siria liberada: “Tras 14 años de opresión y tortura, lo conseguimos”. En Eldiario.es, “los insurgentes sirios han puesto fin a más de 13 años de guerra civil”. Que sería como decir que en España, en 1939, los insurgentes de Franco pusieron fin a tres años de guerra civil.

En cuanto a las figuras del periodismo progresista, todos se suman a la alegría de la llegada de los yihadistas al gobierno de Siria. “La idea era que [toda la familia] se juntasen todos allí [en Alemania] dejando atrás la Siria de Asad. Desde hoy el plan igual cambia y quién sabe si acaba regresando con su familia”, dice Fer González Gonzo, en referencia a una adolescente siria que conoció en Belgrado.

Íñigo S. Ugarte, exdirectivo de Eldiario.es, no disimula su alegría y esperanza: “el futuro de Siria es algo imposible de saber ahora. Lo primero es pensar en todos aquellos que murieron en la represión, fueron encarcelados o tuvieron que huir al exilio. Tienen derecho a pensar que tendrán un país mejor”.

En Público, Leila Nachawati nos los vende así: “HTS enfatiza la búsqueda de unidad y apela a conceptos de justicia, libertad y dignidad, evocando las aspiraciones revolucionarias de 2011. También destacan llamamientos a “garantizar la seguridad y estabilidad de las áreas liberadas, evitando acciones de venganza”, y a practicar “la compasión, el perdón y el trato humano hacia prisioneros y heridos”.

En cuanto a las reacciones políticas en España, he buscado en las redes del PSOE, PP, Sumar y Vox y no hay ninguna mención a lo que pasa en Siria, les parece irrelevante al parecer. O quien calla otorga.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores emitió un comunicado donde señalaba sus deseos de que “los acontecimientos históricos que vive el país conduzcan a una transición política pacífica e inclusiva”. Utilizar el término transición presupone aceptar y legitimar a los milicianos yihadistas como nuevo gobierno de Siria. También llama la atención el uso del eufemismo “acontecimiento histórico” para la toma del poder por las armas, derrocamiento y huida del anterior presidente.

Entrevistado por RTVE, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, se ha centrado en que “la comunidad española en Siria está bien” y afirmó que “confía en que Siria sea un país estable y que no se balcanice”. Sobre la democracia, los derechos humanos y demás asuntos en los que los de Al Qaeda no están muy puestos, no hace referencia.

Y en cuanto a la ONU, el enviado especial de las Naciones Unidas para Siria, Geir Pedersen, expresó su deseo para establecer acuerdos de transición estables e inclusión en el país árabe, tras la caída del Gobierno de Bachar el Asad.

Es impresionante, lo que les cuesta a algunos líderes conseguir que Occidente y la ONU reconozca sus victorias electorales y lo fácil que se les reconoce a otros que llegan al gobierno subidos en un tanque y con un fusil.

No nos extrañemos de que pronto empiecen a levantar las sanciones que la Unión Europea tenía contra Siria.

El blanqueamiento de los islamistas de HTS es tal que hasta aparecen las voces feministas en redes afirmando que ahora, sin Bachar El Asad, Siria esta libre y que “las mujeres sirias celebran por todo lo alto y con tremenda emoción la caída del sátrapa Bachar El Asad”. Nunca pudimos imaginar a las mujeres de un país celebrar la toma del poder de los de Al Qaeda.

De hecho, entre la letra pequeña de las crónicas, observamos que “en Alepo ya han establecido una policía de la moral para asegurarse de que las mujeres se tapan el pelo”. Toda una transición como afirma el ministerio de Exteriores español.

Nuestros líderes occidentales, indignados con la misoginia y homofobia de Orban no han hecho ninguna referencia a la opinión que tendrán los muyahidines sirios de mujeres y homosexuales. Cómo cambia cuando el homófobo es prorruso o antirruso.

Otro elemento a analizar es la relación de esta situación con Israel. Lo primero que llama la atención es que, de todos los enemigos del sionismo, han ido a derrocar precisamente al laico. Ni Hamas, ni Hezbolláh, ni Irán; ha sido el panarabista socialista Al Asad al que han tumbado.

Podríamos pensar que un gobierno islámico en Siria no es una buena cosa para el judaísmo israelí pero, cosas vieres, porque tras la llegada de los yihadistas, el ejército israelí ha consolidado posiciones en la zona ocupada por Israel en territorio sirio, en los altos del Golán. Hasta soldados israelíes han avanzado en zona siria y se han fotografiado en Monte Hermon. Y eso que es una zona cuya presencia israelí no está reconocida internacionalmente y donde hay cascos azules de la ONU.

No se trata en este texto de defender a Al Asad, lo que sí hacemos es no comernos el sapo de que unos salafistas salidos de las filas de Al Qaeda están liberando Siria.

La conclusión es sencilla. La hipocresía y el cinismo occidental es tal que ser una rama de terrorista de Al Qaeda no es ningún problema si sirve para enfrentar a Rusia, Palestina o Irán. Del mismo modo que en los ochenta Estados Unidos financió talibanes para combatir a soviéticos en Afganistán, ahora no dudamos en apoyar islamistas similares porque sirven contra rusos e iraníes. Y si hay que convencer a la audiencia de que son “rebeldes” y “luchadores por la libertad” de Siria, se hace. Lo de los derechos humanos y especialmente de las mujeres es pecata minuta, a ellas quien les agrede es Trump en los mítines, no estos islamistas sirios.

Eso sí, ya pudimos ver cómo nos salió lo de alimentar a Al Qaeda en Afganistán.

 

domingo, diciembre 08, 2024

Reflexion de usuario de Facebook sobre Siria

 En medio de las especulaciones sobre el destino de Bashar Háfez al-Ásad, que habría huido de #Siria (se habla, sin confirmar, de que su avión ha desaparecido de los radares), el país termina su andadura tal y como se conocía hasta ahora.


La victoria de EEUU-Turquía e Israel es absoluta, y no admite ningún paliativo. El eje alternativo, Rusia, Irán, China..., ha sido derrotado. Es así.


Evidentemente, Rusia -como un actor especialmente relevante a nivel mundial- y China, se adaptarán e, intuyo, negociará con las nuevas autoridades, sean quien sean (pero no lo sé). El gran derrotado será Irán, Hezb_ollah y la causa #palestina. Siria no interesa como un barullo de tribus y es muy posible -es muy pronto para saberlo- que acabe siendo una nueva "Jordania" o "Egipto", que tengan "buenas" relaciones con Israel.


Es un día triste y un recordatorio del poder del llamado "occidente colectivo".


No voy a hacer mucha reflexión en clave geopolítica, porque no me apetece. Hoy es una día para la reflexión. Vendrán otros días para el análisis.


Si quiero hacer una en otro sentido que nos afecta a aquellos que entendemos que se puede dar o tratar de dar información del otro lado, desde otra perspectiva. Una reflexión acerca de la auto complacencia y sobre el querer ver y oír solo aquello que concuerda con el deseo. 


Al hablar y publicar sobre el deterioro de la situación en #Siria, y su posible futuro, a sí como el peligro REAL que se cernía, fui tildado (en público -menos- y en privado -más-) de "poner tonterías" y "hacer propaganda del enemigo". Se me daban enlaces en los que "todo iba bien" para que "aprendiera de la buena información". Hoy, ellos callan. Ojala hubieran tenido razón y yo hubiera dejado de publicar todo lo que no fueran videos de animales (que son mis favoritos).


Nunca dudé de que el Gobierno sirio pudiera revertir la situación, pero lo puse siempre como una "posibilidad" si lograba estabilizar el frente, tratando de razonar lo complicado que era y que Siria se enfrentaba a su desmembramiento o desaparición como estado en la forma que se conoce. Por eso fui criticado. No son malas las críticas, me refiero a aquellas que se basan solamente en "no tienes ni idea, aprende de mí y de mis fuentes".


Una aclaración: SANA no ha estado a la altura y habrá que ver su complicidad. No informó en ningún momento, y solo difundía aquello de "todo está controlado". Por eso, en un momento dado, dejó de ser una fuente confiable (yo también caí en el error al inicio y publiqué un video de "normalidad" en Hama), así como de la mayoría de los canales y páginas pro-sirias. Hez_bollah en #Libano estaba días avisando de que las tropas del Gobierno sirio se retiraban de todos lados sin entablar combates.


No es cuestión de ver videos descontextualizados o "copiar-pegar" (muchos de esos videos sabía que eran ciertos, pero dada la situación de caos me limité, casi, a mapas modificados por mí). Todas las publicaciones (bueno, casi todas) llevan mucho trabajo y tiempo robado al tiempo. Leer, traducir, escribir, borrar, volver a leer, esperar... Traducir, visionar, ver metadatos, buscar un atisbo de realidad entre centenares de videos y textos, etc... 


Aviso que solo admitiré la censura de Face_book, ninguna otra. Ya lo hice así con la crisis ucraniana (donde también se me invitaba a no poner ciertos videos), y con otros temas que ahora no deseo mencionar para no desviar la cuestión. 


Todos (yo el primero) debemos aprender de la lección #Siria en muchos aspectos.



Terroristas imponen toque de queda en Damasco en medio de actos de vandalismo

 Se suscitan dudas sobre la capacidad de los grupos terroristas armados que controlan Damasco de poner coto a los actos vandálicos, pues integrantes suyos han estado envueltos en ellos. Foto: EFE


8 de diciembre de 2024 Hora: 12:16







Los grupos terroristas armados que este sábado irrumpieron en la capital siria, Damasco, y controlaron la ciudad, decretaron un toque de queda en medio de incidentes de saqueos y vandalización de instalaciones públicas y otros sitios.

LEA TAMBIÉN:

Grupos extremistas asaltan la embajada iraní en Siria

A través de un comunicado, Hayat Tahrir al Sham (antiguo Frente Al Nusra) y grupos extremistas aliados informaron: «El mando militar impone un toque de queda en Damasco desde las 16H00 hora local (de este domingo hasta las 05H00» del lunes. La información no especifica cuánto durará la medida.

En la capital siria se reportan saqueos y actos de vandalización de diversas instituciones públicas, entre ellas el Palacio de Gobierno y la sede del Banco Central, de donde los radicales robaron grandes cantidades de efectivo.

Otros actos de ese tipo se perpetran en oficinas y viviendas de dos barrios, Abu Rummaneh y Al Mazzeh, donde se concentran numerosas oficinas públicas.

Los integrantes de los grupos radicales asaltaron y saquearon la Embajada de Irán, de donde ya se había evacuado el personal.

Además de provocar severos daños al inmueble y bienes de la sede diplomática, los terroristas arrancaron las imágenes de los mártires general iraní Qassem Suleimani y el líder de la Resistencia de Líbano (Hezbolá), Hassan Nasrallah, que estaban ubicados en el exterior del edificio.

Estos actos se han cometido a pesar de que el primer ministro Mohammad Al-Jalali pidiera a los integrantes de estos grupos y demás cuidar las instituciones estatales que en definitiva pertenecen a todos los ciudadanos.

En su avance hacia Damasco, los extremistas liberaron a los presos de la cárcel de Sednaya, penitenciaría ubicada a 30 kilómetros de la capital. Allí cumplían sanción penal connotados criminales y terroristas juzgados. Una acción similar realizaron en otras ciudades que tomaron antes de llegar a la capital, como sucedió en Alepo.

Por su parte, la Cancillería de Italia denunció que hombres armados irrumpieron en la residencia del embajador italiano, Stefano Ravagnan, y se llevaron tres automóviles. El ente añadió que no se aplicó violencia contra el Embajador ni los carabineros a cargo de proteger la misión.

Estos hechos recuerdan lo ocurrido en Libia en 2011, cuando milicias armadas tomaron el poder con el apoyo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), vandalizaron instalaciones gubernamentales en Trípoli (capital) y agredieron a seguidores del líder Muamar el Gadafi, a quien opositores armados torturaron y asesinaron el 20 de octubre de ese año.

Autor: teleSUR - JDO

Fuente: Sputnik - Al Mayadeen - Al-Watan

viernes, diciembre 06, 2024

Siria en el vórtice geopolítico: historia, intereses y el futuro del Levante


La reciente intensificación de los ataques terroristas en el norte de Siria no sorprende a quienes sigue de cerca los complejos eventos que envuelven a este país desde el estallido de la guerra en 2011.

Este capítulo, sin embargo, es solo una página en una historia que se remonta a décadas de intervención y competencia internacional por el control del Levante.

Desde la Segunda Guerra Mundial, Siria fue un eje estratégico en la política exterior de Estados Unidos, que asumió el protagonismo dejado por las potencias coloniales de Gran Bretaña (en aquel entonces) y Francia en la región.

La importancia geográfica y política de Siria, como nexo entre Oriente Medio y Europa, fue reconocida por figuras clave de la política global, desde John Foster Dulles, arquitecto de la política estadounidense en la década de 1950, quien describió a Siria con pocas palabras que resumen su relevancia: “Siria es un lugar clave en el Oriente. Es el mayor portaviones fijo en tierra. Es el punto de equilibrio absoluto en la estrategia global. Este lugar no se arriesga ni se juega; quien la posea, tendrá las llaves del Oriente y controlará el vínculo que conecta el Levante con Europa”.

Igualmente, el zar de Rusia, Pedro el Grande, ya había señalado en el siglo XVII la importancia de Siria para Rusia, y posteriormente la emperatriz Catalina II, en el siglo XVIII, describió a Siria como “la llave de la casa rusa”, es decir la llave de sus propios intereses en Asia Occidental.

La influencia de Siria fue históricamente un obstáculo para las ambiciones de las potencias extranjeras, particularmente debido a su postura firme contra el establecimiento del “Estado de Israel” en Palestina y su papel como símbolo del nacionalismo árabe.

Este desafío no pasó desapercibido, siendo Siria blanco de intervenciones desde mediados del siglo XX, incluido el primer golpe militar patrocinado por Estados Unidos en 1949, con Husni al-Zaim como protagonista.

Un tablero de juego internacional

En el contexto actual, los ataques en el norte de Siria son el resultado de una alianza tácita entre Estados Unidos, “Israel” y Turquía, cada uno persiguiendo sus propios intereses estratégicos.

Turquía, por ejemplo, busca revivir reclamos históricos ficticios sobre territorios del norte de Siria e Irak, como Alepo, Idlib, Mosul y Kirkuk, mientras aprovecha el conflicto para consolidar su influencia en la región.

Este patrón quedó claro desde el inicio de la crisis siria en 2011, cuando Ankara rompió relaciones con Damasco, brindó apoyo a grupos terroristas y presionó por una intervención internacional para derrocar al régimen del presidente Bashar al-Assad.


Aquí deseo aclarar un asunto de suma importancia: todos aquellos que exigieron derrocar o cambiar el “régimen” en Siria utilizaron el término “régimen”, que en las lenguas extranjeras corresponde al concepto de sistema en su totalidad, y no emplearon el término “sistema” en el sentido restringido al sistema político.


Este uso del término “régimen” no fue casual, ya que tanto Occidente como Turquía, cada uno a su manera, buscaban desmantelar el sistema social, humano, económico, religioso, cultural, militar y moral mediante el uso deliberado de esta terminología en sus declaraciones y políticas hostiles a Siria.

Estados Unidos, por su parte, ve en Siria un pilar del Eje de Resistencia, que incluye a Irán, Irak y el Líbano, y que se opone a sus planes de dominación regional.

En el marco del proyecto de un “Nuevo Oriente Medio”, Washington busca neutralizar a Siria para allanar el camino a una mayor normalización de relaciones entre “Israel” y los países árabes, consolidando su control sobre los recursos estratégicos de la región.

Sin embargo, las severas sanciones económicas contra Siria no fueron suficientes, por lo que el apoyo a grupos terroristas emergió como una alternativa para debilitar a Siria y fragmentarla.

El papel de Rusia e Irán

En esta ecuación, Rusia desempeña un rol fundamental. Como socio clave de Siria y rival estratégico de Occidente, Moscú no puede permitirse perder influencia en Oriente Medio, especialmente mientras enfrenta presiones en otros frentes, como Ucrania.

La caída de Siria significaría un golpe directo a la proyección de poder ruso en la región y reforzaría la hegemonía de la alianza tripartita liderada por Estados Unidos.

Irán, por su parte, se encuentra en la primera línea del conflicto, no solo como defensor de Siria sino también como objetivo último de las ambiciones occidentales.

El desenlace en Siria es crucial para Teherán, que entiende que una derrota en Damasco podría desencadenar una reacción en cadena que pondría en riesgo su propia estabilidad y la del Eje de Resistencia.

Un conflicto que define el futuro del Levante

El enfrentamiento en Siria no es solo una lucha local, sino una batalla entre visiones opuestas para el futuro de Oriente Medio.

Mientras las potencias extranjeras buscan imponer su agenda a través de conflictos prolongados, las naciones del Eje de Resistencia, con el apoyo de Rusia, intentan frenar la marea y proteger su autonomía.

El desenlace de este conflicto tendrá repercusiones profundas para la región y el equilibrio global.


Siria, con su historia de resistencia y su posición estratégica, sigue siendo el epicentro de esta lucha, y su destino será decisivo para definir quién tiene las “llaves” del Levante en las próximas décadas.


🔗Artículo de opinión https://sana.sy/es/?p=344444